ESCÁNDALO VOLKSWAGEN

Industria ignora cuántas ayudas del Plan PIVE deberá devolver Seat por el fraude de las emisiones

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria.

El ministro de Industria, José Manuel Soria, reclamará a Seat que devuelva las ayudas para vehículos eficientes, los conocidos como planes PIVE, de los automóviles que incorporan el software que falsea las emisiones contaminantes. La última edición del plan, la octava, alcanza los 225 millones de euros, pero Industria desconoce el importe de las subvenciones concedidas por la compra de uno de estos vehículos, en teoría eficientes y en la práctica hasta cinco veces más contaminantes, que Seat tendrá que reintegrar. El ministerio continúa “a la espera” de que la matriz, Volkswagen le comunique cuántos coches incorporan el software tramposo.

En sus últimas siete ediciones, el Plan PIVE ha sumado un total de 890 millones de euros, que dieron para comprar 890.000 vehículos. Según consta en la memoria anual de la patronal española del automóvil, ANFAC, los siete planes PIVE han conseguido un ahorro del 45% en el consumo de combustible, lo que equivale a 487 millones de litros de combustible al año. Además, gracias a ese casi millón de vehículos supuestamente más ecológicos, la patronal asegura que desde 2012 se han reducido un 52% las emisiones de CO2 a la atmósfera –para acceder a las ayudas los turismos no podían exceder los 120 gramos por kilómetro–, un 83% las de óxidos de nitrógeno y un 98% las de partículas. Unas cifras que habrá que revisar a la vista de la manipulación efectuada por Volkswagen, y quizá por otras marcas. Estos dos últimos parámetros –óxidos de nitrógeno y partículas– son precisamente los que el fabricante alemán ha falseado en sus motores diésel. ANFAC calcula en 2.542 millones de euros la cifra de lo que el Estado ha recaudado por el IVA y el impuesto de matriculación de ese casi millón de vehículos vendidos gracias a las subvenciones.

Pero esas ayudas son sólo una pequeña parte de los millones de euros que el sector recibe, tanto del Gobierno central como de los autonómicos. De hecho, con pocas actividades productivas son tan generosas las arcas estatales como con la industria del automóvil. Da trabajo a 300.000 personas, dos millones si se cuentan los empleos indirectos. Genera el 10% del PIB. En 2014 exportó más de dos millones de vehículos, lo que equivale al 17% de las ventas al exterior de la economía española.

Préstamos a bajo interés

Así que los sucesivos gobiernos miman el sector. El paquete fundamental de ayudas corresponde a los planes para el fomento de la competitividad en sectores estratégicos industriales. Uno de ellos es el automóvil. El otro, la industria aeroespacial. Pero mientras el primero tenía asignada en 2012 una partida de 220 millones en préstamos a bajo interés, la segunda tuvo que conformarse con sólo 27,5 millones de euros.

Así, en 2011, el Ministerio de Industria repartió 115,48 millones entre las principales marcas. Peugeot Citroën se llevó tres subvenciones por un importe total de 35,1 millones de euros. Renault, otras tantas por valor de 21,47 millones. Mercedes Benz, que cuenta con una factoría en Vitoria (Álava), se llevó 4,9 millones. La fábrica de Landaben (Navarra) de Volkswagen recibió 5,9 millones y la de Seat en Martorell (Barcelona) otros 14,71 millones. Iveco ingresó 4,9 millones, Nissan 15 millones más, Ford consiguió 7,9 millones y General Motors, que cuenta con una factoría en Figueruelas (Zaragoza), 1,95 millones más.

Todas estas ayudas son en realidad préstamos a bajo interés que las marcas deben devolver en un plazo de 10 años, con tres años de carencia. “Están ligados a proyectos de I+D o I+D+i, para desarrollar nuevos proyectos y modelos”, explica la patronal ANFAC.

Según puede comprobarse en el Boletín Oficial del Estado, los grandes fabricantes de coches reciben las ayudas de mayor cuantía. Iveco se llevó 20 millones de euros en 2012. Mercedes Benz, otros 12 millones. Peugeot-Citroën, la empresa que más subvenciones percibió ese ejercicio, alcanzó los 66,54 millones. Renault alcanzó los 18,04 millones. General Motors se quedó en cinco millones de euros. En los años posteriores, los importes se han reducido. En 2013 sólo Mercedes Benz accedió a la convocatoria: 18,1 millones más. Y repitió en 2014, con otros 26,9 millones de euros. A Renault se le concedieron 27,15 millones repartidos en cuatro préstamos para sus factorías de Palencia, Valladolid y Sevilla. La resolución de las ayudas de este año debería publicarse antes de que acabe este mes de septiembre.

Reindustrialización

Pero no son las únicas subvenciones que reciben los fabricantes de coches. El Ministerio de Industria también los incluye en sus planes de ayuda para la reindustrialización. Así consiguió Renault un millón de euros para su fábrica de Sevilla en 2011 y casi dos millones para de Palencia en 2012. La de Citroën en Vigo logró 5,82 millones ese mismo año por idéntico concepto. Y Mercedes percibió 6,41 millones en 2013 para su factoría alavesa. Ese ejercicio, y gracias a los incentivos regionales del Gobierno destinados a las Zonas de Promoción Económica de Andalucía, Canarias y Castilla y León, Renault e Iveco se hicieron con 5,34 millones y 2,62 millones, respectivamente, para sus fábricas en Valladolid.

Además, el extinto Ministerio de Ciencia y Tecnología subvencionó desde 2006 cinco proyectos en el sector de la automoción dentro de los denominados proyectos CENIT, cuyo objetivo era “estimular la cooperación público-privada en investigación industrial”. Esos cinco proyectos sumaron 66,36 millones de euros hasta que estos proyectos se dieron por concluidos en 2011. Uno de ellos le sirvió a Seat para conseguir 11,56 millones de euros, que destinó al Proyecto Verde, un plan para fabricar vehículos ecológicos, híbridos enchufables y eléctricos.

Cursos para parados y empleados

Finalmente, el BOE recoge las subvenciones que el Ministerio de Empleo concede a los fabricantes de coches para llevar a cabo programas de fomento de empleo, cursos de formación para sus trabajadores. En 2013, Peugeot Citroën percibió 463.450 euros para este fin. Además, las empresas del sector, que invierten una media de 80 millones al año en formación, según los cálculos de ANFAC, obtienen unos retornos de seis millones de euros a través de las correspondientes deducciones en las cotizaciones sociales de sus trabajadores. También reciben dinero de las comunidades autónomas para formación. Así, la factoría viguesa de Peugeot-Citroën es una de las principales adjudicatarias de las subvenciones que la Xunta concede cada año para acciones formativas destinadas a mejorar la cualificación profesional de desempleados. En 2011, 2012 y 2013 le subvencionó más de una cincuentena de estos cursos cada año, la entidad que más ayudas recibió. En 2014 fueron 16 las actividades subvencionadas.

Aunque las relaciones entre la Xunta y Citroën van más allá. “Es mi marca y mi coche”, llegó a asegurar el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, cuando prometió utilizar un C6 como vehículo oficial. Entonces también se supo que los Citroën que llevaba utilizando desde que fue elegido al frente del Gobierno gallego se los había cedido gratuitamente el fabricante francés. El caso es que la Xunta concedió en 2012 a la marca gala una subvención directa de 10,7 millones para patrocinar los dos modelos de furgoneta eléctrica que fabrica en Vigo: la Citroën Berlingo y la Peugeot Partner.

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