Las parroquias gallegas, divisiones administrativas de origen eclesiástico, son una singularidad en el contexto español (solo existen en Galicia y Asturias), pero están presentes en muchos otros países, con distintas denominaciones, y en Portugal sus 4.257 freguesías tienen un peso político y social muy superior al gallego e incluso cuentan con un órgano ejecutivo (junta de freguesia), elegido por su población.
En Galicia han ido perdiendo progresivamente importancia en las últimas décadas, aunque su relevancia sigue siendo grande en los concellos rurales, aunque sea a un nivel simbólico o identitario. Son, además, otra forma de dividir y analizar el país, como hace incluso el Instituto Nacional de Estadística en su Nomenclátor, que hace unos días aportó información actualizada sobre la población de estas entidades colectivas, la distribución por edades de sus habitantes o el porcentaje de residentes extranjeros.
En las casi 4.000 parroquias existentes en Galicia hay enormes diferencias de población y de edad entre sus habitantes, desde áreas tremendamente envejecidas hasta otras con una media de edad baja. Existen, además, algunos casos extremos en este sentido: desde parroquias en las que toda su población tiene más de 65 años hasta otras en las que las personas mayores de 65 representan menos del 10%.
Hay también un número muy elevado de parroquias en las que no vive ninguna persona menor de 16 años, zonas sin niños, niñas, chicos ni chicas que configuran un espacio rural muy envejecido y sin relevo generacional. En concreto, hay 326 parroquias en las que no reside nadie menor de 16 años y otras 749 en las que estos no llegan a ser cinco de cada 100 vecinos y vecinas.
Estas parroquias sin infancia se localizan sobre todo en las provincias de Ourense y Lugo, como se puede ver en el mapa interactivo, pero las hay también en las comarcas interiores y orientales de Pontevedra y A Coruña.
Una distribución similar, pero inversa, se da en las parroquias en las que la población mayor de 65 años supera el 75%, especialmente numerosas en la provincia de Ourense, pero también en la montaña lucense y en algunas áreas interiores de Pontevedra y A Coruña.
En concreto, el concello ourensano de A Veiga es el que suma un mayor número de parroquias sin menores de 16 años, un total de 16 de sus 29 parroquias. Le siguen Chandrexa de Queixa y Viana do Bolo (11 parroquias cada una) y, a continuación, los concellos lucenses de A Fonsagrada, O Incio, Navia de Suarna y Quiroga.
Antas de Ulla, Becerreá, Samos, O Bolo, Castro Caldelas, Cervantes, Palas de Rei, Baralla, Bóveda, Castroverde, Monterroso, A Pobra de Trives, Portomarín, San Xoán de Río, Sarria y Vilariño de Conso suman también al menos cinco parroquias sin menores de 16 años. En total, 120 concellos gallegos cuentan con al menos una parroquia sin niños y niñas menores de 16 años.
Tres parroquias habitadas solo por mayores de 65 años
Hay, además, tres parroquias en las que toda su población es mayor de 65 años. Se trata de San Fiz do Barón (San Amaro), San Cosme do Vilar (Chandrexa de Queixa) y Santa María de Ambosores (Muras).
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En otros siete casos las personas mayores de 65 años representan, como mínimo, el 80% de la población. Es el caso de San Miguel de Portocamba (Castrelo do Val), San Xoán de Golpellás (Calvos de Randín), Santo Estevo da Ribeira (Navia de Suarna), San Vicenzo de Vilaseco da Serra (Viana do Bolo), San Tirso de Santa Cristina (A Veiga), Santa Mariña de Ribón (Navia de Suarna) y San Sebastián de Paradela (O Bolo). En total, en 26 parroquias gallegas tres de cada cuatro habitantes superan esa edad.
El Nomenclátor actualizado del INE muestra que la población de las parroquias gallegas va desde los 214.816 habitantes del centro de A Coruña y los 201.482 del centro de Vigo hasta un grupo de parroquias con muy pocos residentes. Una sola persona vive en la citada parroquia de San Fiz do Barón (San Amaro) y también en San Salvador de Soutomerille (Castroverde).
Dos personas viven en San Bartolomeu de Fontao (A Teixeira) y en San Vitoiro da Mezquita (A Merca), y tres en San Martiño de Gueral (A Peroxa) y San Martiño de Grou (Lobeira). En total, hay 17 parroquias en las que viven cinco personas o menos y medio centenar tienen un máximo de diez habitantes.
Las parroquias gallegas, divisiones administrativas de origen eclesiástico, son una singularidad en el contexto español (solo existen en Galicia y Asturias), pero están presentes en muchos otros países, con distintas denominaciones, y en Portugal sus 4.257 freguesías tienen un peso político y social muy superior al gallego e incluso cuentan con un órgano ejecutivo (junta de freguesia), elegido por su población.