PORTADA DE MAÑANA
Ver
La Agencia Europea de Medicamentos recibe casi la mitad de sus ingresos de 21 grandes farmacéuticas

La sombra de la dictadura

Salvador Moreno, el militar franquista que bombardeó a miles de civiles, dejará de dar nombre a un colegio de Defensa

Entrada al colegio Salvador Moreno de Pontevedra, adscrito al Ministerio de Defensa.
  • Este artículo está disponible sólo para los socios y socias de infoLibre, que hacen posible nuestro proyecto. Si eres uno de ellos, gracias. Sabes que puedes regalar una suscripción haciendo click aquí. Si no lo eres y quieres comprometerte, este es el enlace. La información que recibes depende de ti.

Casi 70 años después de su apertura, el colegio Salvador Moreno de Pontevedra dejará de rendir homenaje con su nombre al militar que en uno de los episodios más sangrientos y desconocidos de la Guerra Civil, La Desbandá, bombardeó desde la costa a miles de civiles desarmados cuando en febrero de 1937 huían a pie hacia Almería en vísperas de que las tropas franquistas tomasen Málaga.

El Ministerio de Defensa, y así lo han confirmado a infoLibre fuentes del departamento que dirige Margarita Robles, aprobará una nueva denominación para el centro escolar usando como llave el V Centenario de la expedición de Magallanes, que por primera vez dio la vuelta al mundo entre 1519 y 1522. El ministerio no ha anunciado aún cuál será la nueva denominación de este centro de enseñanza primaria y secundaria adscrito a la Dirección General de Asistencia al Personal y donde básicamente estudian hijos de los militares destinados en la Escuela Naval de Marín. "Pero lo que está claro –aseguran las fuentes consultadas– es que el nombre irá dedicado a los héroes de la expedición náutica". La web del colegio Salvador Moreno, cuyos alumnos cursan Educación Primaria y Secundaria detalla que se trata de un "colegio privado" cuyo proyecto educativo "se inspira en una concepción cristiana del hombre y de la vida".

Será la llave del V Centenario la que, sin esperar la aprobación de la Ley de Memoria Democrática y tras años de peticiones desoídas por Defensa permitirá un cambio que en marzo de 2018 topó con la siguiente respuesta parlamentaria del Gobierno de Mariano Rajoy: que no se modificaría el nombre del colegio Salvador Moreno de Pontevedra porque fue su "legado y servicio a la Armada y a la sociedad" lo que se tuvo en cuenta "sin que en modo alguno suponga ello ninguna forma de exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil ni de la represión de la dictadura". La pregunta había sido formulada por el grupo En Marea, socios de Podemos. Entonces diputada de Esquerda Unida, la rubricó la ahora ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. 

Meses antes, el propio Rajoy había dado alas a la figura de Moreno, quien al frente del acorazado Canarias tuvo una intervención decisiva en un bombardeo apoyado por la aviación fascista de Benito Mussolini y que se cobró una cifra incierta de muertos que en ningún caso baja de los 3.000 entre los más de 100.000 que intentaban alcanzar Almería, territorio que se mantenía leal a la República. Cadáveres de niños, adultos y ancianos quedaron arrumbados en las cunetas.

Aunque historiadores y periodistas especializados no albergan dudas sobre la gravedad de La Desbandá ni sobre quiénes contribuyeron a la masacre, apenas 24 horas antes de que terminase 2017, que sería su último año completo como jefe del Ejecutivo, el entonces líder del PP contó en tono coloquial que ignoraba por qué al almirante Salvador Moreno le habían quitado una calle: "He vivido –fueron sus palabras– muchos años al lado de la Escuela Naval de Marín, en la calle Salvador Moreno. Ahora no sé por qué le han quitado el nombre a la calle, yo le sigo llamando así". El vídeo difundido por El Mundo y que aún permanece disponible en su web [pincha aquí] muestra cómo en ese momento uno de los oficiales que flanqueaban a Rajoy esboza una amplia sonrisa. Salvador Moreno fue ministro de Marina de la dictadura entre 1939 y 1946 y luego de nuevo entre 1951 y 1957.

Las 2.200 heridas que el bombardeo franquista dejó en Madrid

Las 2.200 heridas que el bombardeo franquista dejó en Madrid

La semana pasada, un grupo de presos políticos del franquismo difundieron desde Galicia una carta a la ministra Margarita Robles en la que lanzaban una pregunta directa: por qué el callejero del Arsenal militar de Ferrol, sobre el que carece de potestad el Ayuntamiento, mantenía intactos los nombres de militares que intervinieron en la rebelión golpista de julio de 1936, en la guerra y en la represión desatada tras la victoria del bando franquista. La misiva dedicaba también un párrafo al Colegio Salvador Moreno. Lo hacía en estos términos: "El Ministerio de Defensa se niega desde hace años a cambiar el nombre del colegio Moreno Fernández, que depende de Defensa, cuando en el municipio vecino de Marín la alcaldía del PSOE en 2008 (gobierno PSOE-BNG) el IES Salvador Moreno pasaba a llamarse Illa de Tambo previa aprobación del Consejo Escolar".

¿Por qué, como publicó infoLibre este lunes, Defensa no alterará el nomenclátor de calles del Arsenal de Ferrol antes de que se apruebe la Ley de Memoria Democrática? Fuentes consultadas abundan en que precedentes como el de Madrid desaconsejan hacerlo para evitar el riesgo de un varapalo judicial. Durante la etapa de Manuela Carmena como alcaldesa, los tribunales obligaron en hasta al menos ocho ocasiones al consistorio a restituir los antiguos nombres franquistas de determinadas calles. Entre ellos, el de Caídos de la División Azul, auténtico homenaje a los voluntarios españoles que con el respaldo del Gobierno de Franco se sumaron en la Segunda Guerra Mundial al ejército nazi.

En julio de 2018, el juzgado de lo contencioso número 23 de Madrid sostuvo en uno de los últimos autos conocidos que para el cambio de nombre asignado a calles como la referida no se había  "justificado suficientemente el cumplimiento de los requisitos del artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica". Ese artículo preceptúa que las Administraciones públicas "tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura". La futura ley que ha de reemplazar a la vigente reforzará las garantías de los pasos dirigidos a eliminar los vestigios del franquismo.

Más sobre este tema
stats