El accidente ferroviario entre dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz (Córdoba) que ha dejado un balance de al menos 40 muertos y cientos de heridos —a falta de conocer nuevos datos— ha acaparado todos los focos políticos y mediáticos este lunes, hasta el punto de que la mayoría de los partidos han suspendido la actividad prevista para este lunes por respeto a las víctimas. Hay, sin embargo, una excepción: Vox. La formación de Santiago Abascal no solo ha mantenido su agenda, sino que ha aprovechado la jornada para romper las negociaciones con el Partido Popular en Extremadura, según denuncian los populares.
Tal y como han trasladado a primera hora del lunes fuentes del PP extremeño, después de que apareciera en los medios que Vox daba un "portazo" a la presidenta madrileña, María Guardiola, por "negarse al cambio" en su comunidad, su equipo recibió un correo electrónico confirmando esa ruptura que Vox, sin embargo, niega públicamente. "El PP confirma el bloqueo de Vox a un posible acuerdo y que ha tenido conocimiento a través de los medios de comunicación pese al compromiso mutuo de discreción y lealtad entre las dos partes", explicaban desde la formación que ganó las elecciones el 21D.
El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, evitó hablar de ruptura en la rueda de prensa posterior a la reunión de la dirección, si bien confirmó que las negociaciones se han suspendido por el momento porque, según él, la presidenta extremeña no "atiende a razones". "Alguien no quiere que entremos en ese gobierno. La señora Guardiola no ha entendido que queremos cambios de políticas y consejerías con el presupuesto necesario para hacer posible ese cambio. Esperamos que lo entienda", manifestó. Ahí está, según el portavoz ultraderechista, la "madre del cordero de estas negociaciones". En las consejerías y el presupuesto asignado a ellas.
La pasada semana el portavoz de Vox concretó qué áreas les interesaban más de cara a la negociación, pero lo desvinculó de las futuras consejerías. "El campo es fundamental", señaló Fúster, que también citó la "industria, seguridad e inmigración", aunque en esta materia reconoció que "la influencia" de la inmigración ilegal en Extremadura es "menor" que en otros lugares. También enumeró la educación, para atajar, dijo, el "adoctrinamiento" ideológico. Se trata de un área que el PP nunca ha cedido a Vox. Desde el equipo de Guardiola se reconocen "sorprendidos" porque, aseguran, únicamente quedaban algunos "flecos" por cerrar.
El líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, también ha lanzado un mensaje público hacia el PP. "No damos un portazo a Guardiola; es Guardiola quién da un portazo al cambio y de paso lo hace riéndose de nuestros votantes. Esperamos que recapacite, que entienda el mandato de los extremeños y se siente a hablar con Vox con el respeto que merecen nuestros votantes", escribió en la red social X.
Órdagos y negociaciones a través de los medios
Aunque ambas formaciones se comprometieron a no negociar a través de los medios es, precisamente, lo que está ocurriendo a pocas horas de que se celebre la constitución de la Asamblea extremeña este martes. La entrada en el Ejecutivo de los ultras parece ser el principal foco de conflicto, aunque fue la propia Guardiola la que se lo ofreció en primer lugar, desmarcándose de la estrategia que siguió en 2023. En el PP extremeño estaban convencidos de que Abascal no quería volver a entrar en sus ejecutivos por temor al desgaste y querían utilizar esa maniobra para tratar de "retratarles".
Pero el plan no le salió del todo bien al PP. El líder de Vox no solo aceptó el órdago, sino que respondió con otro mayor mayor. Así, exigió a Guardiola una vicepresidencia y varias consejerías. Fue entonces cuando el PP expresó su sorpresa por el hecho de que Abascal quisiera compartir gobierno con la "Irene Montero de Extremadura". Así es como se refirió el líder de Vox a la candidata del PP durante la campaña, en la que ambas formaciones protagonizaron múltiples reproches cruzados y acusaciones de machismo.
En privado, en Vox no esconden su animadversión hacia la candidata del PP y adelantan que no pedirán entrar per se en todos los gobiernos autonómicos si son la llave, sino que decidirán "en función de si hay un PP echado al monte o no". Sin embargo, también quieren advertir así al aragonés Jorge Azcón y el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco de cara a las elecciones que vienen: el próximo 8 de febrero y el 15 de marzo respectivamente. Según las últimas encuestas publicadas, ambos necesitarían a la extrema derecha si quieren seguir gobernando en sus respectivas comunidades.
Fúster también lamentó este lunes que el PP no acepte sus condiciones que son "extraordinariamente razonables, tanto que son las que se aprobaron en Valencia", en referencia al pacto para investir al sustituto de Carlos Mazón. Sin embargo, entonces los de Abascal no exigieron lo mismo a Juanfran Pérez Llorca, sino que aceptaron darle su apoyo en Les Corts a cambio de que él asumiera sus postulados en diversas materias, como así ocurrió.
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Desde la formación ultraderechista señalan que el PP busca ir a unas nuevas elecciones autonómicas, pero el equipo de Guardiola lo niega. "El PP de Extremadura ha manifestado que, en la última reunión de trabajo, celebrada el pasado viernes 16 de enero, fue flexible y planteó una propuesta razonable, que permitía la entrada de Vox tanto en el Ejecutivo como en el legislativo, incluyendo políticas que la formación de Abascal quiere implementar, asegurando las partidas presupuestarias para llevarlas a efecto", señalan, al tiempo que señalan a Vox por estar en el "cálculo electoral".
La constitución de la Asamblea, clave para la legislatura
El calendario, en todo caso, sigue en marcha. Y este martes se constituirá la Asamblea, en la que cada formación deberá proponer y votar a sus candidatos para la Mesa. La falta de acuerdo entre los dos grupos de la derecha, sin embargo, no impedirá que el PP se haga con tres de los seis puestos, incluida la presidencia, porque tiene más escaños que el PSOE y Unidas por Extremadura juntos. Sin embargo, la alianza de las formaciones de izquierdas sí podría perjudicar a los de Abascal, que está en desventaja.
Una situación que recuerda a la de 2023, cuando la falta de acuerdo entre PP y Vox propició que el PSOE se hiciera con la presidencia de la Asamblea extremeña y Vox se quedara fuera del reparto, aunque entonces los socialistas empataron en escaños con el PP y fueron el partido más votado.
El accidente ferroviario entre dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz (Córdoba) que ha dejado un balance de al menos 40 muertos y cientos de heridos —a falta de conocer nuevos datos— ha acaparado todos los focos políticos y mediáticos este lunes, hasta el punto de que la mayoría de los partidos han suspendido la actividad prevista para este lunes por respeto a las víctimas. Hay, sin embargo, una excepción: Vox. La formación de Santiago Abascal no solo ha mantenido su agenda, sino que ha aprovechado la jornada para romper las negociaciones con el Partido Popular en Extremadura, según denuncian los populares.