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Librepensadores

¿Un error?

Mario Diego

Tengo un especial apego por infoLibre, y ese apego lo extiendo al conjunto de los colaboradores del periódico, ya sean permanentes u ocasionales. Tengo que decir Mediapart (medio digital francés y referente en la constitución de InfoLibre) no es ajeno a ese apego. Como no puede ser de otra manera, las cabezas visibles del periódico atraen mi atención cuando participan en alguna tertulia o son invitados a alguna emisión.

Llevo apoyando este periódico cuatro años y no lo lamento. Comparte junto a la revista bimensual asturiana Atlántica XXII el lugar reservado a lo que en francés se denomina livre de chevet, aunque no se trate de libros. Este apego y apoyo no es extensible a la línea editorial del periódico. Si comparto una parte importante de sus valores, no es el caso con sus inclinaciones políticas. Precisamente, es el artículo de Jesús Camino del segundo (y evitable) error lo que ha motivado este artículo de opinión.

Antes de comenzar, tengo que dar las gracias a la redacción del periódico por publicar mis artículos de opinión hasta ahora, salvo alguna excepción, y que pienso debida a razones ajenas a la tesis política defendida en dichos artículos, siempre he sido publicado. Está claro que la línea editorial del periódico es socialdemócrata. No es un insulto, es una caracterización política utilizando el debido vocabulario político establecido.

¿Qué quiero decir con esto? Que al igual que yo, cada cual puede optar por la proposición política que más le convenga. Y si hay lectores o socios que tenían dudas sobre la tendencia política editorialista, este artículo de Jesús lo deja bien claro. De hecho para ser honesto, tengo que reconocer que su opinión –y sentimiento en general– es mayoritaria entre la izquierda. La mía es más que minoritaria: extra-minoritaria.

Jesús, podría haberme conformado con escribir un comentario a tu artículo en el espacio reservado a este efecto, pero hubiese resultado un poco pesado en ese marco. Antes que nada ya niego la mayor, el concepto de que sería un error, tanto la primera vez como la segunda. Tanto la primera vez como la segunda, el objetivo del PSOE como de Unidos Podemos, no era de ver qué sería mejor para el conjunto de la población, pero quien sería el primer partido de izquierda, “PSOE first” o “UP first” para parafrasear alguien del que mucho se habla en estos momentos.

Quizás sea yo quien te preste intenciones que no tienes, pero tu manera de afirmar que es un error, supone que no es voluntario. En cuanto al indudable frote de manos del PP, permíteme dudar. ¿Crees realmente que éste tendría alguna dificultad en explicar por qué se opone a elevar los recursos de comunidades y ayuntamientos aunque las elecciones estén a la vuelta de la esquina? Sé que para aquellos que, como tú, comparten la idea de que no hay otra vía que la propuesta por la socialdemocracia, esta situación es enervante. Ver dos partidos que se proclaman de izquierda y que fundamentalmente defienden la misma idea reformista para cambiar la sociedad os estremece.

Tú mismo lo dices, lo que tendría que ser prioritario “es dar solidez a la alternativa por la izquierda e intentar de trasladar a la ciudadanía que es posible otra forma de gobierno”. Sí, es posible gobernar de otra manera, siempre y cuando los poderosos, los que realmente detentan el poder, lo permitan. Mientras esa izquierda a la que tú invocas no quiera salir de ese marco, las capas más castigadas seguirán siendo castigadas. La política es así, Jesús. No hay sitio para dos clases antagonistas como son la clase trabajadora y la burguesía. O domina una o domina la otra. La burguesía nunca ha sido razonable. Con lo cual, el término medio, a lo más, es un deseo, respetable, no me cabe la menor duda, pero en ningún caso posible.

Que no te quepa la menor duda, el bipartidismo aún está ahí. Es más he sido uno de los raros que defendió en su época y en esta columna de librepensadores, que al contrario de lo que se podía creer, el bipartidismo no estaba muerto.

En las peores condiciones posibles, este último ha logrado pasarse el relevo. Las posibilidades de éxito de la moción de censura eran nulas, la derecha vía el PNV y PDeCAT se encargó de facilitarla. No, Jesús, el error no puede evitarse porque no es un error. El conjunto del arco político está en campaña electoral desde 2015 y lo que está en juego no es el bienestar de los desheredados pero quien tendrá el privilegio de gestionar de la mejor manera los intereses de los poderosos.

No os precipitéis a citarnos Portugal como ejemplo. Ya lo habéis hecho en otras ocasiones y en una de ellas el desenlace ha sido fatal, tanto para los políticos razonables y sensatos de izquierda, como para la clase trabajadora. Me refiero a Chile. No quiero decir que Portugal acabará como acabó Chile, si no que quienes sacan realmente beneficios consecuentes no sean precisamente aquellos que más los necesiten. _____________________

Mario Diego es socio de infoLibre

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