PLAN PRESUPUESTARIO 2020

El Gobierno prevé recaudar en 2020 por el impuesto de sociedades un 30% menos que antes de la crisis

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero.

El Gobierno envió este martes a Bruselas su Plan Presupuestario para 2020, que prevé un récord de recaudación tributaria, con un crecimiento de los ingresos procedentes de los impuestos del 4,8%. Son dos décimas por encima de la previsión de mejora para este año, pese a la ralentización económica, que ha llevado al Ejecutivo a revisar a la baja la expectativa de alza del PIB, una décima tanto para este año –hasta el 2,1%– como para el próximo, cuando –hasta el 1,8%–.

Y pese a que el plan repite una y otra vez que construye sus previsiones sobre la base de “un escenario fiscal inercial”, que le impide incorporar medidas adicionales en materia de ingresos. Por ejemplo, los nuevos impuestos que el Gobierno aprobó a principios de año pero no pudo poner en marcha y que habrían supuesto un aumento de la recaudación de 5.654 millones de euros, según sus propios cálculos. Sin embargo, el Ejecutivo se apoya en la fase “expansiva” en que aún se encuentra España, con un crecimiento del PIB que casi dobla la media de la zona euro, para sustentar el aumento de la recaudación, según explicó la ministra de Economía, Nadia Calviño, en una entrevista en Radio Nacional de España. El ciclo económico, ha dicho, tiene “más recorrido” en España, por lo que podrá crecer más tiempo y de forma “mucho más equilibrada”, gracias a una demanda interna “más dinámica”, más exportaciones y una mejor capacidad de financiación.

Así, el Gobierno prevé que la recaudación del IRPF aumente un 5,9% en 2020, un poco menos que este año, cuando calcula que suba un 6,2%. Esas tres décimas de caída las atribuye a una “suave ralentización” de los salarios, que perderán una décima, así como al menor crecimiento del empleo: un 2% en lugar del 2,3% esperado en 2019. En 2018, Hacienda ingresó por el impuesto sobre la renta un total de 82.858 millones de euros, que deberían elevarse a 86.126 millones este año si se cumplen las previsiones del Ejecutivo.

Mucho menos crecerá la recaudación del impuesto sobre sociedades, que pagan las empresas por sus beneficios. Según el Ejecutivo, se elevará un 2,3% en 2020, por lo que alcanzará los 31.205 millones de euros. La cifra es la más alta desde que estalló la crisis, pero aún queda lejos –un 30,4% por debajo– de la cifra récord de 44.823 millones que las empresas ingresaron en Hacienda en 2007, en pleno boom económico.

Si las previsiones del Ejecutivo se cumplen, el Estado podrá ingresar un total de 228.725 millones de euros en 2020, lo que también se convertiría en la mayor recaudación tributaria desde 2007. Además, las cotizaciones sociales también aumentarán, de forma que representarán el 12,8% del PIB este año, cuatro décimas más que en 2018. Pero la desaceleración dejará su crecimiento en sólo una décima más del PIB para 2020. Una de las cifras que no ha variado el Ejecutivo respecto a las que envió a Bruselas el pasado mes de abril es la tasa de parotasa de paro prevista: el 13,8% este año y el 12,3% el próximo. Aún lejos, también, del 8% de 2007.

Más gasto en pensiones y sueldos de funcionarios

Con esos recursos, el Gobierno deberá sufragar unos gastos que equivaldrán al 41,3% del PIB tanto este mismo ejercicio como el próximo. Entre los capítulos de gasto más importantes se encuentra la subida de sueldo de los funcionarios, que absorberá 3.264 millones de euros. Se cumple así el acuerdo firmado en 2018 por el Ejecutivo con los sindicatos para aumentar el salario de los empleados públicos un 2,25%. También se destinarán 1.404 millones de euros a actualizar las pensiones: 1.263 millones corresponden al alza del 0,9% que el Gobierno ha comprometido para 2020. Ese aumento, asegura, equivale al incremento previsto del IPC para este año, pese a que en septiembre la inflación ha caído al 0,1%. En todo caso, esa mejora será superior, de nuevo, al 0,25% que crecieron las pensiones públicas desde 2014 hasta 2017, tras la reforma del Gobierno del PP y el abandono del IPC como unidad de revalorización. En 2018 el Ejecutivo de Mariano Rajoy soslayó su propio sistema de actualización y subió las prestaciones contributivas un 1,6%, de nuevo en línea con el IPC, y un 3% las mínimas y las no contributivas. En 2019 la cuantía de las pensiones se ha elevado un 1,7%.

También habrá que pagar 336 millones de euros más por la ampliación del permiso de paternidad de ocho a 12 semanas, así como 400 millones por el subsidio para mayores de 52 años, cuyo acceso había restringido el anterior Gobierno a los mayores de 55 años. En total, a protección social se dedicará una cantidad equivalente al 17,2% del PIB. Y a inversiones, el 2,1%. Las elecciones costarán 470 millones de euros y sufragar los gastos ocasionados por la gota fría o DANA, 774 millones más.

Como los gastos superarán a los ingresos –41,3% del PIB frente al 39,3% este año, y 41,3% frente al 39,6% en 2020– el déficit calculado por el Gobierno será del 2% del PIB en 2019 y del 1,7% en 2020. Es decir, el Ejecutivo ha mantenido su previsión inicial para este ejercicio, pero empeora en seis décimas el del próximo. Aun así, continúa siendo más optimista que la Comisión Europea, que ha establecido un déficit para España del 2,3% este año y del 2% en 2020.

Igualmente ha modificado el Gobierno a la baja su pronóstico sobre la deuda pública. Acaba de enviar a Bruselas una previsión del 95,9% del PIB para el ejercicio en curso, una décima por encima de la que mandó el pasado mes de abril. Para el año próximo calcula que se quedará en el 94,6%, seis décimas más de lo que calculó esta primavera.

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