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El último escándalo de Orpea: los oscuros negocios con una trama societaria oculta en Luxemburgo

Ilustración de Roberto Tribuno y Sébastien Mesnard.

Orpea, una de las principales multinacionales del sector de las residencias de mayores y segundo grupo con más centros en España, se ha apoyado en un oscuro holding luxemburgués llamado Lipany para su expansión en varios países europeos.

Documentos y testimonios obtenidos durante los últimos meses por el consorcio periodístico Investigate Europe (IE) y sus socios –entre ellos Mediapart– durante los últimos meses permiten sacar ahora a la luz esa trama societaria opaca. Y también algunas de las actuaciones irregulares que cometieron las sociedades que la integran. infoLibre es el único medio español que participa en esta investigación.

En Francia, Lipany fue utilizada para encubrir el pago de una comisión presuntamente ilegal de 700.000 euros a un intermediario. Por otra parte, sociedades cuya propiedad comparten el holding luxemburgués y Orpea llevan desde 2018 presentando cuentas en el Registro Mercantil francés con información fiscal falsa, según la versión oficial ofrecida por la multinacional a preguntas de Investigate Europe. Una explicación que equivale a culpar a quien ha sido director financiero de la propia Orpea hasta diciembre de 2021, Sébastien Mesnard, que es también quien dirige las compañías.

En Italia, los responsables de Lipany burlaron a través de una cooperativa las normas sobre el IVA, hasta que las autoridades tributarias lo descubrieron y le impusieron una fuerte sanción.

En la trama hay dos ejecutivos que desempeñan un papel clave. Uno es el citado Sébastien Mesnard. El otro es Roberto Tribuno, durante una década el hombre fuerte de Orpea en Italia y que se declara beneficiario único de la sociedad luxemburguesa matriz del holding (Lipany SA). La estructura incluye más de 40 empresas que han hecho negocios con Orpea en Francia, Italia, Bélgica y Alemania.

Investigate Europe planteó a Orpea las primeras preguntas sobre sociedades y operaciones de la trama el 19 de abril. Fue entonces cuando admitió que existían “errores” en las cuentas de las sociedades francesas cuya propiedad comparte con Lipany. Sin embargo, cuando los periodistas le enviaron un cuestionario más detallado sobre sus negocios con el holding luxemburgués, Orpea alegó que no podía "comentar la información o las alegaciones contenidas” en las preguntas porque "algunos de los hechos identificados han sido llevados a la Fiscalía". El portavoz añadió que algunos de los hallazgos de Investigate Europe también habían sido identificados por el grupo de residencias tras realizar “auditorías especializadas”

Efectivamente, Orpea presentó hace varias semanas ante la Fiscalía de la localidad francesa de Nanterre una denuncia contra “personas no identificadas” por una presunta administración desleal. Investigate Europe ha podido saber que entre los hechos descritos en la denuncia figuran operaciones con Lipany y Tribuno. Por su parte, un portavoz de la Fiscalía indicó que no han abierto aún una investigación porque la denuncia de Orpea es reciente y aún la están “analizando”.

Aunque la multinacional francesa ha decidido ahora mover ficha y presentarse como víctima de esa presunta administración desleal por parte de alguno de sus ejecutivos, lo cierto es que durante los últimos 13 años realizó múltiples negocios con el holding luxemburgués.

Orpea, al igual que otras multinacionales, ha convertido el cuidado de los mayores en un enorme negocio que llena los bolsillos de sus accionistas y ha hecho multimillonario a su fundador, el ya jubilado Jean-Claude Marian. Su sede está en Francia, cotiza en la Bolsa de Paris y tiene como principal accionista al fondo de pensiones canadiense CPPIB. Con establecimientos en 23 países, cuenta con una red de 1.100 centros y más de 110.000 camas. En España explota 52 residencias, que disponen en conjunto de más de 8.000 camas. Es el segundo principal operador del sector, solo por detrás de DomusVi, y el líder en la Comunidad de Madrid, donde tiene 23 geriátricos.

La multinacional es protagonista de un enorme escándalo en Francia. En un libro de investigación titulado Les Fossoyeurs (Los sepultureros), el periodista francés Victor Castanet reveló cómo Orpea, pese a estar subvencionada con dinero público, ha recortado agresivamente los gastos para el cuidado de los mayores. Tras la denuncia de Castanet y las revelaciones de Investigate Europe sobre los contratos de trabajo irregulares del grupo, un fiscal francés inició varias investigaciones penales contra Orpea por indicios de maltrato a los residentes, malversación de fondos públicos y violación de la legislación laboral. Las autoridades galas también están investigando decenas de denuncias presentadas por familiares de ancianos residentes en Orpea, alguna de ellas por "homicidio involuntario".

En España también son múltiples las quejas de familiares por el trato que reciben los residentes, tal y como desveló infoLibre. En relación con la catástrofe vivida en las residencias de la Comunidad de Madrid durante la primera ola de la pandemia, la Fiscalía ha interpuesto tres denuncias por lo ocurrido en otros tantos centros de Orpea. Hay que señalar que el Ministerio Público sólo ha interpuesto en total una decena de denuncias, pese a que en marzo y abril de 2020 fallecieron 9.470 personas en las residencias madrileñas, de ellas 7.291 sin recibir atención hospitalaria.

LIPANY: UNA TRAMA SECRETA OCULTA EN LUXEMBURGO

La mejor forma de certificar el carácter secreto que ha tenido hasta ahora Lipany está en la Bolsa de París. Todas las empresas cotizadas envían al regulador bursatil un informe anual detallado sobre sus cuentas y actividades. Los documentos presentados por Orpea entre 2007 –año de la fundación de Lipany– y 2020 suman más de 4.100 páginas. En ellas no hay ni una sola referencia a la sociedad de Luxemburgo. 

El beneficiario último de Lipany, según consta en el Registro Mercantil del Gran Ducado, es el financiero italiano Roberto Tribuno. Nacido en 1963 en la localidad de Biella, a finales de los años noventa trabajó en Londres, donde fundó con otros socios una compañía dedicada al asesoramiento legal y financiero llamada Bridge Kennedy International. Con el cambio de siglo, Tribuno ya aparece vinculado a diversas sociedades en Italia que terminarían formando parte de Orpea en dicho país. Pero el salto cualitativo en su carrera se produce en febrero de 2005, cuando Orpea Italia le concede amplios poderes para gestionar la compañía, convirtiéndose de hecho en su hombre fuerte.

Poco después, en junio de 2007, se funda la sociedad luxemburguesa Lipany. Su propietario se esconde detrás de una compañía de Panamá (Beston Enterprises Inc.) y otra de las Islas Vírgenes Británicas (Bynex International Ltd.), que eran formalmente los accionistas de Lipany. A preguntas de Investigate Europe, Roberto Tribuno sostiene que es dueño del holding luxemburgués desde 2009.

Lipany permanecía hasta ahora en el anonimato, pero no así Beston Enterprises y Bynex International, que aparecieron vinculadas al escándalo de los papeles de Panamá. Ambas eran sociedades pantalla, sin actividad alguna, utilizadas para montar estructuras fiduciarias cuyo único objetivo es ocultar la identidad de sus dueños. Cuando aparecieron sus nombres públicamente, dejaron de ser útiles y fueron disueltas. Así que Tribuno controla ahora Lipany a través de otra sociedad, cuyo nombre se negó a desvelar a Investigate Europe.

Un reciente informe de la ONG francesa Cictar descubrió que Beston Enterprises y Bynex International ya fueron usadas para crear otra sociedad luxemburguesa que compró el edificio de una residencia de ancianos gestionada por Orpea en Francia. "Esto ayuda a mantener en el anonimato a los beneficiarios de las transacciones inmobiliarias de Orpea. Una falta de transparencia que plantea serias dudas si tenemos en cuenta que Orpea es una empresa que cotiza en bolsa y que recibe millones de euros de dinero público cada año”, explica Mike Lewis, de Cictar.

Uno de los hechos más sorprendentes de las relaciones entre Orpea y lo que podríamos llamar el ‘grupo Lipany’ es la compraventa de sociedades entre ellas, a veces en operaciones de ida y vuelta en un corto periodo de tiempo. Pongamos un ejemplo para ilustrarlo: los cambios de propiedad de la sociedad Casamia Asti Srl, dueña de un inmueble en la localidad italiana del mismo nombre que acoge un geriátrico. El 29 de abril de 2014, Orpea vendió la compañía por 5.0 millones de euros a una filial de Lipany. El 30 de diciembre de 2016, la filial de Lipany se lo vendió a una sociedad del grupo Orpea por 5,2 millones. El 28 de diciembre de 2018, Orpea se la revendió a Lipany por 5,0 millones.

Lo ocurrido con Casamia Asti no es un hecho aislado, sino una práctica frecuente. Investigate Europe ha podido documentar hasta 14 operaciones de compraventa de sociedades entre Orpea y Lipany. Detrás de ellas podría ocultarse una práctica de ingeniería fiscal para pagar menos impuestos. A preguntas de los periodistas, Orpea se negó a realizar cualquier comentario alegando que sólo hablará con las autoridades judiciales tras la presentación de su denuncia. Roberto Tribuno, por su parte, asegura que sus compañías “cumplen con toda la normativa civil, contable y tributaria”. Y añade: "Todas las operaciones entre Lipany y Orpea se han realizado siempre con todas las aprobaciones necesarias por parte de los respectivos órganos responsables de ambos grupos, que siempre han actuado con pleno conocimiento de los hechos".

Las cuentas de Lipany dan prueba de la importancia económica que tiene esta estructura paralela montada por Tribuno: en 2019 declaraba tener activos por 92,9 millones de euros. Algo más de siete millones eran dinero en efectivo, pero la mayor parte de ese capital era el valor de sus filiales y préstamos realizados a estas. Otro de los asuntos opacos es saber cómo se financia Lipany, que declara deudas por importe de 94,4 millones, de los que solo 10 millones son préstamos de entidades financieras, mientras que los 84,4 millones restantes están clasificados como “otras deudas” no relacionadas con entidades del grupo. ¿Quienes son esos misteriosos acreedores? El financiero italiano se negó a identificarlos y se limitó a señalar que “Lipany financia sus actividades con fondos propios y fondos de terceros obtenidos en los mercados financieros primarios y secundarios”. En todo caso, lo que es cierto es que estos desconocidos acreedores están entre los beneficiados por Lipany: entre 2015 y 2019 recibieron pagos por importe de 4,8 millones en intereses por sus préstamos.

En los últimos diez años (2010 a 2019), Lipany ha pagado menos de 20.000 euros por el impuesto de sociedades. Y es que, en ocho de esos diez años, la compañía propiedad de Tribuno declaró pérdidas. Pese a que las compañías tienen la obligación de presentar anualmente cuentas en el Registro Mercantil, las últimas que constan de Lipany son las de 2019. Una circunstancia que acrecienta su opacidad.

A preguntas de Investigate Europe, Orpea aseguró que jamás ha sido accionista de Lipany y definió a Roberto Tribuno como un “socio histórico” del grupo.

LOS OTROS NEGOCIOS EN LUXEMBURGO

Lipany es la empresa central de la red societaria a nombre de Tribuno en Luxemburgo, pero en absoluto la única. Hay otras tres compañías relevantes creadas en el Gran Ducado.

La primera se llama Scarano SA y fue constituida en 2006 por las mismas empresas pantalla usadas para montar Lipany (Beston Enterprises y Bynex International). Scarano fue utilizada para entrar en el mercado belga, donde creó en 2013 la filial Laurita Belgium SPRL. Tribuno admite que es accionista de sociedades en Bélgica y Alemania, donde sostiene que actúa solo como inversionista. Scarano fue disuelta en 2018.

La segunda es Health Luxembourg Invest. Desde 2014, Lipany es dueña del 49% de su capital, aunque en este caso lo más llamativo es comprobar quién es propietario del 51% restante: Jean-François Remy, un intermediario que cobró millonarias comisiones del grupo Orpea a cambio de conseguirle licencias para residencias en el norte de Francia. La compra de ese 49% por parte de Lipany tenía como objetivo encubrir el pago de la comisión a Remy [tienes todos los detalles de la operación en esta noticia: Manual para el pago de una comisión en Luxemburgo].

La tercera se llama Rodevita SA y su historia también nos ofrece datos importantes. Aunque Tribuno es el hombre fuerte de Orpea Italia desde 2005, además ejerció como consejero delegado a partir de 2011. En marzo de 2016, dos meses antes de que el grupo francés anunciase que Tribuno dejaría dicho cargo, se constituyó Rodevita. El 55% del capital pertenece a Tribuno y el 45% restante a Brige, otra sociedad luxemburguesa del grupo Orpea. Rodevita cuenta ya con seis filiales en Italia cuyo objetivo es poner en marcha centros para la multinacional.

Es decir, poco antes de que dejase de ser el primer ejecutivo de Orpea Italia, la multinacional decidió crear otra línea de negocio con Tribuno como socio mayoritario. Y no queda ahí la cosa: Orpea también pone parte de la financiación sin intereses. En concreto, el 13 abril de 2018, Brige le hizo un préstamo de 20 millones de euros a Rodevita, que esta compañía transfirió a su vez diez días más tarde a una filial italiana. También sin intereses. En otras palabras: dinero de Orpea se está utilizando para financiar a coste cero una sociedad de Luxemburgo donde Tribuno es el accionista mayoritario.

Luxemburgo también es el lugar desde el que Orpea permitió a Tribuno entrar en el mercado de Alemania. En concreto, Lipany adquirió el 5,2% del capital de cuatro compañías luxemburguesas que son dueñas de inmuebles en localidades germanas donde operan clínicas o residencias de mayores. Orpea controlaba el resto del capital en esas cuatro sociedades. Una de ellas fue vendida en 2020, mientras que las otras tres siguen en manos de Orpea y Lipany.

EL PAPEL CLAVE DEL DIRECTOR FINANCIERO DE ORPEA

Roberto Tribuno declara ser el propietario de Lipany, pero hay otra persona que tiene un papel trascendental en todos los negocios del holding luxemburgués con Orpea: Sébastien Mesnard, el director financiero de la multinacional hasta diciembre de 2021.

Sébastien Mesnard entró en Orpea en 1998 y fue nombrado máximo responsable financiero en 2007. Hace medio año pasó a llevar la dirección de financiación y contabilidad. El ejecutivo francés ha compartido tareas de administración con Tribuno en una decena de sociedades italianas. En la mayoría disponía de capital Orpea, por lo que se podía entender que estaba representando sus intereses. Pero también mantuvo ese puesto en compañías cuando eran filiales de Lipany.

Pero hay vínculos más directos entre Mesnard y Lipany. Al menos en tres ocasiones, Lipany designó al ejecutivo francés como uno de los apoderados que podía ejecutar en su nombre compraventas de sociedades italianas con Orpea. ¿Qué sentido tiene que Lipany apodere a Mesnard? A priori ninguno, puesto que ni Orpea ni su directivo declaran tener acciones en la compañía luxemburguesa de Tribuno. Pese a los reiterados intentos de Investigate Europe por conocer la versión de Mesnard, este no ha respondido a las preguntas planteadas.

Pero la prueba definitiva de los estrechos lazos entre Tribuno y Mesnard se encuentra en Francia. Y es que ambos son accionistas de tres sociedades dedicadas a la actividad inmobiliaria: SCI CFPSV Versailles Jupiter, SCI CFPSV París Rousseau y SCI CFPSV París Mechain. Las tres fueron constituidas en 2014 con un capital de 10.000 euros, repartido de una manera muy significativa: Mesnard es dueño del 99% y Tribuno del 1% restante. No parece que Mesnard necesitase realmente esos 100 euros de Tribuno para poner en marcha las empresas. La presencia del italiano sólo se explicaría si ambos tienen un acuerdo más amplio de compartir accionariado en sus negocios conjuntos. “Mi 1% en ciertas compañías francesas es una inversión privada que no tiene ninguna conexión ni con Lipany ni con Orpea, y yo no participo en su administración”, declaró Tribuno a los periodistas.

¿CUENTAS OFICIALES CON FALSEDADES?

Uno de los capítulos más sorprendentes de esta historia es el que ocurre en torno a la sociedad francesa RSS Seniors+, que cuenta con 14 filiales. El titular es este: Orpea asegura que su entonces director financiero ha declarado falsamente en las cuentas de las sociedades que están integradas fiscalmente en la multinacional francesa.

Los hechos son los siguientes. RSS Seniors+ es una compañía que pertenece desde 2018 a Roberto Tribuno, a través de la sociedad Laurita Belgium, una filial belga de Lipany. RSS Seniors+ dispone de 14 filiales, donde tiene el 51% del capital, mientras que el 49% restante pertenece a Orpea (a través de Niort 94, sociedad que agrupa buena parte de sus inversiones inmobiliarias en Francia).

Las 15 empresas están administradas por un presidente, que desde 2018 es Sébastien Mesnard. Todas ellas tienen además su domicilio en la sede central de Orpea cerca de París. Y en las cuentas anuales de esas compañías, presentadas ante el Registro Mercantil y consultadas por Investigate Europe, figura la siguiente afirmación desde 2018: “La compañía forma parte de un grupo fiscal cuya compañía matriz es Orpea SA”.

De acuerdo con la legislación francesa, para poder integrar fiscalmente a una filial, la matriz tiene que controlar al menos el 95% de su capital. Pero, en este caso, Orpea no tiene ninguna acción de RSS Seniors+ y sólo dispone del 49% en sus filiales. Por tanto, esa integración fiscal sería fraudulenta.

La multinacional francesa niega que esa integración fiscal exista. Investigate Europe envió a Orpea un ejemplo de cuentas anuales donde constaba dicha afirmación. “Podemos confirmar que RSS Seniors+ y sus filiales no forman parte del grupo fiscal de Orpea. Las afirmaciones en ese sentido contrario en las cuentas anuales son erróneas”, respondió por escrito el portavoz del grupo.

Por tanto, si la versión oficial de Orpea es correcta, lo que está afirmando la multinacional es que su entonces director financiero estuvo tres años presentando en el Registro Mercantil cuentas con afirmaciones falsas, que además afectan directamente a la propia Orpea al describir una integración fiscal inexistente.

"Parece difícil de creer que las cuentas hayan podido ser tan groseramente incorrectas durante tanto tiempo sin que nadie se diera cuenta", señala Eric Vernier, experto francés en fraude fiscal. Sébastien Mesnard y las dos empresas auditoras que certificaron las cuentas no respondieron o se negaron a realizar comentarios.

"No estoy al corriente de las afirmaciones realizadas por RSS Senior + ni de su corrección. Como accionista de la compañía matriz [Lipany], no estoy implicado en las operaciones de las filiales y menos aún de las filiales de las filiales", explica Roberto Tribuno.

TRAMPAS FISCALES EN ITALIA

Desde su fundación, Lipany ha tenido una actividad especialmente intensa en Italia, donde ha llegado a tener hasta 19 filiales. La mayoría de ellas siguen activas y su negocio principal está relacionado con Orpea. Filiales de Lipany son propietarias de media docena de inmuebles que están alquilados a la multinacional francesa. En otros casos, las compañías de la estructura paralela de Tribuno prestan servicios de gestión y administración de los centros de Orpea.

Además de sociedades mercantiles, Tribuno y Mesnard montaron en Italia también una cooperativa denominada Esse Tre, cuya gestión les ocasionó problemas con las autoridades tributarias.

Esse Tre no era formalmente parte del ‘grupo Lipany’, pero en la práctica funcionaba como una entidad más de la trama. La actividad de la cooperativa era gestionar residencias de mayores, “con un contrato llave en mano”. Es decir, Esse Tre se encargaba de todo, incluida la contratación del personal. Las residencias que gestionó Esse Tre operaban bajo la marca Orpea. Y varias eran propiedad de Lipany.

A pesar de que era evidente que se dedicaba a una actividad mercantil, los administradores de Esse Tre decidieron facturar con un IVA del 4% como si fueran una cooperativa dedicada a una labor social. Dado que Orpea era el único cliente de Esse Tre, estas dos entidades eran las grandes beneficiadas, mientras que la única perjudicada era la Hacienda italiana. Las autoridades tributarias abrieron una inspección que terminó en una sanción a la cooperativa que superó el medio millón de euros, además de tener que regularizar los pagos de IVA pendientes.

Como resultado, Esse Tre quedó en 2017 en situación de quiebra... pero Orpea salió al rescate. La cooperativa gestionaba en ese momento siete residencias para el grupo Orpea, que decidió comprar “la actividad económica” de la cooperativa y gestionar así directamente los centros. La multinacional abonó 1,75 millones de euros en concepto de fondo de comercio, algo que parece difícilmente justificable si se tiene en cuenta que Orpea ya era el único cliente de la operativa y que Esse Tre no aportó ningún otro valor comercial que no tuviese ya la multinacional. En realidad, el único cambio fue que los trabajadores cobraban antes sus nóminas a través de Esse Tre y pasaron a recibirlas directamente de Orpea.

En la reunión del consejo de administración de Orpea Italia que decidió pagar ese dinero a Esse Tre estaba Sébastien Mesnard, que apoyó la operación para salvar a una cooperativa quebrada por la gestión de un consejo que él mismo presidía. En la documentación consultada por Investigate Europe consta que la operación había recibido el visto bueno de la central de Orpea en Francia y que se había solicitado un informe independiente que avalase la conveniencida de la compra.

El análisis de las cuentas de Esse Tre muestra otro dato sorprendente: en sus nueve años de actividad declaró gastos en consultoría superiores a los diez millones de euros.

En relación con la cooperativa, Roberto Tribuno destaca que su mandato como administrador “finalizó en 2016”. En todo caso, la inspección fiscal se abrió por ejercicios anteriores, en los que tanto Tribuno como Mesnard eran los administradores. En cuanto a los gastos de consultoría, afirma que durante los años que él estuvo en el consejo “no se abonaron” diez millones en gastos de consultoría (esa cifra abarca hasta 2018, con Mesnard al frente los dos últimos años). Eso sí, Tribuno se negó a aclarar si sus empresas recibieron parte de ese dinero. Por último, indica que, de acuerdo con sus conocimientos, “los gastos de gestión de Esse Tre se produjeron en condiciones normales de mercado”.

CONFLICTOS DE INTERÉS

Los negocios comunes y los intereses accionariales compartidos son tantos que muchas veces resulta difícil saber dónde termina Lipany y donde empieza Orpea, o viceversa. Pero hay situaciones en las que el posible conflicto de intereses es más que evidente. Veamos tres situaciones especialmente llamativas. 

Durante el tiempo en que Roberto Tribuno fue el hombre fuerte de Orpea Italia, tomó muchas decisiones que afectaban directamente a las empresas del ‘grupo Lipany’. Es decir, estaba en las dos partes de la mesa. Pero como lógicamente no podía firmar los contratos en representación de las dos compañías, en nombre del ‘grupo Lipany’ actuaba su padre, Carlo Tribuno. Nacido en octubre de 1928, en algunas de las operaciones que firmó, Carlo Tribuno ya había cumplido 88 años.

Tomemos por ejemplo el caso de NHS Srl, una sociedad italiana creada en febrero de 2014. Los socios constituyentes fueron New Horizons, parte del ‘grupo Lipany’, y Orpea Italia. La primera se quedó con el 80% de las acciones y la segunda con el resto. El contrato de constitución de NHS está firmado por Roberto Tribuno en nombre de Orpea y por su padre en nombre de New Horizons. Dos años después, en julio de 2016, Orpea Italia decidió vender el 20% de sus acciones a New Horizons. De nuevo, el contrato de compraventa aparece firmado por padre e hijo.

Otro caso significativo lo constituye la sociedad Verdello Srl. Una filial de Lipany la compró en diciembre de 2014 y siete meses después se la revendió a Orpea Italia con una plusvalía de casi 1,4 millones de euros. En esta última operación, Tribuno firmó en nombre de Lipany y Mesnard en representación de Orpea. Un año antes, ambos habían constituido las tres inmobiliarias en Francia mencionadas anteriormente. El conflicto de intereses parece difícilmente superable: New Horizons (administrada por Tribuno) le vende una sociedad a Orpea Italia (cuyo CEO es Tribuno) y en nombre de la multinacional firma su entonces director financiero (que tiene negocios privados conjuntos con Tribuno).

Es difícil de creer, pero aún hay más. La auditora interna tanto de Orpea Italia y alguna de sus filiales como de diversas sociedades del grupo Lipany es la misma persona, Marzia Ferrara. De nuevo, nos encontramos ante alguien que está en los dos lados de la mesa. Pero es que además Marzia Ferrara es... ¡socia de Roberto Tribuno! En concreto, Ferrara es accionista minoritaria de Bridge Kennedy International Srl y de Euro BKI Srl, compañías dedicadas a la asesoría fiscal y contable en las que Tribuno es el socio mayoritario. Ferrara entró en el capital de la primera en 2002 y en el de la segunda en 2012.

“Marzia Ferrara es una profesional independiente que, junto con los otros miembros de la Junta de Auditores de Cuentas, han llevado a cabo de forma conjunta y colectiva las actividades de control y auditoría que les han sido asignadas, sin que se haya detectado ningún conflicto de intereses”, responde Tribuno sobre su socia.

UN HOMBRE RICO

Los negocios con Orpea han convertido a Roberto Tribuno en un hombre con un patrimonio notable.

Una de sus principales empresas inmobiliarias se llama Mountain Property Developments United y tiene la sede en el Reino Unido. Constituida en 2004, en sus últimas cuentas declaraba inversiones inmobiliarias por importe de 7,58 millones de euros y deudas de 1,50 millones, por lo que su patrimonio neto es de 6,08 millones. Está administrada por Tereza Hassapis, consultora con residencia en Chipre.

Esta sociedad británica está controlada también desde Luxemburgo, en concreto desde una sociedad llamada Ezine Invest SA, donde Roberto Tribuno declara tener el 50% del capital y un familiar directo suyo el otro 50%. Por cierto, cuando esta compañía fue creada en 2004, sus accionistas fueron las dos mismas sociedades pantalla que crearon Lipany y Scarano (Beston Enterprises y Bynex International).

En Francia, hemos visto que Tribuno es socio de Mesnard en tres inmobiliarias, aunque en ellas declara tener solo un 1% del capital. Más importante es otra compañía, denominada Sara y con sede en París, donde Tribuno tiene el 99,9% de las acciones y su mujer el 0,1% restante. Cuando se constituyó en 2011, Tribuno aportó a la compañía inmuebles en París Niza, que valoró en algo más de un millón de euros. 

Por supuesto, a ello hay que sumarle el valor del ‘grupo Lipany’, cuya matriz en Luxemburgo declara unos activos por 92,9 millones de euros. Es cierto que sus deudas incluso superan ligeramente esa cantidad, pero al no conocerse quiénes son los acreedores, es imposible calcular el valor real de la compañía para Tribuno. Si las deudas son con terceros, su patrimonio neto sería muy bajo, al contrario que si son con otras sociedades controladas por el financiero italiano.

Y luego están sus empresas dedicadas a la consultoría empresarial, como Bridge Kennedy International, con sedes al menos en Italia y Reino Unido. A esa actividad también se dedica la italiana Euro BKI Srl.

Roberto Tribuno niega cualquier irregularidad en su actividad mercantil, pero lo cierto es que su nombre figura en la denuncia que ya está analizando la Fiscalía francesa. En cuanto a Sébastien Mesnard, Investigate Europe preguntó a Orpea si era uno de los altos ejecutivos que “han abandonado recientemente la compañía”, según anunció la multinacional en una nota de prensa a principios de mayo. Es una más de las preguntas que Orpea ha dejado sin responder.

Manual para el pago de una comisión en Luxemburgo

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