Investigación

La guerra policial desatada tras el 'caso del ático' alcanza al CNI y a la Casa del Rey

En España han ocurrido los siguientes hechos desde que empezó el mes de marzo: el presidente de la Comunidad de Madrid acusó a dos comisarios de "chantajearlo", uno de esos comisarios lo denunció ante los tribunales, el director general de la Policía fue acusado públicamente de intentar tapar la investigación sobre el ático de Ignacio González y el ex jefe de Comunicación de la Casa del Rey ha firmado una información en El País desvelando la trama empresarial del principal agente encubierto que ha tenido la Policía española durante las dos últimas décadas.

El principal protagonista de estos hechos es José Manuel Villarejo, el comisario que por orden de sus superiores investigó si el presidente de la Comunidad de Madrid era el verdadero dueño de un ático de lujo en Estepona (Málaga) que Ignacio González decía disfrutar en alquiler. Villarejo fue señalado como "chantajista" por el político madrileño la semana pasada y El País desveló este martes que "participa en 12 sociedades con 16 millones de capital". El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se ha limitado a pedir un informe sobre el patrimonio del comisario y sobre la compatibilidad de sus negocios privados con su trabajo policial. Villarejo defiende que siempre ha contado con el permiso de sus superiores para compatibilizar ambas actividades. Jorge Fernández no ha defendido a los comisarios de las graves acusaciones lanzadas por González.

En todo caso, el comisario no se ha arrugado. A través de una web que controla su mujer, Información Sensible, ha lanzado todas una serie de mensajes con advertencias que alcanzan al CNI, a la Casa del Rey y a Moncloa. Y la guerra interna desatada hace unos meses en la Policía se ha agravado seriamente tras el episodio del ático.

Un editorial "lleno de avisos"

En un editorial titulado "Las claves de la campaña contra el comisario Villarejo", la web Información Sensible se pregunta "a quién ha interesado ahora que todo el mundo conozca" al mando policial. La respuesta que ofrece es la siguiente: "Coincidencias de esta campaña contra Villarejo. Meses atrás el Comisario denunció un par de asuntos muy espinosos. Por un lado, el dinero de los fondos reservados que un servicio de inteligencia ha perdido durante el camino para pagar el rescate de unos periodistas y, por otro, que una tal Corina quiera denunciar en el Reino de España las amenazas que un sujeto –al que llama 'el Troll'– le ha infringido a ella y a sus hijos, salvo que vuelva a los brazos del Señor".

Esta última referencia es una alusión inequívoca a Corinna zu Sayn-Witggenstein, durante años amiga íntima del rey Juan Carlos y la persona que lo acompañaba en 2012 cuando sufrió una caída mientras cazaba elefantes en Botsuana. La Casa del Rey llegó a pagar con fondos públicos la casa que Corinna ocupó en El Pardo. Oficialmente, la relación entre Juan Carlos y la princesa se terminó, y ella llegó a declarar a El Mundo: "Siempre seré amiga del rey y siempre nos tendremos cariño". Sin embargo, fuentes conocedoras de estos hechos explicaron a infoLibre que "tras la ruptura oficial, Corinna ha visitado en ocasiones Madrid y se ha alojado en una residencia por la zona de Arturo Soria. Y el apodo de 'Troll' se utiliza en ciertos ámbitos policiales para referirse al rey Juan Carlos".

En definitiva, desde la web controlada por la mujer de Villarejo se insinúa que uno de los motivos por los que este mando policial está en el foco público es por denunciar las supuestas presiones del rey Juan Carlos a la princesa Corinna para que "vuelva a los brazos del Señor".

Fuentes policiales consultadas por este periódico reconocen que todo el editorial de Información Sensible está "lleno de avisos". La segunda de esas advertencias –redactada de forma más directa– tiene como destinatario a Javier Ayuso, actual adjunto a la dirección de El País, periodista que firma la información sobre las empresas de Villarejo y que fue director de Comunicación de la Casa del Rey entre 2011 y 2014. En la web se lee textualmente lo siguiente: "De nuevo el tal Ayuso se pone en contacto con el Comisario: "sale en portada, lo siento". Villarejo le pregunta: Ayuso, ¿lo haces como periodista o como emisario del CNI? El viejo periodista o agente encubierto de 'la Casa' no supo contestar (silencio) para después decir tiene un gran interés periodístico conocer su vida privada".

José Manuel Villarejo mantiene desde hace años un enfrentamiento con determinados mandos y agentes del CNI. Y ahora señala a quien fue director de Comunicación de la Casa del Rey como un "emisario" de los servicios de inteligencia. "No sé si está en nómina, pero es sabido que Ayuso siempre ha sido una persona muy próxima al CNI", indican las fuentes consultadas por este periódico.

Casa del Rey, CNI... y Moncloa. El tercer mensaje del comisario tiene como destinataria a María González Pico, directora del Gabinete de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaria, quien además controla los servicios de inteligencia. Esto es lo que se lee en Información Sensible: "Las cloacas…que vienen las cloacas… a buen seguro que las ratas deben de empezar a esconderse. Hay Comisarios que no desfallecen afortunadamente para la ciudadanía que espera de este país algo más que 'campañitas' de prensa, dirigidas por aves con PICÓ (con acento) de escaso recorrido… y se verá". La mano derecha de la vicepresidenta es la persona que está en el origen de la denuncia contra Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el pequeño Nicoláspequeño Nicolás, por presunta estafa. Un caso que ha salpicado al comisario.

Pero, ¿quién es el comisario Villarejo?

"Villarejo es el principal policía liberado que ha tenido la Policía de este país durante las dos últimas décadas. Todos los Gobiernos le han encargado operaciones porque es el más eficaz. Cuestión diferente son los métodos que utiliza. Es cierto que lo graba todo", admite una persona que ha seguido de cerca su trayectoria, y que no confiesa especial simpatía por él. Nadie duda de que fue Villarejo quien grabó la conversación que mantuvo a finales de 2011 con Ignacio González, publicada hace una semana por El Mundo, y en la que el presidente madrileño pide que no se haga pública su vinculación con el ático de lujo. El tercer participante en aquella reunión fue el comisario Enrique García Castaño, conocido por sus compañeros como Blasillo, hace años enemigo íntimo de Villarejo y ahora uno de sus grandes aliados dentro de la Policía. 

Aunque desde el entorno de Ignacio González se ha denunciado una motivación política tras la investigación policial, las fuentes consultadas por infoLibre descartan de forma rotunda esa hipótesis: "Villarejo siempre ha trabajado para el Gobierno de turno, fuese del color que fuese. Con Aznar tuvo una excelente relación. En aquella época le dieron una medalla. Y ahora se lleva de maravilla con Ignacio López del Hierro [el marido de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP], que lo puso en contacto con algún banco extranjero que terminó contratando los servicios de Villarejo. Y para todos los Gobiernos intervino en asuntos relacionados con la Casa del Rey. Sabe mucho del rey actual, y mucho más del rey anterior".

El comisario asegura que ha puesto "al servicio del Estado" su estructura empresarial para realizar investigaciones dentro y fuera de España. Es cierto que Villarejo ha mantenido esa doble actividad: por una parte, cuenta probablemente con "la cartera más importante de clientes" entre las agencias de investigación privada de España, explica un conocedor de este sector. Entre esos clientes, añaden fuentes policiales, "están por ejemplo los principales bancos de este país. Villarejo trabaja o ha trabajado para todos ellos". Por otro lado, esas empresas del comisario se utilizan en ocasiones para dar cobertura a operaciones policiales.

José Manuel Villarejo lleva más de 25 años en el ojo del huracán. A principios de los noventa, tuvo problemas judiciales por una investigación sobre la Iglesia de la Cienciología, en la que llegó a infiltrar a su cuñado. En 1994 su nombre apareció ligado al denominado informe Veritas, que pretendía desacreditar al juez Baltasar Garzón, que investigaba el terrorismo de Estado ejecutado por los GAL. Aunque él lo nego oficialmente, nadie en la Policía duda de que Villarejo tuvo un papel clave en la operación montada para espiar al magistrado. Fue en aquella época, precisamente, cuando mantuvo un fuerte enfrentamiento con Enrique García Castaño, que era muy amigo de Garzón. "Un día casi se lían a tiros en la calle", recuerda una persona que vivió aquel enfrentamiento. También fue polémica su declaración en favor del traficante de armas Monzer Al Kassar, aunque hay policías que aseguran que "su actuación en ese caso respondió a una petición de la CIA. Todo lo relacionado con Al Kassar es confuso. Sus Gobiernos amigos de hoy lo querían detener mañana. Hubo un momento en que estuvo detenido en España y lo trasladaban de noche de una prisión a otra, para ver si lo rompían psicológicamente".

El comisario también tuvo un papel relevante en otros casos, en los que su implicación no salió a la luz. "Una de las operaciones más importantes que realizó, a petición del Gobierno de Aznar, fue dinamitar al GIL [partido montado por Jesús Gil, que en su día fue presidente del Atlético de Madrid y alcalde de Marbella] para que no saliese en Ceuta y Melilla. Infiltró a su gente en el partido", recuerdan fuentes policiales, que también le atribuyen un papel relevante en la resolución del secuestro de Melodie Nakachian a finales de los años ochenta. En aquella época conoció también al financiero Javier de la Rosa, protagonista del escándalo KIO, y que casi tres décadas despúes ha vuelto a aparecer en el caso del pequeño Nicolás.

La gueRRa policial

Dentro de la Policía se vive un "enfrentamiento radical" entre Villarejo y el comisario de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas. Ambos se supone que eran personas de la máxima confianza de Enrique Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía. Aunque es difícil saber cuándo comenzaron las discrepancias entre ambos, lo que las fuentes policiales identifican con claridad es "cuándo saltó todo por los aires. Fue con la operación Emperador".

El caso Emperador se dirigió contra la mafia china, en mayo de 2013, y el principal acusado es Gao Ping, que se encuentra en prisión. En el sumario del caso se incluyó una llamada telefónica del hijo de Villarejo, dueño de una empresa de sanitarios, que en la conversación habla de la compra de unos productos en China. El comisario entendió que Marcelino Martín-Blas y el fiscal Anticorrupción encargado del caso pretendían involucrar a su hijo en un caso de corrupción en el que nada tenía que ver. "Nunca estuvo imputado y no había nada contra el hijo de Villarejo", recordaron este martes a infoLibre fuentes de la Fiscalía Anticorrupción conocedoras de la investigación. Esa no fue, desde luego, la interpretación que realizó el comisario.

En el editorial de Información Sensible se indica que la inclusión en el sumario del nombre del hijo de Villarejo tenía como objetivo lograr que "su padre deje de informar de unas coacciones que una agente del CNI ha hecho a un encartado en esa causa para que cambie su testimonio y acuse al comisario de Barajas". Otra referencia velada a un tema que Villarejo conoce bien: una agente de los servicios de inteligencia se infiltró en la organización de Gao Ping e informó sobre el viaje a China que este pagó a una docena de policías, entre ellos varios comisarios. "Muchos creen que aquella persona del CNI no dio el listado completo de policías que habían viajado a China", relatan fuentes policiales, quienes añaden que "los agentes pensaron que iban invitados por la embajada china y no por Gao Ping".

La batalla policial empeoró con la operación Nicolay, en la que se detuvo a Francisco Nicolas Gómez Iglesias. En un informe de Asuntos Internos, se aseguró que Villarejo se había reunido con el pequeño Nicolás en un parque madrileño, poco antes de que se filtrase la existencia de una conversación en la que Martín-Blas habla con dos agentes del CNI sobre la posibilidad de manipular una prueba del sumario. Esa conversación fue difundida semanas después en exclusiva por infoLibre. Pero la persona que aparecía en la foto de aquel encuentro en el parque no era Villarejo, quien aprovechó la falsa identificación para presentar una denuncia contra Martín-Blas por alterar el sumario. De paso, lo acusó también de realizar trabajos para el PP, entre ellos seguimientos a la familia del extesorero Luis Bárcenas.

El comisario asegura además que un inspector jefe de Asuntos Internos intentó que el pequeño Nicolás lo involucrara en el caso. En Información Sensible lo identifican como Rubén y aseguran que fue "expulsado de la UDEF por filtrar información". La web asegura que fue "este filtrador de sumarios secretos" quien convenció al pequeño Nicolás "de que mencionara el nombre Villarejo aunque no había hablado en su vida con él y solo le conocía por el comentario que en su día le hiciera el delincuente Javier de la Rosa, condenado en su momento por el caso KIO".

Villarejo y Javier de la Rosa son viejos conocidos. En los ochenta, el comisario "logra que su gente se cuele" en el entorno del financiero. Y consiguió "toda la información sobre El Manco", recuerdan fuentes policiales, en alusión a Manuel Prado y Colón de Carvajal, condenado después por apropiación indebida y que en su día se encargó de manejar los dineros privados del rey Juan Carlos.

"Villarejo conoce todos los casos importantes de corrupción. Y en el enfrentamiento entre González y Granados [este último encarcelado por la operación Púnica], Villarejo filtró a su antojo, descubrió a los guardias civiles que trabajaban para Granados cuando consideró oportuno... manejó todo desde el principio. En el tema del ático investigó hace tres años porque se lo ordenó el DAO de entonces y lo filtró ahora también porque se lo indicó alguien. Es impensable que actúe por su cuenta. Siempre informa y actúa con autorización", resume una fuente policial que le conoce bien. Y añade: "Además, lo tendrá todo grabado. Villarejo es metódico. Le llamaban El CirujanoEl Cirujano. Ya no era un problema para nadie, se iba a jubilar dentro de año y medio. No entiendo por qué se ha montado este escándalo".

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