Sobrevivir al calor en los hospitales públicos con aires acondicionados averiados y ventiladores propios
“Tenemos un sistema de aire acondicionado de 1983, que cada vez falla más y la única solución que pone el centro es poner parches sobre parches”, denuncia Rubén Carrión Medina, delegado sindical de Comisiones Obreras en el Hospital Universitario Torrecárdenas, en la ciudad de Almería. “El servicio de mantenimiento es público, pertenece al SAS, pero lo que ocurre es que cuando hay una avería la arreglan y, a los dos o tres días, vuelve a aparecer porque las instalaciones ya están muy deterioradas. Ese es el principal problema”, explica.
Debido al aumento de las temperaturas, que este junio alcanzó los 42,2 grados en Almería, los sistemas de climatización están fallando mucho, a lo que se suma que “no hay suficiente personal de mantenimiento, así que cuando se rompe algo ya no se arregla en dos horas, sino que puede tardar tres días porque tienen muchas incidencias pendientes. Durante ese tiempo, tanto los trabajadores como los pacientes se quedan sin ventilación o sin aire acondicionado”.
El representante relata que las zonas más afectadas son las plantas altas, la quinta y la sexta, donde se encuentra Hematología y Oncología. “Allí los pacientes pasan un calor insoportable”, denuncia y que la única vía que tienen es presentar “reclamaciones prácticamente todos los días”. El calor también afecta al control de Enfermería, donde se prepara la medicación, que”están trabajando con un ventilador” y a Esterilización, que con el calor que desprenden las máquinas hace que “las temperaturas sean muy altas y las condiciones de trabajo muy complicadas”.
El problema ha alcanzado también a la sección sindical de Comisiones, donde tienen dos rejillas de ventilación. “Una no funciona y entra aire caliente de la calle ¿La solución que han puesto? Tapar la rejilla averiada con un cartón para que deje de entrar este aire”, se queja el representante que describe esta situación como un claro ejemplo de la política de “un parche sobre otro” que aplica el centro.
“Los trabajadores de las distintas plantas llevan años presentando escritos a la dirección denunciando que el aire acondicionado no funciona, pero la respuesta del hospital siempre es la misma: dicen que están trabajando en ello y que lo van a reparar, pero solo hacen pequeñas reparaciones y no tocan el problema real”, denuncia. Desde la Consejería de Sanidad defienden que todos sus centros están climatizados, pero que puede haber “incidencias puntuales”. Desde el propio hospital de Torrecárdenas añaden que de vez en cuando se puede estropear algo, pero siempre se arreglan con la mayor brevedad.
Bloquear las ventanas para que no se pierda el frío
Aunque el problema se lleva arrastrando años en este hospital, como en muchos otros, en 2026 la situación se agrava al haber sido el junio más cálido desde que se tienen registros, con una temperatura media de 3,2 grados por encima de lo habitual, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Lejos de remitir, las nuevas olas de calor que se prevén durante el verano van a mantener máximas que superarán los 40 grados por todo el país.
El calor, más allá de las molestias que genera, es un factor de riesgo, sobre todo en personas con problemas de salud como los enfermos crónicos. Según describen varios estudios, las altas temperaturas se asocian con un mayor impacto en trastornos metabólicos e insuficiencia renal y también pueden provocar confusión, convulsiones o daño cerebral, lo que incrementa la necesidad de una correcta climatización en centros hospitalarios.
En la Comunidad de Madrid, las temperaturas se han mantenido estas semanas entre los 37 y 39 grados, afectando gravemente a sus hospitales. En el Hospital Universitario de La Princesa la solución al calor ha sido bloquear las ventanas de las habitaciones y de los pasillos. "El otro día vinieron unos técnicos y las bloquearon todas con una chapa metálica. Nos dijeron que era porque la gente abría las ventanas y entonces el aire acondicionado no se notaba", relata la familiar de una paciente.
Según explica, el sistema de climatización apenas consigue refrescar las habitaciones y, además, "lo apagan a las dos de la madrugada". Ante esa situación, asegura que ha tenido que comprar un ventilador para aliviar el calor de su madre. "Es tremendo. Los pacientes están sudando y una enfermera terminó vomitando por el calor", afirma.
En el Gregorio Marañón las temperaturas en muchas de sus habitaciones han superado los 30 grados debido al deterioro y falta de mantenimiento de la refrigeración, según denuncian las trabajadoras del hospital. “Los familiares, un año más, tienen que traer ventiladores a los enfermos”, relata la representante del sindicato Mats del centro, que describe la situación como “insufrible”. Desde la Consejería de Sanidad de este territorio indican que "no se han registrado problemas de climatización" y aseguran que cumplen con las temperaturas estipuladas en todos sus centros.
Sin embargo, no son todo malas noticias y sí que existen hospitales en España en los que se está consiguiendo mantener unas temperaturas agradables. Desde Castilla-La Mancha, la delegada de Sanidad de Comisiones Obreras explica que, al ser casi todos los centros de la comunidad relativamente nuevos, no le han llegado quejas de situaciones de calor extremo.
El único problema del que tiene constancia es en el hospital de Alcázar, en el que ella misma trabaja, que al tener una zona nueva y otra antigua, está habiendo problemas de regulación de la temperatura entre ambas. “Tienen el aire puesto para los pacientes y nosotras tuvimos que estar trabajando con los polares el otro día en nuestra planta”, describe con humor y agrega que es un problema que espera que tenga solución pronto.
Dos pingüinos para una cocina con 36 trabajadores
Más allá de las habitaciones y los pasillos, el calor también se vive en el resto de instalaciones de los hospitales. Es el caso del Hospital Clínico de Málaga, donde las 36 personas, entre gobernantas, cocineros y pinches, que prestan sus servicios en la cocina han tenido que sobrevivir el anterior verano y los primeros meses de calor de este año con solamente dos pingüinos en el centro de una sala que supera los 100 metros cuadrados. “En invierno ya se pasa calor, que yo me tengo que quitar la chaqueta, pues en verano es por dos o por tres", denuncia María (nombre ficticio), una de las trabajadoras de estas instalaciones.
“Nosotras tenemos que estar un mínimo de dos horas en la cinta de alimentos entre fuegos, hornos, ollas y los baños maría donde tenemos que mantener los alimentos calientes hasta que salgan”, relata la mujer, que describe el trabajar durante la última ola de calor como “insoportable”.
“El año pasado se desmayó una compañera y la tuvieron que llevar a urgencias. La solución fue poner un pingüino como una medida temporal, porque supuestamente a finales del año se iba a instalar el aire acondicionado”, una obra que se lleva prometiendo más de un año y que hasta finales de junio no se ha conseguido llevar a cabo.
Para María no es la primera vez que se tiene que enfrentar a una situación así, ya que en su anterior destino, el Hospital Regional Universitario de Málaga, tuvo que trabajar durante 2024 mientras estaba embarazada. “Me desmayé tres veces en la cinta por el calor y me tuve que dar de baja”, explica. Las trabajadoras buscaron como solución utilizar los platos que iban a sacar como abanico, pero desde la dirección se lo prohibieron, medida que tampoco pueden aplicar en el Clínico.
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[FOTO VENTILADORES]
En la sala de rehabilitación del Centro de Salud Puerta Blanca, en Málaga, si tienen un sistema de aire acondicionado, pero está averiado. Esta situación está comunicada desde principios de año, pero sigue sin estar reparada, lo que obliga a los pacientes y fisioterapeutas a soportar temperaturas extremas. La única solución que han encontrado hasta el momento es que los usuarios tengan que llevar sus propios ventiladores para soportar el calor.
Los delegados de Prevención de Riesgos Laborales del Distrito Sanitario Málaga-Guadalhorce del sindicato SATSE, denuncian que una usuaria sufrió “un desvanecimiento o episodio sincopal”, por lo que exigen “una actuación urgente e inmediata” por parte de la Gerencia del Distrito y del Servicio Andaluz de Salud para restablecer unas “condiciones dignas, seguras y adecuadas”.