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'caso Gürtel'

El extraño "préstamo nunca devuelto" en Suiza al testaferro de Bárcenas

Luis Bárcenas, en una de sus comparecencias en la Audiencia Nacional.

Empresario de relumbrón en el cambio de siglo, cuando llegó a la vicepresidencia de Avanzit, la actual Ezentis, durante años miembro de la jet española,  amigo –"muy amigo, lo adoro"– del controvertido y recién jubilado comisario José Villarejo y desde 2010 “con residencia fiscal en Suiza”, el nombre de Adrián de la Joya ha emergido en el caso Gürtel. ¿El motivo? La nueva remesa de documentos enviados por su país de adopción a la justicia española.

Son esos documentos los que señalan a De la Joya como propietario de una sociedad domiciliada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes que en 2008 transfirió 50.000 euros a una de las cuentas suizas investigadas por su relación directa con Luis Bárcenas: Obispado.

Oficialmente, Obispado era propiedad de Francisco José Yáñez Román, amigo de Bárcenas, antiguo integrante del equipo de tesorería del PP y fallecido en enero de 2014, una semana antes de la fecha en que debía declarar ante el juez Pablo Ruz.

Abierta en el Lombard Odier de Ginebra, Obispado recibió esos 50.000 euros el 22 de diciembre de 2008 desde la cuenta que en el ABN Amro de Zurich tenía la sociedad Frankford Trade Inc. Domiciliada en Tórtola, la más importante del archipiélago que conforma el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes, Frankford Trade Inc. era, en efecto, "una sociedad opaca", reconoce su dueño. "Pero quedó disuelta en 2009", agrega de inmediato.

En una conversación mantenida con infoLibre durante su más reciente estancia en Madrid, Adrián de la Joya ofrece su versión sobre aquella transferencia de 50.000 euros. Este es el resumen: "Yo conocía al señor Yáñez desde hacía años, había trabajado para Naciones Unidas, tenía como yo mucha relación con África, incluso le habían premiado por el rescate de unas religiosas en Kinsasa y me parecía una persona íntegra. Un día me lo encontré, me dijo que estaba mal de salud y económicamente, me brindé a ayudarle y le presté esos 50.000 euros, dinero que nunca he recuperado".

¿Y renuncia alguien a recuperar 50.000 euros así como así? De la Joya ofrece una respuesta coloquial que en términos formales cabría traducir así: una cifra como esa no le resulta importante. De la Joya remarca que nunca ha estado imputado: "Ni en el caso Gürtel ni en ninguno". Y admite que se opuso a que Suiza enviara documentación sobre la transferencia que hizo a la cuenta Obispado. Pero los tribunales de la Confederación tumbaron su recurso.

Desde luego, si lo que el empresario cuenta es verdad o se aproxima a ella, el sumario del caso Gürtel le ofrece también a él más de un dato para poner en solfa que Francisco José Yáñez necesitara ayuda económica de manera imperiosa.

Entre marzo y junio de 2009, y según el escrito de acusación de la Fiscalía, Bárcenas traspasó a la cuenta Obispado 146.000 euros de su esposa como paso previo para su envío a una sociedad ubicada en otro paraíso fiscal, Bermuda. Más tarde, Obispado transfirió 600.000 euros a Rumagol, compañía uruguaya constituida por dos personas de la máxima confianza de Bárcenas: el también extesorero del PP Ángel Sanchís y el hijo de Francisco José Yáñez, Iván.

Pero la transferencia de 50.000 euros a la cuenta Obispado desde el depósito abierto en el ABN Amro por Frankford Trade Inc. no es el único nexo que el sumario establece entre Adrián de la Joya y Luis Bárcenas.

El hombre que al tiempo que iba construyendo una fortuna oculta –su defensa siempre remacha que solo a base de negocios legales– anotaba puntualmente las entradas, salidas, cobros y sobresueldos del PP en los documentos manuscritos que le deben su nombre, los papeles de Bárcenas, ese mismo hombre, le había contado a la banca suiza que planeaba invertir en varias empresas. Y una de ellas era la productora audiovisual Serena Digital SL, de la que De la Joya continúa siendo accionista.

“Nunca llegó a invertir nada”, remacha el empresario, quien enfatiza que nunca ha "tratado con Bárcenas de ningún asunto". ¿Y por qué habría el extesorero de elegir entre todas las empresas españolas a Serena Digital para inventar esa futura inversión? De la Joya replica que no tiene ni la menor idea de ese porqué.

En el último año, Serena Digital se ha convertido en el nexo entre Adrián de la Joya y alguien de perfil muy distinto a Luis Bárcenas pero cuya fama, aun sin equiparación posible, no ha cesado de crecer: el comisario José Villarejo.

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Protagonista estelar en la cruenta y oscura batalla que durante el mandato ministerial de Jorge Fernández Díaz al frente de Interior abrió un foso inédito en el seno de la Policía, el nombre de José Villarejo aparece conectado al de Adrián De la Joya en el sumario del pequeño Nicolás.

Un informe sobre las llamadas telefónicas de los principales investigados en el caso –y Villarejo se cuenta entre ellos– cifra en 174 las comunicaciones cruzadas en los dos últimos meses de 2014 por el comisario y el usuario de un móvil propiedad de Serena Digital. Ese es el móvil que utiliza De la Joya, aunque el texto no menciona ese último dato. "Llama la atención –dice el informe– este estrecho contacto telefónico, máxime cuando esta sociedad tiene entre sus servicios comerciales ofertados la edición de audio y vídeo".

¿174 llamadas en dos meses? De la Joya viene a responder con otra pregunta: ¿y qué? Villarejo y él, narra el empresario, se conocen desde que en 1997 o 1998 les presentó el ya fallecido José Luis Alcocer, hermano de Alberto Alcocer, el de Los Albertos, "que era jefe de seguridad de la Torre Picasso" a la vez que cuñado de Adrián de la Joya. Y desde entonces su amistad no ha dejado de estrecharse: "¡Es uno de los mejores policías que conozco!", exclama el empresario antes de colocar su apostilla: "Que saquen que el vínculo entre Villarejo y el pequeño Nicolás, a quien no conoce, soy yo y que digan que compré una parte de una finca de Toledo para blanquear, eso es un chiste".

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