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    <title><![CDATA[infoLibre - Indignados]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/temas/indignados/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Indignados]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright infoLibre]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un fantasma recorre el mundo: L@s Indignad@s 
(Reflexión diez años después)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/fantasma-recorre-mundo-lats-indignadats-reflexion-diez-anos-despues_1_1197937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/80223710-38c0-410c-9e1d-edadd58840a7_16-9-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Un fantasma recorre el mundo: L@s Indignad@s 
(Reflexión diez años después)"></p><p>Seguro que recuerdan cómo comienza el Manifiesto Comunista: “Un fantasma recorre Europa: el comunismo. Contra este fantasma <strong>se han conjurado en santa jauría todas las potencias de la vieja Europa, el Papa y el Zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizones alemanes”</strong>. Lo redactaron en 1848, en pleno periodo revolucionario, Marx y Engels, quienes de ese hecho sacaron dos consecuencias: la primera, “que el comunismo se halla ya reconocido como una potencia por todas las potencias europeas”; la segunda, “que ya es hora de que los comunistas expresen a la luz del día y ante el mundo entero sus ideas, sus tendencias, sus aspiraciones”.</p><p>Hace diez años el fantasma que surgió fueron L@s Indignad@s, <strong>un movimiento que comenzó en la madrileña Puerta del Sol, tomó la antorcha de la utopía alter-globalizadora de “Otro Mundo Posible”, recorrió con ella el planeta entero y lo llenó de luz. </strong>Fue el movimiento de una nueva Ilustración decolonial y más global que la eurocéntrica del siglo XVIII y que apunta a un cambio civilizatorio como condición necesaria para la supervivencia de la humanidad y del planeta. </p><p>Pero no, no era un fantasma, sino <strong>una realidad que recorrió las plazas y las calles</strong> de todo el planeta: de Tahrir a la Puerta del Sol, de Alaska a Hong Kong, de Santiago de Chile a Wall Street, de Israel al Vaticano, de Taksim y Gezi, de Estambul, a las ciudades brasileñas de Sâo Paulo, Río de Janeiro y Porto Alegre. </p><p><strong>Contra L@s Indignad@s se confabularon en laica alianza los globalizadores neoliberales, los economistas del sistema, las organizaciones internacionales que velaban por la ortodoxia económica, la mayoría de los Estados y de los Gobiernos,</strong> quienes, a decir verdad, al principio, reaccionaron con desdén, luego con cautela, esperando ver hasta dónde podían llegar, y después con miedo a la posible desestabilización. Y siempre con las Fuerzas de Orden Público, e incluso los aparatos militares, prestos a intervenir y reprimir violentamente a quienes osaren cuestionar las órdenes sagradas del neoliberalismo y <strong>a quienes desafiaran la razón de Estado y denunciaran la irracionalidad de sus políticas económicas. </strong></p><p>La población los acogió con simpatía y apoyó sus movilizaciones y reivindicaciones. Dos ejemplos. <strong>La mayoría de la ciudadanía estadounidense se sintió mejor representada por los Okupa de Wall Street que por los congresistas. </strong>Según una encuesta de The New York Times, el 25% de la ciudadanía estaba a favor de los Okupa WS y el 46% creía que sus reivindicaciones se correspondían con las de la mayoría de la población. En España, el 73% de la ciudadanía, ubicada en las diferentes opciones políticas, reconocía que L@s Indignad@s no eran rebeldes sin causa, <strong>sino que tenían razón y razones. </strong></p><p>Movimiento global, revolucionario y anticapitalista  </p><p>El mundo de los Indignados <strong>se caracterizó por la </strong><strong>pluralidad</strong><strong> a todos los niveles</strong>. De edades: niños y niñas, jóvenes, personas adultas, personas mayores; de colectivos participantes: feministas, ecologistas, pacifistas, sindicalistas, movimientos vecinales; de acciones: contra los desahucios, contra los recortes en la enseñanza, en sanidad, en los servicios sociales, etc.</p><p>Fue un movimiento global, <strong>como demostraron las manifestaciones del 15-O (octubre de 2011) en más de novecientas cincuenta ciudades del mundo:</strong> Madrid, Barcelona, Tokio, Sidney, Auckland, Kuala Lumpur, Atenas, Buenos Aires, Santiago, Los Ángeles, Sâo Paulo, Berlín, París, Roma, Oslo, Jerusalén, Tel Aviv, Lisboa, Bruselas, etc., con varios millones de ciudadanos y ciudadanas ocupando los parques, las calles y las plazas, convertidas en parlamentos y asambleas populares. </p><p><strong>La globalización neoliberal había dado lugar al malestar global, a una alter-globalización, la de la Indignación. </strong>Eduardo Galeano, Noam Chomsky, Naomi Klein y otr@s intelectuales firmaron una declaración de apoyo al 15-O (15 de Octubre 2011), en la que pedían un cambio global, una democracia global, un gobierno global del pueblo y para el pueblo, y un cambio de régimen global, que consiste, según Vandana Shiva, <strong>en reemplazar el G-8 por el G-7.000.000.000 de los habitantes del planeta. </strong></p><p>Reclamaban un cambio igualmente en las instituciones internacionales no democráticas para que <strong>actuaran con el consentimiento del pueblo y, en caso de incumplimiento, sean derrocadas</strong>. Exigían el derecho a dirigir sus vidas: salud, vivienda, trabajo, ocio, educación, que estaban controladas por el mercado. El documento terminaba con una llamada a “globalizar la plaza de Tahrir y la Puerta del Sol”. </p><p>El vídeo que invitaba a participar en las manifestaciones del 15-O comenzaba de esta guisa: “Disculpen las molestias. Esto es una revolución”. Una de las expresiones más repetidas en las marchas fue <strong>“no somos mercancías en manos de políticos y banqueros”. </strong></p><p>Efectivamente, ya no era solo que los gobiernos estuvieran postrados de hinojos ante los mercados y los poderes financieros y económicos, sino que, como afirmaba lúcidamente José Luis Sampedro, <strong>vivimos en una </strong><strong>sociedad de mercado</strong><strong> donde todo tiene su precio sin considerar su valor.</strong> Y ahí radica precisamente la necedad: en confundir valor y precio, como recordara Antonio Machado. </p><p><strong>El sistema capitalista convierte todo en mercancía, dijo Marx y dijo bien, incluso a las personas.</strong> Un ejemplo de mercantilización es la corrupción, generalizada en la vida política y económica. Porque, ¿qué es la corrupción sino un acto de compraventa en el que unas personas aceptan ser vendidas a otras, prestas a comprarlas por unos favores económicos?</p><p>El carácter anticapitalista de L@s Indignad@s quedó patente en los propios gestos cargados de profundo significado desestabilizador del sistema. Tres ejemplos. Los manifestantes del 15-O de Madrid, cerca de medio millón, prorrumpieron en una sonada pitada polifónica a su paso por la sede del Banco de España y <strong>pidieron la dimisión del Gobernador.</strong> Más de cinco mil Indignados se concentraron ese mismo día y a la misma hora <strong>frente al edificio del Banco Central Europeo</strong> en Frankfurt. <strong>En torno a mil personas fueron en dirección a la Bolsa de Londres. </strong></p><p><strong>El movimiento de los Indignados fue democrático </strong><strong>precisamente por ser anticapitalista,</strong> desde la convicción de que <strong>no es posible la democracia si gobiernan los mercados.</strong> Donde hay tiranía de los mercados, no puede haber democracia. Ambos sistemas son incompatibles. Los mercados destruyen el tejido social y los cauces democráticos. </p><p>Las razones por las que nos movilizamos hace diez años siguen siendo hoy válidas, y las revueltas de entonces <strong>las considero necesarias para la supervivencia de dos terceras partes de la humanidad </strong>sometidas a la tiranía necrófila del neoliberalismo y para la supervivencia del planeta, sometido a la mayor depredación de la historia por mor del modelo de desarrollo científico técnico de la modernidad, depredador de la naturaleza, nuestra casa común. </p><p>Por eso la indignación debe llevarnos a reaccionar y a traducirla en rebeldía contra el desorden mundial que ha creado el capitalismo en alianza con el patriarcado, el colonialismo, el racismo, los fundamentalismos, el imperialismo y el supremacismo. <strong>Rebeldía y resistencia que hoy debemos practicar especialmente contra los discursos de odio</strong> que desembocan con frecuencia en prácticas violentas contra las personas y los colectivos migrantes y refugiados, el movimiento LGTBI, el feminismo, la educación afectivo-sexual, el matrimonio igualitario, la eutanasia, la interrupción voluntaria del embarazo, etc. </p><p>__________________</p><p><strong>Juan José Tamayo</strong> <em>es teólogo de la liberación y profesor emérito de la Universidad Carlos III de Madrid. Su último libro es</em> <strong>La Internacional del odio</strong> (Icaria, 2021, 2ª ed.)</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 May 2021 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Juan José Tamayo]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Un fantasma recorre el mundo: L@s Indignad@s 
(Reflexión diez años después)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad económica,Desigualdad social,Indignados,Movimiento 15-M]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Hartos ya de estar hartos...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/buzon-de-voz/hartos-hartos_1_1174859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Permítanme que intente huir de ese <strong>juego de la culpa al que se han entregado las izquierdas en un esfuerzo autodestructivo</strong> que hace salivar a las derechas y a todos aquellos ilustres empresarios, banqueros y ejecutivos mediáticos que no pierden ocasión de reclamar “un gobierno estable” para España, siempre y cuando esa estabilidad se identifique con políticas económicas neoliberales y no basadas en principios progresistas que coloquen como prioridad la lucha contra la desigualdad.</p><p>Mi máximo respeto a quienes consideran prioritario en este momento <strong>identificar a un único culpable entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias</strong>, o entre el PSOE y Unidas Podemos, convencidos de que la respuesta a esa cuestión será decisiva el próximo 10 de noviembre. (Si a alguien interesa mi opinión personal, puede repasar <a href="https://www.infolibre.es/tags/columnas/buzon_voz.html" target="_blank">aquí </a>lo que he venido escribiendo y reclamando desde el 28A hasta la semana pasada). Creo que hay una responsabilidad múltiple, en la que es evidente que <strong>Pedro Sánchez ocupa el primer lugar del escalafón</strong>, por ser el ganador de las elecciones generales y por tanto el encargado de buscar apoyos parlamentarios suficientes para formar gobierno. (Es decir, por las mismas razones que el propio Sánchez le espetaba a Rajoy en 2016: <a href="https://twitter.com/sanchezcastejon/status/770237986139168768?lang=en" target="_blank">ver aquí</a>).</p><p>Me preocupa mucho más mi convicción (posiblemente equivocada y no muy compartida) de que <strong>las razones que han conducido a la repetición electoral no se comprenden </strong>en un electorado de izquierdas que se acostó la noche del 28 de abril dando por descontado que en pocas semanas habría un gobierno progresista capaz de poner fin al desmantelamiento de lo público, afrontar los nuevos retos de España en este siglo XXI y frenar la amenaza de una ola neoconservadora dispuesta a atropellar derechos y libertades básicas.</p><p>Hemos escuchado ya varias veces a Pedro Sánchez en los últimos días explicar sus motivos para actuar como ha actuado: <strong>¿Se entiende que el 25 de julio ofreciera un Gobierno de coalición</strong>, una vicepresidencia y tres ministerios a Unidas Podemos si estaba convencido de que Iglesias, pese a su paso atrás para facilitar el acuerdo, lo que pretendía era <strong>dirigir “un gobierno propio dentro del Gobierno”</strong>? ¿Se entiende que dejara transcurrir todo agosto y buena parte de septiembre sin intentar directa e intensamente una negociación con su “socio preferente” para convencerle de <strong>alguna opción alternativa a la coalición inmediata</strong>? ¿Se entiende que, tras la última llamada de Iglesias, en la que éste propuso un <strong>“gobierno de coalición revisable”</strong> después de un año, con la garantía de apoyo parlamentario durante toda la legislatura, <strong>Sánchez no contemplara la posibilidad de una contrapropuesta final</strong> en la línea que defendían barones y referentes del PSOE como Zapatero, es decir un acuerdo programático con el compromiso de que, en ese mismo plazo de un año, se estudiara el formato de Gobierno de coalición si hubiera fraguado la confianza suficiente? ¿Se entiende <strong>esa insistencia de Sánchez en decir que el 28A obtuvo “un mandato claro”</strong> de las urnas para gobernar en solitario cuando todo el mundo sabe que ganó sin mayoría suficiente? En mi opinión no se entiende, salvo que se acepte que Sánchez nunca quiso presidir una coalición con Podemos, mucho menos después de la investidura fallida del 25 de julio, y <strong>confiaba en que Iglesias cedería en el último momento</strong> a una fórmula a la portuguesa antes de arriesgarse a una repetición electoral. (Decir que <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/09/19/entrevista_pedro_sanchez_sexta_98985_1012.html" target="_blank">“no dormiría por las noches”</a> teniendo ministros “sin experiencia” al frente de Hacienda o la Seguridad Social me parece simplemente ofensivo: para Podemos, para los titulares y funcionarios pasados, presentes y futuros del resto de ministerios y hasta para el propio Sánchez, que <strong>tampoco tenía la menor experiencia de gobierno</strong> cuando fue aupado a la presidencia mediante una fundada moción de censura a Rajoy).</p><p>Hemos escuchado también a Pablo Iglesias explicar detalladamente sus razones para no ceder en la exigencia de gobierno de coalición: <strong>¿Se entiende que no aceptara en julio la oferta de una vicepresidencia y tres ministerios</strong> tras haber descolocado por completo a Sánchez asumiendo el veto a su presencia en el Gobierno? ¿Se entiende que en el último minuto y desde la tribuna del Congreso<strong> exigiera controlar las políticas activas de empleo</strong> a cambio de su voto? ¿Se entiende su negativa a escuchar otras opciones de acuerdo de gobierno distintas a la coalición como <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/09/12/unidas_podemos_coalicion_investidura_98691_1012.html" target="_blank">le proponían algunos de sus principales socios</a>, como Izquierda Unida, En Comú Podem o Adelante Andalucía? En mi opinión no se entiende, salvo que se acepte que <strong>Iglesias nunca creyó que Sánchez preferiría el riesgo de una repetición de elecciones</strong> antes que una cesión de última hora como la que se produjo en julio.</p><p>Más allá de las apretadas filas de quienes no dejan margen a la duda sobre quién tiene toda la razón, se extiende el vasto territorio de quienes <strong>asistimos entre indignados y perplejos a la sucesión de acusaciones mutuas</strong>, sin escuchar hasta el momento una sola autocrítica sólida y sincera, que a mi entender no debilitaría la talla política de nadie sino que serviría para contener <strong>esa incomprensión que sólo conduce a la incertidumbre o el hartazgo</strong>. Conoceremos en estos próximos días algunas encuestas que reflejan dos datos que deberían ser obvios para los líderes políticos del PSOE y Unidas Podemos y para sus asesores de cabecera: un <strong>volumen de abstencionistas desconocido hasta ahora</strong> y un ganador claro en la batalla entre Sánchez e Iglesias: <strong>Íñigo Errejón</strong>. También sabremos muy pronto si el líder de Más Madrid da un paso que no quería dar tan pronto, y si lo limita a <strong>territorios en los que podría movilizar a sectores muy desencantados</strong> tanto entre votantes del PSOE como de Podemos.</p><p>Hemos advertido, quizás hasta la pesadez, de cómo<strong> iba hirviendo en la calle el magma de la irritación</strong> ante la incapacidad de los líderes políticos para gestionar el resultado del 28A. Más pesado resulta ese empeño simplista e interesado en recuperar el bipartidismo como supuesta solución a la inestabilidad (para de paso poner <strong>un candado a las reivindicaciones masivas y transversales que asomaron en el 15M</strong>). No hay encuesta rigurosa en la que una clara mayoría de españoles no <strong>prefiera el pluripartidismo a esa fijación castiza con la alternancia</strong>, una especie de Restauración indefinida (<a href="http://www.cis.es/cis/opencm/ES/11_barometros/index.jsp" target="_blank">ver barómetros del CIS</a>). Lo que se reclama es una gestión inteligente y generosa del multipartidismo, no una negación de la realidad o un retroceso a cualquier tiempo pasado (solo mejor para los mismos de siempre). No es sencillo, entre otras razones porque <strong>exige reformas en una arquitectura institucional un tanto oxidada</strong> (lo demuestra ese <a href="http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=99&tipo=2" target="_blank">artículo 99 de la Constitución</a> que permite que pasen cinco meses desde unas elecciones hasta un regreso a las urnas por falta de acuerdo), pero <strong>es todavía más urgente una “reforma profunda” en la mentalidad de quienes gestionan ese multipartidismo</strong>. Mientras nadie sea capaz de demostrar que pone los intereses del país por delante de los de su propio partido costará mucho desbloquear el tablero político. Por cierto, tampoco se cumple escrupulosamente el sacrosanto artículo 99 cuando el rey no tramita “sucesivas propuestas” de candidatos, cuando se permite que un candidato dé la espantada como hizo Rajoy o cuando <a href="https://ctxt.es/es/20190911/Firmas/28367/rey-constitucion-investidura-parlamento-monarquia-parlamentaria-soberania-martin-pallin.htm" target="_blank">se dan por disueltas de facto las Cortes </a>aunque aún haya plazo para intentar una investidura, como ha ocurrido esta misma semana.</p><p>La frustración colectiva generada por el choque entre las estrategias del PSOE y Unidas Podemos y por la <strong>acostumbrada irresponsabilidad de PP y Ciudadanos </strong>(siempre firmes en la exigencia de sentido de Estado al prójimo pero mucho más firmes en el ejercicio de un electoralismo descarado) no debería resolverse con la brocha gorda de una reacción antipolítica con ingredientes que desgastan la propia democracia y que sólo benefician finalmente a quienes menos creen en ella. Sonroja escuchar a dirigentes políticos que <strong>denuncian el “altísimo coste” de repetir elecciones, pero no anuncian a continuación su renuncia a recibir subvenciones</strong> o el compromiso de sostener su partido exclusivamente con las cuotas de la militancia. Si alguien quiere hacer cálculos de coste, <strong>incluya por favor el que pagaremos varias generaciones por el retroceso que ya está sufriendo la lucha contra la desigualdad</strong>, contra la violencia machista o contra la crisis climática.</p><p>Más útil que la proclamación del hartazgo sería <strong>declararnos “hartos ya de estar hartos”</strong>, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Lj0ymbmtX9U" target="_blank">cantaba El Nano</a>. Lo cual, en lugar de conducir a una abstención masiva o un rechazo genérico a la política, <strong>tendría que llevarnos a actuar, a fortalecer cada vez más la sociedad civil y la exigencia máxima a nuestros representantes políticos</strong>. Por cada decepción, una dimisión. Disculpen que no me sume a ese estridente llamamiento a la abstención que circula por redes, cafeterías y hogares. Yo votaré. Lo que no haré es dar mi voto a quien no se esfuerce lo suficiente para que lo entienda, ni a quien no se comprometa con medidas concretas y creíbles a desatascar un probable nuevo bloqueo, ni a quien no demuestre que pone por delante las prioridades de la ciudadanía a las del partido que lidera.</p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jesús Maraña]]></author>
      <media:title><![CDATA[Hartos ya de estar hartos...]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gobierno,Indignados,Investidura parlamentaria,Pablo Iglesias Turrión,Pactos postelectorales,Parlamento,PSOE,Política,Democracia,Pedro Sánchez,Íñigo Errejón,Unidas Podemos,10N | Elecciones Generales]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Ocho años del 15M: qué queda del movimiento social que hizo saltar por los aires el tablero político del bipartidismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/ocho-anos-15m-queda-movimiento-social-hizo-saltar-aires-tablero-politico-bipartidismo_1_1170405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7b8f0c69-3657-4a9e-9d5c-49b8dd101ce7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho años del 15M: qué queda del movimiento social que hizo saltar por los aires el tablero político del bipartidismo"></p><p>De fondo se encontraba la conocida como primavera árabe y una de las mayores crisis económicas y financieras de todos los tiempos gestionada por una clase política que se desacreditaba día a día. La indignación crecía y se contagiaba a través de Internet y las redes sociales. Y un día la chispa prendió. Era <strong>15 de mayo de 2011</strong> y comenzaba un movimiento que, ya desde el primer momento, parecía que haría historia. Lo que comenzó con una manifestación convocada en Madrid por la plataforma Democracia Real Ya acabó como quizá nunca habrían imaginado los organizadores: con <strong>una acampada en la Puerta del Sol a la que siguieron otras tantas réplicas</strong> en las principales ciudades españolas. "Que no, que no, que no nos representan", "no hay pan para tanto chorizo", "¿y a esos mercados quién los ha votado?"... Esos fueron algunos de los lemas que por aquella primavera se escuchaban en las calles. Pero no fueron meros eslóganes. Aunque las acampadas se levantaron y el movimiento se diseminó, marcaron una época y, sobre todo, a una generación. De hecho, desde ese momento <strong>el tablero político español cambió para siempre</strong>. "Supuso <strong>un antes y un después </strong>en los movimientos sociales y en la cultura política de este país", afirma <strong>Ramón Adell Argilés</strong>, profesor titular de Sociología en la UNED.</p><p>Durante los días que siguieron al <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/movimiento_m.html" target="_blank">15M</a> —como se bautizó al movimiento— se habló de cientos de miles de personas en las calles. Eran, según decían, "los de abajo", e iban a por "los de arriba". Una pretendida transversalidad que se trasladó a la realidad con la ausencia de una lista de objetivos marcados o de fines políticos y sociales concretos. "<strong>El 15M no planteó una serie de reivindicaciones. Era un malestar difuso</strong> y distinto en cada plaza", recuerda <strong>Cristina Monge</strong>, politóloga y profesora asociada de Sociología en la Universidad de Zaragoza. Por eso precisamente se les denominó también como <em>indignados</em>, porque luchaban contra todo un sistema del que se sentían víctimas y al que acusaban de fraude. "Lo llaman democracia y no lo es", denunciaban en las manifestaciones. </p><p>Eran los años del bipartidismo encarnado por la alternancia en el poder entre el PP y el PSOE. No se sentían partícipes de ese sistema y querían cambiarlo. Y lo hicieron. Según los expertos consultados por infoLibre, el mayor logro del 15M no fue la consecución de medidas políticas concretas, sino la <strong>reconfiguración del tablero político</strong>. Ese año los conservadores de Mariano Rajoy ganaron las elecciones por mayoría absoluta, pero cuatro años después, en 2015, el predominio de los dos grandes partidos en el Congreso de los Diputados desapareció. Había nacido Podemos y Ciudadanos, un partido que hasta entonces sólo había tenido influencia real en Cataluña había conseguido extenderse por el resto de España. Este <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/28a_elecciones_generales.html" target="_blank">28 de abril</a>, de hecho, se comprobó que el cambio en el sistema se ha consolidado: no ha habido mayorías absolutas y estas dos formaciones han conseguido 99 de los 350 asientos en la Cámara Baja (57 de Cs y 42 de Unidas Podemos).</p><p>  </p><p> Imagen de archivo de una manifestación del 15M en la Puerta del Sol de Madrid. | EP</p><p><strong>Un sistema de partidos que "saltó por los aires"</strong></p><p>Según todas las fuentes consultadas, el mayor legado que dejó el 15M fue el fin del bipartidismo. "Una de las primeras cosas que provocó el movimiento fue que el sistema de partidos que se había originado con la Transición en el 78 saltara por los aires", explica Monge. La transversalidad que presumían los manifestantes en las plazas, de este modo, se transformó en la creación de un nuevo partido y en la fuerza que adquirió otro cuya influencia, hasta entonces, había sido autonómica. "<strong>Por un lado emergió Podemos</strong>, que recoge el espíritu del 15M —continúa—. Por otro, en el ámbito de la derecha hay algunos electores que <strong>ven en Ciudadanos una especie de renovación del mundo conservador</strong>. Sin el 15M hubiera sido difícil que el partido hubiera dado el paso que dio". </p><p>El ensayista y filósofo Daniel Innerarity lo ve de forma similar. El 15M "ha propiciado la creación de nuevos agentes políticos" y eso, según dice, "siempre enriquece". Por lo menos, evidencia que "las opciones estaban demasiado simplificadas". No obstante, según explica, el hecho de que surgieran dos partidos con fuerza a nivel nacional y con orientaciones ideológicas tan separadas rompe la idea de movimiento transversal que tanto se encargaron de proclamar desde las plazas —una idea de la que precisamente se apoderó Podemos, cuyo principal mensaje en sus primeros años consistió en luchar contra "la casta" (o "los de arriba")—. "<strong>Se ha visto que la distinción entre izquierda y derecha que intentaban romper está viva porque del 15M nació una izquierda y una derecha</strong>", explica. </p><p>Pero no sólo fue el sistema de partidos, sino también el <strong>funcionamiento interno</strong> de los mismos. Según Monge, otra demanda del movimiento "tenía que ver con la crítica al funcionamiento" de las formaciones. De ahí que las nuevas nacieran "con una pretensión de tener una dinámica y una organización interna mucho más <strong>democrática</strong>". Y eso fue positivo, dice, "porque condicionó al resto de partidos a replantearse" cómo funcionaban. "Parece que procesos como las primarias están completamente instaladas, pero en realidad comenzó a hablarse de ellas a partir de aquel momento", explica. </p><p>"Un éxito del 15M es que consiguió que se creara <strong>otra forma de ver la política y una cierta reflexión</strong> en las instituciones y en los partidos clásicos", añade Adell Argilés. Estos, no obstante, según opina el profesor, no han cambiado demasiado. "Por un lado han aprendido y cambiado un poco pero, por otro, se han blindado a las nuevas formas de hacer que les ponen en peligro", dice. </p><p>Kerman Calvo, profesor de la Universidad de Salamanca, discrepa. Los <em>indignados</em> "buscaban un cambio en la forma de hacer las cosas y su legado hay que buscarlo ahí, en <strong>cómo han cambiado la forma de entender el activismo y la política</strong>". Ahora, después de ese estallido, los dos ámbitos son mucho más participativos, opina. "El compromiso con la inclusividad, con la participación y con la transversalidad es el principal logro del 15M", añade. </p><p>Participación, transparencia y medios de comunicación</p><p>Monge coincide con Calvo. La participación ciudadana, desde el 15M, se disparó. Uno de los lemas principales de los indignados era "lo llaman democracia y no lo es". Y es que no se sentían parte del sistema. Porque ni la ley electoral les parecía adecuada —porque históricamente ha perjudicado a partidos pequeños como IU y UPyD— ni sentían que, una vez pasadas las elecciones, se contara con ellos. "El 15M supuso un cambio importantísimo en la clase política, que se dio cuenta de que necesitaba empezar a <strong>abrir procesos de participación efectivos</strong>", explica la politóloga. Pero todavía nos encontramos, según dice, en el momento de "ensayo y error". "Hay muchos gobiernos autonómicos que han legislado en este sentido y han puesto en marcha laboratorios de participación conscientes de la necesidad de abrir la política. ¿Se puede decir entonces que se ha solucionado el problema de la participación y la transparencia? En absoluto, pero el proceso está en marcha", celebra.</p><p>"Todo ese discurso de la participación, la transparencia y el <em>open gobernment </em>que parece algo ya que está a la orden del día comenzó a surgir con fuerza en este momento", sentencia. </p><p>  </p><p> Imagen de archivo de una manifestación del 15M ante el Congreso de los Diputados. | EP</p><p>No obstante, no todo acabó en la política. Al igual que los partidos, los medios de comunicación también eran algo a reformar. "<strong>Los indignados sitúan a los medios como parte del establishment</strong><em>indignados</em><em>establishment</em>. Por eso sus críticas no van sólo contra los partidos, sino también contra ellos", recuerda Monge. Y es que el momento de crisis económica que también afectó al periodismo y la fuerte irrupción de las tecnologías de la información y la comunicación (las conocidas como TIC)  provocó también una especie de desafección mediática. Una desafección que, al igual que ocurrió con la política, "mejoró" el sistema. "Muchos medios comenzaron a tener más desarrollo y visibilidad", añade. </p><p>¿Y lo social?</p><p>Los <em>indignados</em> querían un cambio de sistema. Político y mediático, pero también social. Entre los muchos lemas que en aquella primavera inundaron las plazas se podían leer proclamas contra la precariedad. "Violencia es cobrar 600 euros", "Manos arriba, esto es un contrato", "Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo"... En 2011, cuando comenzó todo, España ya llevaba tres años sumida en la crisis económica. Y los manifestantes también pedían que se revertieran sus consecuencias. No obstante, la precariedad continuó y ahora, ocho años después, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/economia/2019/01/21/pobres_cada_vez_mas_pobres_condenados_serlo_para_siempre_necesitan_mas_anos_para_volver_los_niveles_desigualdad_previos_crisis_90912_1011.html" target="_blank">la desigualdad ya está instalada</a>. Es "la principal herencia que nos ha dejado la crisis", según Monge.</p><p>La situación económica ya no es la misma. Los indicadores macroeconómicos llevan años anunciando que España por fin ha salido de la crisis. Pero distintas organizaciones han insistido en numerosas ocasiones en que las economías familiares no lo han hecho. Por eso, según los expertos consultados, <strong>el reclamo social del 15M es, a su vez, el que menos éxito ha tenido</strong>. "Querían revertir las políticas de austeridad y cambiar las dinámicas de política económica que teníamos desde el año 2008. Era un movimiento que quería recuperar el Estado del Bienestar y lo público. Y en eso sí han fracasado", asegura Calvo. "Los problemas con la vivienda, por ejemplo, no han desaparecido, pero sí la atención mediática y colectiva", lamenta. </p><p>Según Innerarity, el problema es que "se ha perdido demasiado tiempo en la gesticulación y en la estetización". "Por aquel entonces, mi gran temor o, más bien, mi gran inquietud era pensar<strong> que todo se quedara en un gesto improductivo </strong>que tuviera pocos efectos en la política real. Y así ha sido", afirma. Y es que el sistema utópico que se deseaba desde la Puerta del Sol tuvo que "aterrizar" en la realidad. Hasta los propios manifestantes demostraban que lo sabían cuando portaban pancartas con el mensaje "nuestros sueños no caben en vuestras urnas". "Como eslogan está muy bien, pero hay que traducirlo en una manera de hacer política, en cómo pactar con los adversarios. Ellos tenían la idea de asaltar los cielos, pero se ha visto que la política es más prosaica porque tiene que ver con la construcción de acuerdos", añade Innerarity. </p><p>"No me decepciona demasiado", dice. "Me ha parecido interesante ver con simpatía y distancia cómo se iba produciendo un aterrizaje en una realidad que ya con este movimiento se ha modificado", expresa. Y es que <strong>los mensajes del 15M han cambiado sustancialmente</strong>. Según recuerda el filósofo y ensayista, de demonizar la Constitución y criticar el "régimen del 78" se ha pasado a reivindicar la Carta Magna y a hablar de "mayorías de gobierno". "Los que hemos reflexionado sobre política siempre estamos deseando que haya factores que irrumpan y desordenen todo, pero estamos siempre atentos a la duración de esos momentos y a su caducidad y envejecimiento", concluye. </p><p>Ese cambio constitucional, precisamente, ha sido otro de los fracasos del 15M, según Adell Argilés. "Había<strong> reivindicaciones profundas de cambio en la Constitución y en el sistema electoral</strong>, pero no han prosperado porque no hay capacidad. Un movimiento social difícilmente puede convertirse en constitucionalista porque no tiene los consensos necesarios", sentencia. </p><p>Pero no toda la influencia del 15M ha desaparecido. Según explica Adell Argilés, aun quedan "algunas reminiscencias". "Podríamos decir que tenemos <strong>especializaciones temáticas</strong> como, por ejemplo, todo el movimiento de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) y contra los desahucios", dice. Como lo que fue, no obstante, no queda mucho. "Si se hubiera mantenido como movimiento social se habría convertido en un <em>lobby</em> o en un grupo de presión colectivo, pero pasó a ser un partido político", concluye, en referencia a Podemos. </p><p>  </p><p> Imagen de la placa instalada por el Ayuntamiento de Madrid en la Puerta del Sol a modo de homenaje al 15-M. | EP</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 May 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Lara Carrasco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Ocho años del 15M: qué queda del movimiento social que hizo saltar por los aires el tablero político del bipartidismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indignados,Manifestaciones,Protestas sociales,Política]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[La democracia pierde terreno ante el ascenso de populistas y tecnócratas: riesgos y vías de solución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/democracia-pierde-terreno-ascenso-populistas-tecnocratas-riesgos-vias-solucion_1_1163040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9a8e0303-a00c-415f-8bd9-f1f5256dc909_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La democracia pierde terreno ante el ascenso de populistas y tecnócratas: riesgos y vías de solución"></p><p><a href="http://www.hup.harvard.edu/catalog.php?isbn=9780674976825" target="_blank">Yascha Mounk</a> es uno de esos pesimistas en el diagnóstico que, sin embargo, logran empapar de entusiasmo sus escritos proponiendo vías de solución. Politólogo en Harvard y director del <a href="https://institute.global/" target="_blank">Instituto Tony Blair para el Cambio Global</a>, ya avisó en 2014, en su ensayo <em>Stranger in my own country</em>, de las señales de deterioro de la democracia liberal, en riesgo en países donde se creía irreversible desde el fin de la historia decretado por Francis Fukuyama en 1992. En <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-pueblo-contra-la-democracia/272278" target="_blank">El pueblo contra la democracia</a> (Paidós, 2018), Mounk desarrolla y completa su tesis: existe no sólo un peligro, sino un proceso de "desconsolidación" de las más variadas democracias, víctimas de "acérrimos iliberales" que hacen su agosto electoral en buena parte de Occidente. Sobran ejemplos, ya en el Gobierno o en ascenso: Trump en Estados Unidos, Salvini en Italia, Orbán en Hungría, Le Pen en Francia, Farage en el Reino Unido del <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/brexit.html" target="_blank">Brexit</a>... <strong>"Incluso en democracias tan supuestamente estables y tolerantes como son las de Suecia, Alemania y los Países Bajos,</strong> los extremistas están cosechando éxitos sin precedentes", anota Mounk. El mito de que los sistemas en que la voluntad popular (democracia) y la garantía de derechos (liberalismo) formaban "una amalgama estable y resiliente" se cae. Las democracias pueden sucumbir, nos dice Mounk. Y no hay un Rubicón, una línea roja traspasada a partir de la cual entramos en otra cosa. Es un largo proceso.</p><p>Lo que sí se aprecian son pistas. Las encuestas indican que los <em>millennials</em> estadounidenses no ven tan importante vivir en una democracia como sus padres o abuelos, subraya Mounk. El creciente desprestigio democrático es un fenómeno que se extiende a Europa, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/11/29/la_arranca_anunciado_giro_social_con_una_declaracion_intenciones_no_vinculante_72334_1012.html" target="_blank">donde las autoridades no aciertan con el remedio</a>. Los índices de confianza y valoración de la política bajan a ojos vista. Mounk traza una explicación de largo alcance. El progreso de posguerra se agotó. La política incumplió su parte del trato tras la crisis de 2008. Casos como la capitulación griega ante Bruselas evidenciaron los rotundos límites a la voluntad popular. <strong>Internet –y ahora viene la robotización– hace moverse el suelo bajo los pies de millones de trabajadores</strong>. Los cambios de composición demográfica de países fundados sobre una base monoétnica conducen a una "rebelión contra el pluralismo". La desmemoria sobre el fascismo nos hace creer que la democracia es eterna. Los grandes medios perdieron el monopolio informativo y así desapareció la vieja ordenación cartesiana de un mundo que cabía en unos pocos titulares. <strong>Las redes sociales facilitan las cosas a los "instigadores de inestabilidad",</strong> que triunfan con un mensaje que combina el "yo soy el pueblo" con el señalamiento de culpables fantasmales fácilmente identificables (Washington, Bruselas, la inmigración...) y el desprecio por las reglas del juego.</p><p>El resultado es una "doble crisis" de la democracia liberal, que para sobrevivir necesita un compromiso real de una notable mayoría de su población, un rechazo a las alternativas a la misma y un consenso general sobre sus reglas. Requisitos exigentes. La doble acometida, señala Mounk, llega desde el "<a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/populismo.html" target="_blank">populismo</a>" –término en permanente disputa– y la tecnocracia. Es decir, desde <strong>una democracia sin derechos</strong>, donde las garantías quedan arrolladas por un <em>plebiscitarismo</em> entronizador del pueblo, hasta <strong>unos derechos sin democracia</strong>, donde los tecnócratas gobernantes se encastillan tras los gruesos muros de unas instituciones que se reclaman intocables incluso si fracasan. Mounk advierte: "Un sistema que prescinde de los derechos individuales para elevar la voluntad popular a los altares puede terminar volviéndose contra el pueblo mismo. Y <strong>un sistema que prescinde de la voluntad popular en aras de la protección de los derechos individuales</strong> puede acabar recurriendo a una represión cada vez más descarada".</p><p>  <strong>Mutaciones democráticas</strong></p><p>El catedrático de filosofía política y social <a href="https://www.danielinnerarity.es/biograf%C3%ADa/" target="_blank">Daniel Innenarity</a> desecha el dramatismo. Ha leído <strong>demasiados obituarios de la democracia</strong>, lo cual le preocuparía "si los académicos disfrutaran de un especial prestigio en materia de necrología". Eso sí, señala el riesgo de que la democracia alcance la inmortalidad como "necrocracia", aquella "democracia ritualizada sobrevive a pesar de que haya sido banalizada, no despierte demasiadas pasiones y sus valores y principios estén en boca de todos, incluso de aquellos que de hecho representan todo lo contrario". Más que de su ocaso, el director del <a href="http://www.globernance.org/" target="_blank">Instituto de Gobernanza Democrática</a> quiere hablar de sus mutaciones. Y recuerda que algunas de las versiones que se creyeron eternas de democracia (Atenas, Roma, Venecia) desaparecieron. "La historia está llena de gente que no pudo imaginar que iba a acabarse la estabilidad de la que gozaban, como los sacerdotes paganos, los aristócratas franceses, los granjeros rusos y los judíos alemanes", señala Innenarity, precisamente remitiéndose a Mounk. ¿También los occidentales de este arranque de milenio vivimos en el autoengaño? Depende –cree Innenarity– de nosotros mismos. Como afirmaba John Adams, segundo presidente de Estados Unidos, <strong>las democracias mueren por suicidio.</strong></p><p>No es demasiado útil buscar paralelismos exactos en el pasado. <strong>Nuestra "analogía favorita", el desastre de los años 30, no sirve,</strong> señala Innenarity. Ha habido demasiados cambios desde entonces. "Más que complots contra la democracia, lo que hay es debilidad política, falta de confianza y negativismo de los electores, oportunismo de los agentes políticos o desplazamiento de los centros de decisión hacia lugares no controlables democráticamente", explica. No estamos ante el golpismo histórico, sino ante oportunistas ávidos de atención que se benefician de la respuesta fofa de <strong>un activismo convertido en vouyerismo</strong><em>vouyerismo</em>, "en el que es difícil discernir la opinión autónoma del automatismo de opinar", dice Innenarity. Opiniones trituradas por un mundo complejo, que cada vez nos mostramos más incapaces de ordenar en categorías comprensibles.</p><p>Aunque Mounk pone el énfasis de su alerta en el populismo, también señala con el dedo la languidez democrática que apareja la tecnocracia. Y ahí habla de legisladores burocratizados, políticas económicas al dictado de bancos centrales, tal cantidad de tratados internacionales vinculantes hasta el último detalle que cada vez más temas quedan fuera del debate político, financiación privada de partidos y campañas que determinan la agenda con la ayuda de lobistas, <strong>endogamia social de la clase dirigente...</strong> Está ocurriendo en Europa y es estructural en Estados Unidos. Innenarity conoce el diagnóstico habitual sobre la tecnocracia y la posible solución a la que se suele apuntar: mayor participación política. Más fácil de decir que de hacer. También difícil se está revelando frenar a los <strong>"falsificadores de la realidad", que ofrecen "simplificaciones tranquilizadoras"</strong> para un mundo vertiginosamente cambiante, explica el profesor.</p><p>  <strong>Indicadores de autoritarismo</strong></p><p>Como estudiosos estadounidenses del fenómeno de la involución democrática, los profesores de Harvard Steven Levitsky y Daniel Ziblat admiten su desazón al comprobar cómo tras años poniendo el foco en la Europa de los 30 o la Latinoamérica de los 70, ahora su propio país se ha convertido en objeto de investigación. Y ello al margen de que Trump haya llegado al poder de forma democrática. "Como Chávez en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2017/07/09/venezuela_crisis_total_sin_salida_vista_67368_1022.html" target="_blank">Venezuela</a>, dirigentes elegidos por la población han subvertido las instituciones democráticas en Georgia, Hungría, Nicaragua, Perú, Filipinas, Polonia, Rusia, Sri Lanka, Turquía y Ucrania. En la actualidad, <strong>el retroceso democrático empieza en las urnas</strong>", señalan ambos autores en <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-como-mueren-las-democracias/267441" target="_blank">Cómo mueren las democracias</a> (Ariel, 2018). Levitsky y Ziblat parten de los indicadores clave del comportamiento autoritario: <strong>débil aceptación de las reglas del juego,</strong> negación de la legitimidad de los adversarios, tolerancia de de la violencia y predisposición a restringir las libertades civiles de la oposición y los medios. Ninguna democracia puede presentarse ajena a todos estos fenómenos, pero son su continuidad e intensidad las que determinan la caída por la pendiente.</p><p>Los autores de <em>Cómo mueren las democracias</em> constatan el ascenso de estos indicadores en numerosos regímenes a causa de líderes populistas de toda laya, incluyendo Estados Unidos, donde el proyecto autoritario de Trump se topa al menos, como ocurre en las naciones europeas más desarrolladas, con un curtido sistema de equilibrios y compensaciones y con algunas de las instituciones más sólidas y prestigiosas del mundo, léanse Harvard o <em>The New York Times</em>. Pero eso no significa –advierten Levitsky y Ziblat– que el ciudadano de a pie no tenga que actuar. En su libro, que se atreve a hacer proyecciones distópicas del <em>trumpismo</em> que ponen los vellos de punta, los autores apuntan las principales líneas de acción para "salvar la democracia". Y aquí es cuando toca explicar que no hay soluciones mágicas. Tomando como referencia a la América de Trump pero diseñando un conjunto de <em>remedios democráticos </em>que podrían valer para el combate contra todos los líderes iliberales, Levitsky y Ziblat instan a la formación de grandes coaliciones transversales, que integren ideologías diversas con el <strong>rasgo en común del rechazo a la polarización</strong>. A ello se debe sumar la <strong>defensa de políticas contra la desigualdad y de convivencia entre etnias y culturas.</strong> No es fácil. Pero es lo que hay.</p><p>"De Estados Unidos a Gran Bretaña, y de Suecia a Australia, la democracia ya no parece ser la única alternativa concebible", leemos en <em>El pueblo contra la democracia</em>. Mounk no oculta su turbación por el caso polaco por el <strong>rápido alejamiento de la democracia liberal</strong> de un país situado hasta hace apenas 15 años como ejemplo de transición poscomunista. El partido Ley y Justicia se dedica a socavar la neutralidad de las instituciones, utilizando fondos públicos para difundir propaganda política, atacando el derecho a expresar opiniones impopulares... "Todas las grandes señales de advertencia que hoy se están disparando en amplias zonas de América del Norte y Europa occidental estaban ya presentes en Polonia mucho antes de que el Gobierno de Ley y Justicia pusiera en marcha su ataque coordinado contra las instituciones democráticas", señala Mounk, nacido en Alemania de padres polacos. Estos rasgos incluyen una visión negativa de la democracia, extendida receptividad ante mensajes y actitudes autoritarias y propensión a identificar enemigos fáciles e incluso en creer en teorías de la conspiración. A esto sumamos la eclosión de la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/12/30/el_capitalismo_las_plataformas_digitales_pierde_mascara_colaborativa_73388_1012.html" target="_blank">nueva economía digital</a>, con sus incertidumbres aparejadas, la crisis de la gran ciudad por las mayores dificultades de acceso a la vivienda y la creciente incapacidad de los Estados para recaudar impuestos de las grandes empresas.</p><p>El profesor en Harvard señala dónde hay que levantar los diques. <strong>Jamás mostrar "condescendencia" hacia el populismo</strong> es la condición <em>sine qua non</em>. Pero para ganar la batalla a largo plazo hay que "unir a los ciudadanos en torno a una concepción común de su nación, darles una esperanza real sobre su futuro económico, y hacerlos más resistentes a las mentiras y al odio con los que se encuentran en las redes sociales todos los días". "Inmensos desafíos", conviene Mounk, que incluye entre ellos meter en cintura al nacionalismo, ese "animal medio salvaje, medio domesticado". "Mientras lo tengamos bajo control, puede ser tremendamente útil [...]. Pero siempre amenaza con liberarse de las restricciones que le imponemos. Y si logra zafarse de ellas, puede ser letal".</p><p>  <strong>Populismo español</strong></p><p>Ojo con el término "populismo". Aunque sin entrar a fondo en el caso español, Mounk alude de pasada al fenómeno populista mencionando, por ejemplo, a Podemos y al Movimiento 5 Estrellas italiano. "Los populistas, sean de donde sean –desde el indio Narendra Modi hasta el turco Recep Tayyip Erdogan, desde el húngaro Viktor Orbán hasta el polaco Jaroslaw Kaczynsky, y desde la francesa Marine Le Pen hasta el italiano Beppe Grillo suenan [...] sorprendentemente similares [...] pese a sus considerables diferencias ideológicas", escribe. El politólogo <strong>Albert Balada</strong>, experto en liberalismo y democracia, enarca una ceja al escuchar el término. Para él, "populista" no debe tener connotaciones peyorativas. Toma como referencia a Philip Pettit para distinguir entre dos grandes modelos, el republicano, "basado en instituciones intocables, que tiende a la bunkerización y la tecnocracia", y el populista, que <strong>"propugna un retorno a principios esenciales de la democracia"</strong> que Balada busca en el liberalismo del siglo XVIII en Francia y Estados Unidos: vida, libertad, igualdad, felicidad, seguridad, propiedad... "Cuando la democracia se aparta de estos valores", opina Balada, "es cuando está en peligro".</p><p>Balada cree que la Europa democrática se ha obsesionado con señalar con el dedo a los "peligrosos populistas", sin reparar en que <strong>no son amenaza sino síntoma del deterioro del proyecto</strong>. "<a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/02/27/injerencias_entre_poderes_derecho_mordaza_medios_serviles_asi_deteriora_democracia_espana_75363_1012.html" target="_blank">Aquí en España modificamos el artículo 135 con alevosía</a>. Europa defiende los intereses de la banca, y eso es algo que ve la gente de a pie, incluso sin formación. Pero inmediatamente se tacha de populista a quien no acepta la política de inmigración europea, como Salvini", explica el politólogo, que aclara que no defiende al Gobierno italiano, sino que se rebela ante las categorías políticas oficiales. "No debemos ser arrogantes. Tenemos que mirarnos a nosotros mismos, lo mucho que estamos fallando. El problema es que los politólogos han aceptado la noción de populista que sueltan los periodistas. Hay poco rigor", señala. Por ejemplo, en España el término se viene refiriendo cada vez más para Podemos y Vox. "Vox es fascista, sin más. Es un discurso joseantoniano, falangista. Y Podemos en esencia lo que plantea es una modificación de las instituciones de poder, en línea con los principios democráticos originales", explica.</p><p>El sociólogo <strong>Manuel Jiménez</strong> recuerda que los "personajes populistas" con tintes "amorales" siempre han estado ahí. Su éxito actual, analiza, obedece a un deterioro de las instituciones y a una <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/05/30/la_precariedad_enquista_mercado_laboral_espanol_83255_1012.html" target="_blank">mayor precariedad laboral</a>. Y al fracaso del propio sistema político para filtrarlos. Por ejemplo, Trump se le coló al Partido Republicano. <strong>La crisis de los grandes partidos</strong> ha retirado un <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/02/27/a_los_nuevos_lideres_les_sobran_los_viejos_partidos_74829_1012.html" target="_blank">cortafuegos contra los nuevos mesías</a>, que montan plataformas electorales a su medida casi de un día para otro. "No encuadraría a Podemos dentro de la etiqueta del populismo. Por ideología y discurso, más allá de la utilización de recursos populistas en su discurso, un rasgo común a todos los partidos, en la práctica sus posiciones sobre la democracia y su trato a sus rivales políticos no son populistas". Coincide la politóloga y editora de <em>Politikon </em><strong>Berta Barbet</strong>. "Meterlo en el mismo saco que a los xenófobos nacionalistas es hacer un dibujo de trazo grueso. Podemos renueva un espacio que ya existía. Ahora mismo <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/09/29/el_eje_izquierda_derecha_cobra_fuerza_nuevo_tablero_politico_con_dos_bloques_87214_1012.html" target="_blank">se parece más a Syriza</a> que al Movimiento 5 Estrellas". El economista <strong>David Lizoain</strong> va más allá y en <a href="https://www.catarata.org/libro/el-fin-del-primer-mundo_79818/" target="_blank">El fin del primer mundo</a> (Catarata, 2017) incluye a Podemos junto a Syriza y Mélenchon entre las fuerzas que "han ofrecido esperanza mientras exigían fe", aunque sin demostrar "capacidad de transformación", al tiempo que considera "prometedor" el activismo de Occupy y los "indignados".</p><p>Donde sí ve populismo Jiménez, profesor en la Universidad Pablo de Olavide, es en el PP. "Uno de los indicadores de peligro más claro para la democracia es la <strong>incapacidad de aceptar derrotas electorales</strong>, como el PP con la moción de censura", explica. <strong>Caso aparte es el independentismo catalán,</strong> donde se concitan numerosas situaciones de alerta. "No se acepta ni se respeta al adversario, se modifican las reglas para beneficio propio sin consenso", señala Jiménez con la vista puesta en el "discurso nacionalista excluyente".</p><p>Como respuesta a la crisis catalana, Pablo Casado (PP) y Albert Rivera (Cs) rivalizan en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/10/30/la_derecha_desempolva_discurso_centralista_mano_dura_calor_del_proces_71239_1012.html" target="_blank">proponer medidas de mano dura</a>, a menudo sin reparar en los límites legales. Casado habla cada vez con menos matices de <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/10/01/casado_pide_sanchez_que_someta_una_cuestion_confianza_87274_1012.html" target="_blank">actuar judicialmente contra los partidos independentistas</a>, <a href="https://twitter.com/pablocasado_/status/1048184147242622976" target="_blank">entrando de lleno en el discurso de la ilegalización</a>. Coinciden los analistas en que la acción-reacción en torno a Cataluña puede conducir a situaciones de riesgo democrático. ¿Un auge de la extrema derecha? Lo cierto es que en España nunca lo ha habido. ¿Por qué? La politóloga Barbet cree que la canalización de la energía identitaria hacia Cataluña la desvía de la inmigración, tema fundamental para el impulso de la ultraderecha. Es una de las explicaciones que se vienen manejando para explicar <strong>por qué en España aún no ha llegado al poder un Salvini, un Trump, un Orbán... </strong>"El PP nunca ha necesitado hacer ese giro, no ha tenido incentivos para hacerlo", señala Barbet, que apunta también a la idea –citando al politólogo <strong>José Fernández-Albertos</strong>– de que la calidad del sistema asistencial a los desprotegidos es tan baja que no genera esa reacción xenófoba por competencia ante el recién llegado que sí han visto Estados con mayor bienestar. Una paradoja, sin duda.</p><p>  <strong>Desafíos y mentiras</strong></p><p>El Trump, el Salvini, el Orbán, el Kaczynsky o el Le Pen español, si ha de llegar, aún no lo ha hecho. Pero cualquiera habrá identificado en los tics autoritarios descritos rasgos de nuestro ecosistema político. <strong>Pedro Riera</strong>, profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid, lo expresa con elocuencia: <strong>"Todos los partidos tienen un populista dentro"</strong>. Es más, todos los países llevan dentro ese demonio, más o menos adormecido (y aquí el término lleva toda su carga peyorativa). Este domingo hay elecciones en Brasil. El ultra Jair Bolsonaro es el favorito. La batalla sigue en múltiples frentes.</p><p>Como señala Mounk, la democracia liberal no se pierde de golpe. Se va perdiendo. "Lo más probable es que la presidencia de Trump no sea más que la salva de bienvenida de una lucha más prolongada", escribe Mounk. Tampoco la República romana cayó de sopetón. Primero fueron–recuerda en <em>El pueblo contra la democracia</em>– los cambios económicos y sociales del siglo II antes de Cristo, que degeneraron en "una mezcla tóxica de indignación y resentimiento". Luego vino el enfrentamiento de la vieja élite con tribunos de la plebe que traían bajo el brazo la promesa redistributiva. Choques civiles, gobiernos tumultuosos y pulsiones tiránicas fueron sucediéndose. "No hubo ningún punto de inflexión", anota Mounk. "Cuando los romanos corrientes tomaron por fin conciencia de que habían perdido la libertad de autogobernarse, hacía ya mucho tiempo que la República estaba perdida". <strong>¿Puede volver a ocurrir?</strong></p><p>Resulta casi surrealista que nos estemos planteando la pregunta sobre el futuro de la democracia justo cuando, objetivamente, Occidente atraviesa un periodo de inédita bonanza material, a pesar de la crisis y los desafíos. <strong>"Nacer hoy en el primer mundo es como ganar la lotería del nacimiento"</strong>, escribe David Lizoain en <em>El fin del primer mundo</em>. "Aun así", añade, "millones de personas en los países más ricos están cabreadas. Tienen que lidiar con unas economías estancadas, una desigualdad creciente y montañas de deuda". El resultado es un debate público degradado, en el que "se ignora a los científicos que nos advierten sobre el grave peligro que supone el cambio climático" al mismo tiempo que<strong> "los demagogos y charlatanes salen fortalecidos".</strong></p><p>El problema de los populistas es que pueden decir sin mentir que las fuerzas tradicionales fallaron y engañaron. <strong>El capitalismo no se refundó.</strong> Los especulación y las finanzas tóxicas siguen ahí. El rescate bancario no se ha devuelto. Lizoain agita estos factores en la misma coctelera que el declive de las profesiones liberales, el ocaso industrial, la dificultad para obtener estabilidad laboral, la corrupción y la<strong> incapacidad de las instituciones para controlar a las grandes multinacionales</strong>. "A fin de cuentas, Cocacola está hoy mejor organizada de lo que jamás lo estuvo el Comintern. La sensación de que los gobiernos son impotentes está parcialmente justificada, pues tienen <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/05/30/bruselas_intenta_poner_limites_poder_desbocado_los_gigantes_digitales_82858_1012.html" target="_blank">menos capacidad de intervención que antes</a>", escribe. Abono para el caudillismo.</p><p>Lizoain comparte elementos del diagnóstico de la <em>populistología</em>, pero no se distrae de una idea central: <strong>la amenaza se llama "derecha radical"</strong> y sus mecanismos son prometer que es posible ir atrás en el tiempo hasta la época de las certidumbres y señalar chivos expiatorios. Ante eso –otra vez no hay recetas mágicas–, propone "seguridad económica" para la mayoría, vivienda asequible, <strong>robustez del Estado del bienestar</strong>, combate eficaz contra los paraísos fiscales y, en el terreno de las ideas, rechazo de los estereotipos. Hay mucho mito que desmontar. Cómo hacerlo cuando<strong> la mentira y la posverdad</strong> nos entran por la televisión, el ordenador y el teléfono móvil en un formato más digerible que el periodismo es una pregunta que el propio oficio periodístico se hace cada día.</p><p>  <strong>Una democracia completa</strong></p><p>"La democracia ha de temer más a sus falsos amigos que a sus verdaderos enemigos", señala Innenarity. El catedrático de filosofía política y social, autor de ensayos como <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-un-mundo-de-todos-y-de-nadie/91319" target="_blank">Un mundo de todos y de nadie</a> y <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-democracia-del-conocimiento/50422" target="_blank">La democracia del conocimiento</a>, no dirige el mensaje contra los aspirantes a caudillos, sino hacia la sociedad, que no puede asistir impávida a la mutilación de la democracia. "La legitimación democrática no debería sustituirse por ninguno de sus momentos concretos, como Estado de derecho, participación, responsabilidad, deliberación, transparencia...", explica. <strong>El riesgo que encara la democracia, más que su tan mencionado fin, es el de su mutilación</strong>. "Se degrada la democracia cuando se absolutiza el momento plebiscitario o la lógica del <em>click, </em>pero también cuando entregamos el poder a los expertos e impedimos la circulación de las élites o cuando entendemos la democracia como soberanía nacional impermeable a cualquier obligación más allá de nuestras fronteras", afirma.</p><p>Con esta afirmación sale al paso del discurso que tacha a la UE de pseudodemocracia vacía que hurta la soberanía nacional. "No es cierto", explica Innenarity, "que los procesos de interdependencia conduzcan a una extinción de la política, como se celebra desde la óptica neoliberal o se lamenta desde el soberanismo clásico. Como decía Ulrich Beck, no es que la política haya muerto, sino que ha emigrado desde los clásicos espacios nacionales delimitados a los escenarios mundiales interdependientes. Es allí, o sea aquí, donde se juega el futuro de la democracia". Quizás no es que "la Unión Europea no es suficientemente democrática porque no ha sido capaz de reproducir a escala europea la democracia que supuestamente funcionaría en sus Estados", sino que <strong>"el déficit se debe a que los Estados todavía no han conseguido democratizar su interdependencia"</strong>. El planteamiento de Innenarity sirve para robarle la cartera al populista de turno que aparezca con la promesa del "<em>power to the people</em>". La democracia no es sólo una urna, ni un referéndum, ni una Constitución. "La democracia es un proceso. Hemos de trabajar en favor de una cultura política más compleja y matizada", afirma.</p><p>Se trata de construir una democracia que se defienda no sólo de los malos gobernantes, sino incluso de sí misma. De nosotros mismos. "La democracia tiene que ser pensada como algo que funciona con el votante y el político medio, que sobrevive si su propia inteligencia compensa la mediocridad de los actores,<strong> incluido el eventual paso de unos monos por el gobierno".</strong> Pero no demos ideas.  </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Oct 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ángel Munárriz]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La democracia pierde terreno ante el ascenso de populistas y tecnócratas: riesgos y vías de solución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indignados,Polonia,Crisis en la eurozona,Donald Trump,Hungría,Matteo Salvini]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así cambiaron nuestras vidas los indignados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/cambiaron-vidas-indignados_1_1158409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/279923bc-9bff-46a7-9297-87381cf5896f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así cambiaron nuestras vidas los indignados"></p><p>Conmemoramos el<strong> 50 aniversario de Mayo del 68 </strong>con una auténtica explosión de publicaciones, monográficos, exposiciones y eventos de todo tipo que delatan tanta melancolía como voluntad de comprender qué fue y qué no fue aquella primavera revolucionaria. Y de la misma manera, como cada mayo desde hace 7 años, <strong>intentamos ahondar en el recuerdo del 15M </strong>para terminar de definir los contornos del nuevo ciclo que inauguró. Muchos han sido los que han recorrido esta senda, haciendo un alto en el camino para reparar en el movimiento antiglobalización, inspirador no sólo de las vanguardias de los indignados sino de algunas de las iniciativas políticas que hoy se discuten en los parlamentos.</p><p>En el siempre inacabado e impreciso relato de estallidos que van del Mayo del 68 –en París y más allá de París–, a los que ocuparon las plazas, pasando por el movimiento antiglobalización, subyace una idea desoladora que dificulta aún más su comprensión. Como describe <strong>Joaquín Estefanía</strong> cuando teje las claves de la historia socioeconómica de 50 años en Occidente en su libro <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2018/03/17/joaquin_estefania_revoluciones_mayo_del_68_80746_1026.html" target="_blank"><em>Revoluciones. Cincuenta años de rebeldía (1968-2018)</em></a><em>,</em> "<strong>cada  herejía tiene su apostasía</strong>. La tercera ley del movimiento de Newton –"a toda acción se opone siempre una reacción igual"–, ha tenido un correlato casi perfecto en los movimientos sociales en este último siglo. Revoluciones y contrarrevoluciones han estallado contra lo políticamente correcto en cada situación; se han sublevado contra cada <em>statu quo.</em> A cada Mayo del 68 le ha sucedido un Mayo del 68 en sentido inverso; a<strong> cada avance progresista, una revolución conservadora</strong>; a la formación de una izquierda alternativa, la creación de una derecha <em>neocon</em>; a casa paso socialdemócrata, una oposición neoliberal". Efectivamente, y aunque no queda derivar de aquí una unívoca reacción causa-efecto que dejaría fuera otros factores sin los que no se puede comprender este vaivén, unos años después de levantar los adoquines de París, y tras una lacónica revalidación de De Gaulle, se inaugura la época de Thatcher y Reagan, cuyas consecuencias aún sufrimos; tras el movimiento antiglobalización que muestra su fuerza en Seattle en 1999, emergen los <em>neocon</em>; y la indignación que recorre de Sol a Wall Street da paso a la mayoría absoluta del Partido Popular de Rajoy, a Donald Trump o a fenómenos como Macron, que apuntan a una<strong> resignificación de ese malestar por el lado neoliberal</strong>.</p><p>Sin embargo, erraríamos si nuestro análisis se detuviera aquí. <strong>La vocación de todos estos movimientos no ha sido tomar el poder</strong>. Ha ido más allá. Lo que subyace a todos ellos es la<strong> pretensión de cambiar el imaginario</strong>, marcar la agenda, designar y relatar aquellos asuntos que deben protagonizar el debate, lo que es tanto como intentar renovar el espacio público. Sea por expresa voluntad o por incapacidad de dar con una alternativa compartida con la que tomar el poder, la indignación nace para iniciar procesos destituyentes, pero <strong>no tanto para articular esa energía en un nuevo instituyente</strong>. Piénsese que, según el CIS, el 15M en España contaba con la simpatía del 80% de la ciudadanía en su momento más álgido. Pero lo transversal no era una alternativa al poder, sino un clamor destituyente y una llamada a la innovación política.</p><p><strong>Movimientos en red</strong></p><p>Fijémonos, por tanto, en qué cambió nuestras vidas el 15M, que en buena medida, tiene cosas en común a lo que hicieron tanto el Mayo del 68 como el movimiento antiglobalización: fueron <strong>movimientos globales</strong> –es decir, no exclusivos de una concreta situación nacional–, contaron con los<strong> jóvenes como impulsores y protagonistas</strong> –sujetos revolucionarios dirán algunos–, y marcaron una<strong> nueva agenda</strong>, dibujando nuevos debates en el espacio público.</p><p>Es a partir de Mayo del 68 cuando nacen los que se llamaron "nuevos movimientos sociales", orientados a defender valores postmaterialistas relacionados con los derechos civiles contra el racismo –especialmente en Estados Unidos–, la paz mundial, el feminismo o el ecologismo. Cuestiones que <strong>hoy están presentes en el debate público</strong> fueron fruto de esa ola revolucionaria que, con formas y en contextos muy distintos, recorrió desde Praga hasta México, pasando por París y haciendo un alto en Estados Unidos para mirar de frente a Vietnam. (El <a href="https://www.infolibre.es/noticias/tintalibre/2018/05/03/la_memoria_los_adoquines_tintalibre_82398_1042.html" target="_blank">número monográfico de mayo</a> de la revista tintaLibre aporta miradas diversas sobre todo esto). </p><p>Tampoco el movimiento antiglobalización desapareció sin dejar huella. Su impulso fue fundamental para <strong>pararle los pies a una Organización Mundial del Comercio (OMC) dispuesta a hacer del mundo una mercancía,</strong> y propuestas que hoy se discuten en los parlamentos o que algunos países europeos ya han implantado, como las diferentes versiones de la renta básica, tomaron impulso en las calles de Seattle.</p><p>Los impactos del 15M en nuestras vidas van mucho más allá de lo que nos pueda parecer a primera vista. En primer lugar, <strong>cambió la forma de movilización</strong>. El <strong>"movimiento red"</strong>, como lo califica <strong>Manuel Castells</strong>, ayudado de las tecnologías de la información y la comunicación, cambió la manera de relación, la forma de debatir, el momento del encuentro, los modos de salir a la calle. No es aventurado hablar de los movimientos "modelo 15M" cuando nos fijamos en las movilizaciones feministas del 8M, en la reacción tras la sentencia de la Manada, en las concentraciones y protestas de los pensionistas, en las mareas que puntualmente vuelven a emerger, etc. En definitiva, se ha modificado la manera como una sociedad se moviliza.</p><p>Los indignados nos <strong>cambiaron también el lenguaje</strong>: si ahora es común hablar de transparencia, buen gobierno, gobernanza o participación, es porque el 15M los situó en el centro del debate, dándoles un protagonismo del que habían carecido hasta ese momento. Estos días se ha celebrado <a href="http://transparencia.gob.es/transparencia/transparencia_Home/index/GobiernoParticipacion/Gobierno-abierto/semanaGA2018.html" target="_blank">la semana del gobierno abierto</a>, y de los 600 actos organizados en todo el mundo, más de 300 han tenido lugar en España. No diré yo que nuestras instituciones se hayan convertido en adalides de la democracia participativa, ni mucho menos, pero saben que ciertos términos forman hoy parte ya del lenguaje políticamente correcto y que es muy difícil quedarse al margen del mismo. Otra cosa es que<strong> cada cual está resignificando por su lado</strong> y esa es la batalla que se libra ahora. A eso me referiré más adelante.</p><p>El cuestionamiento de los indignados llegó hasta la forma en que se estaba defendiendo el corazón del Estado del Bienestar. Los servicios públicos esenciales –educación, sanidad, atención a la dependencia– se convirtieron en<strong> objeto de defensa más allá de los conflictos laborales</strong>, resaltando así su carácter estructural y ciudadano. Las mareas siguen albergando corrientes de fondo que reúnen a trabajadores, usuarios o ciudadanos en defensa de la sanidad pública, de una educación pública y de calidad, o de unas pensiones dignas, entre otras cosas.</p><p>La comunicación, elemento definitorio por excelencia del espacio público, también cambió radicalmente. Las tecnologías de la información y la comunicación, y<strong> en concreto las redes sociales</strong>, fueron una herramienta perfecta, coherente con la forma en red del movimiento, para crear espacios de comunicación propios y con el resto de la sociedad. La ola indignada fue el momento de eclosión de nuevos medios de comunicación<strong> como este que están leyendo</strong>, que han modificado sustancialmente el panorama informativo español y<strong> están jugando un papel entonces impensable</strong>. Se dirá que la crisis de los medios tradicionales tiene que ver con la revolución tecnológica, con la crisis económica, etc. Y es cierto. Pero también tiene que ver con la desconfianza que algunos de ellos empezaban a generar en la sociedad española y con la <strong>demanda de una información de calidad</strong>. También el glorioso <strong>"Sin periodismo no hay democracia"</strong> arranca de allí. Y en eso seguimos. Hoy son los trabajadores de RTVE los que muestran su indignación en <a href="https://www.infolibre.es/noticias/medios/2018/05/11/no_cambies_canal_respuesta_los_trabajadores_montoro_gobierno_nuevo_viernesnegro_82744_1027.html" target="_blank">riguroso luto los viernes</a>, o los que se ven obligados a dimitir, <a href="http://www.infolibre.es/noticias/medios/2018/05/08/dimite_editora_del_informativo_tve_comunitat_valenciana_tras_rechazar_censura_del_video_jodeis_82606_1027.html" target="_blank">como la directora de RTVE en la comunidad valenciana</a> al negarse a admitir la censura del vídeo en el que la secretaria de Estado de comunicación saludaba con un enérgico "os jodéis" a un grupo de jubilados que protestaban por las pensiones.</p><p><strong>Reapropiación de la política</strong></p><p>Todo esto ha dado lugar a lo que vemos como más evidente, pero que no es sino la punta del iceberg:<strong> el cambio en el sistema de partidos</strong>. El que había emergido tras la Transición, caracterizado por un bipartidismo imperfecto, ha saltado por los aires dando cabida a dos nuevas formaciones –una por la derecha y otra por la izquierda–, que recogen esta indignación y ruptura generacional. La tendencia reflejada en los últimos CIS así lo avala.</p><p>Pero si algo hay que destacar de todos los impactos que el 15M nos dejó es, desde mi punto de vista, la<strong> necesidad de articular una auténtica sociedad democrática </strong>en la que se ancle una política democrática. Los indignados e indignadas proponen hacer saltar la política más allá de los muros de las instituciones, hacer de la democracia entendida como participación y deliberación la forma de ser de lo político, lo social, lo laboral o lo cultural. En definitiva, una<strong> </strong>reapropiación de la política<strong> </strong>por parte de la sociedad. Esa es la principal herencia y, desde mi punto de vista, el auténtico desafío pendiente.</p><p>Hoy, la consabida reacción conservadora está <strong>echando un pulso a buena parte de los nuevos significados que la movilización indignada legó</strong>. En unos casos, de forma frontal, como en el desmantelamiento de los servicios públicos esenciales. Un ejemplo: mientras los recortes en la escuela pública mantienen sus asignaciones presupuestarias muy por debajo de la inversión de 2009, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/10/17/educacion_concertada_recupera_inversion_precrisis_mientras_gasto_total_sigue_por_debajo_70743_1012.html" target="_blank">en la concertada se han superado los niveles de inversión pública</a> respecto al comienzo de la crisis. En otros casos la estrategia es lateral y consiste en un <strong>proceso de resignificación</strong>, como ocurre cuando muchas instituciones hablan de participación o de transparencia.</p><p>Ahora bien: en aquellos aspectos en los que la movilización social sigue viva, como en el <strong>movimiento feminista</strong>, no hay estrategia frontal ni lateral que valga. Basta recordar a las representantes del Partido Popular tragando saliva cada vez que tienen que definirse sobre su visión del feminismo, o a las de Ciudadanos visiblemente incómodas al intentar explicar su inexplicable negativa a secundar la huelga del 8M por ser anticapitalista.</p><p>Toda esta pugna se refleja con nitidez en el terreno electoral: el nuevo sistema de partidos se está reconfigurando manteniendo el pulso en <strong>una batalla en la que se superponen múltiples cleavages</strong><em>cleavages</em>; lo nuevo y lo viejo, los nacionalistas centrífugos y los centrípetos, la izquierda y la derecha, y un enorme componente generacional. A quien le interese profundizar recomiendo visitar <a href="http://electomania.es/el-congreso-de-los-jovenes/" target="_blank">esta web</a> en la que se reflejan perfectamente cuatro Españas distintas en función del grupo de edad que vota. No obstante, también esto va cambiando con el devenir de la actualidad, por lo que soy de las que dicen que <strong>aún no podemos definir cómo será el nuevo sistema partidos</strong>, si es que algún día volvemos a tener un sistema de partidos "estable", que está por ver.</p><p>En definitiva, como pasó en Mayo del 68, y como ocurrió en otra medida con el movimiento antiglobalización, el 15M y su indignación cambió la agenda, cambió el lenguaje, construyó otro imaginario, le dio un nuevo significado a la palabra democracia, y todo esto acabó reflejado en un nuevo sistema de partidos. De la misma forma que ocurriera anteriormente, a esta revolución ha seguido una<strong> reacción conservadora</strong> encargada de echar el pulso a la herencia de los indignados. Y aún hay quien dice que no estamos en una segunda transición. _______________</p><p><em>Cristina Monge, politóloga, profesora de Sociología y colaboradora de</em> infoLibre, <em>es autora del libro</em> <a href="https://www.casadellibro.com/libro-15m-un-movimiento-politico-para-democratizar-la-sociedad/9788416933631/5346400" target="_blank">15M: Un movimiento político para democratizar la sociedad</a>, <em>editado por Prensas Universitarias de Zaragoza</em>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 May 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Cristina Monge]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Así cambiaron nuestras vidas los indignados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indignados,Movimiento 15-M,Regeneración democrática,España,Democracia,Mayo del 68]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Joaquín Estefanía: "Mayo del 68 fue mucho más que una revolución divertida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/cultura/joaquin-estefania-mayo-68-revolucion-divertida_1_1156381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/50de688c-d744-489b-b301-418b1c55b7d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joaquín Estefanía: "Mayo del 68 fue mucho más que una revolución divertida""></p><p>Cuando estalló la primavera de 1968, un mes de mayo que acabaría siendo escrito con mayúscula, <strong>Joaquín Estefanía</strong> (Madrid, 1951) acababa de cumplir 17 años. No imaginaba entonces, como no lo imaginaban muchos de aquellos jóvenes de izquierdas <em>soixantehuitards</em>, que el mismo sistema que soñaba con tumbar le encumbraría hasta la dirección de un gran medio de comunicación, el periódico <em>El País</em> al que no le quedaba tanto para nacer. Es, dice, <a href="https://elpais.com/economia/2018/01/07/actualidad/1515354129_989095.html" target="_blank">una de las contradicciones</a> de las más célebre de las revoluciones de la segunda mitad del siglo XX: los rebeldes sesentayochistas <strong>no subvirtieron aquel régimen</strong>, sino que lo apuntalaron o reformaron (o ambas cosas a la vez). </p><p>Marcado como tantos de su generación —también en España, aunque el 68 fuera aquí asfixiado por el gris franquismo— por aquella playa que debía encontrarse bajo los adoquines, el también economista ajusta cuentas en <a href="http://ctxt.es/es/20180314/Politica/18404/Joaqu%C3%ADn-Estefan%C3%ADa-Revoluciones-68-cincuenta-a%C3%B1os-libro-lectura-Par%C3%ADs-Checoslovaquia-M%C3%A9xico.htm" target="_blank"><em>Revoluciones. Cincuenta años de rebeldía (1968-2018)</em></a><em>,</em> recién publicado por Galaxia Gutenberg. Estefanía se aleja esta vez de la última crisis económica, abordada en sus recientes ensayos <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/04/04/tyrakis_una_sola_familia_para_explicar_toda_grecia_47221_1026.html" target="_blank"><em>Los </em></a><a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/04/04/tyrakis_una_sola_familia_para_explicar_toda_grecia_47221_1026.html" target="_blank"><em>Tyrakis</em></a>(junto con Ana R. Cañil) o <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/11/17/joaquin_estefania_estos_anos_barbaros_40915_1026.html" target="_blank">Estos años bárbaros</a>. Ahora le toca al pasado. A Mayo del 68 y sus consecuencias. Pero también a las revoluciones que, para el periodista, beben de aquella: el <strong>movimiento antiglobalización</strong> de finales de los noventa y <strong>el 15M</strong>. Tras los avances conseguidos por unas y otras, los movimientos reaccionarios neoliberales, más eficaces que cualquier rebelión. </p><p><strong>Pregunta. ¿Cómo se escribe desde esta perspectiva sobre un hecho histórico con el que imagino que se tiene también una relación emocional?</strong></p><p><strong>Respuesta</strong>. Muy emocional. La idea del libro surge cuando veo una película que se llama <em>La mejor juventud </em>[de Marco Tullio Giordana, 2004]. Es la historia de una familia cuyos hijos maduran en el 68 y se jubilan con Berlusconi. Pensé que tendría que hacer una cosa así desde el punto de vista del ensayo. Claro, he tenido que aplicar un método brechtiano para establecer distancia, porque la mayor parte de estos acontecimientos o los he vivido en primera persona o de una manera muy cercana, tanto lo que llamo revoluciones como las contrarrevoluciones. Sí que hay anécdotas personales, pero he intentado evitar el libro de memorias.</p><p><strong>P. Al hilar las tres revoluciones de las que habla, ¿al final resulta un libro sobre fracasos?</strong></p><p><strong>R</strong>. No, no lo es. Esto he tenido que argumentármelo a mí mismo al terminarlo. Los cambios no han sido ni tan profundos ni tan rápidos como creíamos que iban a ser, pero muchas cosas se han conseguido. La paradoja es que no se han logrado a través de revoluciones, sino de reformas. Pero si uno ve el catálogo de reclamaciones del 68 (el ecologismo, el feminismo, la lucha por los derechos civiles, una educación que no discriminara en razón de sexo, la igualdad de oportunidades…), muchas de esas cosas se han logrado. Algunas no. Y el problema que tenemos en estos momentos es que estamos en un período de involución muy fuerte. Probablemente, si este libro hubiera sido escrito hace 10 años el resultado hubiera sido más optimista. Sin embargo, hoy no puedo serlo: viendo que prácticamente nada funciona, y no hablo solamente de nuestro país, la sensación que tengo es de frustración. En cualquier caso, no hablaría de fracasos, sino de contradicciones.</p><p>  </p><p><strong>P. El año pasado, sobre la Revolución rusa, Constantino Bértolo advertía de una revisión conservadora de la historia aprovechando el centenario. ¿Qué relato se hace de mayo del 68 a partir del aniversario?R</strong><a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/11/16/el_dia_dia_revolucion_bolchevique_57707_1026.html" target="_blank">advertía de una revisión conservadora</a></p><p>. Lo que veo es mucha banalización y mucha domesticación. Se está planteando Mayo del 68 como una revolución <em>divertida</em>. Mayo del 68 no fue solamente París. Fue Praga y fue México y fue Estados Unidos. Mayo del 68 empezó (dentro de tres días, el 22 de marzo) por algo, sí, muy banal: que hubiese libertad de circulación en los cuartos de los colegios mayores entre hombres y mujeres. Pero, una vez que eso estalla, Mayo del 68 es la mayor huelga general que ha tenido Francia en toda su historia. Y luego tiene unas consecuencias brutales en todo el mundo, como los Años de plomo. Por eso me molesta esa imagen de domesticación. No es una revolución violenta como la soviética o la francesa, pero fue mucho más que una revolución <em>divertida</em>.</p><p><strong>P. ¿Por qué se ha convertido esa imagen superficial del mayo de París en la bandera de todo el 68?</strong></p><p><strong>R.</strong> Porque la memoria es lucha. Es mucho más sencillo mirar con simpatía o de una manera blanda a lo que sucedió en ese momento que mirar sus consecuencias reales. Es mucho más sencillo hablar de unos jóvenes estudiantes burgueses que se manifestaron, con los cuales toda la gente de mi generación puede sentirse a gusto, y no ver lo que sucedió en otros sitios y a continuación. Va a haber durante los próximos meses, en los libros y en los artículos de prensa, una tensión entre dos vectores: unos que hacen una descripción y un análisis comprometido del 68 y otros que se van a quedar en la banalización. Todo esto tiene que ver con que muchos de los protagonistas del 68, no solo en Francia, sino también aquí, hemos sido ministros, directores de medios de comunicación, catedráticos… Fíjate, y aquello era una rebelión contra la autoridad.</p><p><strong>P. Mayo del 68, según defiende, sí que alcanza la hegemonía cultural. Entonces se blandían lemas como el “Ne travaillez jamais” (“No trabajéis nunca”), ¿cómo casan con la cultura neoliberal del esfuerzo dominante hoy en día?R</strong><em>Ne travaillez jamais</em></p><p>. Como decía, no son fracasos, son contradicciones. Denominar “culturales” a todas las cuestiones en las que sí triunfó el 68 es arrinconarlas, cuando precisamente es mejor para el mundo que todos esos logros se hayan introducido en nuestras vidas que que se tomara el poder en un sitio determinado. Porque esto sí que hubiera sido un logro muy corto en el tiempo.</p><p><strong>P. Subraya el rechazo al capitalismo de Mayo del 68, desde unas posiciones marxistas fuertes e inequívocas. El movimiento antiglobalización se opone también de manera radical al sistema económico. ¿Eso se ve también en 2011?R</strong></p><p>. Sí. En 2011 se da una coyuntura muy concreta. Estamos en plena crisis y ningún mercado es eficiente. El más ineficiente de todos es el mercado de trabajo, que genera paro y precariedad. En segundo lugar, el sistema político, la democracia, no está corrigiendo los fallos del mercado, que es lo que la legitima, y por consiguiente se produce una gran desafección con respecto al capitalismo y con respecto a la democracia. Eso no se producía con esa fuerza ni en el 68 ni en el movimiento antiglobalización. En Mayo del 68, todavía el mundo vivía en la abundancia que se había generado tras la Segunda Guerra Mundial, aunque ya se empezaban a notar ciertos desajustes. En el movimiento antiglobalización de cambio de siglo, no hay problema económico: el problema es fundamentalmente político y tiene que ver con la aparición del terrorismo yihadista y los atentados de Nueva York y Washington. Lo que indican los sondeos y los estudios es que la desafección, como la de 2011, cambia si cambian los contextos materiales y emocionales en los que vivimos. Una buena parte del movimiento de los indignados se generó en países del primer mundo, y la gente que participaba en ellos, en relación con otros, podíamos decir que tenía su vida más o menos asegurada. El problema era que habían aspirado a muchas más cosas de las que creían que podían conseguir, y se estrellan contra la realidad.</p><p><strong>P. César Rendueles, entre otros, señalaba que las reclamaciones del 15-M, el acceso a la vivienda o al trabajo digno, se hubieran considerado conservadoras diez años atrás.R</strong></p><p>. Efectivamente. Ayer, en un debate en el que participaba, discutíamos sobre el hecho de que actualmente cualquier persona que esté dentro del sistema, aunque sea de manera precaria, y porque la oleada reaccionaria es tan fuerte, lo que quiere es conservar lo que tiene. Aunque sea poco. Y una buena parte de la izquierda es conservadora. Es lo que vemos en los Parlamentos, con la eliminación de la prisión permanente revisable o los movimientos de las pensiones. Los sindicatos o los partidos, lo que dicen es: “Conservemos lo que tenemos” o “Volvamos a lo que había”. En el movimiento de las mujeres no ocurre esto. Y eso es muy interesante: si hubiese segunda edición del libro, tengo que meter algo sobre eso. Es tan importante lo que ha pasado, tan importante. De todos estos movimientos, es el único que no es conservador, que lo que ha hecho es levantar el velo de la desigualdad y decir que, aunque hemos conseguido muchas cosas, tenemos que conseguir más. </p><p><strong>P. Si el movimiento feminista que se plasmó el 8M no tiene ese origen conservador que tenía el 15M, ¿significa que puede tener consecuencias distintas?R</strong></p><p>. Lo que veo a mi alrededor es que se ha producido una democratización, en el sentido de que está participando en él gente que jamás se hubiera interesado por esto. Lo que me resulta apasionante es que en esto no sabemos cuál es el sujeto del cambio. Eso ocurrió en Mayo del 68. Hasta entonces, en el siglo XIX y buena parte del XX, el sujeto del cambio habían sido las clases obreras. En Mayo del 68, movimiento antiglobalización e indignados, fueron los jóvenes, que es un segmento transversal presente en todas las clases sociales. Y de repente aparecen las mujeres como sujeto redentor. Los hombres vamos detrás de ellas, que son las que han sabido movilizar al pueblo, cosa que no hemos sabido hacer desde la Guerra del Golfo. ¿Quién va a ser la vanguardia de todo esto para llevar a cabo las transformaciones progresistas (o reaccionarias) que vaya a haber? No lo sabemos.</p><p><strong>P. Inés Arrimadas dijo que no apoyaba la huelga feminista porque ella no era comunista. Parte del movimiento feminista carga contra un sistema económico que considera insostenible. ¿Puede un movimiento social ser hegemónico siendo a la vez anticapitalista?</strong></p><p><strong>R</strong>. No. Pero este es un debate muy importante, porque nos remite a las anteriores revoluciones: ¿son posibles los cambios dentro del sistema? En estas revoluciones de las que hablamos, todas las transformaciones se han producido dentro del mismo sistema. Se ha cambiado de formas muy relevantes, pero no se ha roto el sistema. Ahora hay un concepto, el del postcapitalismo (que no servirá, porque se nota que es muy apresurado), que está discutiendo este tipo de cosas: a ver si, sin darnos cuenta, estamos trascendiendo los ejes del capitalismo tradicional, a ver si no se está produciendo una ruptura que no estamos viendo. Esto tiene que ver con la revolución tecnológica o la propiedad intelectual. Y esto se produce en un contexto en el que está Trump, está el <em>Brexit</em> y está la involución autoritaria de tipo fascista que vemos en Europa del Este. Estos elementos marcan una época de incertidumbre que no sabemos teorizar.</p><p>La primera batalla en la que todo el mundo tiene que estar es en la igualdad de oportunidades. Hoy, la gente encuentra trabajo o se educa dependiendo fundamentalmente de la capacidad de renta y riqueza de sus padres. Nunca ha habido una igualdad de oportunidades total, pero hay un retroceso manifiesto. Esto es común al feminismo, los pensionistas o los precarios. Y esa es otra: entiendo que los movimientos, los partidos y los sindicatos estén luchando por los pensionistas, porque son muchos. Pero el problema fundamental de este país no somos los pensionistas, sino los jóvenes. ¿Qué ha pasado con todos los planes de choque que anunciaron los partidos en 2015 y 2016? No se habla de eso. Entre otras cosas, porque los jóvenes también han desaparecido de la calle.</p><p><strong>P. En junio de 2011, las encuestas aseguraban que en torno al 80% de los ciudadanos estaba de acuerdo con las reivindicaciones del 15M. ¿Qué diferencia hay entre eso y la democratización de las ideas feministas de las que hablaba?</strong></p><p><strong>R</strong>. La plasmación política del movimiento de los indignados fue, en buena medida, Podemos, la nueva política o como queramos llamarlo. Y eso no está saliendo bien. La diferencia entre Mayo del 68 y los indignados es que estos se dan cuenta de que no pueden estar permanentemente en la calle y que para transformar las cosas tienen que entrar en las instituciones. Pero el lazo entre calle e instituciones todavía no les ha salido bien. Ahí ya podemos decir que hay un cierto elemento de frustración. Hace unos meses, cuando estaba trabajando en todo esto, fui a ver <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2017/11/01/basilio_martin_patino_exposicion_madrid_71351_1026.html" target="_blank">una exposición maravillosa sobre Basilio Martín Patino</a>, y proyectaban su último documental, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tkEPW93uRSs" target="_blank">Libre te quiero</a>. ¡Aquello era una explosión de alegría tan parecida al 8 de marzo! Era todo maravilloso. El problema es ver cómo ahora el feminismo es capaz de desarrollar lo que sucedió la semana pasada. El movimiento de los indignados ya tiene sus contradicciones, sus peleas, se ha ensuciado, de alguna manera. Mientras que el movimiento feminista, en esta cuarta ola, permanece virgen.</p><p><strong>P. ¿Es posible que no se ensucie?R</strong></p><p>. No, no es posible. Pero si logra penetrar en la cotidianidad, y volvemos a Mayo del 68, esa igualdad subirá un escalón. Se lograrán cosas. Si logra introducir en la vida cotidiana todos los conceptos del feminismo, en las casas de cada uno, conseguirá cosas. Pero vamos a ver cómo se instrumenta.</p><p><strong>P. Esta medida de lo cotidiano que ve en Mayo del 68 y en el 8M, ¿la ve también en 2011 y en el movimiento antiglobalización?R</strong></p><p>. Mucho menos, no estaba en el frontispicio de las manifestaciones ni de los movimientos. El movimiento de la antiglobalización —que en cierta manera es un movimiento frustrado, porque en el momento en que consiguen su mayor victoria, <a href="https://elpais.com/diario/1999/11/28/economia/943743607_850215.html" target="_blank">que es Seattle</a>, se disuelve y penetra en el movimiento de los indignados— va más en búsqueda de derechos económicos. Y en el caso de los indignados hay una mezcla.</p><p><strong>P. ¿Por qué el movimiento antiglobalización, el eslabón que presenta entre el 68 y 2011, suscita menos interés que este último?R</strong></p><p>. Porque se ha integrado en él. El movimiento antiglobalización resucitará. Y no es un movimiento antiglobalización, sino a favor de otro tipo de globalización. Volver a la autarquía no lo defienden más que los residuos más ortodoxos de ese movimiento. Ahora nos hemos olvidado de que hace unos meses había una lucha <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/10/15/manifestacion_ttip_ceta_tisa_56269_1012.html" target="_blank">contra el TTIP o el CETA</a>… ¿Con qué formulaciones volverá? No tengo ni idea, pero tendrá que ver con el movimiento de los indignados. Y me parece interesante, que acompañando al sujeto político del 8M, están todos. Están los restos del naufragio de tantas cosas... Y estos movimientos no son identitarios, tienen que ver con la redistribución. </p><p><strong>P. A lo largo del libro habla del conflicto surgido en el 68 entre los estudiantes o los jóvenes y los obreros como dos agentes de la lucha social. Pero no son los grupos dominantes ni del movimiento en torno a las pensiones ni del feminismo y el 8M.</strong></p><p><strong>R</strong>. Esto se parece al 68 en el sentido de que todo el mundo está buscando el sujeto protagonista. Mira las manifestaciones del fin de semana. Por la mañana, está convocada por los sindicatos, que van con la lengua fuera. Por la tarde, por los movimientos que se han generado ahora. Eso significa que distintos vectores están luchando por ver quién dirige esto.</p><p><strong>P. Frente a las revoluciones, habla también de las contrarrevoluciones neoliberales. ¿Han acabado siendo estas más exitosas?R</strong></p><p>. Sí, porque son mucho más fuertes. Las revoluciones progresistas son movimientos sociales a los cuales se responde con todo el poder del Estado. A Mayo del 68 le suceden Thatcher y Reagan, al movimiento antiglobalización le suceden los neocons de Bush, y al movimiento de los indignados le sucede Trump y todo lo que está ocurriendo. Y el poder del Estado reacciona siempre buscando el statu quo anterior, porque no creen en la ingeniería social ni que haya que cambiar, a través de ella, el orden natural de las cosas. Que es siempre la desigualdad. </p><p> </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Mar 2018 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Clara Morales]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Joaquín Estefanía: "Mayo del 68 fue mucho más que una revolución divertida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayo,Historia,Indignados,Libros,Cultura,Feminismo,Mayo del 68,8M | DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un manifestación entre Cibeles y Sol conmemora el aniversario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/manifestacion-cibeles-sol-conmemora-aniversario_1_1126302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3b2cd9ab-bee6-48b8-9960-00722b97de27_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un manifestación entre Cibeles y Sol conmemora el aniversario"></p><p>El <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/05/15/analisis_efectos_49738_1012.html" target="_blank">movimiento de los indignados</a> preparó una <strong>manifestación </strong>para este domingo,<a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2016/05/14/cultura_quincemayista_49716_1026.html" target="_blank"> 15 de mayo</a>, entre Cibeles y Sol por el V aniversario del 15-M, así como otras actividades estos días para conmemorar este fecha, informa Europa Press.</p><p>"Han sido cinco años de lucha, de acción directa y de solidaridad, en los que hemos creado redes de apoyo mutuo, socializado conocimientos, desarrollado un pensamiento crítico colectivo y construido alternativas. <strong>Otro mundo es posible</strong>", señalaron en un manifiesto sus impulsores.</p><p>Así, esta mañana habrá una asamblea temática sobre la reforma de la Iniciativa Legislativa Popular como herramienta para que la ciudadanía tenga poder de decisión sin intermediarios. Habrá también títeres y la Marea Blanca finalizará su manifestación en Sol para hacer <strong>coincidir con una asamblea central, </strong>que comenzará sobre las 14.00 horas.</p><p>Ya por la tarde actuará la <em>Solfónica</em> del 15-M antes de la manifestación, que <strong>saldría a las 18 horas de Cibeles y terminaría a las 19 horas en Sol</strong>. Habrá una conexión a nivel nacional e internacional de otras movilizaciones convocadas al calor de la<a href="http://www.infolibre.es/noticias/lo_mejor_mediapart/2016/04/24/el_frances_enfrenta_futuro_incierto_48679_1044.html" target="_blank"> Nuit Debout francesa.</a></p><p>Por último, el lunes 16 a las 19 horas habrá una concentración en Sol de los yayoflautas.</p><p>"Una vez mas nuestro <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/05/14/lemas_del_49697_1012.html" target="_blank">aniversario</a><strong> no es una celebración sino la visibilización y la construcción colectiva de acciones</strong> para que las calles y nuestra Puerta del Sol se transforme una vez más en lo que los espacios públicos tienen que ser: espacios sociales y políticos donde rebeldía, indignación se expresen con arte, creatividad, protesta y trabajo para la construcción de alternativas", señalaron los convocantes en sus webs.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 May 2016 10:21:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Un manifestación entre Cibeles y Sol conmemora el aniversario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indignados,Movimiento 15-M,Política,Movimientos sociales,Mareas ciudadanas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los efectos del 15-M: un movimiento que fue más allá de la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/efectos-15-m-movimiento-politica_1_1126278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El <strong>15-M</strong> cumple cinco años en mitad del escenario político más <strong>indefinido</strong> de las últimas décadas. La crisis económica y, con ella, la crisis de desafección hacia la clase dirigente han estallado como un terremoto que ha removido el sistema tal y como lo conocíamos hasta la fecha. A esta detonación contribuyó el movimiento de los indignados, aunque entre el legado de esas movilizaciones no sólo está el severo correctivo que los electores <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/12/23/resultado_bipartidismo_elecciones_d_42598_1012.html" target="_blank">han dado en las urnas a PP y PSOE</a> y el surgimiento de nuevas formaciones políticas. </p><p>Con la perspectiva que da el paso de los años, expertos y analistas de los movimientos sociales y la comunicación política consultados por infoLibre creen que el 15-M tuvo la capacidad de poner en el espacio público<strong> preocupaciones que ya estaban en la mente</strong> de la gente pero que nadie había aglutinado. A saber: la corrupción, el sistema de representación política, la falta de transparencia, el reparto de los costes de la crisis... Pero los expertos consultados creen también que ese estado de rebeldía que surgió en las plazas ha acabado teniendo efectos en otros aspectos como la forma de consumir y de valorar la actividad de las grandes empresas o en ámbitos como los medios de comunicación.</p><p><strong>Belén Barreiro</strong>, directora de <a href="http://myword.es/" target="_blank">MyWord</a> y expresidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), sostiene que, en términos generales, el 15-M sirvió para coordinar un descontento que ya existía y en el que estaba de acuerdo la gran mayoría de españoles. Pues, a su juicio, aunque el movimiento tuvo <strong>"una representación más generacional"</strong>, sus ideas sí fueron compartidas de una forma muy amplia. "El 15-M fue muy relevante para poner en el debate público asuntos que estaban en la mente de los ciudadanos pero cuya expresión nadie había coordinado", subraya. </p><p>Volviendo a la arena de la política institucional es innegable la influencia que ha tenido el 15-M en el surgimiento de nuevas fuerzas políticas. Lo explica el catedrático de Opinión Pública y Comunicación Política Víctor Sampedro, para quien el movimiento de los indignados contribuyó a "impedir" la deriva <strong>"antipopulista, nacionalista, xenófoba y de derechas" </strong>que han vivido otros países. "Aquí se canaliza no como antipolítica, sino como algo político que está logrando cosas a pesar de que su cuota de poder hasta el momento no es tan reseñable", asevera. </p><p>Sampedro se refiere, obviamente, a Podemos. Si bien cree que el 15-M también influyó en la creación de Ciudadanos y, por tanto, en <strong>la "ruptura" de la derecha</strong>, un espectro que antes sólo era patrimonio del PP. A su juicio, el estallido de marzo de 2011 también ha tenido réplicas en la periferia, donde contribuyó a "desactivar identitariamente" y a dar <strong>un sentido "más democrático" </strong>a los nacionalismos que eran hegemónicos hasta el momento. En este sentido, alude especialmente al caso de Convergència, que fue desalojada del Ayuntamiento de Barcelona por la activista Ada Colau. </p><p>Belén Barreiro coincide en que Podemos tiene <strong>un vínculo "más directo" con el 15-M </strong>porque recoge sus demandas de forma "casi literal", si bien también reseña la conexión con el partido de Albert Rivera en el sentido de que los indignados mostraron una "ruptura generacional" que es muy palpable en Ciudadanos, que apenas tiene votantes de más de 65 años. "Detrás de esa ruptura que está marcando mucho el comportamiento electoral y que explica la crisis del bipartidismo está una generación que se siente peor tratada, que tiene peores salarios... y, en definitiva, que se ve como víctima de esa<strong> injusticia social</strong>", explica. </p><p><strong>La revolución digital </strong></p><p>El 15-M fue un movimiento que eclosionó en <strong>un entorno meramente digital</strong>, en el que el activismo en las plazas se complementó con el activismo en internet en un momento en el que plataformas como Twitter estaban en plena expansión. De hecho, algunos de sus precursores llevaban tiempo trabajando en redes vinculadas a la defensa de la cultura libre. Las redes sociales se convirtieron entonces en el sitio perfecto para compartir ideas de manera espontánea, sin contar con la organización o el apoyo de estructuras políticas o sindicales.</p><p>La socióloga <strong>Elena Gil</strong>, que realiza su tesis doctoral sobre las nuevas formas de participación ciudadana, identifica en lo que fue el 15-M valores que se pueden reconocer en iniciativas que están actualmente muy en boga como el <em>crowdfunding </em>o micromecenazgo colectivo, la filosofía del <em>coworking</em> o de los espacios compartidos de trabajo, o la revolución revolución cultural del procomún, en la que se cuestiona la propiedad intelectual. Así, Gil alude a la importancia que se daba en el movimiento de los indignados a la libre circulación de la información y al software libre, el rechazo a lo que tiene que ver con<strong> lo "institucional y burocrático"</strong>, el valor de la horizontalidad... </p><p>En este sentido, Barreiro considera que esta digitalización también ha contribuido a <strong>armar de fuerza a la ciudadanía</strong> y a generar lo que los sociólogos han definido como "consumidor rebelde". "Igual en política existe un votante rebelde –crítico con el sistema y normalmente más afectado que protegido–, también ha surgido a raíz el <a href="http://www.infolibre.es/tags/temas/movimiento_m.html" target="_blank">15-M</a> y de la digitalización el consumidor rebelde, que es muy crítico con las grandes empresas multinacionales y que busca formas alternativa de consumo, más colaborativas… El fenómeno de rebelión no se da sólo en la política", subraya. </p><p>"Lo más importante del consenso social del <a href="http://www.infolibre.es/tags/temas/movimiento_m.html" target="_blank">15-M</a> es cómo ha contribuido a generar <strong>nuevas formas de comunicarse</strong>, de relacionarse, de compartir y de disputar, por ejemplo, nociones como la del bien común", añade Sampedro. Y cita aspectos como la reformulación del cooperativismo, las nuevas formas de sindicalismo o el auge de las pequeñas empresas ligadas a lo local, al comercio justo y a normas mínimas de responsabilidad social no utilizadas como marketing sino como la expresión de algo que es "político". </p><p>En último lugar, Sampedro señala que los tentáculos del 15-M, a su juicio, también han tocado al <strong>sector de los medios de comunicación de masas</strong>. "Este nuevo tipo de consumidor, que es muy activo en las redes sociales, es el que se compromete y contribuye incluso a la financiación de proyectos informativos, que es algo que no había ocurrido hasta el momento", subraya. A su juicio, es interesante ver la respuesta que se ha dado desde el mundo de la comunicación con el surgimiento de nuevos medios a una crisis que, además de política y económica, él cree que es <strong>mediática</strong>. </p><p>__________________________</p><p>infoLibre ha publicado una serie de cuatro reportajes para conmemorar el quinto aniversario del movimiento indignado. Los tres anteriores son:</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 May 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[Los efectos del 15-M: un movimiento que fue más allá de la política]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Asuntos sociales,Indignados,Manifestaciones,Movimiento 15-M,Protestas sociales,Recortes sociales,Movimientos sociales,Derechos sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez lemas del 15-M: ¿siguen teniendo vigencia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/diez-lemas-15-m-siguen-teniendo-vigencia_1_1126237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La energía de sus mensajes, con juegos de palabras que llegaban a gente de varias generaciones, fue uno de los puntos fuertes del <a href="http://www.infolibre.es/tags/temas/movimiento_m.html" target="_blank">Movimiento 15-M</a>. Los indignados tiraron de creatividad para elaborar nuevas consignas con las que<strong> expresar su malestar </strong>con un sistema político y económico que, denunciaban, insistía en darles la espalda. A los ya clásicos "¡Lo llaman democracia y no lo es!" o "¡Que no, que no, que no nos representan!" se unían otros cánticos con los que criticaban la precariedad laboral, la corrupción, o ser los perjudicados por una crisis económica de la que no se sentían responsables. </p><p>Hace ya bastante tiempo que esos lemas han desaparecido de las calles. Algo lógico teniendo en cuenta que el movimiento comenzó a descentralizarse en 2012 y que, en 2013, culminó un ciclo que había estado marcado por grandes movilizaciones, aunque en los últimos tiempos cada vez menos numerosas. Cinco años después de ese "despertar colectivo", parecer oportuno hacer balance y comprobar si <strong>la situación actual del país </strong>hace que esas consignas sigan teniendo vigencia a día de hoy. Con ese objetivo, infoLibre ha analizado una decena de lemas que surgieron del 15-M: </p><p> Este grito, que entraña la idea de que la voluntad expresada en las urnas no se traslada adecuadamente a las instituciones, fue uno de los más coreados en las movilizaciones del 15-M. En este ámbito, la crítica de los indignados se centró en cuestiones como la <strong>reforma electoral</strong> y la reclamación de <strong>un sistema más representativo</strong> y de proporcionalidad real. Aunque este tema sí estuvo en la calle durante la última legislatura, el rodillo del PP evitó que llegara al Congreso. </p><p>Esta reclamación, que era un clamor entre los simpatizantes de los partidos tradicionalmente perjudicados –IU y UPyD, ya prácticamente en estado de desaparición–, lo es también ahora de los dirigentes de las nuevas formaciones políticas como Podemos y Ciudadanos. También el PP y el PSOE incluyeron en sus programas para el 20-D propuestas en este sentido. No obstante, el principal escollo de cara a posibles acuerdos es qué hacer con <strong>los votos que se pierden</strong> al no traducirse en escaños.</p><p> Entre otras cuestiones, el 15-M también se levantó contra la <strong>oligarquía política</strong>, lo que incluía críticas al bipartidismo pero también otras fuerzas de la izquierda más minoritaria como IU, que, no obstante, intentó recoger las demandas del movimiento y llevar su defensa a las instituciones. En cualquier caso, a partidos y sindicatos de izquierda les costó comprender por qué los indignados gritaban que la democracia era una "estafa" al tiempo que les señalaban como culpables con lemas este "¡Que se vayan todos!".  </p><p>Lo que ahora demuestran los resultados electorales es ha sido el bipartidismo el más perjudicado en los últimos años. PP y PSOE sumaron el pasado 20-D el 50,7% de los votos, su peor resultado histórico en unas generales. Cuatro años antes habían recibido el apoyo del 73,4% de los electores. Entre ambas formaciones perdieron en esta cita con las urnas el apoyo de <strong>más de cinco millones de electores</strong>. Los datos del CIS demuestran que el apoyo a PP y PSOE viene principalmente de determinados sectores rurales y de mayor edad y menos formación.</p><p> El grupo de Economía que surgió tras la acampada de la Puerta del Sol de Madrid llevó la iniciativa en su momento con movilizaciones <strong>contra los paraísos fiscales</strong> o las agencias de rating, a las que culpaba de la crisis por haber otorgado la máxima calificación a productos financieros basura. Los indignados también criticaron la injerencia de los mercados en las instituciones democráticas y el rescate a la banca mientras no se ponía fin a la especulación de las entidades financieras que, a su juicio, había provocado la crisis inmobiliaria. </p><p>Sin embargo, estos han sido frentes en los que tampoco se han visto grandes avances en los últimos años. Así, el 74% de las empresas del Ibex 35 mantiene ocultos sus negocios en territorios <em>off-shore</em> como Islas Caimán, Jersey, Dubai, Singapur o Delaware. Y otro dato: la <a href="http://www.infolibre.es/noticias/economia/2016/05/09/la_banca_intervenida_por_estado_reparte_casi_000_millones_euros_dividendos_49429_1011.html" target="_blank">banca intervenida por el Estado</a>, integrada por las cajas de ahorros nacionalizadas y las que han recibido ayudas públicas, ha repartido un total de 959 millones de euros en dividendos entre sus accionistas desde 2011 hasta el día de hoy.</p><p> La crisis económica contribuyó de manera indudable la eclosión del 15 de mayo de 2011. La negativa a cargar con las consecuencias de una crisis que el movimiento calificaba de "estafa" fue una de las principales reivindicaciones de los indignados. Sin embargo, en estos año el Gobierno ha hecho recortes brutales en el<strong> Estado del bienestar</strong>, ha vaciado la hucha de las pensiones. Al mismo tiempo, ha aumentado el número de personas<strong> en riesgo de pobreza</strong> y el número de familias que tiene problemas para pagar los suministros básicos. Y a, pesar de todo esto, la deuda pública se ha incrementado en 30 puntos del PIB. </p><p>Por otro lado, las que no parecen haber pagado esta crisis son<a href="http://www.infolibre.es/noticias/economia/2015/12/10/las_grandes_companias_del_ibex_cierran_legislatura_rajoy_con_mas_beneficios_que_cuando_llego_gobierno_41984_1011.html" target="_blank"> las grandes empresas</a>, que acabaron 2015 con más beneficios que cuando Mariano Rajoy llegó al Gobierno. Las principales compañías ganaron 33.000 millones en 2014, casi lo mismo que en 2011, y durante 2015 superaron en un 22,63% los beneficios del ejercicio anterior. Por su parte, los resultados de la gran banca alcanzaron los 10.500 millones de euros en 2014, mientras que las eléctricas superaron los 7.125 millones. </p><p><strong>"¡No hay pan para tanto chorizo!" </strong></p><p> Cuando eclosionó el movimiento ya habían estallado la <em>trama Gürtel</em>, el <em>caso Brugal</em>, el <em>caso Nóos</em>, el saqueo del Palau de la Música en Cataluña, los ERE fraudulentos en Andalucía... pero la lista de escándalos no ha parado de crecer desde entonces. Entre ellos está el <em>caso Bárcenas</em>, el <em>caso Rato</em>, la <em>operación Púnica</em>... O, más recientemente, los casos<em> Taula </em>e<em> Imelsa</em>, vinculados al PP valenciano. </p><p>Hay un millar largo de políticos con causas abiertas por corrupción. Y de  los 2.173 casos que en abril de 2013 estaban clasificados como “complejos” por el <a href="http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/En-Portada/El-CGPJ-pone-en-marcha-la-Unidad-de-Apoyo-para-Causas-por-Corrupcion-con-el-fin-de-agilizar-la-respuesta-judicial-ante-este-tipo-de-delitos" target="_blank">Consejo General del Poder Judicial</a>, 1.661 están relacionados con casos de corrupción o de delitos económicos. Con estas cifras no extraña que el 47,5% de los españoles considere que el segundo mayor problema de España es la corrupción, solo superado por el paro, según el último barómetro del <a href="http://www.cis.es/cis/opencms/ES/index.html" target="_blank">Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)</a>.</p><p> Si en algo ha sido un éxito el 15-M es en que la clase política ha tomado conciencia de que <strong>carece de impunidad</strong> y de que no puede distanciarse de la sociedad. No en vano una de las principales críticas de los indignados fue al sistema de representación política heredado de la Transición. </p><p>Ahora, con la entrada en la <strong>política tradicional </strong>de una nueva generación de representantes públicos, de cierta manera, también se ha desactivado aquel grito del "¡No nos representan!" que tanto se escuchó en las calles entre 2011 y 2013. No obstante, no deja de ser contradictorio el hecho de que sean esas mismas formas representativas que el movimiento puso en cuestión las que ahora vayan usarse para poder generar cambios institucionales. </p><p><strong>"Violencia es cobrar 600 euros"</strong></p><p> La lucha contra la precariedad laboral traducida, entre otros aspectos, en los bajos salarios, también fue una de las reivindicaciones de los indignados. Sin embargo, Mariano Rajoy es el presidente que <strong>menos ha aumentado el Salario Mínimo Interprofesional</strong> desde 1980, cuando se estableció su revisión anual en el Estatuto de los Trabajadores. Lo ha subido sólo un 2,1%. El suelo salarial se sitúa actualmente en los 655,20 euros al mes. </p><p>Además, la crisis económica ha contribuido a agrandar la brecha salarial entre hombres y mujeres en España, que se encuentra en el nivel más alto desde 2008. Dos de cada tres personas que cobran en España un sueldo igual o inferior al SMI son mujeres: <strong>1,26 millones de personas</strong>. Por otro lado, entre los que no tienen empleo, tampoco las cosas han ido mejor. La cuantía media de la prestación por desempleo <strong>se ha reducido un 8% en los últimos cuatro años </strong>y cada vez son más las personas que a pesar de estar dadas de alta en los servicios de empleo, no reciben ningún tipo de ayuda porque son paradas de larga duración y ya han agotado el derecho a percibir una prestación o subsidio. </p><p> Un logro evidente del 15-M es haber pasado de ser un catalizador de la indignación a crear un "poso" que, con el paso del tiempo, ha revitalizado otras movilizaciones. Por ejemplo, el movimiento contribuyó a sentar las bases de un nuevo espacio público de protestas en las redes sociales, las plazas y las calles. Y, al mismo tiempo, permitió <strong>reactivar el interés por la política</strong> y extender la idea de que participar es útil y de que la acción colectiva puede cambiar las cosas. </p><p>En este sentido, contribuyó a introducir en la agenda política algunas cuestiones como la reforma del sistema electoral, la dación en pago, la limitación de privilegios de la clase política y de los beneficios de los directivos de las grandes empresas. También <strong>contribuyó a reclamar transparencia</strong> y abrió un debate sobre la regeneración política que ya parece estar teniendo eco en las instituciones. </p><p> La denuncia de las prácticas abusivas y la visibilización de las condiciones laborales de los trabajadores más desprotegidos también estuvo entre las reivindicaciones del 15-M. Pero la precariedad en el empleo, lamentablemente, ha sido una constante en los últimos años. Los salarios de los trabajadores españoles han sufrido una devaluación del 3,6% desde 2011, según los <a href="http://www.infolibre.es/noticias/economia/2015/11/18/los_salarios_han_dejado_caer_los_ultimos_cuatro_anos_40970_1011.html" target="_blank">últimos datos de la Agencia Tributaria</a>, hasta quedar en 18.420 euros anuales. Además, el 47% de los asalariados, casi ocho millones de personas, c<strong>obran menos de 972,9 euros al mes</strong>. </p><p>Por otro lado, la <strong>falta de estabilidad</strong> sigue siendo una de las señas de identidad del mercado laboral español. Así, de los 533.186 puestos de trabajo que se crearon durante 2015 el 77,4% fueron temporales. Y la tercera parte, 160.434, a tiempo parcial. El año pasado creció casi dos puntos el porcentaje de afiliados con contratos temporales y se redujo otro tanto el de quienes tienen contratos fijos. </p><p> Este fue el lema de <a href="https://twitter.com/juventudsin?lang=es" target="_blank">Juventud Sin Futuro</a>, la plataforma juvenil que convocó movilizaciones un mes antes del estallido del 15-M y que luego fue muy determinante en el desarrollo del movimiento. Sin embargo, la situación actual de los jóvenes no parece ser ahora mucho mejor de lo que era en 2011. El <strong>desempleo</strong> sigue cebándose con este colectivo, pues el <strong>46,5% de los jóvenes de entre 16 y 24 </strong>años no encuentra trabajo a pesar de buscarlo activamente. </p><p>Como consecuencia de esto, el 78,5% de los menores de 30 años sigue <strong>viviendo con sus padres</strong>, según datos del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud. Además, la mayoría de los que han logrado irse, un 85% del total, no ha podido hacerlo solos y, aun así, la superficie máxima de vivienda a la que aspiran es de 51,2 metros cuadrados.</p><p>__________________________</p><p>infoLibre publica una serie de cuatro reportajes para conmemorar el quinto aniversario del movimiento indignado. Aquí tienes los otros tres:</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[1613cc47-692d-476d-935b-42301ddff9f7]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 May 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[Diez lemas del 15-M: ¿siguen teniendo vigencia?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Indignados,Manifestaciones,Movimiento 15-M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 15-M francés se enfrenta a un futuro incierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/mediapart/15-m-frances-enfrenta-futuro-incierto_1_1125424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Una vez hubo un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juramento_del_Juego_de_Pelota" target="_blank">Juramento del juego pelota</a>. Ahora también existe el <strong>juramento</strong> de la <a href="http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/bolsas/5.html" target="_blank">Bourse du Travail</a> (Bolsa del Trabajo). Aunque, no está tan claro que éste vaya a ser un hito en la Historia. Al cabo de tres horas de debates, el periodista François Ruffin, realizador de <em>Merci patron! </em>y promotor del movimiento social Nuit Debout (Noche en pie) pedía a los presentes en la sala que se pusieran en pie y levantasen la mano derecha. “¡No, la izquierda!”, sugería con las mismas un participante, para mayor coherencia política. Toda la asamblea acata y procede a hacer el juramento de<strong> “nunca más votar al Partido Socialista”.</strong></p><p>Aunque el movimiento Nuit Debout dice ser apolítico y, pese a haber nacido al margen de los partidos, resulta extraño asistir a una puesta en escena semejante, poco compatible con ese deseo de mantenerse al margen de las negociaciones y de otras lógicas de aparato. Y más aún por cuanto el <strong>miedo a la politización y a los personalismos</strong> en el movimiento están presentes en los debates y asusta a las bases. Por supuesto, el realizador apostaba por el humor para aliviar los <strong>fuertes momentos de tensión</strong> en que había derivado el debate.</p><p>El encuentro, que llevaba el título explícito de “Nuit Debout, ¿y ahora qué?”, se celebró este 20 de abril en la Bourse du Travail, en el ditrito X de París, a dos pasos del centro neurálgico que vio nacer al movimiento, la Plaza de la República. Todo había comenzado bien. La sala Ambroise Croizat estaba a rebosar, hasta el punto de que <strong>el aforo resultó insuficiente</strong>. Los organizadores invitaron en varias ocasiones a los 350 participantes a apretarse “al máximo” en los incómodos bancos de madera. Una fanfarria marcó el inicio del debate. La redacción del diario alternativo <em>Fakir</em>, dirigido por el realizador de <em>Merci patron!</em>, y dos comisiones de Nuit Debut (Convergencia de luchas y Huelga general) habían convocado la asamblea. Siete personas –entre ellas sólo dos mujeres–, sindicalistas o activistas, se subieron a tribuna para tomar la palabra.</p><p>Tres semanas después del nacimiento de Nuit Debour, esta jornada de reflexión y el tema de la misma ponían de relieve el <strong>desafío que tiene ante sí el promotor de un movimiento que se le ha escapado de las mano o, cuando menos, que le ha superado</strong>. No hay duda de que <strong>quiere politizar lo que se ha transformado en un ágora gigante</strong>, en la que cada participante expone, en dos minutos de reloj, sus reivindicaciones donde esbozar a grandes rasgos cómo sería su modelo de sociedad ideal. La <strong>reflexión</strong> se impone en el seno de las diferentes comisiones (feminista, clima-ecología, acción, convergencia de luchas, etc.). En resumen, <strong>los participantes de este movimiento todavía se encuentran en el momento de reflexionar y de hacer patentes sus quejas</strong>.</p><p>En este punto, Ruffin hace balance, repasa las acciones concretas llevadas a cabo, tales como las ocupaciones de los centros del poder económico o las manifestaciones. Pero, sobre todo, pretende marcar un rumbo concreto al impulso surgido en la Plaza de la República. El objetivo es evitar que este 15-M francés termine por diluirse.</p><p>El realizador no parece sentirse demasiado cómodo en esta terapia de grupo y en varias ocasiones insiste en que la reunión se convocó a iniciativa de <em>Fakir</em> y que “no es una asamblea general”. Ruffin, vestido con la habitual camiseta promocional de su película, en la que se puede leer “Gracias Bernard” [Arnauld, de Louis Vuitton Moët Hennessy], uno de los héroes, muy a su pesar, de la película <em>Merci patron!</em>), comienza su discurso alabando el movimiento Nuit Debut. Explica con orgullo: “Estamos ante un hecho histórico. <strong>Es como el Fénix que renace cada mañana de sus cenizas.</strong> Es emocionante. Se respira mejor. Con Nuit Debut, por fin algo se mueve, pero no previmos qué haríamos después del 31 de marzo. <strong>Hace falta un plan</strong>. Estamos en un proceso de madurez político, no sabemos cómo va a germinar”.</p><p>La metáfora es bonita pero en realidad Ruffin tiene dos o tres ideas para hacer que el movimiento crezca y perviva. Advierte a los presentes del riesgo de la bohemia y del dejarse llevar. También invita a los presentes a pensar a tres semanas vista. Pero antes, Ruffin presenta su idea principal, en su intento siempre patente de dibujar una estrategia: “Hay una baza que jugar y es la de hacerse oír el 1 de mayo. Hay que manifestarse y celebrar un mitin en la Plaza de la República, junto con los sindicatos y en contra de la ley del Trabajo. Tenemos que tenderles la mano”.</p><p>En esta protesta, los sindicatos no son los únicos motores y actores de la movilización. La protesta contra la reforma laboral ha sido el catalizador y ha conseguido traducirse en la calle. Uno de los asistentes a la asamble, Fabrice, de la CGT de Grenoble, miembro de Nuit Debout en esa localidad, tiene el mismo discurso que Ruffin y aboga por una convergencia entre ambas fuerzas. Señala los problemas a los que deben hacer frente en nuestros dúas los sindicatos. “¿Cómo reanudar la dinámica? Se cuestiona el modelo de movilización actual. Los sindicatos tienen una organización piramidal, batallamos por que se vuelva a consultar a las bases. En Nuit Debout, no podemos reproducir esos esquemas”.</p><p>Poco después, el sindicalista señalará que las dos formas de protesta no son antagónicas, sino convergentes. “<strong>Debemos acostumbrarnos</strong> a estas nuevas formas de movilización. Debemos enriquecernos mutualmente e impulsar la dinámica de Nuit Debut en nuestros sindicatos, que deben ser más abiertos”.</p><p><strong>“Larga duración”</strong></p><p>Las llamadas a la huelga prorrogable (incluso general, en lugar de huelga de un día) o al bloqueo económico, se encuentran entre las propuestas que hacen unos y otros.</p><p>Serge Halimi, director de <em>Le Monde Diplomatique</em>, cita un <a href="http://www.monde-diplomatique.fr/2013/01/FRANK/48630" target="_blank">artículo</a> de Thomas Frank, que analiza Occupy Wall Street, que vio la luz en EEUU en 2011 para luchar contra las desigualdades, como un movimiento “que se enamoró de sí mismo”. En su opinión, los manifestantes norteamericanos realmente no lograron imponerse en el debate público ante la <strong>ausencia de reivindicaciones claras</strong>. Por esa razón, invita a los integrantes de Nuit Debut a establecer un “plan de batalla” –sin duda, la expresión del día– y a reflexionar sobre “cómo conseguir sus objetivos, una vez vistas las repercusiones de las manifestaciones y de la ocupación”. El periodista recomienda también centrarse en un puñado de reivindicaciones, de lo contrario existe el riesgo de que se diluyan las reclamaciones, dificultando sostenibilidad en el tiempo. También sugiere protestar contra el Tratado de Libre Comercio Trasatlántico, que supone una amenaza similar a la ley del Trabajo.</p><p>Renaud Lambert, periodista también de <em>Le Monde Diplomatique</em>, <strong>compara lo que sucede hoy en Francia con el movimiento español de 2011, de los indignados</strong>. Insta a no equivocarse de estrategia porque en el fondo <strong>“España ha cambiado poco”</strong>. Tal y como le ha confiado un militante español, según cuenta, no se trata de “pecar de exceso de idealismo”. El mensaje está claro, Para él, el objetivo debe ser impedir que salga adelante la ley del Trabajo, pero para ello, es necesario “disciplina”.</p><p>Mientras las intervenciones se suceden, circula en la sala un folio en el que se invita a <strong>apoyar la propuesta de celebrar el 1 de mayo con los sindicatos</strong>: “Hacemos un llamamiento a la CGT, a Solidarios, a Fuerza Obrrera, para que el recorrido se amplíe desde Nation a República y para compartir juntos un momento de unidad, de combatividad y de fraternidad. Se trata de un gesto simbólico, incluso histórico. Sólo la unidad, a día de hoy, puede hacer temer a la oligarquía y de hacer que el Gobierno dé marcha a atrás”.</p><p>Lo que iba a ser un debate constructivo termina en una refriega con tintes caricaturescos. Dos oradores son abucheados, interrumpidos mientras desarrollaban sus ideas, se dan codazos para tratar de conseguir el micro.</p><p>Una participante lamenta el “desprecio” que se ha hecho patente esta tarde y atribuye el fracaso a los sindicatos por no contribuir a la “educación popular”. Se perciben dos frentes. Los organizadores abogan por una <strong>estructuración del movimiento</strong>, mientras los presentes en la sala apoyan que siga la <strong>acción espontánea</strong>, no dirigida, aunque la propuesta de convergencia el 1 de mayo se acepta. Otro participante subraya con perfidia: “No nos hacían falta los intelectuales para llegar a la conclusión de que había que salir a la calle masivamente el 1 de mayo”.</p><p>En la tribuna, la moderadora, como puede, propone someter a votación la idea de Ruffin de manifestarse con los sindicatos el 1 de mayo y después dar el visto bueno al resto de acciones.</p><p>Poco a poco, la sala se vacía un cuarto de hora antes de la hora prevista. Algunos participantes se dirigen a la plaza de la República, a pocos metros del lugar donde se celebraba la asamblea. Allí, la música es más armoniosa. La multitud compacta queda cautivada. La orquesta, integrada por músicos simpatizantes del movimiento, toca, muy bien traída la <strong>sinfonía del Nuevo Mundo, de Antonín Dvorak</strong>. </p><p><strong>Traducción: Mariola Moreno</strong></p><p><em>Leer el texto en francés:</em></p><p><span id="doc_41576"></span></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[af4fda37-b6d3-4797-a038-3c767d5cb46e]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Faïza Zerouala (Mediapart), Mariola Moreno]]></author>
      <media:title><![CDATA[El 15-M francés se enfrenta a un futuro incierto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Indignados,Protestas sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres parecidos y tres diferencias entre el 15-M español y la ‘noche en pie’ francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/tres-parecidos-tres-diferencias-15-m-espanol-noche-pie-francesa_1_1124933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Durante los últimos once días –el campamento fue desalojado esta madrugada– la Plaza de la República de París amaneció poblada por decenas de <strong>tiendas de campaña</strong>. Un sentimiento de <strong>hartazgo </strong>similar al que, en mayo de 2011, eclosionó calles y plazas españolas, ha estallado ahora en Francia, agitando el tablero político y poniendo a los partidos de izquierda frente a sus propias contradicciones. Los integrantes de la protesta francesa –al igual que los españoles– dicen sentirse indignados con un s<strong>istema político y económico</strong> que creen que insiste en darles la espalda. Se organizan sin líderes e insisten en que no quieren que ninguna formación política o sindicato capitalice su propuesta. </p><p>Pero entre el 15-M español y la <em>Nuit debout </em>(<em>Noche en pie</em>) francesa –así se autodenomina el movimiento– también hay varias divergencias. Entre ellos su grado de respaldo social, todavía incipiente en el caso francés; el origen de sus reivindicaciones; o el momento político en el que se encuentra cada país. Con el paso del tiempo, en España, el 15-M se transformó en <strong>un actor sociopolítico</strong> más disperso pero profundamente<strong> defensor de los servicios públicos</strong> y los derechos fundamentales como la vivienda. Y después llegaron partidos como Podemos u otras coaliciones de izquierda, que cogieron el guante de la protesta. A entrar en la política tradicional es, precisamente, a lo que se anima a los indignados franceses desde algunos partidos. Pero todavía parece pronto para eso. Por ahora habrá que ver si los manifestantes vuelven a la Plaza de la República. </p><p>infoLibre detalla a continuación tres parecidos y tres diferencias entre el 15-M español y la <em>N</em><em>oche en pie </em>francesa:</p><p> <strong>Las similitudes</strong></p><p><strong>Toque de atención a la izquierda. </strong>Tanto el 15-M en su momento como ahora <em>Nuit debout</em> tocan al conjunto de las izquierdas. Aunque muy críticos con los <strong>socialistas </strong>–que gobernaban entonces en España y lo hacen ahora en Francia– ambos movimientos miran también con recelo a las cúpulas de los partidos a su izquierda. No en vano su protesta es contra la oligarquía política. En España formaciones como IU o sindicatos como CCOO y UGT no comprendieron por qué los indignados gritaban que la democracia era una "estafa" al tiempo que les señalaba como culpables con lemas como <strong>"¡Que se vayan todos!"</strong>. Algo similar ocurre ahora en Francia donde políticos como Jean-Luc Mélenchon, del Parti de Gauche, o Pierre Laurent, del Partido Comunista, se han dejado ver por la Plaza de la República aunque insistiendo en que lo hacen a título personal y sin ánimo de capitalizar la protesta. </p><p><strong>Acampada con tiendas de campaña. </strong>En la madrileña Puerta del Sol un <em>patchwork </em>de toldos y lonas se convirtió en <strong>símbolo </strong>e imagen pública del 15-M. Algo similar ha ocurrido en París durante los 11 días que ha durado el campamento en la Plaza de la República, desalojado en la madrugada de este lunes. Como en España, los tentáculos de Nuit debout también se están expandiendo por <strong>otras ciudades francesas</strong>, donde este sábado se levantaron pequeños campamentos. Los indignados españoles y franceses se organizaron en grupos de trabajo a los que llamaron comisiones y desde los que se ocupaban de asuntos prácticos durante la acampada (cantina, infraestructuras, limpieza, sanidad, medios de comunicación...) hasta cuestiones más teóricas (economía, legal, feminismo...). Las asambleas –que solían alargarse durante horas– también son <strong>señas de identidad </strong>de ambos movimientos. </p><p><strong>Horizontalidad y ausencia de líderes.</strong><strong> </strong>Aunque en París los sindicatos de estudiantes y sus líderes están muy presentes en la protesta, el movimiento presume de tener un <strong>liderazgo invisible</strong> a través de muchos portavoces rotatorios. Algunos de sus miembros se vienen quejando en los últimos días de que son los medios de comunicación los que quieren <em>fabricar </em>esos líderes. Otra semejanza más con el 15-M español. Al igual que el hecho de que el instrumento para sacar adelante las <strong>iniciativas sea la asamblea</strong> o que las propuestas se aprueben a mano alzada como manifestación de una supuesta democracia real. Una forma de hacer que, a la luz de los acontecimientos en España, ha demostrado que sirve para gestionar una casa okupa pero presenta más problemas si se trata de dinamizar a lo que pretende ser un gran movimiento social. </p><p><strong>Las diferencias </strong></p><p><strong>Distinto origen.</strong> En España, las redes del 15-M comenzaron a tejerse en internet, al calor de la primavera árabe y de una grave crisis económica aderezada con una clase política cada vez más desacreditada. El colectivo <a href="http://www.democraciarealya.es/" target="_blank">Democracia Real Ya (DRY) </a>convocó una manifestación que fue masiva. Tras ella, unos cuantos rezagados decidieron reunirse en una plaza. Por la noche un grupo de no más de cincuenta personas se animaron con un grito inocente, pero que acabó por ser una de las señas de identidad de lo que, días más tarde, la prensa internacional denominó <em>spanishrevolution</em>. <strong>"¡Esta noche nadie se marcha!"</strong>, gritaron. Y no se marcharon hasta casi un mes después. En Francia, aunque el runrún de que la sociedad francesa podía estallar en cualquier momento circulaba por los cenáculos de la izquierda, el origen del movimiento <em>Nuit debout </em>está en el proyecto de ley de la reforma laboral, que se debate este mes en la Asamblea Nacional. No obstante, en la acampada de la Plaza de la República en los últimos días también se ha hablado mucho de retroceso en los derechos sociales, las dificultades para acceder a la vivienda, de los derechos de los migrantes... pero también del ascenso de la extrema derecha y el desapego a los partidos tradicionales, especialmente de izquierda.</p><p><strong>Respaldo social desigual.</strong><strong> </strong>Si hay algo que diferencia a ambos movimientos es también su respaldo social. La manifestaciones convocadas el pasado sábado en París y otras ciudades francesas fueron <strong>menos multitudinarias</strong> de las celebradas en España en los primeros días de existencia del 15-M e incluso la acampada de la Plaza de la República –ya desalojada– tenía mucha menor envergadura que el campamento instalado en la Puerta del Sol de Madrid en mayo de 2011. Con el tiempo, el 15-M perdió protagonismo y se transformó en un actor sociopolítico más <strong>disperso </strong>pero profundamente defensor de los servicios públicos y los derechos fundamentales, aunque, con el tiempo, partidos como Podemos u otras coaliciones de izquierda cogieron el guante de esta protesta. </p><p><strong>Diferente momento político</strong><strong>. </strong>El 15-M español eclosionó en un momento de <strong>fuerte convulsión política en España</strong> y con tres citas electorales a la vuelta de la esquina. Con el descontento en plena ebullición, los indignados marcaron la agenda de la campaña de las autonómicas y municipales del 22 de mayo de 2011, pero el resultado siguió siendo más derecha. Por la de las generales de diciembre de ese mismo año pasaron de puntillas y sin hacer mucho ruido. Mariano Rajoy ganó por mayoría absoluta. En Francia falta poco más de un año para las elecciones presidenciales y el Gobierno de François Hollande sufre un momento de<strong> desconexión total </strong>con su electorado. Pero lo que pide el movimiento Nuit debout va más allá de un cambio en el Ejecutivo, el objetivo es un nuevo proceso constituyente que reformule el interés general. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Apr 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
      <media:title><![CDATA[Tres parecidos y tres diferencias entre el 15-M español y la ‘noche en pie’ francesa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Indignados,Madrid,Movimiento 15-M,París,Protestas sociales,Recortes sociales,Servicios sociales,España,Movimientos sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[infoLibre regala a sus socios 'Nacido en los 50', libro electrónico de Wyoming]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/medios/infolibre-regala-socios-nacido-50-libro-electronico-wyoming_1_1123559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/96715e43-a104-4c7e-a4ba-5e207d9aff31_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="infoLibre regala a sus socios 'Nacido en los 50', libro electrónico de Wyoming"></p><p><strong>El Gran Wyoming</strong> se ha convertido desde 2013 en una referencia obligada para los lectores de infoLibre. Su sección semanal '<a href="http://www.infolibre.es/tags/autores/el_gran_wyoming.html" target="_blank">Nacido en los 50</a>' aporta siempre <strong>una mirada propia, ácida, clara, irónica</strong> y contundente de la realidad política y social. </p><p>Los socios de infoLibre ya pueden <strong>descargarse el ebook que recoge los 88 artículos</strong><em>ebook</em> publicados hasta ahora por el reconocido <em>showman</em>, con un prólogo escrito por <strong>Jesús Maraña</strong>, director editorial de infoLibre y tintaLibre. También podrán disponer de este libro electrónico (en los <strong>formatos epub, kindle y </strong><em>epub</em><em>kindle</em><strong>pdf</strong>) todos aquellos lectores que <a href="https://www.infolibre.es/index.php/mod.usuarios/mem.detallesuscripcion" target="_blank">se sumen como socios a infoLibre</a> durante el mes de marzo. </p><p><strong>José Miguel Monzón</strong>, infinitamente más conocido como Wyoming, "elige el asunto a tratar con un ojo puesto en la actualidad, pero el otro <strong>siempre atento a las cuestiones de fondo</strong>, a las prioridades de su pensamiento y a las causas de su indignación", afirma Maraña en el prólogo. Y añade que '<em>Nacido en los 50</em>' retrata "la actuación de presidentes de gobierno, <strong>ministros, banqueros, periodistas, obispos, jueces</strong>, diputados, sindicalistas, policías... con nombres, apellidos y calificativos que los definen".</p><p>Quizás la mayor virtud del presentador de <a href="http://www.lasexta.com/programas/el-intermedio/" target="_blank">El Intermedio de La Sexta</a> en su faceta de articulista sea que "no se deja llevar por la bolita del trilero que maneja la agenda de la comunicación política... <strong>Hay una coherencia insobornable</strong> –escribe Jesús Maraña– en la defensa del interés público, en la denuncia de una Justicia que no es igual para todos o en el rechazo a todas aquellas actuaciones que blindan los intereses de las elites".</p><p>Este obsequio a actuales y nuevos socios coincide con el <strong>tercer aniversario de este proyecto de periodismo independiente </strong>–que nació el 7 de marzo de 2013–, al que El Gran Wyoming se sumó desde el principio como colaborador y también como miembro de la <a href="http://www.infolibre.es/suplementos/sociedad_amigos_info_libre/home.html" target="_blank">Sociedad de Amigos de infoLibre</a>. Es además uno de los protagonistas del <a href="http://www.infolibre.es/multimedia/videos/medios/2013/05/27/info_libre.html" target="_blank">spot de presentación</a> de este periódico.</p><p>No había mejor forma de cumplir tres años que editar este libro electrónico de Wyoming, <strong>"un puñetazo en la cara de la hipocresía política"</strong>, como lo define Maraña.</p><p>Sí aún no eres socio puedes completar el trámite se forma sencilla, segura y rápida <a href="https://www.infolibre.es/index.php/mod.usuarios/mem.detallesuscripcion" target="_blank">aquí. </a>Si ya lo eres, descárgate el libro en <a href="http://www.infolibre.es/noticias/medios/2016/03/07/descargate_nacido_los_libro_electronico_gran_wyoming_45943_1027.html" target="_blank">este enlace</a>. O hazlo de tu <a href="https://www.infolibre.es/index.php/mod.usuarios/mem.micuenta" target="_blank">cuenta.</a></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Mar 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
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      <media:title><![CDATA[infoLibre regala a sus socios 'Nacido en los 50', libro electrónico de Wyoming]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Gran Wyoming,Indignados,Justicia,Libro electrónico,Medios comunicación,Periodismo,Política,Sociedad de Amigos de infoLibre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores y los canallas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/mejores-canallas_1_1120412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Sexto día de campaña, que coincidía este 9 de diciembre con el 90 aniversario de la muerte de Pablo Iglesias, fundador de la UGT y del PSOE. De la prolífica oratoria del tipógrafo-sindicalista-diputado viene muy a cuento rescatar una recomendación concreta: “<strong>para los cargos públicos, elegid a los mejores y vigiladlos como si fuesen canallas</strong>”. Nos hemos desayunado escuchando y leyendo (en la cadena SER y en <em>El Mundo</em>) que dos ilustres miembros del PP han estado <a href="http://www.elmundo.es/espana/2015/12/08/56673e07ca47412f0d8b45e5.html" target="_blank">cobrando comisiones millonarias por asesoramiento a empresas</a> mientras eran diputados.  Y nos hemos almorzado con la reacción de Mariano Rajoy, a quien le parece todo esto <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/12/09/rajoy_normal_que_diputado_del_cobre_comisiones_millonarias_por_contratos_argelia_41961_1012.html" target="_blank">“absolutamente normal”</a>.</p><p>Y lo más grave de la situación política es que ya no puede sorprendernos que a Rajoy le parezca “normal” que el número dos de la lista del PP al Congreso por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, y el exdiputado y actual embajador en la India Gustavo de Arístegui reconozcan haber cobrado comisiones por lograr contratos para empresas españolas en el extranjero. <strong>Todo es normal porque es “legal”</strong>, porque tenían la autorización de compatibilidad del Congreso y porque, según los dos ilustres señalados, <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/12/09/el_diputado_del_gomez_serna_embajador_gustavo_aristegui_cobraron_comisiones_cambio_contratos_argelia_41937_1012.html" target="_blank">han cumplido también con los pagos al fisco</a> por sus <strong>emolumentos como “conseguidores”</strong>.</p><p>Los votantes nos equivocamos o no a la hora de elegir a “los mejores” (que no aterrizan en la política desde Marte, sino que salen de entre la propia ciudadanía). De lo que no cabe duda es de que <strong>falla la “vigilancia” para descubrir a los “canallas”</strong>. Es más, prácticamente no existe en lo que se refiere a la práctica que nos ocupa. Diputados y senadores están obligados a presentar una <strong>Declaración de Actividades</strong> y una <strong>Declaración de Bienes y Rentas</strong>. Si en la declaración de actividades un parlamentario afirma que es <a href="http://www.congreso.es/docinte/registro_intereses_diputado_16.pdf" target="_blank">administrador único de una sociedad</a> o socio de un bufete, <strong>la Comisión del Estatuto del Diputado da el visto bueno a la compatibilidad</strong> sin comprobar si la empresa o despacho en cuestión ejerce funciones incompatibles con el servicio público de un parlamentario. Y tampoco tiene forma de saber si la incompatibilidad surgirá a los largo de la legislatura. El declarante no está obligado a especificar exactamente lo que hace con esa sociedad o despacho, <strong>qué clientes tiene o qué contratos pueden o no entrar en colisión</strong> con la actividad en el Congreso. Ni este último tiene fórmulas ni recursos para comprobarlo.</p><p>Este es el gran coladero que a Rajoy (y a unos cuantos políticos) les parece “normal”. Es el que explica que <strong>Vicente Martínez Pujalte y Federico Trillo</strong>, exdiputados y exdirigentes del PP durante años (el segundo es ahora embajador en Londres), pudieran</p><p>asesorar (“oralmente”) a un grupo empresarial especializado en obras públicas y beneficiado por los parques eólicos en Castilla y León. Y cobrar tan ricamente por ello siendo diputados, <a href="http://politica.elpais.com/politica/2015/04/22/actualidad/1429719888_078084.html" target="_blank">como desveló El País</a>. Todo “legal”.</p><p><strong>Legalidad y transparencia</strong></p><p>Cada vez que uno escucha el argumento de la “legalidad” se pone en guardia. Desde hace años y ante cualquier indicio de corruptelas. Pero últimamente hay que echarse a temblar cuando la excusa de la “legalidad” <strong>va acompañada del compromiso de “transparencia”</strong>. Bajo el paraguas de una “declaración de actividades” y otra de “bienes y rentas” se aparenta <strong>un control estricto de incompatibilidades que en realidad no es tal</strong> cuando no hay forma de comprobar lo declarado o ni siquiera se intenta.</p><p>Y corremos el <strong>riesgo de confundirlo todo y meter en el mismo saco</strong> al diputado que da una conferencia en un ateneo o unas clases en una facultad y al que , como el señor Arístegui (que traspasó su sociedad a un hijo antes de convertirse en embajador) ha cobrado suculentas comisiones por ayudar a empresas españolas <a href="http://www.elmundo.es/espana/2015/12/09/56680a9d46163f4a498b45dc.html" target="_blank">“a explorar nuevos mercados”</a>. Se contamina el absoluto derecho que cualquier profesional tiene a entrar en política y regresar luego a su actividad privada con<strong> </strong><a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/07/19/incompatibilidades_puerta_giratoria_legislacion_35558_1012.html" target="_blank">esas anchísimas puertas giratorias</a> que permiten a decenas de cuasi profesionales de la política aprovechar su agenda para engordar negocios sobre los que nada sabían previamente. Ojo: no son solo (ni fundamentalmente) políticos quienes entran y salen y vuelven a entrar por esas puertas giratorias. Casi la mitad de los abogados del Estado activos <a href="http://economia.elpais.com/economia/2015/07/04/actualidad/1436034241_793736.html" target="_blank">están en excedencia trabajando para bufetes, auditoras, bancos o grandes empresas</a> que pleitean precisamente contra el Estado o se aprovechan de sus recursos.</p><p>En un lúcido y provocador ensayo editado en Turpial, el  profesor y diputado <strong>José Andrés Torres Mora</strong> desmiente con datos concretos muchos de los peligrosos tópicos que circulan sobre la mal llamada “clase política” y sobre la supuesta corrupción generalizada, pero además pone en evidencia la responsabilidad de otros poderes mucho más intocables (el de las finanzas o el de los grandes medios de comunicación, por ejemplo). “<strong>La transparencia no sustituye a la honestidad</strong> y la transparencia sin honestidad se convierte en algo pornográfico”, escribe Torres Mora en ese libro, titulado <a href="http://www.turpial.com/home/catalogo/el-dia-que-el-triunfo-alcancemos-jose-andres-torres-mora/" target="_blank"><em>El día que el triunfo alcancemos</em></a> (un verso de <em>La Internacional</em>). </p><p>Que los candidatos acepten bailar, cantar, tocar la guitarra, montar en globo o contarle a Bertín Osborne sus ligues juveniles ante millones de espectadores no debería desviar los focos sobre lo más importante. Estos “tiempos de indignación” no servirán para mejorar la democracia si se quedan en la convicción generalizada de que sabemos más que nunca sobre la vida de los políticos. Mientras nos entretenemos con lo más banal, se frotan las manos quienes tienen como prioridad sus propios negocios.</p><p>A once días de las elecciones, procede conocer qué propone cada partido para <strong>que deje de ser “normal” lo que políticamente es deshonesto</strong>. Lo cual vale para diputados que asesoran a empresas, pero también para presidentes que envían SMS de apoyo y ánimo a un colega sorprendido con cuentas millonarias en Suiza. (Y más aún cuando se le transmite: "<a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2013/07/14/espana/1373779073.html" target="_blank">hacemos lo que podemos</a>"). </p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[2fc29f7a-e313-4d3c-a227-746ff1a8a8ed]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Dec 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jesús Maraña]]></author>
      <media:title><![CDATA[Los mejores y los canallas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Campañas electorales,Congreso de los Diputados,Gustavo de Aristegui,Indignados,Ley Incompatibilidades,Mariano Rajoy,PP,Transparencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Política, refugiados y emociones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/politica-refugiados-emociones_1_1116788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Es prácticamente imposible asistir a un debate o escuchar una conversación sobre el drama de los refugiados sin que salte el reproche: <strong>“¿Y tú estás dispuesto a acogerlos en tu casa?</strong> ¿Y a pagar más impuestos para mantenerlos?” Siguen (seguimos) sin entender nada después de tantas guerras, diásporas y catástrofes. Quien se hace ese tipo de preguntas después (y antes) de ver <a href="http://www.infolibre.es/multimedia/videos/mundo/2015/09/02/tres_ninos_ocho_adultos_sirios_mueren_intentando_llegar_las_costas_grecia.html" target="_blank">la imagen de Aylan muerto</a> en esa playa turca, sin imaginar en ese mismo cuerpo el de su hijo o hija con tres años, <strong>no ha podido o querido entender</strong> el significado profundo de palabras y conceptos como ciudadano, derecho a la vida, dignidad, derechos humanos, democracia, progreso o Europa.</p><p>Hace mucho tiempo que habría que haber plantado cara a tanta hipocresía individual y colectiva. Ante el espejo, en la calle y en el ágora. Cada vez que una imagen, una voz, una mirada que muestra y simboliza miles de muertes injustas se nos queda en la retina, nos conmueve y reaccionamos, <strong>aparece la tropa de supuestos guardianes de la racionalidad</strong>, la pragmática, el realismo… colocando la etiqueta de “buenista” o “ingenuo” a todo aquel a quien se le ocurra exigir soluciones, firmar un manifiesto de protesta o denunciar el fracaso de nuestras instituciones. <strong>Esa tropa confunde caridad y solidaridad</strong> con la misma facilidad con la que se pierde de vista el interés público ante la prioridad del negocio privado.</p><p>Nadie ha dicho que sea fácil solucionar el drama de los centenares de miles de refugiados que intentan entrar en Europa. Ya sabemos que <strong>ningún manifiesto ha evitado una guerra</strong>, y que ninguna fotografía por sí sola ha traído la paz. Lo cual no significa que no haya soluciones, que no se puedan intentar o que la única posibilidad “racional” sea precisamente la que ya ha demostrado su ineficacia: <strong>construir muros o levantar alambradas</strong>. Y, sobre todo, es una obligación legal atender el Derecho de Asilo si queremos seguir presumiendo de ser ciudadanos, demócratas y europeos. (Léase a <strong>Javier de Lucas</strong>: '<a href="http://alrevesyalderecho.infolibre.es/?p=3770" target="_blank">La UE y el derecho a la vida de los Otros</a>').</p><p>¿Altera de algún modo la fotografía de Aylan muerto en la playa la posibilidad de que la Unión Europea y los Estados que la forman varíen su política ante la crisis de los refugiados? No lo sabemos aún, pero habrá que pensar que los gobernantes europeos no son de plástico: <strong>hoy están más señalados que ayer acerca de sus responsabilidades</strong>. A medida que se producen más reacciones de ayuntamientos, asociaciones de vecinos, organizaciones civiles, particulares… quedan más en evidencia los <strong>agujeros negros de la arquitectura institucional europea</strong> y el incumplimiento flagrante de los tratados por los que se rige. Cuando muchos proclamamos que nos avergüenza la incapacidad y la lentitud de nuestros representantes ante un drama humanitario como este no pretendemos un simple desahogo emocional.</p><p>En un ensayo lúcido y sugerente titulado ‘<a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-politica-en-tiempos-de-indignacion/9788416495016/2588351#" target="_blank">La política en tiempos de indignación</a>’, el filósofo <strong>Daniel Innerarity</strong> ha dedicado un capítulo a la política de las emociones. “Los dramas –dice Innerarity- existen antes de que los medios se fijen en ellos y persisten también cuando éstos dejan de atenderlos (…) Pero las corrientes emocionales, cuando no son articuladas política e institucionalmente, provocan tanto oleadas de generosidad como de histeria”. Las autoridades europeas, nuestros propios gobernantes, tienen en sus manos la posibilidad de <strong>aprovechar emociones sociales para revitalizar la democracia</strong> o permitir que los populismos más retrógrados <strong>siembren miedos que hagan naufragar Europa</strong>.</p><p>Quienes nos preguntan si estamos dispuestos a acoger a los refugiados o a pagar más impuestos para evitar muertes como la de Aylan quizás no sepan (o no quieran saber) que <strong>miles de familias humildes españolas han acogido a niños saharauis</strong> en sus casas, quizás avergonzadas al comprobar que nuestros gobiernos incumplían sus compromisos; que pese a la dureza de la crisis, <strong>miles de ciudadanos siguen colaborando</strong> con ACNUR, con Médicos sin Fronteras, con UNICEF, con la Cruz Roja o con otras organizaciones que trabajan en los lugares de la tragedia y que <strong>necesitan ayuda y apoyo permanentes</strong>. Quizás seamos más de los que ellos piensan quienes a la hora de votar tenemos en cuenta quién dedica más esfuerzo a la Cooperación y el Desarrollo y quién prefiere reducir la carga fiscal a los más privilegiados. No se trata sólo de emociones, sino de derechos, de futuro... de política.</p><p><strong>P.D.</strong> Dos sugerencias para actuar además de leer: <a href="http://www.infolibre.es/noticias/mundo/2015/09/03/como_puedes_ayudar_los_refugiados_que_llegan_europa_37246_1022.html" target="_blank">Guía para ayudar a los refugiados que llegan a Europa</a> y un manifiesto explícito: <a href="http://www.infolibre.es/noticias/ctxt/2015/09/03/acojamos_los_refugiados_dejen_avergonzar_los_ciudadanos_37230_1601.html" target="_blank">‘Dejen de avergonzar a los ciudadanos’</a>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jesús Maraña]]></author>
      <media:title><![CDATA[Política, refugiados y emociones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Derechos humanos,Gobierno,Indignados,Refugiados políticos,Unión Europea,Política,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uxue Barkos profundiza en la “indignación” con un ensayo de Daniel Innerarity]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/veranolibre/uxue-barkos-profundiza-indignacion-ensayo-daniel-innerarity_1_1116567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/66381edb-f52e-4feb-95da-0a78ac1ef397_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uxue Barkos profundiza en la “indignación” con un ensayo de Daniel Innerarity"></p><p>La nueva presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, tiene clara su recomendación para este verano: la dirigente <strong>aconseja leer La política en tiempos de indignación</strong><em>La política en tiempos de indignación</em>, de Daniel Innerarity, catedrático de Filosofía Política en la Universidad del País Vasco (UPV).</p><p>Innerarity analiza en su ensayo cómo la "poderosa ola de indignación" que se ha generado en los últimos años entre la ciudadanía "ha hecho que se tambalearan muchas instituciones, ha desatado las grandes pasiones políticas pero también ha generado un especial desconcierto", según explica la sinopsis del libro. "Sólo quien ha entendido bien su lógica y lo que la política está en condiciones de proporcionarnos puede evitar las falsas expectativas y, al mismo tiempo, <strong>formular sus críticas con toda radicalidad</strong>", asegura el resumen del ensayo.</p><p>Barkos recomienda esta obra de Innerarity, publicada en 2015, para este verano. Pero "por extensión", asegura, su consejo podría ser <strong>"cualquiera de los libros de este magnífico y prolífico pensador"</strong>, que además es "navarro de adopción y Premio Príncipe de Viana de la Cultura, a la vez que buen amigo" de la presidenta. "Este libro intenta contribuir a que entendamos mejor la política porque únicamente así podemos juzgarla con toda la severidad que se merece", asegura la sinopsis de <em>La política en tiempos de indignación</em>. Y en un panorama tan abierto como el actual, promete ser imprescindible.</p><p> <a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-politica-en-tiempos-de-indignacion/9788416495016/2588351" target="_blank"><em>La política en tiempos de indignación</em></a>. Daniel Innerarity. Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2015. 352 páginas. 19,5 euros.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[2f9e54d8-4212-4989-a5f7-f53040baf167]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Daniel Ríos]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Uxue Barkos profundiza en la “indignación” con un ensayo de Daniel Innerarity]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayo,Indignados,Cultura,Ensayos a la sombra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Podíamos, podemos y podremos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/podiamos-podremos_1_1113668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>¿Pone alguien en duda ahora si la movilización ciudadana es útil como arma política? </p><p><strong>Hace cuatro años se inició en Sol </strong>el movimiento 15-M. Pacífica y ejemplarmente, ciudadanos espontáneos –aquellos “perros y yayos flautas” motivo de mofa y escarnio por tanto politólogo de salón– que sufriendo socialmente las consecuencias de un sistema político al borde de la asfixia por la falta de oxígeno democrático y una crisis económica brutal, de forma democrática y pacífica, elevaron indignados su grito de ciudadanos dignos y hartos. </p><p>¿Pone alguien en duda <strong>el papel de Podemos, </strong>receptor del malestar ciudadano en el vuelco electoral que estamos viviendo en esta noche histórica para la Democracia, con mayúsculas? </p><p>Cuándo el 15-M, tal como se le exigió, saltó a la arena política y surgió Podemos, se le auguró de nuevo por politólogos y "gurús" instalados cómodamente alrededor de un poder instalado en un bipartidismo confortable y alternante, un corto recorrido político. </p><p>Un año más tarde el <strong>malestar ciudadano</strong> cuajado en torno a Podemos ha tenido un éxito electoral cuantitativa pero sobre todo cualitativamente indiscutible y que ha acallado tantos engreídos y equivocados pronósticos y tantos sarcasmos. </p><p>¿Pone alguien en duda que Podemos –es decir los ciudadanos empoderados- han puesto coloquialmente hablando las pilas a una socialdemocracia –el PSOE- que bajo mínimos nadaba intentando salvar su ya empapada “ropa” ideológica?</p><p>El PSOE no se ha hundido, mantiene un suelo electoral, ahora con su discurso más compactado  por el reciclaje  ideológico impuesto por la aparición del discurso más radicalmente socialdemócrata de Podemos. </p><p><strong>Espero y deseo que el PSOE no eche triunfalista las campanas al vuelo</strong>, interprete correctamente el mensaje mandado electoralmente por los ciudadanos  y no vuelva a desviarse por vías equivocadas (la fracasada 3ª vía) y evite involucrarse en nuevas incoherencias o experimentos políticos… <em>b</em><em>lairianos</em>.  </p><p>PSOE y Podemos en beneficio de los ciudadanos están llamados a entenderse, no se entenderían otro tipo de pactos.</p><p>¿Pone alguien en duda que la crisis política desatada por aquellos “yayos y perros flautas” exigiendo decencia en política, han determinado la desaparición de tanto indecente de la política sobre todo en el caso del PP ejemplo de indecencia donde la haya y la aparición del más decente –de momento- Ciudadanos? </p><p>Podrían y deberían  haber sido más los indecentes desaparecidos, pero resisten gangrenados por la corrupción, eso sí, malamente, defendiendo con uñas y dientes su ética inexistente, amputados y con los verdaderos poderes que buscando respiraderos ideológicos tienen ya  a su disposición una prótesis alternativa… Ciudadanos, que en caso contrario y de no ser así, ¡cuidado con los pactos!...  va a tener que demostrarlo. </p><p>Pero el indescriptible placer ciudadano de ver a esa suerte de Juana de Arco de la ultraderecha neoliberal madrileña, una <em>LePPeñista</em> de libro (versión ibérica con tilde del <em>lepenismo</em>), la tal Aguirre Gil de Biedma Doña Esperanza, <em>condesa de La Mamandurria</em>,  el icono falsamente indestructible, apeada de su ambicionada alcaldía y probablemente de su carrera política en pos de la Presidencia del Gobierno, reconforta y mucho, democráticamente. </p><p>Veremos a que “achaques” recurrirá esta <em>vulpes vulpes</em> soberbia política para desaparecer del escenario político. Más pronto que tarde, si no… al tanto. </p><p>Por cierto <strong>¿Qué opina acerca de todo estos acontecimientos Don Mariano, El Plasmático? </strong><em>El Plasmático</em></p><p>Y acabo, disfrutemos de esta noche histórica, íbamos por mal camino viviendo la política como algo ajeno a nosotros y dejándola confiados en manos de quién estábamos, pero aquellos rebeldes “yayos y perros flautas” que se levantaron hace cuatro años contra tanta indecencia, corrupción y mediocridad políticas, con su grito y con su dignidad ciudadana, fueron los que engendraron desde Sol el cambio que hoy se inicia y en el que todos… todos,  debemos unidos… <strong>involucrarnos</strong>.</p><p>Amador Ramos Martos es socio de infoLibre</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Amador Ramos Martos]]></author>
      <media:title><![CDATA[¡Podíamos, podemos y podremos!]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Indignados,Movimiento 15-M,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del 15 al 24-M: “Va a despertar mucha gente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/15-24-m-despertar-gente_1_1113349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/cfeeb752-94ef-489f-b056-e112042c8a72_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del 15 al 24-M: “Va a despertar mucha gente”"></p><p>El <strong>15-M </strong>recuperó este viernes la<strong> Puerta del Sol</strong> por unas horas para inundarla con el mismo espíritu reivindicativo que la anegó hace ahora cuatro años. Los organizadores, entre los que se encontraban colectivos como <strong>Democracia Real Ya</strong> o la <strong>Plataforma del Agua</strong>, además del propio Movimiento 15-M, llevaron a cabo asambleas ciudadanas, teatro con marionetas y talleres de carteles. </p><p>“<strong>Es como si fuera mi cumpleaños</strong> y deseo celebrarlo con quienes están aquí conmigo. Y porque, de la misma manera que salí un 15 de mayo hace cuatro años, hoy vuelvo a salir”, expresó Maite, una madrileña de 58 años que se mostró convencida de que “se mantiene la esencia” del movimiento. </p><p>“Es nuestro cuarto aniversario. Si hemos llegado a esta situación, a diez días vista de expulsar el neoliberalismo de Madrid, <strong>ha sido por todo lo que empezó aquí</strong>”, señaló Alfonso, miembro de la asamblea popular del barrio de La Concepción, quien no tiene duda alguna de que tras las próximas<a href="http://www.infolibre.es/tags/temas/elecciones_m.html" target="_blank"> elecciones del 24 de mayo</a> y de las aún lejanas generales de noviembre “va a cambiar todo”.</p><p><strong>"Seguimos luchando"</strong></p><p>“<strong>Estamos aquí por la ilusión</strong>”, manifestaron cuatro miembros de la asamblea popular del 15-M de Hortaleza, que señalaron que el 15-M es una evolución y ha evolucionado en diferentes movimientos y que sigue vivo aunque mucha gente piense que no”. “<strong>Hay que dar tiempo al tiempo,</strong> pero el 24 de mayo se va a <strong>despertar mucha gente</strong>”, remarcó uno de ellos mientras de fondo se escuchaba el ensayo abierto de la<a href="http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2015/03/21/solfonica_quot_verano_ensayamos_retiro_invierno_atocha_quot_30187_1026.html" target="_blank"> Solfónica</a>, la <em>orquesta y coros </em>de los indignados. “Lo que tiene el 15-M es el inclusivismo, es decir, cualquier persona, sea del partido que sea o tenga las ideas que tenga, tiene cabida en este movimiento”, indicó Rita, miembro del denominado <em>Tribunal Ciudadano de Justicia </em>del 15-M, quien considera que “las cosas ya han cambiado”.</p><p><strong>Ensayo abierto de la Solfónica, la orquesta y coros de los indignados</strong></p><p>Tras la actuación de la Solfónica, pasado el mediodía y ocupada la Puerta por cerca de un centenar de personas, los organizadores prosiguieron con la lectura de un <a href="http://mayo2015m.blogspot.com.es/p/manifiesto-en-construccion.html" target="_blank">manifiesto </a>en el que reivindicaron que<strong> siguen “en las calles”</strong>. “Seguimos luchando por un empleo digno, por el derecho a la vivienda, por unos servicios públicos de calidad, por un control de las entidades bancarias […], por las libertades, por la democracia”, remarcaba el texto.</p><p>Asimismo, colectivos como el grupo<strong> Economía Sol</strong> realizaron <strong>representaciones con marionetas</strong> con la intención de arrojar luz sobre los “logros” del 15-M y sobre las metas que aún hoy sigue persiguiendo. El teatro cerró los actos matinales en la Puerta para dar paso, a partir de las 16.00 horas, a talleres de carteles y plantillas y a una asamblea en la que se discutirá “qué se entiende por democracia”.</p><p>Este sábado está prevista una<strong> manifestación a las 18.00 horas </strong>desde la plaza de Cibelesque culminará en la Puerta del Sol con caceroladas, pitadas y micromanifiestos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2015 13:39:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Del 15 al 24-M: “Va a despertar mucha gente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad de Madrid,Elecciones autonómicas,Elecciones municipales,Indignados,Madrid,Manifestaciones,Movimiento 15-M,Puerta del Sol,Movimientos sociales,Elecciones 24-M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algunas bobadas sobre el 15-M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/bobadas-15-m_1_1113337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Llegamos al ecuador de la campaña electoral, que coincide con el <strong>cuarto aniversario del 15-M</strong>. Con esta excusa volverá a asomar uno de los rasgos más característicos de este país: la absoluta seguridad con la que <strong>cada cual cree tener razón en todo momento y acerca de lo que sea</strong>, incluso cuando cambia de opinión sobre el mismo tema. Si tú no varías la tuya al mismo ritmo, ¡horror! Puedes convertirte en antipatriota-buenista-pesebrista-radical-perroflauta-titiritero-trasnochado-viejuno… o múltiples combinaciones de todo eso, según sople el viento del discurso único en el instante concreto.</p><p>Hay voces bien sonoras en los medios que dieron por muerto y enterrado el 15-M por navidad del mismo año. Que el PP ganara por mayoría absoluta las elecciones generales les puso todavía más fácil la gimnasia de darse la razón a sí mismos y concluir que aquello había sido <strong>una especie de enorme botellón sin mayor significado sociológico</strong>, amplificado por algunas televisiones y por esa gente que dedica el tiempo libre a discutir en las redes sociales. Cuando Sol volvió a llenarse de vez en cuando, o se produjeron concentraciones multitudinarias y pacíficas ante el Congreso, esas mismas voces no aceptaron que el espíritu del 15-M siguiera vivo sino que <strong>decidieron que se trataba de grupos muy bien organizados y peligrosos</strong> para la estabilidad institucional, de modo que lo apropiado era endurecer la legislación sobre el derecho de reunión y manifestación y sobre el ejercicio de la libertad de expresión. Una labor a la que el PP se ha entregado con entusiasmo.</p><p>La salud del muerto</p><p>El resultado de Podemos en las elecciones europeas de hace un año, por sorprendente que fuera para políticos, tertulianos y encuestadores de todo signo y condición, permitió de inmediato lucirse a los mismos perspicaces analistas que habían dado por muerto el 15-M, porque decidieron que Podemos era la articulación política de aquel movimiento indignado. <strong>No han explicado cómo se puede articular políticamente a un muerto</strong>, y tampoco importa mucho a estas alturas. (*)</p><p>Me preguntan colegas de un canal británico de televisión dónde creo que está hoy el 15-M. Y respondo eso que sienta tan mal en algunas tertulias españolas: no lo sé. Entre otras razones porque seguramente <strong>nunca estuvo en ningún “sitio” concreto</strong>. Algunos creyeron o quisieron creer que todo empezaba y acababa en la Puerta del Sol, o en unos cuantos blogs, o en determinadas plazas de barrios de las ciudades. Otros quizás pensaron que bastaba con <strong>traducir en propuestas políticas unos cuantos gritos de la indignación</strong>, desde el “no nos representan” hasta “democracia real” o “no hay pan para tanto chorizo”. Quien se arrogue en exclusiva la representación del 15-M contradice precisamente una de las esencias de su espíritu, y ese tacticismo quizás le pase factura.</p><p>Efectos visibles</p><p>Harán falta más de cuatro aniversarios para averiguar exactamente la trascendencia sociológica y política del 15-M. O de los 15-M, porque en ningún momento se ha tratado de un movimiento único, ni en origen ni en desarrollo. Como mucho, uno se atreve a citar a los colegas británicos algunas <strong>cosas que probablemente no habrían sucedido en España sin el 15-M</strong>: no existiría Podemos; ni el rápido empuje de la réplica a ese fenómeno desde la derecha, Ciudadanos; ni se habría extendido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH); ni se habría elevado tanto la exigencia de transparencia y honestidad en la política; ni se habría hecho tan evidente la crisis del bipartidismo o incluso del partidismo. Sin el 15-M posiblemente los aparatos de las formaciones de izquierda seguirían acomodados en su inercia, en su modo de vida, confiando ciegamente en las marcas y muy poco en las personas. Ni en el PSOE habrían pensado para Madrid en Ángel Gabilondo ni en Izquierda Unida habrían pedido a Luis García Montero que diera un paso más en su compromiso.<strong> En el PP, por el momento, resulta muy complicado percibir consecuencias del 15-M</strong>. (Desde el poder todo se ve o se intenta ver con mucha mayor distancia).</p><p>Lo ocurrido hasta hoy sería inexplicable sin la realidad digital, sin las redes sociales, pero también sin la insoportable corrupción y sin una gestión injusta de las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria y de la crisis financiera. <strong>El 15-M tampoco fue un big-bang del que surgió un mundo nuevo</strong><em>big-bang</em>. Hay mucha gente en la marea blanca, en la verde, en las protestas que echaron abajo la <em>ley Gallardón</em> contra el aborto y en todo tipo de movimientos cívicos (incluidos muchos militantes de grupos políticos y sindicatos) que llevan peleando en defensa de los derechos sociales desde mucho antes de la primera acampada de Sol.</p><p>Una de las mayores bobadas que hubo que escuchar en mayo de 2011 sobre el 15-M fue que hacía daño a la <em>Marca España</em>. <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/05/13/la_delegada_del_gobierno_madrid_sostiene_que_m_dana_marca_espana_32621_1012.html" target="_blank">Acaba de repetirlo la nueva delegada</a> del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, a quien habrán llamado los mismos colegas del canal británico, sorprendidos por cierto de que el PP siga encabezando todas las encuestas pese a los escándalos de corrupción. Según ellos, eso sí que mancha la <em>Marca España</em>.</p><p><strong>(*)</strong> Si a alguien le interesa conocer el origen y desarrollo de Podemos, últimamente se han publicado hasta nueve ensayos diferentes. Por la información que aporta, cabe destacar '<a href="http://www.planetadelibros.com/podemos-objetivo-asaltar-los-cielos-libro-195387.html" target="_blank">Podemos. Objetivo: asaltar los cielos</a>', de <strong>Jacobo Rivero</strong>, editado por Planeta.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jesús Maraña]]></author>
      <media:title><![CDATA[Algunas bobadas sobre el 15-M]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ángel Gabilondo,Campañas electorales,Concepción Dancausa,Indignados,Luis García Montero,Movimiento 15-M,PP,PSOE,Ciudadanos,Podemos,Elecciones 24-M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro años de 15-M: ruptura del bipartidismo y regeneración como eje del debate político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/cuatro-anos-15-m-ruptura-bipartidismo-regeneracion-eje-debate-politico_1_1113306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/b4bb613f-6307-4b7f-a4c2-7d4a888f8256_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro años de 15-M: ruptura del bipartidismo y regeneración como eje del debate político"></p><p>El <strong>15-M </strong>cumple cuatro años en mitad del <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/05/08/la_campana_del_arranca_con_numero_indecisos_historico_32376_1012.html" target="_blank">escenario político más abierto de las últimas décadas</a>. Desde que los indignados salieron a la calle en 2011 para reivindicar una "<strong>democracia real</strong>", la regeneración institucional y el cambio de modelo económico, una vorágine de acontecimientos<strong> ha puesto patas arriba el tablero político</strong> y, en la actualidad, las encuestas sitúan a cuatro partidos disputándose la victoria en las próximas elecciones generales.</p><p>"No nos representan" fue el grito que unió a decenas de miles de personas a partir del 15 de mayo de 2011 en un movimiento que comenzó en la Puerta del Sol de Madrid y que pronto ocupó buena parte los lugares más icónicos de las ciudades españolas. Las reivindicaciones, difusas en un principio, se fueron concretando posteriormente: el fin de la corrupción de la clase política, el acercamiento de las instituciones a los ciudadanos y el mejor reparto de la riqueza se unieron en lemas como "No hay pan para tanto chorizo" o <strong>"No somos mercancía en manos de políticos y banqueros"</strong>.</p><p>Cuatro años después, esos problemas siguen vivos. La corrupción no sólo no ha cesado, sino que se han destapado desde entonces tramas como el <em>caso Bárcenas</em> o el <em>caso ERE</em> que no han hecho sino agravar la mala percepción de los ciudadanos con respecto a las instituciones. Además, la tasa de paro ha aumentado hasta el 23,2% y los ciudadanos<a href="http://www.infolibre.es/noticias/economia/2015/05/13/la_subida_minima_pactada_por_sindicatos_patronal_seguira_aumentando_brecha_salarial_32586_1011.html" target="_blank"> han perdido durante la crisis</a> entre un 7,4% y un 12% de poder adquisitivo, dependiendo de las fuentes. La profunda crisis, además, ha dado pie a la aparición de partidos como Podemos, el ascenso de formaciones como Ciudadanos, la creación de las llamadas "candidaturas de unidad popular" y <strong>el derrumbe del tradicional bipartidismo</strong>.</p><p>Los indignados <a href="http://mayo2015m.blogspot.com.es/p/calendario.html" target="_blank">han convocado una manifestación</a> este viernes en la Puerta del Sol de Madrid para conmemorar el cuarto aniversario del 15-M, además de una concentración en el mismo punto el día 23 –jornada de reflexión previa a las elecciones municipales y autonómicas– para realizar un "grito mudo". <strong>Pero, ¿sigue vivo el 15-M?</strong> Los expertos consultados coinciden en que sí, pero también afirman que el movimiento ha mutado y su naturaleza no es la misma que la que tenía hace cuatro años.</p><p><strong>"Del 15-M siguen vivos sus efectos"</strong></p><p>"Los movimientos sociales nunca están vivos ni muertos del todo", explica en este sentido<strong> Kerman Calvo</strong>, profesor de sociología en la Universidad de Salamanca (USAL), que sin embargo sí concede que el 15-M "está más vivo que muerto porque aún hay personas que se consideran quincemayistas, aunque ha perdido esa presencia visible que tenía al principio". Con él coincide<strong> Pablo Oñate</strong>, catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), que asegura que<strong> "un movimiento social tiene picos y tiene bajadas</strong>, y el punto de eficacia organizativa que se consiguió no parece que se vaya a recuperar".</p><p>"Del 15-M siguen vivos sus efectos, sobre todo un primer lugar un incremento de la protesta y la movilización ciudadana, y que convenció a más ciudadanos de que es posible conseguir cosas a través de estas herramientas", abunda Oñate. Y tanto él como Calvo coinciden en que los efectos de este movimiento no fueron tanto conseguir cambios concretos como introducir en el debate público <strong>elementos que hasta ese momento no estaban en la agenda</strong>. "Desde el 15-M se comenzó a hablar de regeneración democrática, de corrupción, de transformar las instituciones e incluir en las mismas a los ciudadanos", señala el experto de la UC3M, mientras que Calvo menciona la crítica a los bancos y a "los excesos de un tipo de capitalismo".</p><p>Otra consecuencia resaltable es la articulación de partidos como Podemos, que se reclaman herederos del 15-M. En este sentido Pablo Padilla, miembro de la dirección del partido en la Comunidad de Madrid e integrante de Juventud Sin Futuro, sostiene que "Podemos no es partido del 15-M", pero sí admite que "no se le puede entender" sin la irrupción de este movimiento. "Pero no se puede pedir lo mismo al 15-M que a Podemos, porque son movimientos diferentes", explica Padilla, que afirma que <strong>"no hay nada menos 15-M que arrogarse su representación"</strong>.</p><p>El dirigente, no obstante, no está de acuerdo en que el 15-M no haya conseguido conquistas concretas, si bien estas no serían institucionales sino a nivel social. Y menciona algunas, como "el crecimiento exponencial de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca" y <strong>el establecimiento de "un nuevo sentido común"</strong> que conllevó, a su juicio, que por ejemplo "los desahucios se consideren algo que afecta a la sociedad en lugar de un problema individual". De igual forma, Padilla afirma que el 15-M provocó un "fortalecimiento de la sociedad civil" y plantea, incluso, que el movimiento puso encima de la mesa la ruptura del "contrato social" y la necesidad de llegar a un nuevo acuerdo.</p><p><strong>Un nuevo contrato social</strong></p><p>"Teníamos un contrato social plasmado en la Constitucion del 78, resultado de mucho trabajo de nuestros mayores, y las élites lo han roto", denuncia el dirigente de Podemos, que asegura que "la irrupción del 15-M genera<strong> la necesidad de sentarse a hablar de un nuevo contrato social</strong> que fije cuestiones que antes nadie ponía en duda" y señala que ese es el objetivo de Podemos. "Una vez vulnerado, es necesario recuperar los elementos más valiosos del contrato que teníamos e incorporarlos en una nueva relación social en la que no se ponga en duda que la economía se tiene que poner al servicio de las personas", remacha.</p><p>Por su parte <strong>Lara Hernández</strong>, secretaria de Convergencia de IU, asegura que "el 15-M marca un antes y un después en el <em>establishment</em>", y señala que dentro de su partido "hay gente que lo ha entendido y gente que no". Entre los primeros, Hernández pone como ejemplo al candidato de IU a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, que precisamente se dio a conocer como uno de los líderes del 15-M, y afirma que los valores del movimiento son los que ahora mismo demanda la sociedad. "Cuando vas a la calle ves que<strong> a la gente le da igual unas siglas que otras, lo que quieren son cambios políticos</strong>. La demanda ahora mismo es que nos unamos, y tenemos que responder", remacha.</p><p>Hernández sostiene que el punto de ruptura que supone el 15-M no es tan espontáneo como parece, sino que antes de esa fecha "hay aproximadamente una década de movilizaciones sociales que trabajan por debajo, en las luchas contra el plan Bolonia, por ejemplo". "El 15-M era un bebé, se ha ido convirtiendo en adolescente y ahora <strong>estamos entrando en una fase de adultez </strong>con la búsqueda de nuestra presencia en las instituciones", plantea la dirigende de IU, que asegura que existe una "ruptura generacional".</p><p><strong>"Lo más importante son las ideas, no la edad"</strong>, contrapone el propio <strong>Garzón</strong>, que asegura que "la juventud por sí sola no es sinónimo de cambio: nos encontramos, por ejemplo, con caras nuevas como Albert Rivera que defienden las mismas viejas ideas que nos han traído a esta crisis". "El 15-M explotó dentro de un proceso de fragmentación generacional, pero no es una lucha de los jóvenes contra los mayores, sino de impulsar nuevas formas de hacer política", sostiene el candidato de IU a la Presidencia del Gobierno.</p><p>Sin embargo, Garzón sí reconoce que "la cuestión generacional influye porque poco tienen que ver las condiciones materiales con las que vivimos jóvenes y mayores", pero insiste en que "el 15-M fue <strong>un reflejo de la frustración de la gente</strong> y las causas que desencadenaron en las protestas no se han solucionado".</p><p>Pero IU se ha visto sobrepasada a la hora de transformar este descontento de los indignados en representación institucional –las encuestas ahora mismo le dan en torno a un 5% de intención de voto–. En este sentido, Garzón asegura que "en cada crisis orgánica, hablando en <strong>términos gramscianos</strong>, opera el eje viejo-nuevo" y que, "aunque no sea racional", en esta también ha funcionado ubicando a IU en el grupo de los partidos antiguos.</p><p><strong>Podemos... y Ciudadanos</strong></p><p>Calvo señala, por su parte, que la propia dinámica de la política representativa está provocando que Podemos se aleje de algunas de las posiciones del 15-M. "Hasta [su congreso fundacional de] Vistalegre, Podemos era sin duda la expresión electoral del 15-M, por aspectos como la lucha contra la corrupción o la organización horizonal. Pero poco a poco, según vamos avanzando en este ciclo electoral, la dinámica institucional les está obligando a tomar <strong>decisiones difíciles que el 15-M nunca quiso tomar</strong>", asegura el sociólogo, que resume su pensamiento asegurando que "Podemos es la representación de un grupo del 15-M que estaba harto de las asambleas y que necesitaba tomar decisiones más rápidas".</p><p>No obstante, pese a que el partido que resuena con más fuerza como la consecuencia del 15-M es Podemos, varios de los expertos consultados sacan otro nombre a colación: el de Ciudadanos. "No es para nada absurdo hacer la conexión 15-M y Ciudadanos", asegura Kerman Calvo, que explica que las asambleas tenían un carácter transversal donde "había indignados de derechas y también había gente que no estaba sufriendo las consecuencias de la crisis". "Y muchas de esas personas que estaban en las manifestaciones y asambleas de forma más <em>light </em>pueden estar en la órbita de <strong>Ciudadanos, que ha recuperado el discurso de la indignación </strong>en temas como la ley electoral, la corrupción o la regeneración democrática".</p><p>"La mejor expresión de que el 15-M sigue vivo es que hay dos candidaturas, Podemos y Ciudadanos, que expresan ese nuevo consenso" salido de las plazas, opina por su parte Víctor Sampedro, catedrático de Comunicación Política de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). No obstante, para él el ascenso del partido de Albert Rivera se debe más al "acoso mediático que está sufriendo" la formación de Pablo Iglesias que al hecho de que algunos indignados compartan su ideario. "Ciudadanos encarna sólo simbólicamente a aquella gente que salio a las plazas y decía 'yo no soy político, quiero un cambio ético, <strong>que se vayan los corruptos y entre gente con una nueva ética en las instituciones</strong>'”.</p><p>No obstante, pese a que el 15-M dio paso a un ciclo de movilización que alcanzó su pico en los años 2012 y 2013, la conflictividad social ha descendido en estos últimos dos años, algo que los expertos no achacan sin embargo a la aparición de nuevos partidos que recojan las demandas de la sociedad. "Esto no se puede medir nunca en términos de corto plazo, sino como ciclos de protesta", asegura Pablo Oñate, que explica que "hay momentos álgidos que tienen una dinámica ascendente de la movilización<strong> y luego esta se va atenuando paulatinamente</strong> hasta que vuelve a haber otro pico". Calvo, por su parte, responsabiliza de este descenso en el número de movilizaciones al recorte de libertades del Gobierno.</p><p>Los indignados, no obstante, volverán este día 15 a las plazas a luchar "por un empleo digno, por el derecho a la vivienda, por unos servicios públicos de calidad, por un control de las entidades bancarias, por una fiscalidad realmente progresiva, por la reducción del gasto militar, por las libertades, por la democracia" o "por la anulación de la deuda ilegítima", tal y como explican <a href="http://mayo2015m.blogspot.com.es/p/manifiesto-en-construccion.html" target="_blank">en su manifiesto</a>. "El Movimiento 15-M seguirá representando un cambio de conciencia política y social a nivel personal y colectivo que ninguna ley podrá parar", aseguran. Su lema es claro:<strong> "La lucha sigue en las calles"</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Daniel Ríos]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro años de 15-M: ruptura del bipartidismo y regeneración como eje del debate político]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad de Madrid,Elecciones autonómicas,Elecciones municipales,Indignados,IU,Madrid,Movimiento 15-M,PP,Protestas sociales,PSOE,UPyD,Regeneración democrática,Ciudadanos,Democracia,Movimientos sociales,Podemos,Elecciones 24-M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las marcas de la indignación ‘acampan’ en el registro de partidos políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/marcas-indignacion-acampan-registro-partidos-politicos_1_1112418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/0a7a451f-8cef-417d-9716-b3461cc20355_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las marcas de la indignación ‘acampan’ en el registro de partidos políticos"></p><p>Aunque es sólo un <a href="https://servicio.mir.es/nfrontal/webpartido_politico.html" target="_blank">registro</a>, la observación de los nombres de los partidos que se han inscrito de forma de reciente en el <a href="https://servicio.mir.es/nfrontal/webpartido_politico.html" target="_blank">Ministerio del Interior </a>contribuye a reforzar el escenario electoral que <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/04/20/periodico_situa_como_mas_votado_las_proximas_generales_31620_1012.html" target="_blank">vienen vaticinando las encuestas</a>: las marcas de la indignación cotizan al alza. La decisión de la dirección de <strong>Podemos </strong>de no concurrir con sus siglas a las elecciones municipales del próximo mayo ha forzado las apuestas de confluencia entre formaciones políticas y movimientos sociales. Y para protocolizar estas alianzas –además de las agrupaciones de electores y las coaliciones electorales– una de las posibilidades es <strong>crear un partido político</strong>. </p><p>Para inscribirse, los promotores de una nueva fuerza política tienen que presentar en el <a href="https://servicio.mir.es/nfrontal/webpartido_politico.html" target="_blank">Registro de Partidos del Ministerio del Interior</a> la <strong>solicitud de inscripción</strong> y el acta notarial de constitución (que debe contener el nombre de los impulsores, la sede de la nueva formación, los integrantes de la dirección y los estatutos). Y si el ministerio no ve pegas, a los 20 días, el partido quedará inscrito, según <a href="http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo6-2002.html" target="_blank">consigna el artículo 4 de la Ley de Partidos</a>. El nombre es uno de los aspectos fundamentales porque es lo que verán los electores a la hora de elegir las papeletas. Y aquí algunos han tirado de ingenio. </p><p>Llama la atención, por ejemplo, el nombre elegido por el <strong>"partido instrumental"</strong> que Podemos y Equo han formado en Marbella y que se llama <strong>Costa del Sol Sí Puede... Tic Tac</strong>. La denominación alude a un discurso que Pablo Iglesias dio el pasado 24 de enero en Valencia que incluyó una frase que caló entre los asistentes. "Tic-tac, tic-tac. El 31 de enero empieza la cuenta atrás para Mariano Rajoy", dijo en referencia a la manifestación convocada en Madrid la semana siguiente. Este recurso ha sido utilizado por él mismo y por otros cargos del partido en ocasiones posteriores.</p><p>Otros de los registrados recientemente y que también corresponden a este tipo de candidaturas de unidad popular son <strong>Ganar Fuenlabrada, Ourense en Común, Sí Se Puede Las Rozas, Leganemos</strong> o <strong>Entre Tod@s Sí Se Puede Córdoba</strong>. Este mismo lunes –fecha límite para la presentación de candidaturas en las juntas electorales– se inscribieron una veintena de partidos. Entre ellos, Som Palma, Guanyem Eivissa o Sí Se Puede San Vicente del Raspeig.  </p><p>También el auge del partido de <a href="http://www.infolibre.es/tags/personajes/albert_rivera.html" target="_blank"><strong>Albert Rivera</strong></a> –que sí se presentará con sus siglas en más de 1.000 municipios en todo el país– parece tener réplicas en el registro de Interior. Desde mitad de febrero se han inscrito hasta ocho partidos que incluyen en su denominación la palabra <strong>'ciudadanos'</strong>. A saber: Ciudadanos por Valencia de Don Juan, Ciudadanos por Valenzuela, Ciudadanos por el Progreso, Ciudadanos Rurales Agrupados, Derechos por los Ciudadanos Ya, Ciudadanos Tudenses, <strong>El Ciudadano Habla</strong> o Ciudadanos Independientes por Asturias. </p><p><strong>¿Colapso en el registro? </strong></p><p>En los últimos días portavoces de estas <strong>candidaturas de unidad popular</strong> han expresado su temor a que el alto número de solicitudes –en Interior reconocen que en los últimos meses ha habido "una media de entre 90 y 60 peticiones semanales"– provocara un colapso y que los partidos no se pudieran registrar a tiempo y, por tanto, les fuera imposible inscribir las candidaturas ante las juntas electorales antes de que expirara el plazo a las 23.59 horas de este lunes 20 de abril. </p><p>Como detalla <a href="http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo6-2002.html#a5" target="_blank">el artículo 5 de la Ley de Partidos</a>, el ministerio puede observar dos tipos de problemas en los 20 días de plazo que tiene para examinar la documentación. Si ve <strong>"defectos formales"</strong>, los comunicará a los integrantes del partido para que los subsanen. Pero si en los documentos advierte "indicios racionales" de "ilicitud penal", el Gobierno avisará a la Fiscalía. Ahí se suspende el proceso de inscripción. El ministerio público tiene otro plazo de 20 días para decidir si lleva el partido a los tribunales o devuelve el expediente a Interior.</p><p>En el ministerio aseguran que <strong>han reforzado el número de trabajadores </strong>y el horario de atención y que, además, los funcionarios están trabajando "a un ritmo más acelerado". "Esto es algo que ocurre siempre, hay partidos que dejan los trámites para última hora y los problemas surgen cuando hay que subsanar errores porque falta documentación o hay datos que no coinciden", señala un portavoz autorizado de este departamento. <strong>infoLibre </strong>reclamó al ministerio el dato exacto sobre el número de partidos cuyas peticiones, a pesar de haber remitido la documentación al registro, no habían sido validadas con el argumento de que la cifra iría variando hasta la medianoche. No obstante, en el caso de que quedaran partidos pendientes de validar, en el ministerio señalan que se quedarán fuera porque es la Ley Electoral la que establece unos plazos que<strong> "no se pueden mover".</strong></p><p>Sin embargo, aunque pueda parecer que en los últimos meses ha habido una eclosión de partidos respecto a otras convocatorias electorales, los datos oficiales del registro sí reflejan un aumento aunque no espectacular respecto a los que se inscribieron en el trimestre anterior a que expirara la fecha de presentación de candidaturas. <strong>En 2011 fueron 355 y en 2015 han sido 377. Es decir, el aumento es del 6,2%. </strong></p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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