El futuro de la izquierda

Maraña: "Me sorprende la ceguera que demuestran las élites a la hora de percibir la realidad"

Un relato contado con "honestidad", desde "los diferentes puntos de vista de los actores", pero alejado de "compromisos" con los partidos. Así definió su libro Al fondo a la izquierda (Planeta) el director editorial de infoLibre, Jesús Maraña, en la presentación que celebró este lunes en Madrid junto al exministro socialista Josep Borrell y el secretario de Análisis Político y Estratégico de Podemos, Íñigo Errejón, un acto que sirvió para que dos de las principales cabezas de la izquierda española analizasen las razones por las que, hace ahora un año, no fue posible pactar un Gobierno que desalojara a Mariano Rajoy de la Moncloa.

Maraña, Errejón y Borrell se reunieron en la librería madrileña La Central en un acto que congregó a un centenar de personas para escuchar el debate a tres. Entre el público estuvieron presentes varios colaboradores de infoLibre, como los columnistas José Miguel Contreras y Javier Valenzuela, además de otros profesionales de la comunicación como el exdirector de El País Joaquín Estefanía o el humorista y periodista Juan Luis Cano. El acto no se limitó a ser una mera presentación del libro, sino que derivó en un intercambio de pareceres sobre la relación entre las dos principales fuerzas de la izquierda española, una relación que Errejón y Borrell consideraron necesaria, pero a la vez plagada de obstáculos.

"Yo he intentado hacer con este libro un relato periodístico", señaló Maraña, que rechazó repetidamente que se califique su obra de ensayo. "No he querido caer en la intimidad, en los cotilleos, pero sí he querido reflejar el enconamiento entre distintos sectores del PSOE", afirmó igualmente el periodista, que insistió que en ese juego de lealtades está una de las claves que sirven para entender la crisis de los socialistas. Y, "en paralelo", Maraña también trata "la evolución en Podemos", cuya dirección comenzó tras el 20D a tener serias diferencias en su interpretación de la situación política. "Sólo he procurado narrar lo que he visto, lo que he oído y lo que he documentado", señaló el periodista, que confesó sentirse sorprendido por la "ceguera" de las "élites políticas, económicas y mediáticas a la hora de percibir la realidad".

Esa intención la reconoció Errejón durante su análisis de la obra. "Es un libro largo, pero que se lee de manera vertiginosa", apuntó el dirigente de Podemos, que aseguró que "combina de forma muy interesante y amena una reflexión sobre la vida interna de las organizaciones políticas con el contexto político general que lleva a la crisis del sistema político español". "Es un libro sobre las interioridades de los partidos, pero no reduce la política a las historias de amores, desamores y conspiraciones que son inherentes a los partidos", insistió Errejón, que aseguró que, "contando la crisis en el PSOE, el libro cuenta la crisis en el sistema político español, y no es una casualidad, porque ambas son la misma crisis" si se acepta que "el PSOE es el partido fundamental" del sistema político español moderno.

Borrell, por el contrario, rechazó que el análisis de la crisis del PSOE sea necesariamente el mismo que el de la crisis del sistema político español. Y es que, para el exministro, el estallido que acabó con la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general de los socialistas tuvo que ver mucho más con la "lucha interna por el poder", aunque también con las diferencias internas sobre la "política de alianzas". "Yo nunca pensé que fuera posible que Podemos facilitara la formación de un gobierno liderado por Pedro Sánchez, porque tenían otros objetivos, pero el problema es que desde dentro del PSOE tampoco se quería" este pacto, criticó Borrell, que admitió que el Comité Federal socialista maniató a Sánchez tras el 20D cuando le prohibió negociar con partidos que defendieran el referéndum en Cataluña.

"La gran pregunta es por qué no fue posible una alternativa de gobierno que tenía que haber buscado un mínimo común denominador que apoyaran Ciudadanos y Podemos. Ahí se perdió una ocasión histórica, porque Podemos podría haber sido la principal oposición de izquierda a un gobierno mucho mejor que el que tenemos. No se quiso, y se prefirió forzar tácticamente unas segundas elecciones", lamentó Borrell, que admitió que "a lo mejor Sánchez tendría que haber rechazado" la resolución del Comité Federal del PSOE que le obligaba a "pactar primero con Ciudadanos", pero "no le quedó más remedio" que hacerlo.

En ese punto intervino Maraña. "Pedro Sánchez quedó maniatado tras el 20D, estoy de acuerdo, pero creo que pudo haber hecho otras cosas", señaló el director editorial de infoLibre, que afirmó que tras la reunión mantenida entre Sánchez y Pablo Iglesias, el líder socialista le trasladó que su "objetivo final" pasaba porque Ciudadanos se abstuviera ante un acuerdo PSOE-Podemos. "Yo llamo a Pablo [Iglesias] y él me dice que eso es absolutamente falso, y luego hablo con los entornos y llego a la conclusión de que no se ha trasladado ese mensaje. Y después, Sánchez nombró un grupo adecuado para negociar con Ciudadanos, pero no con Podemos", porque el "objetivo claro" era pactar con el partido naranja, señaló Maraña.

Cataluña, un elemento central para el pacto

Pero, ¿hay entonces esperanzas de un pacto entre las dos principales fuerzas de la izquierda? A ese respecto, Borrell apuntó un elemento central para el futuro: el entendimiento entre PSOE y Podemos, aseguró, "dependerá de la relación de fuerzas" entre ellos. Ese fue uno de los escasos puntos de acuerdo –con matices– entre Borrell y Errejón: ambos se necesitan para gobernar, pero a la vez están inmersos en una competición que les dificulta llegar a acuerdos. Y no sólo está en juego la primacía electoral en la izquierda, sino también cuál de los dos partidos es capaz de hacerse con la "hegemonía" a nivel cultural, es decir, quien será quien "marque el ritmo" de las transformaciones sociales de los próximos años, apuntó el dirigente de Podemos.

"En las últimas semanas hemos visto señales de que puede haber una competencia no destructiva", y "sólo pueden ser virtuosas las visiones que entiendan que hay dos formaciones que han llegado para quedarse" en el espectro de la izquierda, planteó en este sentido Errejón. "Eso de que con Podemos no se habla es absurdo y hay que olvidarlo, pero hay que analizar cuál es la alianza posible entre la izquierda, si la hay, o si hay que ir a gobiernos de neocoalción con la derecha" como se hace, por ejemplo, a nivel europeo, señaló por su parte Borrell.

Una de las claves fundamentales para que este pacto se haga realidad es la resolución del problema territorial en Cataluña, o así al menos lo entiende el dirigente de Podemos. "Lo que pase en Cataluña atañe directamente a las posibilidades de un gobierno progresista en España", sostuvo Errejón, que aseguró que este extremo quedó demostrado ya tras el 20D. "La asunción de que las formaciones nacionalistas eran actores no legítimos con los que no se podía pactar encerraba las posibilidades de gobernabilidad solo en un sentido", y sólo volviendo a contar con estos partidos los progresistas podrán desalojar del Gobierno al PP, afirmó. 

Para Borrell, sin embargo, Podemos y el PSOE están muy lejos en cuanto a su modelo territorial, incluso contando con el giro hacia la defensa de la plurinacionalidad que ahora defiende la nueva dirección de Sánchez. "La plurinacionalidad no es de ahora, hace mucho que los socialistas la defendemos", pero "hay una gran diferencia en cómo Podemos y el PSOE concebimos el Estado, y la verdad, no sé si es salvable. En materia territorial, todavía estamos muy lejos", lamentó el exministro socialista.

Maraña firma este sábado ejemplares de 'Al fondo a la izquierda' en la Feria del Libro de Otoño de Madrid

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