Gobiernen con consciencia

Mariano de la Puente

En estas campañas electorales que vienen, dentro y fuera de casa, oiremos cantidad de necedades que demuestran la falta de conocimiento, de cultura, así como un atavismo mental que escapa a cualquier análisis cuerdo. Veremos cómo merluzos y merluzas cum laude llegan al poder.

Se atribuye a Einstein: "El universo y la estupidez humana son infinitos; de lo primero no estoy seguro". Observemos con qué facilidad se acusa hoy de comunista o fascista al interlocutor; y si es grave en la barra del bar, qué decir cuando usan esas palabras y los insultos en sedes parlamentarias. En vez de atender los intereses de los ciudadanos, hozan en su circo. La democracia es la perjudicada.

El pueblo, cabreado, ve día a día cómo sus demandas son desatendidas, de ahí la desafección de la política y sus representantes.

Querido dirigente, ciertas lecturas podrían provocar cortocircuitos en su cerebro; tranquilo, nada grave, se reconecta leyendo más y atendiendo a la gente

El pueblo, la gente, suele ser más sensata, culta y leída que alguno de sus representantes. A estos personajes, vendedores de ideas tóxicas, cuando abren la boca hay seseras formadas a las que resbalan sus palabros, pero como el veneno que sueltan por su boca es radiactivo, se debe proteger a cerebros en proceso de maduración, los jóvenes. 

Llenan la boca de insultos acusándose de comunistas o de fascistas; recuerdo la frase evangélica: “Perdónales, Señor, porque no saben lo que hacen”, en este caso lo que dicen. Desprecian al de enfrente, le atribuyen una ideología que provoca el desenmascaramiento del ofensor y su incultura. Todos han pasado por la universidad, pero ¿la universidad ha pasado por ellos? Ciertos personajes han llegado al poder sin finalizar su propia madurez. En el debate, sus intervenciones dejan que desear, y ellos mismos ponen en tela de juicio el sistema. 

Queridos insultadores, el comunismo, como tal, no ha existido en la práctica; hubo sátrapas que alcanzaron el poder con violencia, se subieron a lomos del pueblo y lo masacraron, fuera el propio o el extraño, ayer Stalin, hoy Putin. Otros se dicen defensores de la democracia liberal y el mercado; léase hoy Trump y ayer personajes que apoyaron golpes contra sistemas legítimos como el de Salvador Allende, ayudaron a cometer tropelías imperdonables. Unos y otros usaron la calumnia y babosearon y babosean la palabra libertad vaciándola de significado.

Llamamos a las lideresas y líderes a ser conscientes, a desasnarse con lecturas como, por ejemplo, “La esfera pública y la política deliberativa” de Jürgen Habermas; entenderán entonces que la democracia es de todos y su único dueño es el pueblo. Querido dirigente, ciertas lecturas podrían provocar cortocircuitos en su cerebro; tranquilo, nada grave, se reconecta leyendo más y atendiendo a la gente. Dejen la pusilanimidad, empaticen y atrévanse a saber, ese “sapere aude” tan de moda.

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Mariano de la Puente es socio de infoLibre.

Mariano de la Puente

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