Crisis del coronavirus

Empieza la última prueba de fuego para el sistema sanitario: duplicar el ritmo de vacunación con dosis de sobra

Cola para vacunarse en el Bilbao Exhibition Center (BEC) de Barakaldo (Euskadi).

España va bien con la vacunación. El ritmo de inoculación está siendo superior al de otros grandes países del continente, también muy castigados por la pandemia; en parte, consideran los expertos, por una amplia red de centros de Atención Primaria que es la envidia del continente y de muchos países del mundo. El país ha alcanzado velocidad de crucero, sin muchas diferencias entre comunidades, y ha demostrado que "el único cuello de botella era el de las vacunas", según cuenta un médico: la red de enfermeras y otro personal especializado es capaz de inyectar todas las dosis que les llegan. Cuantas más vacunas, más velocidad. Sin embargo, es necesario apretar un poco más el paso para llegar a la meta final: la de un 70% de vacunados con la pauta completa para finales de agosto. Ya se notan los efectos de una vacunación que ha contenido las cifras de fallecidos, desligándolas de la curva de la incidencia. Ahora el sistema sanitario se enfrenta a, ojalá, el último gran reto: pasar de uno a dos millones de inmunizados semanales para disfrutar de un otoño normal, sin adjetivos. 

España cumplió antes de lo previsto el primero de los hitos que pronosticó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: los cinco millones de personas con la pauta completa se alcanzaron el día antes de "la primera semana de mayo". Si se mantiene el ritmo actual aproximado de un millón de inmunizados por completo por semana, se llegará a las 10 millones en la primera semana de junio: faltan, a grandes rasgos, tres semanas y tres millones de pinchazos. La curva se ha aplanado ligeramente en la última semana debido al retraso en la inoculación de la segunda dosis a los primeros vacunados con AstraZeneca, pero el Consejo Interterritorial llegará a una decisión sobre qué producto administrar a estas personas durante esta próxima semana, cuando se conozcan los resultados del ensayo CombiVacs, por lo que se volverá a la normalidad. 

En cuanto a vacunas, nos sobran. Por ahora, España recibe unos dos millones de dosis semanales. Con el aumento de los envíos de Pfizer previsto a partir de junio, llegaremos a unas 3,2 millones: eso sin contar el probable incremento de los viales de Janssen (de una sola dosis) o el desembarco de Curevac y Novavax, y dando por hecho que AstraZeneca cumple con su palabra, aunque aún no ha especificado cuántas vacunas exactas llegarán a cada país miembro. Lo previsible es que el "cuello de botella" que lamentaban los sanitarios durante enero y febrero con respecto al número de sueros deje de existir. ¿Existirá un cuello de botella de enfermeras o de espacios suficientes para llegar al objetivo final?

El secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Julián Ezquerra, cree que no, que el sistema sanitario español está pudiendo con esto y puede con más. Ya era optimista cuando muchos medios titulaban que "con el ritmo actual, España llegará al 70% en 2023", olvidando el aumento de las dosis recibidas. No dudó nunca de que era posible alcanzar la inmunidad de rebaño en agosto, en línea con el Gobierno. Lo sigue pensando. "El único cuello de botella era el de las vacunas", asegura. "Podría haber un momento", si siguen llegando más vacunas, "en el que sobrepasaríamos las capacidades del sistema, pero esto está todavía muy lejos. Los dispositivos para vacunar de forma masiva y los centros de salud dan mucho margen de mejora. Yo creo que dan los números". 

A grandes rasgos, España necesita pasar de un millón de inmunizados con la pauta completa por semana a dos millones para llegar a los 33 millones de españoles vacunados completamente en la última semana de agosto. Es probable que, al aumentar la exigencia, se perciban amplias diferencias entre comunidades que, por ahora, solo parecen responder a la pirámide poblacional y no a la capacidad de cada sistema sanitario. Las tres comunidades que más rápido van, Asturias, Castilla y León y Galicia, cuentan con entre un 10 y un 11% de población mayor de 80 años con respecto al total de mayores de edad, frente al 5% y el 6% de Baleares, Murcia y Canarias, las más retrasadas. Las diferencias también son amplias en la población de 70 a 79 años (12% frente a 8%) y también se perciben en los mayores de 60 (17% en Asturias, 12% en Murcia). Al tener más personas a las que vacunar al principio, con restricciones de viales, han podido acortar plazos. 

Coordinadas mediante la estrategia de vacunación, los próximos pasos de las comunidades también son similares, aunque algunas podrán empezar antes a vacunar a las personas de entre 40 y 49 años, una vez que todas han comenzado a inmunizar al tramo etario de 50 a 59. La mayoría arrancará con este sector poblacional a mediados de junio, según han comunicado sus responsables, aunque Canarias, Cantabria y Galicia aún no han confirmado una fecha. Extremadura podrá, incluso, permitirse simultanear la inoculación a los mayores de 40 y los mayores de 30. Asturias, que como hemos visto tiene muchos mayores por vacunar, se irá a "finales de junio", y Castilla-La Mancha lo adelantará a la primera semana del próximo mes. 

Otra circunstancia que también podría marcar diferencias entre comunidades es la gestión de la vacuna de Janssen. Más allá de las preocupaciones por eventos trombóticos, los técnicos del Consejo Interterritorial la recomiendan para sectores poblacionales que, por sus circunstancias personales y sociales, pueden tener difícil acudir a la cita para la segunda dosis: trabajadores del mar o que tengan que viajar al extranjero o personas en riesgo de exclusión social. Los servicios sociales empezarán a cobrar importancia, así como las campañas de información y concienciación que ejecuten las administraciones. ¿Será difícil de convencer un joven que no teme por su vida al contagiarse, en un contexto de una crisis sanitaria ya muy disminuida? España va bien con la vacunación, pero quedan varios retos por resolver. 

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