La fórmula García: por qué el candidato de Adelante Andalucía se ha convertido en el político mejor valorado

Candela, Esperanza, Belén, Esther, Micaela, Gabriela, Purificación, Toñi, Fátima, Estrella… Y así hasta 2.317 nombres. Escritos en una camiseta, formando el mapa de Andalucía. Son las mujeres afectadas por los cribados del cáncer de mama. Y en su pecho las llevó José Ignacio García durante el debate en TVE de cara a las elecciones del 17 de mayo. Un diseño del sevillano Bernar SF materializado por los jerezanos Gloria Vendimia. 

Publicidad

García es el político revelación en el sur en la carrera electoral contra veteranos dirigentes como María Jesús Montero (PSOE), Juanma Moreno (PP) y Antonio Maíllo (Por Andalucía). Y su popularidad ha crecido desde el debate de este lunes, en el que muchos espectadores han reparado en él más allá de Despeñaperros.

¿Quién es García? ¿Por qué está conectando? ¿Cuál es su fórmula? El ‘número uno’ de Adelante Andalucía es el aspirante que recibe mejor nota por parte de los electores, según el barómetro del Centra (el CIS andaluz) publicado este mismo martes. El gaditano cuenta con una media de 6,07, por delante del propio presidente de la Junta de Andalucía, que se queda en el 5,49.

Publicidad

García (Jerez de la Frontera, 1987) se presenta como el rostro de un andalucismo sin complejos y sin órdenes desde Madrid mirando a fórmulas como el BNG, la CHA o Compromís. Defensa a ultranza de los servicios públicos y de los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+, además de una clara vocación ecologista. Un político adicto a las redes sociales, que se viste con la icónica camiseta de The South Face y que suena a La Plazuela, la banda granadina que enloquece a muchos jóvenes andaluces y que ha puesto música al spot de Adelante Andalucía.

El fruto de la oposición

“Ya no quiero estar más en el lado de la pena…”, cantan El Indio y El Nitro mientras se muestra la imagen de una ciudadana agotada y cansada de escuchar el “todo va bien” de Juanma Moreno. Con una estética muy similar a los vídeos del Green Party en Reino Unido. García tiene obsesión por el día a día de la vida, por lo que preocupa en las calles. Lleva con mucho orgullo haber sido el impulsor de la ley de gratuidad de gafas, aprobada por el Parlamento andaluz y que ahora está en fase de tramitación en el Congreso. Siempre repite que en su comunidad hay un millón de personas que no llevan lentillas o gafas porque no se lo pueden permitir.

Publicidad

Pero el perfil político de García irrumpió principalmente durante la crisis de los cribados de cáncer de mama. Se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de la oposición a Moreno Bonilla en el Hospital de las Cinco Llagas. Directo, cuerpo a cuerpo. Todo un torbellino que trata de desenmascarar al “verdadero” presidente de la Junta frente a su imagen de yerno perfecto. Esta es una de las obsesiones de la izquierda: frenar el marketing del líder conservador y evidenciar su doble discurso en sanidad, donde en el fondo hay una apuesta clara por la privatización.

García se presenta por primera vez como número uno de Adelante Andalucía después de que Teresa Rodríguez agotara el tiempo en política que había prometido y volviera a su vida anterior como profesora. Hubo vértigo en el partido. Pero el jerezano ha logrado llenar ese hueco e incluso aspira a doblar el resultado en escaños de su predecesora. Los dos hablan mucho y ella está colaborando con él en la estrategia de campaña.

Publicidad

El tirón de las redes

Una de las claves de su figura, como señalan en su entorno, es que “no es un político impostado”: “Lo que ves en la tele es lo que es en la calle”. Él mismo escribe sus discursos con boli. Anotaciones, correcciones, subrayados sobre el papel. Y siempre con un lenguaje cercano, de la calle. Por eso, también pone en primer lugar la crisis de la vivienda y trata de explicar cómo el PP beneficia a los fondos buitre a lo largo y ancho de toda Andalucía.

Sus vídeos en Instagram y en TikTok se han convertido en virales. Y, frente a la dinámica actual de la izquierda, es un dirigente progresista con tirón entre los más jóvenes. Casi un treinta por ciento de los electores de entre 18 y 24 años lo puntúa con notas de sobresaliente (9 y 10), un porcentaje muy superior al del resto de aspirantes. 

Su principal problema, en cambio, es su grado de conocimiento, por debajo de la atención que tienen Moreno o Montero. Pero en su equipo señalan que la campaña está sirviendo especialmente para que su figura cale. El otro gran hándicap es su perfil de la Andalucía Occidental, con un partido arraigado especialmente en Cádiz y Sevilla. El barómetro del Centra da dos escaños en cada una de estas provincias y otro por Málaga. 

Publicidad

Moreno huye de Ayuso, de Feijóo y de las siglas del PP para proteger su mayoría

Ver más

García no para ni un segundo durante estos días. Y cree que su defensa de los servicios públicos impregnará en una comunidad que ya sufre el deterioro de las políticas de Moreno Bonilla. Él lleva lo público en la sangre: es psicólogo, orientador educativo y funcionario. De su trabajo en los institutos viene también otra de sus grandes luchas: la salud mental de los jóvenes.

Como muchos políticos gaditanos, su despertar político está ligado al movimiento scout con valores como la solidaridad, el compromiso, la justicia, la igualdad y el ecologismo. Y, luego, estuvo muy implicado en el activismo estudiantil durante su época en la Universidad de Sevilla para licenciarse en Psicología. Aquellas huelgas por el plan Bolonia fueron el germen de varios círculos que luego participarían de manera activa en el movimiento del 15M en la capital andaluza.

Estuvo en el nacimiento del partido Podemos, pero luego decidió, junto a Teresa Rodríguez, lanzar Adelante Andalucía para imprimir un carácter regionalista a un proyecto político. Tiene como filosofía que la política no es para siempre y que volverá a su puesto como orientador de instituto. Su verdadera pasión. Y que no le falte nunca un libro en la mesita de noche (algunos en italiano, lengua que domina tras su Erasmus en Roma) y su bicicleta. Le queda todavía mucho por pedalear.

Candela, Esperanza, Belén, Esther, Micaela, Gabriela, Purificación, Toñi, Fátima, Estrella… Y así hasta 2.317 nombres. Escritos en una camiseta, formando el mapa de Andalucía. Son las mujeres afectadas por los cribados del cáncer de mama. Y en su pecho las llevó José Ignacio García durante el debate en TVE de cara a las elecciones del 17 de mayo. Un diseño del sevillano Bernar SF materializado por los jerezanos Gloria Vendimia. 

Más sobre este tema
Publicidad