Ginebras: "Antes hacíamos las canciones de fiesta, ahora las escribimos de resaca"

Juls, Sandra, Magüi y Raquel, integrantes de Ginebras.

Puede parecer un poco mentira, pero Ginebras van rumbo a su primera década de vida como banda y, alcanzada la treintena, es como si se hubieran dado cuenta en su tercer disco de que el tiempo también terminará alcanzándolas a ellas. Algo de eso hay en Donde nada es para tanto (Vanana Records, 2026), un álbum que no se olvida de la diversión pero, valga la contradicción, abre las puertas a la introspección. Son, en definitiva, cosas de la edad que ellas mismas nos van a contar, pues hablamos con Magüi Berto (voz y guitarra), Sandra Sabater (guitarra solista), Raquel López (bajo) y Juls Acosta (batería).

Siempre se ha dicho que el tercero es el LP verdaderamente importante para una banda, por aquello de reconfirmar. ¿Se sigue diciendo eso?

SANDRA: Efectivamente, en el momento en el que ya nos pusimos a trabajar en el tercer disco, nos llegó esta información y la presión se hizo muy real. Encima, nos pilló en un momento en el que queríamos quizás no cambiar completamente, porque este disco sigue sonando a lo que siempre ha sonado Ginebras, pero sí darle un enfoque distinto en las letras. Por eso, hubo varias conversaciones para ubicarnos y estar las cuatro a la par. También creo que con la nueva forma de consumir música quizás eso ha cambiado un poco, con tanto single, tantas canciones que quedan fuera de los discos. Hay que quitar ya esa etiqueta al tercer disco para que la gente que venga detrás de nosotras no sienta la presión.

Es que la presión ha cambiado, ahora aparece al sentir la obligación de estar publicando canciones y estar presente en redes sociales todo el tiempo. De ahí también lo de anunciar que vas a estar un año sin hacer nada, como si fuera una separación.

S: De hecho, ahora se está hablando mucho de Lori Meyers, que va a sacar discos después de seis años y no han dicho nada entre el anterior y este. No dijeron 'nos vamos a retirar por un tiempo', ni 'vamos a parar seis años hasta el siguiente disco'. Si acaso, mola decir 'este es el último concierto de esta gira'...

JULS: Son procesos creativos lógicos, hay que parar para crear.

RAQUEL: Se trata de avisar si no vas a tocar nunca más. Eso sí. 

Hay una parte de culpa y de merecimiento que aparece cada vez que tienes un éxito. ¿Me lo merezco o no me lo merezco?

Sandra Sabater

El caso es que los discos, casi siempre, como este, llegan. Y aquí encontramos la diversión que esperamos, pero también un lugar seguro donde estar después de la fiesta.

J: (Risas). Sí. Este disco refleja lo que nos ha pasado estos años y, al final, forma parte del crecimiento personal e incluso profesional de la banda. Así hemos conseguido, aparte de una evolución a un sonido diferente, hablar de otras cosas quizás menos banales, por decirlo de alguna manera, un poco más serias, manteniendo ese punto más festivo.

También hay un momento en el que decís "solo te pasa que tienes 30 años". ¿Hay un poco de crisis ahí?

R: Es completamente por eso. No son los 30 en sí, porque cada persona lleva sus años de una manera, pero a nosotras, tanto a nivel personal como de banda, nos van pasando cosas diferentes. Sandra y Magüi tenían 22 años cuando empezamos y a esa edad te pasan unas cosas que son las que contamos en los dos primeros discos, más de fiesta, pero cuando llegas a los 30 cambia la etapa vital. Antes era más de vamos a salir de fiesta, lo que no quiere decir que ahora no haya...

S: Es como que antes escribíamos las canciones en las copas de antes de la fiesta y ahora las escribimos de resaca.

J: ¡Sí! (risas). O antes nos juntábamos con nuestras amigas para hablar de cosas más de fiesta, de "me he liado con no sé quién", y ahora hay más emociones.

MAGÜI: Ahora es "creo que estoy embarazada" (risas).

S: O "yo me quiero casar pero mi chico no, no sé si mudarme de ciudad para vivir con mi pareja o dejarlo..."

R: Ay, que yo estoy ya camino de los 40 casi.

S: Y estás ya pensando más en divorcios (risas).

J: Tenemos amigas y amigos que tienen cuarenta y tantos y nos dicen que están en crisis total.

M: ¿Conclusión? Siempre hay crisis.

Pues a disfrutar del momento. 

S: A disfrutar y a hacer música generacional de la edad que tengamos. Y ahora tenemos 30.

R: Y hay una cosa guay de nuestra música, que es que cualquiera se puede identificar con ella, da igual su edad, haya pasado o no los 30.

S: Si no los has pasado te quedas con cosas de la música y, si ya los has pasado, con la nostalgia. Creo, además, que muchas veces hay una intención de hacer que una canción sea excesivamente universal para que todo el mundo se sienta identificado, cuando un tema cuenta tu realidad de ahora y ya está. No intenta que todo el mundo se pueda sentir identificado, porque entonces al final se desdibuja y queda vacía. 

La intimidad es lo más universal en realidad.

S: Completamente, y seguro va a hacer que conectes mucho más con mucha más gente que si lo haces intencionadamente. 

¿Por eso este disco, que es en esencia un diario de vosotras cuatro, empieza con Mi diario? Una canción en la que os dais cuenta de que en esas páginas para el recuerdo solo habéis escrito cuando estabais "en la mierda" y no en momentos felices. ¿Igual tenemos que vivir más el presente y ya está, sin pensar tanto en el futuro ni en el pasado?

M: Desde que hicimos esa canción, nos ha cambiado un poco el chip. Veníamos algunas de una época un poco flojita pero, claro, entre todas esas cosas malas que estaban pasando, también pasaban cosas buenas. Que ya no es tanto, que también, el hecho de "no las estoy escribiendo porque me lo estoy pasando súper bien y no voy a perder tiempo en esto", sino incluso recordarte a ti misma "vale, esto ha sido malo, pero es que no podemos olvidar todas las cosas increíbles que nos han pasado como Ginebras". Porque hemos tenido logros profesionales increíbles.

Bueno, es que uno tiene también que aceptar el éxito, no solamente los fracasos y los rechazos. Pero eso ya lo sabéis, porque otra canción es Rechazada viva. ¿No le damos el mismo valor a los logros que al rechazo?

S: No. Hay una parte de culpa y de merecimiento que aparece cada vez que tienes un éxito. ¿Me lo merezco o no me lo merezco?

R: Ahí creo que hay también una parte de fardar, o no querer fardar. Siempre está la idea de no querer decir algo en plan "igual no me lo merezco", pero es que igual sí que me lo merezco y no pasa nada. Lo único es no ser pesada y restregar a la gente como el típico niño en el colegio que ha sacado un 9 preguntando al resto "¿y tú qué has sacado?" Ahora nos han nominado a los premios de la Academia de la Música y está bien porque así ha pasado.

Hay canciones que relacionadas como Intervención, Gigantes o Con las chicas en Berlín. ¿Es la amistad y tener una red de apoyo y cuidados el hilo conductor de este álbum?

S: Literal, sí. Creo que también al ser cuatro y al querer sentirnos todas un poco identificadas con las canciones, la amistad es un elemento conductor que por supuesto está. Y cuando escuchas el tracklist antes de elegir las canciones del disco, que tendríamos unas 30, y quieres que tenga un concepto sin ser un trabajo conceptual, al final las que hablan de la amistad tienen un sentido. Pero es porque nos sale, porque nos hemos apoyado mucho entre nosotras para muchas cosas, tanto en lo bueno como en lo malo.

J: Y, básicamente, cuando hemos estado mal quienes han estado ahí ha sido nuestra red más cercana para tirar y ponernos los pies en la tierra. 

S: Y a veces tampoco se sabe muy bien cómo agradecer eso. Personalmente, cuando no sé cómo agradecer o decir algo, lo escribo en una canción. Y este disco es también, sin tener las palabras, para decirle a nuestras amigas, o decírnoslo entre nosotras, gracias por haber estado ahí.

M: Al final, Con las chicas en Berlín es un regalo a nuestras amigas. De hecho, poder cantar con ellas una canción que va sobre ellas es un regalo para ambas.

R: Y este es nuestro primer disco que habla de amor romántico, en concreto sobre una ruptura, y la canción se llama Gigantes, no Pepito o Pepita. Se llama Gigantes porque a pesar de hablar de una ruptura de una relación de pareja, ahí está la red de amigas que te sostienen. Evidentemente, Ginebras es eso, y aunque hablemos de otros temas, al final inevitablemente nos vamos a la amistad de manera natural. 

S: Y a lo positivo.

¿Puede una canción ser medicina de la buena que te ayude a ver el lado positivo de la vida?

M: Lo más increíble, de hacer lo que hacemos, lo que me vuela la cabeza, es que yo desde mis entrañas escriba una canción sobre algo que me ha causado muchísimo dolor y de repente alguien la escuche y piense que estoy hablando de lo que le ha pasado a ella. Puedo decir que a mí hay canciones que me han salvado la vida, me han dado esperanza, me han inspirado a hacer cosas y a ser mejor, y habiendo experimentado eso en mi propia carne, me parece loquísimo que pase ahora al revés. Es muy fuerte porque yo pienso en Gigantes y pienso en mí misma, en mi habitación, súper triste, al piano llorando, y ahora que todo está bien a lo mejor ayuda a alguien que está pasando por lo mismo.

¿Y qué canciones os han salvado la vida a vosotras?

S: Yo una vez le dije a Guille Milkyway, de La Casa Azul, que son la única banda que me pondría después de un funeral y me levantaría el ánimo. Creo honestamente que serían los únicos que podrían salvarme de un día de mierda. 

J: Yo te podría decir que cuando estuve bastante baja en mi vida me puse en bucle Mierda de filosofía, de Robe, porque me parecía todo una mierda.

M: Es que pueden ser canciones que acompañen ese mood depresivo que llevas, o al revés, quieres escuchar otras alegres. Yo he escuchado a Elton John desde que tengo uso de razón y, para mí, escucharle es un lugar seguro.

S: Incluso escuchar Ansiedad, nuestra propia canción, nos ha podido ayudar a nosotras mismas, además de haber ayudado a otra mucha gente. Y que te lo digan es muy fuerte.

R: A mí me ha pasado con Miranda! y la canción de Don, en concreto. Pero da igual, el hecho es que de repente te conectas con otras personas y te sientes más acompañada en lo que te esté pasando. Y de ahí también el título de Donde nada es para tanto como lugar seguro.

Podemos coger en un festival a alguna banda de amigos y hacerles una entrevista en plan '¿y cómo es estar en un grupo de chicos?'

Magüi Berto

En una entrevista que os hicimos en 2021 encuentro este titular: "Ojalá se nos deje de analizar y observar por ser una banda de chicas". En otra de 2023, este otro: "Va a haber más mujeres cabezas de cartel en los grandes festivales, el cambio está aquí". Y yo me pregunto: ¿Hasta qué punto estáis cansadas de que la prensa os pregunte por este tipo de cosas? Porque ya habéis hablado miles de veces sobre el machismo, es momento de cambiar el enfoque.

M: Lo de los titulares es una cosa con la que yo no puedo. Hay entrevistas de hace dos semanas donde nos siguen sacando esos titulares, es que es una vergüenza.

S: En todas las entrevistas nos dicen que es solo una pregunta, pero recientemente hemos hecho veinte y en quince el titular termina siendo el de la banda de chicas.

M: Es que te hacen una pregunta sobre eso y lo ponen de titular. ¿Pero te he estado una hora hablando de mi música para que pongas esta mierda?

R: Yo entiendo que haya que hablar de esto, pero si lo pones de titular al final estás poniendo el foco ahí. Nosotras no queremos dejar de hablar de ello porque al final somos mujeres y es súper gratificante ver a niñas que se ven representadas en nosotras y todo lo que conlleva, ver que estamos ayudando a que haya más mujeres en los escenarios, no por nada, sino porque estamos nosotras ahí. Eso está genial. Pero nosotras queremos tener nuestra carrera, y la tenemos, y hemos hecho este disco, aparte de ser mujeres.

M: Que no vaya eso por delante de la música, porque a veces parece que es eso, como si un grupo de chicas fuese un género.

S: Por favor, no pongamos el foco exclusivamente ahí, todo lo que hablamos tiene importancia. ¿Por qué solo se destaca eso, cuando además acaba yendo en sentido contrario a lo que se pregunta?.

A lo mejor una posibilidad que puede tocar ahora, pasada ya la fase de la que venimos, es llevar al titular esa queja. Y también dejar de preguntar a las mujeres por la presencia femenina en la música y preguntar a los hombres promotores de conciertos y organizadores de festivales.

R: Sí. Pero yo sí creo que ha sido necesario hacerlo, que estuvo bien en su momento, pero hay que parar.

M: O cambiar el enfoque, efectivamente. Es que nos sacaron hace nada un titular que era algo como "debería haber más mujeres sobre los escenarios", y eso no aporta nada.

R: Y es el 0,001% de la entrevista.

M: Es importante cómo se formulan y se proponen esas preguntas, pero como puedes observar, hay cierto hartazgo (risas).

S: También porque son siete años hablando sobre las mujeres.

M: Es que no puede ser que a día de hoy todavía pregunten cómo es ser una mujer en la música.

S: El enfoque de la prensa ha cambiado, nos estamos dando cuenta de eso, y cada vez el tema se reduce más en la entrevista. Pero nuestro enfado aún es por los titulares.

Los periodistas también podemos dejar de comparar a las mujeres solo con el cajón de las mujeres y a los hombres con el de los hombres.

M: Mira, podemos coger en un festival a alguna banda de amigos y hacerles una entrevista en plan "¿y cómo es estar en un grupo de chicos?" (risas).

Bueno, es que la vida da muchas vueltas. Y Vueltas es otra de las canciones de este disco que os resume muy bien. Porque sois un grupo que empezó con canciones muy divertidas en pandemia y ya estáis en otra cosa. ¿Es lo mismo el éxito para Ginebras en 2026 que cuando empezabais? Ya habéis tocado hasta en el WiZink Center (ahora Movistar Arena), que se ha convertido en la medida del éxito, pero ya no vale con una, hay que llenarlo 17 veces.

S: Hacer una residencia (risas). El éxito es que sigamos vivas y juntas.

M: Esto se dice mucho, pero el éxito es vivir de la música, porque cuando empezamos no había ninguna pretensión aparte de pasarlo bien.

S: Sí teníamos pretensiones, como tocar en la Sala Siroco (risas). Pero es que eso se cumplió muy pronto.

M: Es verdad, pero es que yo en ningún momento pensaba vivir de esto. El otro día en una entrevista alguien decía "no era mi sueño, porque nunca lo soñé". Me parece muy loco que la música te dé para ir a hacer la compra al supermercado, así que todo lo que venga será bienvenido.

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R: A día de hoy, me parece mucho más exitoso que hayamos sacado un disco diciendo lo que queremos decir, vistiéndonos como nos queremos vestir y que, aún cambiando, podamos seguir dedicándonos a la música porque seguimos teniendo a un montón de gente detrás. Para mí, eso es el éxito, poder seguir haciendo las cosas sin forzar nada, ser fiel a ti misma y seguir con tu carrera, más que el WiZink o lo que sea. Una vez dijimos de broma "queremos proyectar nuestras caras en la luna" (risas), y aún así, me parece más exitoso esto.

S: Siempre decimos "ojalá un Goya". Pero eso son como tareas, cosas que nos gustarían, pero el éxito es vivir de esto, porque ya es muy loco que te dediques a hacer canciones, tocarlas en un escenario y que te paguen por ello. 

M: ¡Y con tus amigas!

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