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Catástrofe en Seseña

Tres críticas de los vecinos y organizaciones ecologistas tras el incendio de Seseña

Tres críticas de los vecinos y organizaciones ecologistas tras siete días de incendio en Seseña

José Alguacil lo recuerda como si hubiera sucedido ayer. "La policía avisó a las ocho de la mañana a los vecinos por megafonía, pero el fuego se había iniciado durante la madrugada. Cuando yo me fui al trabajo, a eso de las siete, ya vi el incendio. Levantarte con una nube tóxica sobre tu casa es algo duro", comienza a relatar a infoLibre este vecino de Seseña (Toledo). Vivió en primera persona lo que se había temido durante más de una década: que el cementerio de neumáticos usados que se reparte entre la localidad toledana y Valdemoro (Madrid), el mayor de toda España e ilegal desde el año 2003, comenzase a arder y a expulsar al aire partículas cancerígenas extremadamente dañinas para la salud.

Desde entonces, este vecino de la urbanización El Quiñón, situada a menos de 500 metros del vertedero de llantas y construida por Francisco Hernando 'El Pocero', se mantiene, junto a su mujer e hija, alejadas completamente de su casa, durmiendo desde entonces donde su suegra. El fuego obligó a desalojar a cerca de 6.000 personas por el riesgo que podría acarrearles para la salud. Pero José y su esposa comen en Seseña, principalmente por la cercanía que le ofrece su casa en relación con su trabajo: su puesto laboral se encuentra en Ciempozuelos (Madrid), a escasos 13 kilómetros de dónde llamas de 20 metros de altura, ahora controladas por los servicios de bomberos de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, engullían sin piedad toneladas de neumáticos usados.

Una semana después de la catástrofe medioambiental, con algunos focos activos que no consiguen extinguir, este vecino carga con dureza contra la actuación de los dos Ejecutivos autonómicos e incluso apunta al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, al que pide que muestre un mayor "interés". Siente, tal y como relata, "abandono y desidia" por parte de las autoridades, y critica, entre otras cosas, una falta de información –"Nos enteramos de las cosas por los medios de comunicación"–, unas mediciones del aire que se iniciaron, a su parecer, "con retraso" y que intentos de "aparentar normalidad" provoquen la apertura de colegios, como el de El Quiñón, sin unas condiciones de seguridad sanitaria para los chavales.

A Julio Barea, de Greenpeace, le cuesta decir qué se ha hecho bien desde el incendio. "Probablemente el trabajo de los servicios de extinción", apunta resignado. Una opinión similar expone Paco Segura, portavoz de calidad del aire de Ecologistas en Acción, aunque añade que ha habido "descoordinación" a la hora de extinguir el fuego: "Unos apuestan por el agua, otros la rechazan al considerar que aumenta la ignición y arrastra contaminantes", apunta. "Se sabe que se ha renunciado a apagarlo activamente, ante la falta de medios y conocimientos adecuados para hacerlo, y se está a la espera a que se extinga de forma espontánea", añade la organización ecologista en una nota de prensa hecha pública este viernes.

"Carencia clamorosa de información"

El primer aspecto que denuncia tanto Alguacil como las dos asociaciones es la falta de información por parte de las autoridades. "Nos estamos enterando de las cosas por las redes sociales o a través de comunicados", critica el vecino de El Quiñón en declaraciones a este diario. También lamenta que nadie les haya informado "de las consecuencias" que puede tener esa columna de humo cerca de sus casas. "En medio de este escenario, la población afectada está cada vez más confusa y desinformada, y acude a organizaciones como Ecologistas en Acción pidiendo consejos para afrontar la situación y manifestando su perplejidad y enojo por lo que estaba pasando", recoge por su parte el comunicado.

"Hay una carencia clamorosa de información, y hablo de la Junta de Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y el Gobierno central, que tiene un departamento que se encarga precisamente de emergencias ambientales y no está haciendo nada", apunta Segura a infoLibre. El portavoz de calidad del aire de la asociación ecologista critica, sobre todo, que no se esté informando a la gente "de qué tipo de actuaciones tiene que seguir para proteger su propia salud, para reducir su exposición a estos contaminantes", patrones de comportamiento básicos que, en su opinión, "hacen falta como el agua". En este sentido, aconseja a los vecinos: "Limpien con precaución el polvo con trapos húmedos, impidan a los niños jugar cerca del hollín. Pero, sobre todo, que se marchen de la zona por el momento".

Preguntado por esto, el Ministerio de Medio Ambiente respondió a este diario que están "haciendo un seguimiento permanente de la evolución del incendio", prestando apoyo al Gobierno castellanomanchego con material y especialistas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). "Hemos convocado a los responsables de Medio Ambiente de ambas CCAA a una nueva reunión la próxima semana, con el objetivo de analizar la situación actual y emprender las posibles actuaciones. Este encuentro irá seguido de otro posterior de carácter técnico para continuar avanzando en su resolución", añaden. De la ausencia de recomendaciones a los vecinos no hacen alusión.

La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid asegura que se está dando "información impecable a tiempo real" y que se está manteniendo informado "a todo el mundo", sobre todo en los 23 municipios que se encuentran dentro del radio de influencia por su cercanía con el vertedero de llantas. Según aseguran, se producen contactos permanentes con los cuatro municipios en los que hay instalados, en estos momentos, centros de medición y reiteran que no ocultan ninguna información: "Las mediciones a tiempo real se están publicando en la página de la Comunidad", remachan.

La Junta de Castilla-La Mancha, por su parte, asegura que "eso no es cierto" y señala a este diario que el Ejecutivo autonómico ya ha dado "más de 25 ruedas de prensa" en relación con el incendio en el cementerio de caucho. Además, explica que todos los informes sobre la calidad del aire están a disposición de la ciudadanía en Internet y añaden que para cualquier consulta está habilitado desde el mismo viernes por la mañana un teléfono 900 completamente gratuito. "Se facilita información a diario", apuntan fuentes de la Junta consultadas por infoLibre. Sin embargo, ponen el foco de esta falta de datos en el alcalde del municipio, Carlos Velázquez (PP).

Hacen referencia a la información publicada este viernes por el diario El Mundo, que informa de que el Consistorio de Seseña habría ordenado a los ciudadanos no dar los datos facilitados por la Junta. El ayuntamiento, por su parte, celebró este viernes un pleno con carácter extraordinario, a petición de IU, con el objetivo de constituir una comisión de coordinación ante "una alarmante falta de información". "Y lo que es más grave, se ha entrado en una guerra política que no beneficia a nadie", señaló el portavoz del Grupo Municipal de IU, Manuel Fuentes, en alusión al cruce de críticas entre el alcalde conservador y el PSOE castellanomanchego.

"No miden todos los compuestos"

Otra de las críticas que han vertido tanto los vecinos de la localidad toledana como las organizaciones ecologistas gira en torno a las mediciones de la calidad del aire. "Muchas sustancias tóxicas no se están midiendo como deberían", se queja el vecino de la urbanización El Quiñón. Un punto de vista que comparten las organizaciones ecologistas, que critican que se hayan ido colocando las estaciones de medida "a cuentagotas": "Encima no miden todos los compuestos", agrega a este diario Julio Berea, de Greenpeace.

"El sábado se instalaron unos captadores de partículas, que recogen elementos contaminantes pero cuyos resultados del análisis posterior no se tienen hasta unos días después. El lunes, se incorporó otra estación de medida que sólo medía algunos elementos. Por último, el martes se coloca otra que es capaz de medir más elementos", explica Miguel Ángel Hernández, portavoz de Ecologistas en Acción en Castilla-La Mancha, que señala que los primeros "datos fiables" de contaminación se ofrecieron el pasado jueves.

En el informe sobre la calidad del aire hecho público ese día se observa que el pasado miércoles se alcanzaron picos de 390 microgramos por metro cúbico (μg/m3) de partículas PM10 en la urbanización El Quiñón, un dato que, según explican los ecologistas, "multiplica por 10 los valores medios tolerables". "Desgraciadamente la Junta, a pesar de que dispone de ellos, no ha dado datos de benceno, que también debieron ser muy altos, en especial los picos coincidentes con la humareda", critica Ecologistas en Acción en el comunicado remitido a los medios. A pesar de ello, la Junta de Castilla-La Mancha aseguró que las cifras recogidas en el informe no presentaban "anomalías significativas".

Además, la organización por la defensa del medio ambiente también señalaron que en la Comunidad de Madrid tampoco "previnieron de la entrada de contaminación del martes, cuando el viento derivó el penacho del incendio afectando a una amplia zona entre Valdemoro y Villanueva de la Cañada". El vecino de El Quiñón asegura haber visto también en Ciempozuelos restos del incendio de Seseña. "Ese día un reconocible olor a goma quemada se extendió por muchas poblaciones y se recogieron aumentos significativos de algunos contaminantes", completan desde Ecologistas en Acción.

"Tenemos estaciones fijas, estamos desde el primer día en coordinación con el Instituto Carlos III, tenemos estaciones móviles", apuntan desde la Junta de Castilla-La Mancha en este sentido.

Sin embargo, desde la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid aseguran a este diario que "no se han detectado baremos fuera de lo normal". Explican que hay tres estaciones de medición fijas en Villarejo de Salvanés, Aranjuez y Valdemoro. Además, se ha desplazado otra móvil a Ciempozuelos y otra más, facilitada por el Instituto Carlos III, a Aranjuez. Finalmente, completan que desde ayer se han incorporado a dos de las tres estaciones de medición fijas aparatos adicionales para medir otras partículas como el benceno. "En ningún momento se ha detectado ningún peligro ni ninguna anomalía", completan desde la Comunidad.

Aparentar normalidad

Por último, el vecino critica que se intente "aparentar normalidad" ante una catástrofe a la que no se está dando "la importancia que tiene". "Todo el rato se está diciendo que la situación es normal y que no hay problema. Pero lo cierto es que la gente está desquiciada y con razón. Deberían evacuarles hasta que se pueda garantizar su seguridad", continúa Paco Segura. "La carencia de estos datos [benzeno] nos hace tener incertidumbres", completa Julio Barea. En definitiva, las asociaciones ecologistas critican que no se "haya priorizado la seguridad de la gente".

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En este sentido, ponen como ejemplo el caso del colegio El Quiñón, que reabrió el pasado miércoles "en el horario habitual, incluyendo aula matinal y comedor escolar", según rezaba el comunicado del centro remitido a los padres, que incluía un informe sobre la calidad del aire de la Junta de Castilla-La Mancha. A pesar de que algunos profesores del centro protestaron con mascarillas a las puertas: "Manifestamos nuestro desacuerdo con la apertura debido a que las condiciones no son las más adecuadas para que ninguna persona, independientemente de la edad, permanezca en el centro", señaló una de las portavoces. Además, añadieron que entre los profesores había síntomas de picor de ojos y boca y criticaron que el colegio no se reabriese "con unas condiciones idóneas".

Segura considera que esta decisión fue "muy imprudente", mientras que el miembro de Greenpeace asevera que "no estaría tranquilo" con su hijo en ese colegio en estos momentos. Un día después de su reapertura, el jueves, el centro volvió a permanecer cerrado. El alcalde de Seseña denunció ese mismo día una situación de "caos educativo" en el municipio. Sin embargo, mientras el miércoles pedía el cierre del colegio, mantenía abiertas guarderías y polideportivos municipales y enviaba equipos de descontaminación a la zona que en el momento de máxima contaminación, poniendo en peligro, según denuncia Ecologistas en Acción, "a unos trabajadores que no estaban preparados ni equipados": "Un desconcierto", culmina la organización ecologista.

A preguntas de infoLibre, la Junta se defiende: "Cuando hemos decidido abrir centros escolares ha sido porque los datos técnicos y los informes de los expertos nos decían que no iba a haber peligro para la población, y por supuesto tampoco para los niños", afirman. Además, explican que si el jueves "se tomó la decisión de cerrar los centros escolares este viernes" no fue porque lo aconsejasen los informes de los técnicos o se esperara un empeoramiento de la situación de las condiciones meteorológicas, sino por "la inquietud de algunos padres azuzada de manera muy irresponsable por el alcalde". "¿Crees que vamos a mandar a los niños al colegio sin garantías que avalen que no hay riesgo?". Sin embargo el vecino asegura que su niña no pisará la escuela tampoco la próxima semana: "Aunque se extinga el incendio".

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