Menos visados y deportaciones a terceros países: Bruselas endurece aún más su política migratoria
La Comisión Europea (CE) presentó este jueves dos nuevas estrategias en materia migratoria, una sobre visados y un plan quinquenal para acotar los ingresos "irregulares", que en la práctica afianzan el endurecimiento de la política sobre inmigración de la Unión Europea.
Con estos planes la Comisión busca reducir la migración "ilegal", según el comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, así como luchar contra las redes de tráfico de personas e impulsar la atracción de talento a la Unión Europea para aumentar la competitividad económica de los Veintisiete, según el político.
La Estrategia de la UE en materia de visados hace más estricta su concesión y promueve la deportación de personas a terceros países, con los que los migrantes pueden no tener ningún tipo de relación. Además, plantea la suspensión, denegación o restricción a Estados que lleven a cabo "acciones hostiles" que socaven la seguridad del bloque comunitario.
A su vez, plantea un control más estricto de los regímenes de exención de visados existentes, que la UE tiene con países como Argentina, Brasil, Japón o Estados Unidos, "con el fin de garantizar el cumplimiento continuo y evitar el uso indebido de los viajes sin visado".
En la misma línea se sitúa la Estrategia Europea de Asilo y Migración, es decir, los objetivos políticos de la Unión en esta materia para los próximos cinco años y que se basan en el uso de "una diplomacia migratoria firme" para afrontar estos desafíos.
La ONU aplaude la regularización de migrantes en España: "Refuerza la cohesión social"
Ver más
Este endurecimiento choca sobre el papel con la reciente decisión del Gobierno de España de regularizar a 500.000 migrantes irregulares residentes en España, aunque la Comisión se esforzó este jueves en matizar que se trata de "un tema distinto" al presentado. "Son personas que ya están en un Estado miembro y el Estado miembro tiene competencia para decidir cómo reaccionar y abordar la parte legal" de esa migración y "ver si hay necesidad de mano de obra y esto es lo que está haciendo España", dijo Brunner en rueda de prensa.
Ambos planes tienen como punto en común la intención de Bruselas de atraer todo el talento posible desde terceros países debido a "las carencias de competencia y la escasez de mano de obra que se acentuarán en muchos sectores claves" que la UE presentará durante los próximos cinco años. Para ello, la CE propuso simplificar y acelerar las normas y el proceso a la hora del reconocimiento y validación de cualificaciones y competencias, el aprovechamiento de la digitalización y la inteligencia artificial en la migración y la lucha contra el empleo ilegal y la explotación de trabajadores migrantes.
Ahora, los países de la UE, representados en el Consejo de la Unión Europea, y el Parlamento Europeo deberán avalar estos planes que pretenden adaptar a los Veintisiete a los retos migratorios del próximo lustro.