Elecciones 20-D

El PP se presenta en su programa electoral como garante de la regeneración democrática

El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, durante su intervención en el acto

El Partido Popular calienta motores para una legislatura en la que uno de los principales debates políticos será el de la reforma de la Constitución. Lo hace en la parte de su programa electoral titulado "La España que queremos" adelantado este domingo. Un bloque [consúltalo aquí] en el que deja claro que para el actual partido de Gobierno la reforma de la Carta Magna no ha sido una prioridad en esta legislatura ni lo será la siguiente, cuando se tenga que seguir haciendo frente a la hoja de ruta independentista de la Generalitat. En materia de política anticorrupción, pocas novedades más allá de sacar pecho por las medidas tomadas en estos cuatro años. Y en lo que tiene que ver con la reforma electoral vuelven a insistir en el respeto a la lista más votada y en la reforma de la ley para que en los ayuntamientos gobierne quien más votos haya obtenido.

El documento "La España que queremos" fue presentado este domingo en Madrid en un acto de partido por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; la vicesecretaria de Estudios y Programas, Andrea Levy, y el ministro de Justicia, Rafael Catalá.

"Estamos convencidos de la vigencia de los valores de la Constitución: La concordia, la unidad, la pluralidad, el consenso, la libertad, la igualdad o la solidaridad son valores que siguen teniendo plena validez. La Constitución nos permitió pasar de un país económica y socialmente atrasado a una democracia consolidada, a la vanguardia del reconocimiento y garantía de derechos y libertades. Y la Constitución continúa siendo el mejor marco para afrontar un futuro común de libertad, bienestar y prosperidad", subraya en el apartado titulado 'Unidad de España y Constitución: la reforma institucional'. Y es que los conservadores, huyendo de la reforma de la Constitución apuestan por la reforma de dos instituciones clave: el Congreso y el Senado.

Llama, no obstante, la atención que en los cuatro años en los que el partido de Mariano Rajoy ha gobernado con mayoría absoluta no se haya avanzado nada en la reforma del reglamento de las Cámaras. Quedan un par de borradores como testigo de las comisiones parlamentarias que lo han estado estudiando. Pero poco más porque no hay ninguna garantía de que vayan a a servir como guía para futuras reformas.

Reforma del "Poder Legislativo"

"Queremos seguir avanzando en cuantas reformas permitan ganar calidad y madurez a nuestra democracia, reforzando el papel de las Cortes Generales, la representación de los ciudadanos, el pleno respeto a sus intereses y decisiones y el incremento de los ámbitos y mecanismos de participación pública. Después de haber llevado a cabo un profundo programa de reformas que han afectado esencialmente a dos de los poderes del Estado: el Poder Judicial (y la Administración de Justicia) y el Poder Ejecutivo (la Administración pública), ahora debe ser la legislatura del Poder Legislativo", subraya la primera parte del programa electoral del PP hecha pública.

Las propuestas del PP para el Congreso y el Senado pasan por mayor transparencia y mayor participación de los ciudadanos. "El Partido Popular tiene el compromiso de hacer de las Cortes Generales el centro de la vida política nacional", reza el documento.

Unas de las principales aportaciones en el funcionamiento del Congreso es la de la posibilidad que los ciudadanos impulsen el debate de Proposiciones no de ley en las comisiones parlamentarias. En cuanto al Senado, se deja por escrito el compromiso de trabajar para que sea "un auténtico foro principal para debate de grandes cuestiones de naturaleza territorial". No pasa inadvertido que los conservadores han tenido toda una legistura para dar pasos en esta dirección. Y, en cuatro años, Rajoy sólo ha reunido en una ocasión, en 2012, a la Conferencia de Presidentes, y no ha convocado un solo debate sobre el estado de las autonomías.

Reforma ley electoral

"El Partido Popular se compromete al respeto de la costumbre constitucional de que solo formará gobierno la candidatura más votada en España" declaran los conservadores en este apartado. Una especie de mantra que llevan repitiendo toda la legislatura, sobre todo cuando les empezó a ir peor en las elecciones que se han ido celebrando en esta legislatura.

Su principal preocupación siguen siendo los ayuntamientos: "Promoveremos una reforma de la Ley Electoral a fin de reforzar el vínculo democrático para que gobierne la lista más votada en el ámbito municipal". Pero también se comprometen a abrir "un proceso de diálogo autonómico para conseguir un pacto entre administraciones públicas".

La concreción, sin ser total, es algo mayor que la de anteriores programas. "Una nueva regulación de las elecciones locales debería establecer una prima de gobernabilidad a aquellos partidos que hayan ganado claramente las elecciones y con una distancia considerable de la segunda fuerza para asegurar que las opciones de Gobierno responden fielmente a la voluntad de los ciudadanos", añade. Y "en caso de no existir mayoría absoluta ni una distancia considerable respecto a otros partidos políticos, se propondrá introducir un sistema de doble vuelta que

conseguirá que los gobiernos resultantes se correspondan con las decisiones de los ciudadanos".

El PP se compromete, además, a adecuar los procesos electorales "a las nuevas realidades sociales". "Modificaremos cuestiones complementarias destinadas a una adaptación de la

norma a la nueva realidad social. En este sentido, reduciremos la duración de la campaña y, con ello, los gastos electorales", figura en el documento.

También sellan el compromiso de "favorecer la participación electoral de los españoles residentes en el exterior (voto CERA) mejorando el procedimiento actual".

Regeneración

"Somos el Gobierno que más medidas y más reformas ha acometido para prevenir, perseguir y sancionar la corrupción. Si las medidas que ha impulsado el Partido Popular en esta legislatura hubieran estado antes en vigor, la mayoría de casos que hoy alarman a los españoles no se hubieran producido porque tendríamos mejores herramientas para detectar y frenar a los corruptos", presumen los conservadores en cuanto a regeneración política.

En este campo, el partido de Rajoy apuesta por hacer obligatorio el cese en el cargo para los Altos Cargos encausados por un delito de corrupción "en el momento de la apertura de

juicio oral, con la consiguiente suspensión y sustitución en el cargo público".  De nuevo, han puesto sobre la mesa la reducción del número de aforados.

Bandera y símbolos

Como ya había anunciado el partido, el PP incorporará a la ley que regula el uso de la bandera y otros símbolos "las previsiones y mecanismos jurídicos que garanticen su estricto cumplimiento".

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PP: la España que queremos [PDF]

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