“Cuando invertimos en humanidad, todos salimos ganando”: infoLibre analiza el papel fundamental de la cooperación
Vivimos en tiempos inciertos y convulsos, atenazados por numerosos conflictos bélicos y realidades que debemos enfrentar como la crisis del cambio climático, la hambruna y, en general, una brecha que cada vez separa más las clases sociales. En este contexto, la cooperación internacional, un mecanismo básico para que el mundo sea un lugar más justo y seguro, plantea numerosas dudas, suspicacias e, incluso, narrativas que alteran su importancia y aumentan la desconfianza.
¿Para qué sirve la cooperación internacional?, ¿es un lujo, como algunos afirman, en tiempos de apuros internos? Una tensión palpable que solo se combate a través de la información y el diálogo entre voces expertas. Es el caso del nuevo foro de infoLibre en colaboración con AECID: ‘España y la cooperación internacional: qué se hace y por qué importa’.
“Invertir en cooperación es invertir en nosotros mismos”
El foro ha comenzado con una charla entre Virginia P. Alonso, directora de infoLibre y el director de AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), Antón Leis. Durante la misma, Leis ha puesto nombre y cifras a una política que, aunque haya quien la vea como un derroche, apenas supone el 0,15% del gasto público español; y, a pesar de que es una cifra pequeña, consigue generar estabilidad en un mundo interconectado. Porque, como afirma Alonso, “es una inversión muy pequeña para el impacto que tiene; invertir en cooperación es invertir en nosotros mismos, en nuestra propia sociedad, en la convivencia internacional, en el desarrollo de los pueblos”.
“No es un ‘adorno’ de la política exterior, es un pilar central”, una idea que resume el enfoque del Gobierno tras la aprobación de una nueva ley de cooperación en 2023, que viene a reforzar su carácter estructural dentro de la acción exterior española.
Es “solidaridad desde la empatía”, subrayando además que el alcance de la misma va más allá de minimizar la brecha de desigualdad: “La cooperación internacional es un ejercicio de responsabilidad. Un mundo más justo es un mundo más estable, y un mundo más estable es un mundo más seguro”. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, impulsados por organismos como Naciones Unidas, así lo confirman, estableciendo una relación directa entre pobreza, clima, salud y gobernanza.
Los recortes en ayuda internacional han tardado poco en salir y han mostrado sus consecuencias con contundencia: Leis ha citado estudios publicados en The Lancet que advierten que hasta 23 millones de personas podrían morir como consecuencia de estos recortes, sobre todo por parte de grandes donantes.
Otro dato preocupante: “2025 podría ser el primer año en más de un siglo en el que aumenta la mortalidad infantil a nivel global”. Según explicó, alrededor de 4,8 millones de niños murieron antes de los cinco años, rompiendo una tendencia histórica de mejora.
Gran parte de los avances previos se han logrado gracias a iniciativas internacionales como Gavi, la Alianza Global de vacunas o el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, que dependen en gran medida de la cooperación internacional.
El papel de AECID en la cooperación internacional
¿Cómo actúa AECID? Frente a la percepción de lentitud institucional, Leis ha defendido la capacidad de reacción que tenemos en España. Un ejemplo: la activación de ayuda humanitaria en Líbano “a las pocas horas” de un ataque reciente, con un paquete de ayudas inicial de nueve millones de euros.
Leis estructuró la actividad de AECID en tres pilares fundamentales.
Acción humanitaria: salva vidas en crisis inmediatas.
Cooperación para el desarrollo, centrada en inversiones a largo plazo. “Muchas veces, invertir un euro en prevención de crisis ahorra 10 euros de respuesta humanitaria más tarde”.
Educación para la ciudadanía global para difundir conciencia social.
Desinformación y narrativas alteradas
Cualquier área informativa es susceptible de bulos y la cooperación internacional no iba a ser menos. El director de AECID ha denunciado la circulación de noticias falsas como el gasto de 1.000 millones en problemas medioambientales en el Caribe, cuando, en realidad, fue de un millón.
También desmontó erróneas interpretaciones por parte de la AIReF sobre el control del gasto: “No hay dinero sin control; hay distintos canales de ejecución, muchos a través de organismos internacionales como la Unión Europea”.
Para contrarrestar la desinformación, la AECID prepara un portal de datos abierto para que el público pueda consultar proyectos, países, beneficiarios y el impacto que provocan dichos proyectos.
“¿Qué país queremos ser?”
Una pregunta para la reflexión con la que se cerraba el diálogo. “¿Queremos ser un país pequeño, que se encierra en sí mismo, o un país grande que influye en el mundo y protege a sus ciudadanos también fuera?”.
Una pregunta que conecta con el preámbulo de la Constitución Española, donde se recoge el compromiso con la cooperación entre los pueblos.
En la segunda parte del foro se desarrolló una mesa de debate, moderada por Nacho Calle, subdirector de infoLibre, y con la participación de Jesús Rogado, subdirector de Contextos Humanitarios y Diplomacia Humanitaria, AECID; Mario Fanjul, coordinador de la Oficina de Cooperación Española de Etiopía; Iliana Olivié, profesora titular en la Universidad Complutense de Madrid, investigadora principal en el Real Instituto Elcano y directora del European Think Tanks Group (ETTG), y Arantxa Osés, responsable de incidencia en Programas y Política Exterior de Save the Children España.
En un contexto en el que hay más de 300 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria y más de 130 conflictos activos, la acción sobre el terreno marca la diferencia. Arantxa Osés lo confirma: “Lo que cambia cuando hay cooperación sobre el terreno son las vidas de las personas”.
El alcance de estas intervenciones es muy amplio, desde el acceso a mejores servicios sanitarios hasta la mejora de los ingresos y la protección de colectivos vulnerables: “Generamos un cambio en la vida de personas, generamos paz, generamos estabilidad, generamos prosperidad”, se explica desde la experiencia directa en terreno, subrayando además que ese impacto “irradia más allá” de los países donde se actúa, aseguró Mario Fanjul.
Este impacto de la colaboración en el terreno convive con un escenario de presión creciente. El aumento de las necesidades coincide con una reducción de fondos por parte de los grandes donantes internacionales. Las organizaciones sobre el terreno trabajan también bajo esta misma tensión. La ayuda se dirige hacia donde las necesidades son mayores, pero los recursos son cada vez más limitados: “Trabajamos en base a necesidades y priorizamos allí donde hay necesidades sin cubrir”, aseguró Arantxa Osés.
Además, los proyectos parecen que se solapan, se superponen. La propia Osés ha comentado que “parte del trabajo hecho el año pasado no fue tanto para responder a crisis, sino para intentar sostener sistemas que ya estaban en riesgo de romperse”.
El caso de Etiopía: cuando la financiación determina vidas
La situación en Etiopía refleja cómo impacta la cooperación internacional. En la actualidad, este país africano con más de 110 millones de habitantes, “unas 30 millones de personas han visto reducido su acceso a la salud por una decisión unilateral de desfinanciación”, lamenta Fanjul.
Gracias a proyectos de cooperación internacional, solo en Etiopía 150.000 familias productoras mejoraron sus ingresos gracias a programas agrícolas, piscicultura y ganadería y 300.000 niñas y mujeres viven ahora libres de mutilación genital femenina. “Generamos un cambio en la vida de personas, generamos paz, generamos estabilidad, generamos prosperidad; que esta situación y este cambio irradian más allá de Etiopía, irradian en la región, en el continente y por el continente también irradia a nivel global”, asegura Fanjul.
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En un mundo hiperconectado, la cooperación internacional es una inversión que nos beneficia a todos: “Mejorar y apoyar los sistemas de salud en Etiopía, en Asia, en América Latina genera un impacto positivo en la salud de todos los españoles y españolas”, concluye Fanjul.
La transparencia es esencial
Desde el propio sector se reconoce que, más allá de que exista un problema de comunicación, existe una falta de claridad, señalando que el lenguaje técnico y la burocracia han dificultado trasladar el impacto real de los proyectos a la ciudadanía. Hay que ponerse en marcha y trasladar de manera clara y certera cómo repercute la cooperación entre los países. Así lo ha manifestado Jesús Rogado: “Tenemos que hacer autocrítica y contar mejor las cosas; es cierto que la acción humanitaria es un ámbito bastante técnico, aunque yo creo que todo el mundo puede entender cuáles son las necesidades cuando ve imágenes de guerra”.
“La acción humanitaria es la red de seguridad que entra cuando todo lo demás falla”. Esta frase de Iliana Olivié deja claro por qué la cooperación internacional es esencial. Es la herramienta que responde a un sistema global cada vez más inestable y frágil. Como afirmó en un momento Fanjul, “Invertir en cooperación es invertir en humanidad, y cuando invertimos en humanidad, todos salimos ganando”.