acoso sexual
El Observatorio del CGPJ premia al abogado del 'caso Nevenka' en pleno escándalo del alcalde de Móstoles
El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, el órgano dirigido por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que aborda la violencia machista desde la administración de justicia, da una importancia crucial al acoso sexual en el ámbito político. Así se desprende de los premios que cada año otorga esa institución en reconocimiento al trabajo por la erradicación de esta violencia estructural y sistémica. En la edición de este año uno de sus ganadores ha sido Adolfo Barreda, abogado de la exconcejala de Ponferrada (León) Nevenka Fernández, primer cargo político en ganar un caso por acoso sexual. El reconocimiento coincide con el caso del alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, al que una exedil acusa por el mismo delito. La víctima asegura que pidió ayuda a su partido, el PP, pero este no solo no se la concedió sino que la presionó para que no denunciara. La actual presidenta del Observatorio es Esther Rojo, vocal conservadora propuesta por ese partido.
Aparte del Consejo, que lo preside, el Observatorio está integrado por los ministerios de Presidencia y Justicia, el de Igualdad, el del Interior, la Fiscalía General del Estado, todas las comunidades con competencias transferidas en materia de Justicia, el Consejo General de la Abogacía Española y el Consejo General de Procuradores. Los representantes de todas esas instituciones decidieron por mayoría el pasado diciembre otorgar uno de esos premios a Adolfo Barreda.
Al penalista que defendió a Nevenka Fernández le correspondió la mención especial Soledad Cazorla (la primera fiscal de Sala de Violencia contra la Mujer y un referente en la lucha contra la violencia machista, fallecida en 2015), dedicada expresamente a profesionales que combaten la violencia machista desde el mundo del derecho. El Observatorio valora entre los méritos del premiado, "su dilatada carrera profesional" centrada "en la defensa de los derechos humanos y, de forma muy activa, en la defensa del derecho a la igualdad entre hombres y mujeres".
Barreda ejerció la acusación particular en nombre de Nevenka Fernández, la concejala del PP de Ponferrada (León) que denunció por abusos al alcalde de ese municipio y compañero de partido Ismael Álvarez. Gracias a su asesoramiento, Fernández se convirtió en la primera mujer en España en conseguir una sentencia condenatoria por acoso sexual de un cargo político –el 30 de mayo de 2002– lo que, según fuentes del Consejo, "sentó un importante precedente y puso de relieve la necesidad de abordar la realidad de la discriminación de la mujer en todos los ámbitos".
La resolución, además, causó un gran impacto al poner de manifiesto la importancia de denunciar el acoso sexual y transmitir la necesidad de rechazar este tipo de conductas. Fuentes del Observatorio recuerdan que el proceso se produjo hace más de 20 años, cuando la concienciación social sobre estos delitos era mucho menor que hoy en día. Nevenka se tuvo que enfrentar a todo un examen sobre su pasado e inadmisibles insinuaciones sobre su moralidad, pero acabó ganando el caso. Además de Barreda, los premiados son la activista maliense contra la violencia y la mutilación genital femenina Aminata Soucko y el Defensor del Pueblo.
Paralelismos 24 años después
El premio al que fuera el abogado de Nevenka Fernández coincide con un caso de gran paralelismo que le da una enorme carga de actualidad, aunque el fallo del jurado se produjo antes de que saltara a los medios. Otra exedil del PP se ha querellado esta misma semana contra otro alcalde de ese mismo partido, el de Móstoles (Madrid), Manuel Bautista. Le achaca acoso sexual y laboral y otros cuatro delitos más. Al igual que hace 24 años en el caso Nevenka, en el del regidor de esta ciudad del cinturón de la capital, el partido que actualmente dirige Alberto Núñez Feijóo negó el apoyo que reclamó la víctima cuando denunció su infierno, según adelantó el diario El País el pasado 4 de febrero, y la conminó a no denunciar.
"El amparo del partido pasa por que te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", le dijo la vicesecretaria de Organización del PP de Madrid y número tres de esa formación en la Comunidad, Ana Millán. También escribió a la presidenta madrileña y líder autonómica de su partido, lsabel Díaz Ayuso, que, sin embargo, la remitió a su número dos, Alfonso Serrano. "Una denuncia pública o judicial te afectaría a ti", le advirtió el secretario general del PP de Madrid cuando se reunió con ella. Tras su denuncia pública, Serrano la acusó el pasado 6 de febrero de actuar "de mala fe" y amenazó con emprender acciones legales.
Como en el caso de la exconcejal de Ponferrada, en el de Móstoles ha sido la víctima la que ha terminado dejando su cargo y el partido que, según su denuncia, se negó a ayudarla. Nevenka Fernández, con el asesoramiento de Barreda, logró la condena de Ismael Álvarez, la primera por acoso sexual contra un cargo público. Pero tras dejar el gobierno local, ante las dificultades de encontrar trabajo, tuvo que emigrar al Reino Unido y luego a Irlanda. La denuncia de la exconcejala mostoleña se produce en medio de nuevos ataques por parte del consistorio al que perteneció hasta 2024. El coordinador de Recursos Humanos del Ayuntamiento, Alfonso Pérez Boix, un cargo de confianza del alcalde y presunto victimario se refirió a ella en X como "pájara miserable".