Elecciones catalanas 27-S

El tablero político catalán se recompone

Oriol Junqueras, Muriel Casals, Raül Romeva, Carme Forcadell y Artur Mas, este 20 de julio de 2015 en la presentación de la lista unitaria por la independencia, en Barcelona.

Igual que el mapa político se reconfiguró en Andalucía el 22 de marzo y lo hizo en toda España el 24 de mayo, lo hará también en Cataluña el 27 de septiembre. La siguiente y última estación antes de las generales de fin de año. Pero la sacudida es aún mayor. No sólo se juega la irrupción de un nuevo actor en un Parlament ya de suyo muy fragmentado, Podemos, sino la recomposición de todo el escenario, dividido entre el y el no a la independencia.

El bloque del , por su parte, comparece compactado en torno a una lista unitaria que no encabezará Artur Mas, quien sin embargo repetiría como president de la Generalitat por última vez en caso de ganar. Fuera, no obstante, quedaría la CUP. Como aparece unida la principal alternativa a Mas, favorable al derecho a decidir, Catalunya Sí que es Pot –integrada por Podemos, ICV y EUiA–, con un número uno, el economista Arcadi Oliveres, aún por cerrarse. El no sí está más disgregado, repartido entre Ciudadanos, PSC, PP y Unió. 

Las dos principales opciones celebraron este lunes su puesta de largo. Los soberanistas, en el Museu d'Història de Catalunya. La candidatura conjunta de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), ERC y las entidades soberanistas se llamará Junts pel Sí (Juntos por el Sí), según desveló el cabeza de cartel, el exeurodiputado de ICV Raül Romeva. Una marca que define "un proyecto que reúne sensibilidades diversas con un objetivo común", el a la independencia, dado el carácter "plebiscitario" de las elecciones del 27-S. Romeva compareció acompañado de los siguientes de la lista: la expresidenta de la Assemblea Nacional Catalana Carme Forcadell (la 2); la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals (la 3); el president de la Generalitat, Artur Mas (el 4), y el líder de ERC, Oriol Junqueras (el 5). Cierra la plancha el entrenador del Bayern de Múnich y extécnico del Barça, Pep Guardiola.

Romeva dejó claro que no habrá medias tintas, que la candidatura Junts pel Sí "va a por todas" y que tras el 27-S "no habrá marcha atrás". Es decir, que si el Estado bloqueara el resultado del 27-S, "se iniciará igualmente el proceso a la independencia" y la "desconexión" de España. O sea, que se comenzará el camino de la secesión si el Gobierno central impide el proceso. 

"Preparados" para "hacerlo y hacerlo bien"

"Se puede decir más alto, pero no más claro", apuntó el cabeza de lista, en quien recayó el protagonismo del acto y quien explicó la senda pactada [consulta aquí el acuerdo en PDF]: empezar a elaborar una "Constitución catalana" mediante un proceso de participación ciudadana y proceder a la progresiva "desconexión" del ordenamiento jurídico español, y para ello se aprobarán normas que desarrollen las estructuras de Estado y, sobre todo, la ley de transitoriedad, para sustituir el marco estatal por el catalán. Un proceso que culminará con "una declaración de independencia". La quiera o no Madrid.

Mas, por su parte, remarcó que quienes integran la lista soberanista están "preparados" para "hacerlo y hacerlo bien", y para eso dispondrá de "un programa y un Gobierno común" para escribir "buenas páginas" para el futuro de Cataluña. Junqueras elogió que se haya alcanzado "un acuerdo excepcional para retos excepcionales" y enfatizó que avanzar hacia la secesión no sólo es un derecho, sino una "necesidad" para garantizar "mejores prestaciones" a los ciudadanos. 

Armar una lista común ha supuesto salto triple mortal para Mas. Impone su idea de candidatura unitaria, con políticos y con referentes de las entidades soberanistas que han empujado durante el procés, la ANC y Òmnium. Deja desactivado a Junqueras como alternativa independentista. Acepta, eso sí, que encabece la candidatura Romeva, eurodiputado durante dos legislaturas (2004-2014) por Iniciativa per Catalunya Verds, partido con el que rompió hace cuatro meses por no compartir su línea independentista, y un buen amigo del líder de ERC. La incorporación de Romeva está diseñada para aportar un cariz social a la apuesta de unidad. 

El listón de los 68 escaños

Es difícil hacer pronósticos, a poco más de dos meses de los comicios del 27-S, de cómo funcionará la plancha soberanista. Sus promotores sí creen que el fuego que ardió con la consulta del 9-N, y que perdió fuelle justo después, ha acabado reavivándose. Es decir, que el anuncio ha inyectado de ilusión a unas bases algo más deprimidas tras la euforia del referéndum alternativo. 

Formaciones como el PSC o ICV-EUiA también creen que el acuerdo beneficia a Mas, que de este modo consigue otro seguro de vida imprescindible para su supervivencia, después de arrastrar los pies por una gestión de cinco años de recortes y por los casos de corrupción de su partido. El president ha tenido que soltar lastre, previamente, con Unió Democràtica de Catalunya (UDC), el partido de Josep Antoni Duran i Lleida. La ruptura ha hecho posible la alianza con los republicanos. 

No hay encuestas posteriores al anuncio del acuerdo. La última, publicada en El Periódico de Catalunya el pasado 25 de junio tras la implosión de CiU, otorgaba a la llista del president, en solitario, entre 33 y 35 escaños, por los 30-31 de la lista de la izquierda de Podemos e ICV-EUiA, por encima de Ciudadanos y ERC, ambas con entre 19 y 20 actas. La CUP firmaría 11-12 diputados, por delante del PSC (8-9), el PP (6-7) y Unió (6-7). Una composición, de cualquier modo, muy distinta a la del Parlament emanado de las urnas en noviembre de 2012, con CiU como primera fuerza (50 escaños), seguida de ERC (21), PSC (20), PP (19), ICV-EUiA (13), Ciudadanos (9) y CUP (3). 

La mayoría absoluta está situada en los 68 parlamentarios, de una Cámara de 135. Aunque no se ha precisado la cifra exacta, los integrantes de la lista unitaria sí han alertado de que es importante que supere la barrera psicológica de los 68 escaños –71 es lo que sumaron, de hecho, CiU y ERC en 2012–, a los que habría que añadir los asientos conseguidos por la CUP. Eso en caso de que esta decidiese investir como president a Mas. 

En el PSC o en EUiA reconocen que el anuncio de una lista unitaria beneficia las aspiraciones del president. Pero la suma, advierten algunos de sus dirigentes consultados por infoLibre, no siempre multiplica. Prevén que pierdan votantes por los extremos. Que se les escapen los votantes tradicionales de CiU, más moderados, que recelan de una alianza con ERC, y los electores más izquierdistas de los republicanos, a los que no les guste un pacto con Convergència. En teoría, dicen, los más beneficiados pueden ser Unió y la CUP. 

Acuerdo también para las generales

Catalunya Sí que es Pot, mientras, sigue sin cabeza de cartel. El señalado hasta ahora es Arcadi Oliveres (Barcelona, 1945), profesor de Economía Aplicada, activista social, defensor de los derechos humanos e impulsor, junto a la monja Teresa Forcades, del movimiento Procés Constituent, que ha formado parte, por ejemplo, de Barcelona en Comú, la plataforma que gobierna la capital catalana, con Ada Colau como alcaldesa. 

Pablo Iglesias, y al fondo el líder de ICV, Joan Herrera, durante la presentación del acuerdo para las generales, este 20 de julio en Barcelona | EFE

Oliveres insistió este lunes en que sigue sin verse como número uno de la candidatura integrada por Podemos, ICV y Esquerra Unida i Alternativa (la marca de IU en Cataluña), por su "edad" y sus "pocas habilidades políticas". Ya trasladó esa resistencia a los partidos que le promovían como candidato, pero le instaron a repensárselo, y él decidió posponer al próximo fin de semana su decisión definitiva, que adoptará de forma colegiada con su plataforma. De aceptar, se integrarán en los puestos de salida Jessica Albiach (Podemos), Joan Coscubiela (actual portavoz de ICV en el Congreso), Teresa Forcades (Procés Constituent), Albano Dante (Podemos) y Joan Josep Nuet (parlamentario en el Congreso y coordinador de EUiA). Los actuales coportavoces de ICV, Dolors Camats y Joan Herrera, quedarían fuera de la candidatura. Este último podría no obstante formar parte de la lista de confluencia para las generales. 

Precisamente este lunes comparecieron Camats, Herrera y Nuet con el secretario general de Podemos y su número dos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón; la líder de la formación morada en Cataluña, Gemma Ubasart, y el eurodiputado de ICV Ernest Urtasun. Presentaron en Barcelona el acuerdo de las tres formaciones para acudir juntas a las generales, con el objetivo de compartir un grupo parlamentario catalán en el Congreso. Iglesias se comprometió a encontrar una "solución jurídica" que sea "operativa" para vehicular la voluntad de los catalanes sobre su futuro. El pacto de Podemos, ICV y EUiA incluye el reconocimiento del derecho a decidir, la defensa de Cataluña como "sujeto político soberano" y la apuesta inequívoca por un Estado "plurinacional". Si hubiera una declaración unilateral de independencia, afirmó Iglesias, es una "obviedad" que habría una respuesta judicial. 

Ya lo aseguró, de hecho, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, de buena mañana en un curso de verano en San Lorenzo de El Escorial, en Madrid: existen procedimientos "suficientes" para frenar una eventual proclamación de independencia de Cataluña. Herramientas como acudir a los tribunales ordinarios o al Constitucional, como ya se hizo para intentar evitar el 9-N. 

C's y PSC rechazan el pacto con el PP

Desde EUiA están convencidos de que Catalunya Sí que es Pot obtendrá un buen resultado el 27-S, probablemente como segunda fuerza en el Parlament. También lo creen en el PSC, que asumen su difícil posición en los próximos comicios. El primer secretario de los socialistas catalanes y cabeza de cartel, Miquel Iceta, rechazó de nuevo configurar un frente antisoberanista con el PP y con Ciudadanos, y admitió en cambio sentirse más cercano a Catalunya Sí que es Pot, con la que coincide "en el 95%" de su manifiesto, porque comparte sus críticas al Govern de Mas y la necesidad de "dar un vuelco" a la política catalana. 

En la cúpula del PSC prevén que el PP intentará polarizar al máximo la campaña –que empieza el 11-S–, con lo que beneficiará, a su juicio, las posiciones independentistas. Los socialistas, mientras, intentarán capear el temporal apoyándose en el discurso social, la apuesta por la reforma constitucional y la figura de Pedro Sánchez

Quien rechazó también la apelación al reagrupamiento del bloque del no defendida por la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, fue Ciudadanos. Su cabeza de lista por Barcelona para las generales, el eurodiputado Juan Carlos Girauta, expresó la negativa a un frente de "partidos constitucionalistas" porque eso sería "hacerle el juego" a Mas, ya que las elecciones son "autonómicas" y no "plebiscitarias" como quiere el president. Girauta sí hizo un llamamiento para que después del 27-S se produzca la "unión" de todos los partidos contrarios a la independencia. 

En el bloque del no a la independencia se encuentra asimismo Unió, que ya ha ungido como candidato a Ramon Espadaler, secretario general y exconseller de Mas.  

El 3 de agosto comenzará el tiempo real de descuento. Ese lunes, Mas firmará el decreto de convocatoria de las elecciones, que se publicará al día siguiente. 54 días por delante que decidirán el futuro de Cataluña y de España. 

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