La Sumud Flotilla, en aguas internacionales, hacia Gaza: “Los crímenes no descansan, tampoco nosotros”

Alan Cohen

Ahora sí. Tras días de expectación e incertidumbre en una ubicación secreta por culpa del mal tiempo, los 38 barcos de la Global Sumud Flotilla que salen de Barcelona han reanudado su viaje y ya se encuentran en aguas internacionales en su travesía hacia Gaza. Han aprovechado los días adicionales en puerto para seguir cargando ayuda humanitaria, probar motores y disfrutar de sus últimas horas en tierra antes de zarpar, pero no sin antes despedirse ante miles de personas en el Moll de la Fusta.

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Fue allí, en uno de los muelles más emblemáticos de Barcelona, donde se celebró un fin de semana repleto de conciertos, charlas, ruedas de prensa y activismo en todas sus formas. Con banderas palestinas, kufiyas y carteles, cientos de familias y personas de todas las edades se acercaron a ver los barcos de cerca y conversar con los participantes.

Mientras tanto, el olor a pizza y diésel quemado se mezclaba con la música de Chris Smalls, Marwan, The Neighborhood Kids y otros artistas, que entre canción y canción coreaban cánticos como “Israel sionista, Israel terrorista”, “No es una guerra, es un genocidio” e “Israel asesina, Europa patrocina”. Figuras públicas como Ione Belarra y Ada Colau aprovechaban para hacerse fotos y grabar vídeos en apoyo a la misión, mientras decenas de cadenas de televisión y periodistas hacían malabares para entrevistar a los organizadores o grabar dentro de los barcos.

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Pero no todo son celebraciones y actos públicos. Muchos de los organizadores han estado meses preparándose para la misión, comprando los barcos, gestionando la ayuda humanitaria y realizando formaciones en diferentes puntos de Barcelona. Durante la última semana, decenas de voluntarios han cargado mochilas donadas llenas de material escolar y otros suministros para los niños de Gaza. También tuvieron oportunidad de decorar los barcos con banderas y pintarlos con simbología palestina y mensajes de paz, obra de artistas como la anónima Laika 1954, quien también decoró algunos barcos en la anterior misión.

Mismo genocidio, distinto contexto internacional

Muchos de los organizadores y navegantes ya participaron en anteriores misiones marítimas a Gaza, aunque nada les ha preparado para la cuestión que domina las conversaciones este año: la guerra en Oriente Medio y el silencio mediático sobre Gaza. Para Thiago Ávila, miembro del comité de dirección y una de las caras visibles del movimiento, la flotilla no puede amedrentarse ni esperar a salir, porque el genocidio continúa y exige acción inmediata.

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“Tanto Trump como Netanyahu se benefician en momentos de violencia generalizada para implementar sus crímenes y salir impunes de sus otros crímenes”, comenta Ávila en una entrevista con InfoLibre. Como ejemplo, menciona que más de 700 personas han sido asesinadas durante el alto al fuego en Gaza, mientras el enfoque público estaba en Irán.

“Sí, los riesgos aumentan, pero también intensificamos los esfuerzos. Nuestra tarea es no dejar que gane el silencio, la apatía y la desmovilización. Por eso somos más fuertes y organizados, por eso planteamos una multiplicidad de tácticas; no solamente por barco sino también por tierra, en protestas y en huelgas”, añade.

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Aparte de tener más barcos que la misión anterior, la composición de los participantes también se ha hecho más diversa. Provienen de cerca de 70 países, según los organizadores, con una gran presencia de activistas argentinos, españoles, malasios y turcos. Este último grupo, aunque más activo que el año pasado, no es nuevo en las flotillas a Gaza, y ha protagonizado múltiples misiones anteriores. Entre ellas, la tragedia del Mavi Marmara en 2010, que acabó con la vida de 10 activistas turcos asesinados en lo que un informe de Naciones Unidas denominó un ataque “deliberado” y “extralegal” por parte de Israel.

Otra novedad de este año es el nombramiento simbólico de las embarcaciones con nombres de ciudades palestinas dañadas o destrozadas en la Nakba de 1948: Khan Younis, Jaffa, Amqa, Nablus, Qazaza, y más. Como parte de su compromiso a la misión, todos los participantes deben conocer la historia de la ciudad asignada a su barco, y así no perder de vista la razón por la que están ahí: la liberación del pueblo palestino.

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Aunque no zarpa este año, otro de los activistas más involucrados en la organización de la flotilla es Saif Abukeshek, palestino residente en Barcelona. Abukeshek aplaude algunas acciones del Gobierno español respecto a Gaza, como el reconocimiento a la nación palestina y el embargo de armas a Israel, aunque duda de su efectividad. El Ejecutivo español, en su opinión, “está haciendo mucho más que otros gobiernos, pero mientras sigue el genocidio, las guerras y los bombardeos en cualquier parte del mundo, nunca podremos decir que hemos hecho suficiente”, declara a InfoLibre.

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España es uno de los países con más representación a bordo de la flotilla, con 75 participantes, aunque, según la delegación española, sus identidades y otros datos personales no son públicos por razones de seguridad. Este número, según Abukeshek, demuestra que la sociedad civil española está más involucrada que nunca en la causa palestina. “Ahora lo que necesitamos es una actuación a nivel europeo para cambiar las políticas cómplices con el genocidio”, opina. “Los crímenes no descansan, nosotros tampoco”.

A bordo de los barcos se respira una rara mezcla de tensión y confianza. La guerra de Irán e incidentes de años anteriores, como los asesinatos del Mavi Marmara y los ataques con drones cargados de explosivos, aparecen de vez en cuando en las conversaciones entre activistas, que ignoran cómo los recibirán las fuerzas israelíes al llegar a la zona. A su vez, semanas (para algunos, años) de duros entrenamientos en acción no violenta y en misiones marítimas les dan la serenidad necesaria para seguir navegando pase lo que pase, convencidos de que Gaza no puede esperar ni un minuto más.

Ahora sí. Tras días de expectación e incertidumbre en una ubicación secreta por culpa del mal tiempo, los 38 barcos de la Global Sumud Flotilla que salen de Barcelona han reanudado su viaje y ya se encuentran en aguas internacionales en su travesía hacia Gaza. Han aprovechado los días adicionales en puerto para seguir cargando ayuda humanitaria, probar motores y disfrutar de sus últimas horas en tierra antes de zarpar, pero no sin antes despedirse ante miles de personas en el Moll de la Fusta.

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