'Todos quieren a Daisy Jones’, creatividad, amor y broncas en una enorme banda de rock setentera

Fotograma de 'Todos quieren a Daisy Jones'

Hace ya unos meses que se estrenó en Prime video la miniserie de diez episodios Todos quieren a Daisy Jones. La carismática y turbulenta trayectoria de un grupo de rock de los setenta en el que se desarrolla una lucha de egos entre sus líderes mezclada con su historia de amor y rupturas.

Quienes se la hayan saltado en favor de otros títulos pueden recuperarla en alguno de esos momentos en los que el menú de la plataforma parece no ofrecer nada apetecible. La serie merece esta oportunidad con sus muchos atractivos.

Nueva historia protagonizada por una mujer de la productora Reese Witherspoon

Una vez más la actriz y productora Reese Witherspoon ha conseguido bordar la adaptación de un libro. Como siempre ha hecho en su sello Hello Sunshine la novela elegida está escrita por una mujer, Taylor Jenkins Reid, y protagonizada por mujeres con personajes intensos y complejos. Witherspoon vendió tras el desarrollo de este proyecto su compañía por 900 millones de dólares a un fondo de inversión y permanece en el consejo de administración.

Esta obra se enmarca en una serie que la novelista ha dedicado a la vida de varias mujeres famosas. Jenkins Reid ha declarado estar fascinada por la creatividad musical, por las mujeres capaces de volcar su corazón al exterior a través de canciones y específicamente obsesionada por los dúos musicales.

Inspirada en la convulsa historia de Fleetwood Mac

Cita abiertamente a Stevie Nicks y Lindsey Buckingham como su influencia más obvia. Ambos encabezaron desde mediados de los setenta el tormentoso grupo Fleetwood Mac. Su trayectoria ha sido desde luego novelera. Admiración, amor, desengaño, celos, rivalidad y reencuentros han forjado una relación tóxica entre ambos.

Toxicidad que se amplió al resto de integrantes de la numerosa y cambiante formación. Por ejemplo, durante la grabación de Rumours, el disco más famoso de la banda, había tres parejas sentimentales entre ellos y las tres se estaban separando. Dado su éxito todos permanecieron unidos y tuvieron que embarcarse en la potente gira que siguió al álbum.

Vida romántica y vida artística indistinguibles

Los rumores del título del disco se filtraban a la prensa y el público sentía que veía un programa de telerealidad además de disfrutar de la música. Nada que no siga impactando hoy en día en las vidas de las estrellas musicales.

A partir de sus numerosas rupturas, el grupo había dejado de actuar en directo en 1982. Bill Clinton eligió para su campaña electoral una década después la canción Don´t stop trayéndolo con fuerza a la actualidad de entonces. Para su investidura, en enero de 1993, el nuevo presidente de los Estados Unidos consiguió reunir a la banda.

La potencia creativa del desamor

Este es un incidente más en su recorrido, en el que en numerosas ocasiones se juntaban para terminar no soportándose y aireándolo a los cuatro vientos. Una relación que nunca ha conseguido un equilibrio. Mas de cincuenta años de peleas con momentos de creatividad esplendorosos.

La serie aborda la intimidad de un grupo al estilo de estos Fleetwood Mac o los Eagles en una soleada California. La técnica narrativa elegida es la ya familiar para la audiencia del documental. En esta ocasión, los protagonistas aparecen muchos años después de los hechos rememorándolos para un programa especial.

Misión, encontrar protagonista

El personaje central es desde luego el de Daisy Jones, el inspirado en Stevie Nicks, una de las grandes artistas del rock, tanto como cantante como compositora, tanto en Fleetwood Mac como en solitario. Así que el reto de encontrar una actriz para el papel era uno de los mayores desafíos de la serie.

Scott Eric Neustadter y Michael H. Weber cargaron con la tarea como máximos responsables de las serie. Ambos forman un consolidado equipo de trabajo. Conocidos por su guion original para la película 500 días juntos, han destacado también en sus adaptaciones.

La película de James Franco The disaster artist contó con su adaptación del libro escrito por el actor de la catalogada como peor película de la historia, Greg Sestero y del periodista que le ayudó a redactar el relato, Tom Bissell.

'Todos quieren a Daisy Jones' ofrece un drama en el entorno musical que mezcla industria, romanticismo, desencuentros y la magia de la creatividad. Todo con el acompañamiento de una protagonista de enorme talento que lucha por su carrera con uñas y dientes

Buena actriz y nieta de Elvis Presley

Amores complicados y conflicto en el mundo del espectáculo se encontraban ya por tanto entre los intereses de los responsables de la serie. Se pusieron al asunto y en dos semanas de búsqueda de protagonista dieron con la actriz perfecta para el personaje, Riley Keough.

Nadie mejor para encarnar a una miembro de la realeza del rock, aunque ficticia, que la nieta del Zeus del Olimpo musical en la vida real, Elvis Presley. Keough acaba de heredar Graceland, la mansión de Elvis, y la gestión de toda su herencia tras la muerte de su madre, Lisa Marie Presley, única hija del cantante.

Cantar en una serie partiendo desde cero

Intérprete atractiva, carismática, conocedora como nadie de cómo se respira en el creativo y complicado mundo de la música, Keough tenía un pequeño problema para este papel. No sabía cantar. Algo de suerte genética y otro tanto de audacia y estudio acabaron consiguiendo que sea su voz la que se escucha cantar en la serie.

La actriz salió del paso en las primeras pruebas musicales bajando la voz e inmediatamente contó con un instructor de canto para mejorar su técnica a la vez que se afanaba por conocer los instrumentos que su personaje domina.

La pandemia permitió aprender a cantar y tocar música a los actores

Como coprotagonista le da la réplica el británico Sam Claflin, conocido por numerosos trabajos, incluida su participación en la serie Peaky Blinders encarnando a un personaje real, el controvertido político Oswald Mosley. Claflin se aplicó también para llegar a ejecutar su parte musical correctamente.

La pandemia ayudó en este caso a la serie con su parón obligado que pudo ser aprovechado por los intérpretes principales para avanzar en su educación musical. Neustadter, uno de los productores ejecutivos, reconoce que la grabación hubiera tenido que recurrir a muchos más trucos de no haber contado con ese tiempo extra de ensayos musicales.

Una pareja protagonista con una intensa química para lo bueno y para lo malo

Quizá este periodo largo ha ayudado a que Riley Keough y Sam Claflin hayan desarrollado una magnífica química personal que se traslada a unos personajes que siempre están pendientes el uno del otro ya sea con admiración o suspicacia.

La modelo, actriz y música Suki Waterhouse interpreta a la otra componente femenina del grupo, la teclista Karen Sirko. Josh Whitehouse o Nabiyah Be también son músicos además de actores.

La serie muestra un amor incondicional por el proceso creativo, pero se centra también en la parte sucia, conflictiva e insana de dicho proceso. La recompensa es suculenta, en forma de éxito, dinero o amor de los fans pero el camino es duro.

Los sinsabores de la fama

Ya lo decían en la cabecera de la serie Fama: “la fama cuesta” y los episodios de esta serie hablan de duros ensayos, dramas entre compañeros, drogas, los sinsabores de la vida nómada de las giras, problemas con discográficas y baches en el camino comercial.

También reflejan una década brillante en la cultura popular, efervescente, en la que convivían muchos estilos diferentes, búsquedas de sonidos propios, cantautores y cantautoras con mundos personales como fueron los años setenta.

Colaboración con el mundo de la moda

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La autora del libro afirma haber elegido este momento precisamente por ser uno de esos en los que le hubiera gustado vivir a ella misma. Y en el resultado de su adaptación hay una elevación estética de aquella época, muy palpable en el estilismo.

Denise Wingate, encargada del vestuario, se ha inspirado en las descripciones del libro y en los estilos de multitud de artistas del momento. La marca estadounidense Free People lanzó en su momento una colección cápsula inspirada en la serie y promocionada por su protagonista que aún tiene prendas disponibles.

En definitiva, Todos quieren a Daisy Jones ofrece un drama en el entorno musical que mezcla industria, romanticismo, desencuentros y la magia de la creatividad. Todo con el acompañamiento de una protagonista de enorme talento que lucha por su carrera con uñas y dientes.

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