"Es solo un negocio": los chats diarios –y los dramas– de una banda internacional de tráfico de cocaína
Ya pasó una semana y Dritan Gjika, un presunto capo de la cocaína conocido como Tony, sigue esperando que le paguen. “Señor mira, ayer su socio me dijo que ayer pasaba dinero, después me dijo hoy”, le dice Gjika a un socio comercial. Están discutiendo sobre la venta de "material" que se envió por contenedor de Ecuador a España.
Cuando el hombre le dice que esté "tranquilo" y que no sea tan "desconfiado", Gjika estalla, exasperado. "¡Señor, no es desconfianza, es respeto!... Salió todo bien, fijaron un precio juntos que les interesaba a ustedes. ¡No tengo que esperar hasta que lo venda despacio para que me paguen!”. Más tarde, aclara: "Es solo un negocio y necesitamos rapidez".
Este tenso intercambio no se dio en un restaurante italiano o en elegantes oficinas en la bulliciosa ciudad portuaria de Guayaquil, en Ecuador, sitios donde Gjika se solía reunir con sus asociados. Se comunicaron como la mayoría de personas lo hace hoy en día: por chat. La única diferencia es que los dos hombres intercambiaban mensajes en la plataforma de mensajería cifrada SkyECC, la herramienta favorita de los criminales y otras figuras del bajo mundo hasta que fue descifrada por la policía europea en 2021.
Tras decodificar la plataforma, se compartieron los chats de Sky con autoridades de todo el planeta, incluyendo las de Ecuador. Ahí, Gjika, que nació en Albania, es requerido por cargos de lavado de activos y delincuencia organizada.
OCCRP obtuvo cientos de páginas de registros de chat de Sky de Gjika, que la Fiscalía ecuatoriana presentó como prueba en un caso penal contra él y miembros de su presunta red.
Los mensajes de texto, que cubren un periodo entre mayo de 2020 y marzo de 2021, ofrecen una visión sin precedentes del interior del día a día de las operaciones de una poderosa organización de narcotráfico, cuya estructura de tipo corporativo se extendía más allá de las fronteras en una búsqueda incesante de ganancias.
Los mensajes también revelan la profunda infiltración que logró este grupo en la policía y los puertos de Ecuador, país que en los últimos años se convirtió en una superautopista para la cocaína.
Al menos 17 personas acusadas de pertenecer o ayudar a la organización criminal ya fueron condenadas. Quince apelaron y están a la espera de un fallo. Otras cuatro resultaron sentenciadas por lavar las ganancias de este comercio ilícito, realizando transferencias de más de 43 millones de dólares entre 2015 y 2023.
Sin embargo, Gjika, el hombre que según los fiscales es el líder de esta red — y que ahora es uno de los hombres más buscados de Ecuador — logró salir de Ecuador sin ser detectado. Fue finalmente arrestado en Abu Dabi en mayo de 2025 y ahora espera, bajo las órdenes de un juez, su extradición para comparecer ante un tribunal. (Sus abogados no respondieron a las solicitudes de comentarios. Pero en una audiencia celebrada en Ecuador, previa al juicio, alegaron que no había pruebas suficientes para demostrar que su cliente hubiera cometido un delito y cuestionaron la legalidad de la forma en que se obtuvieron inicialmente los mensajes de Sky).
Gjika no solía dejar las cosas al azar. Según los chats interceptados, mantenía una participación directa en casi todas las ramas de su presunta operación, desde la contratación de conductores hasta la gestión de los horarios de envío y el cálculo exacto de las deudas pendientes. Valoraba la confiabilidad y la diplomacia, y parece haber infundido una feroz lealtad en sus colegas.
"Contigo voy hasta donde me digas hermano... y con los ojos cerrados", escribió uno de sus interlocutores frecuentes, quien según los chats parecía manejar conexiones con proveedores colombianos, luego de que Gjika le dijera que tenía "muchos trabajos" para ofrecerle en diciembre de 2020.
A pesar de venir de un país situado a miles de kilómetros de Ecuador, Gjika parece haber logrado un sorprendente dominio de un español cargado de jerga, salpicando sus mensajes de texto con saludos y frases coloquiales. Por momentos, también usaba un lenguaje críptico cuando se trataba de discutir los detalles de su trabajo.
Para ayudar a decodificar estas conversaciones, los reporteros contrastaron el contenido de los chats con miles de páginas de registros judiciales que incluyen informes policiales y testimonios, así como otros archivos de la investigación de la Fiscalía. Los reporteros también consultaron a expertos para verificar el significado de la jerga del grupo.
En su mundo, según se establece, una "caja" puede significar un contenedor de envío que puede ser "preñado" con "cosas" o “cosos” (es decir, colmado de paquetes de cocaína). "Los feos", por su parte, se refiere a la policía.
En una conversación inusualmente sincera, sin embargo, el supuesto socio comercial de Gjika reflexiona sobre su línea de trabajo y la describe abiertamente como "traqueteando", un término de jerga común en América Latina para referirse al narcotráfico: "La verdad, estamos traqueteando, no vendiendo huevos al por mayor para buscar descuentos… ese es mi pensar en las cosas hermano”.
El sello de Albania
El albanés, de 49 años, aterrizó por primera vez en Ecuador en 2009 con una visa de visitante temporal y se sumó a la ola de ciudadanos de los Balcanes que en las últimas décadas se han movido a zonas más próximas al origen del tráfico de cocaína.
Si bien Ecuador no produce este narcótico, se convirtió en el principal centro de exportación de América Latina y alberga un comercio que controlan principalmente grupos criminales albaneses, mexicanos y colombianos, en asociación con pandillas locales en el terreno.
Según Renato Rivera, investigador de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC), los traficantes albaneses aportaron una cultura corporativa distintiva al negocio de la cocaína en Ecuador, en la que se centran más directamente en ganar dinero que en participar en "pugnas" para obtener control territorial. Con este fin, la red presuntamente dirigida por Gjika era fluida y no parecía mantener una alianza fija con ninguna de las principales pandillas criminales de Ecuador, dijo. “Este tipo de personas no se ‘casan’, podríamos decir. No tienen alianzas estratégicas con ninguno de los grupos criminales. Sino que es un giro de negocios en función de oportunidades de mercado”.
CAJA: Haciendo contactos
En Albania Gjika tiene un perfil público mínimo. Desde 2021, solo tiene un solo negocio a su nombre: un restaurante que sirve comida tradicional en su ciudad natal de Shkodër.
La policía de Shkodër no respondió a tiempo a preguntas sobre los antecedentes penales de Gjika en Albania. Sin embargo, fiscales anticorrupción del país informaron que se estaba llevando a cabo una investigación preliminar en su contra y que no podían hacer más comentarios al respecto.
Según Robert Fay, el jefe de la unidad antidrogas de Europol, Gjika comenzó su carrera en el extranjero como intermediario logístico para otros grupos de crimen organizado en Ecuador antes de, presuntamente, consolidar el control sobre su propia red en el país latinoamericano.
"Tenía un buen nivel de contactos a nivel nacional e internacional, y... se conectaba con los diferentes actores a nivel global al mismo nivel", dijo Fay a OCCRP.
Gjika también parece haber hecho avances con otros intermediarios en Ecuador. Un informe de la policía ecuatoriana lo describió como socio comercial habitual de Rubén Cherres, amigo cercano de Danio Carrera, el cuñado del expresidente del país, Guillermo Lasso. En 2024, Carrera fue sentenciado a 10 años de prisión por un esquema de corrupción que buscaba influir en los contratos de empresas públicas, condena que apeló. Cherres, quien también fue investigado por presuntamente participar en el esquema, fue asesinado en un homicidio no resuelto en 2023. (Carrera y Lasso no respondieron a las solicitudes de comentarios).
Con esta iniciativa, queremos ofrecer un contenido cultural en el espacio que ocuparían los detalles sobre Eurovisión, sus participantes o los resultados, en el caso de que Israel no participara en el certamen. Esta acción pretende reflejar el compromiso de infoLibre con la población gazatí, con el respeto a las resoluciones internacionales en Europa, nuestra creciente preocupación por los derechos humanos y reivindicar la cultura como un espacio de encuentro y de concordia, un antídoto contra los extremismos excluyentes.
Según las autoridades ecuatorianas, la organización criminal presuntamente liderada por Gjika tenía una estructura corporativa piramidal. En la cabeza estaba el albanés, seguido por un "grupo directivo de apoyo" que incluía a su presunto lugarteniente, el ciudadano argentino-italiano Mario Sánchez Rinaldi. En febrero de 2024 Sánchez Rinaldi fue arrestado en España, donde también se investiga a cerca de 70 personas y entidades legales en relación con el caso. Los abogados ecuatorianos de Sánchez Rinaldi, quien permanece detenido, le dijeron a OCCRP que no estaban autorizados a comentar sobre el caso.
Para facilitar sus envíos transatlánticos, los fiscales ecuatorianos sostienen que el grupo presuntamente usaba empresas de exportación legítimas, que comerciaban con bananos y otros bienes, como tapadera para el tráfico de drogas. Las ganancias luego se lavaban a través de estos negocios legales, así como en compras de bienes raíces.
Los chats de Sky revelan los detalles granulares de cómo operaba esta 'multinacional' de la cocaína, desde los contratos mensuales con proveedores hasta los puntos de recolección de efectivo específicos utilizados para recaudar sus ganancias. Los mensajes muestran cómo el grupo sorteaba contratiempos logísticos e innovaba para responder a las intervenciones de las autoridades.
Y, de manera crucial, evidencian una de las claves de esta operación: un nivel de acceso notable a los puertos marítimos de Ecuador y el enorme volumen de contenedores que se despachan cada día al resto del mundo.
La policía, la aduana y la autoridad portuaria de Ecuador no respondieron a las solicitudes de comentarios.
"Dos toneladas al mes, mínimo"
Según los fiscales, la red de contrabando obtenía su cocaína principalmente de laboratorios en la vecina Colombia, el principal cultivador mundial de la planta de coca, cuyas hojas son trituradas y purificadas a través de varios procesos químicos para obtener la droga.
Los chats de Sky muestran que Gjika tomó la iniciativa en la negociación de acuerdos para asegurar un flujo constante del narcótico, al negociar contratos de múltiples toneladas mensuales, una cantidad notable pues en ese momento las incautaciones de cocaína en Ecuador rara vez superaban una tonelada.
"Amigo mi primo me dijo que tienes cosos buenos", escribió Gjika a un aparente proveedor en enero de 2021.
“A mi me interesa pero lo que me da un poco miedo es que no conozco la gente, lo conozco a usted y lo veo muy serio y un chico con pies por tierra”, agregó.
El proveedor le dijo a Gjika que estaba manejando dos "cocinas" –un término de jerga para los laboratorios donde se extrae la cocaína de las hojas de coca– y le pidió al albanés confianza para aceptar su negocio.
JF8MQR: Cuantos exactamente quiere?
GJIKA: 2t [toneladas]
GJIKA: Al mes
GJIKA: Mínimo
JF8MQR: Déjeme que estoy hablando directo ahorita con la cocina
JF8MQR: Ya le digo Ios días
JF8MQR: Pero no creo que más de 20 días
En otra conversación, Gjika describió un contrato por un "mínimo" de "6 T" con otro aparente proveedor de Colombia, quien dijo que tenía cinco “cocinas” a su disposición.
GJIKA: La verdad me han dado un contrato de mínimo por 6 toneladas
N2IHO8: Le hago esas 6 T sin problema, solo necesito dinero por delante
Sin embargo, a veces, el plan sale mal.
Un día después de esta conversación, el 1 de febrero de 2021, cinco hombres fueron arrestados en la provincia ecuatoriana de Los Ríos con media tonelada de cocaína camuflada en un camión, dividida en paquetes de 1 kilo marcados con el logo UNICO.
Tras escuchar la noticia, Gjika le escribió al hombre que le ofreció suministrar “6 T” para informarle del incidente.
GJIKA: Amigo buenas, me han cogido ahorita a los muchachos
GJIKA: Ellos retiraron esto hoy ! Espero que no tengo problemas
N2IHO8: Donde los cogieron señor?
GJIKA: En el pueblo
N2IHO8: Los cogieron con las cosas o como fue?
GJIKA: No se nada más amigo
Gjika comienza a expresar sospechas sobre cómo pudo haber ocurrido este fallo operativo, señalando que los conductores del cargamento no habían seguido su cronograma.
GJIKA: Solo te cuento que los choferes eran raros
GJIKA: Han hecho lo que ellos han querido
GJIKA: Han llegado al punto después de una hora y media
…
GJIKA: Y no contestaban
GJIKA: Hoy tenían que llegar a las 5, llegaron a las 6.40
GJIKA: Que ya mismo, ya mismo
Más tarde, ambos confirman lo peor: la "mercancía" también fue incautada.
N2IHO8: Y la mercancía también?
N2IHO8: Ya está confirmado?
GJIKA: Sí amigo
N2IHO8: Que mierda
GJIKA: Esto vino mal amigo
La discusión que sigue muestra a Gjika tratando de analizar qué salió mal y cuáles deberían ser las consecuencias. Él quiere saber qué le pasó a un individuo al que se refieren como “el taxista”, quien no fue arrestado. Aunque nunca se dice claramente, los chats sugieren que así podría describir a uno de los “patrulleros” que acompaña los cargamentos en un auto separado.
GJIKA: Sí hablaron con el taxista?
N2IHO8: No señor
N2IHO8: No lo queremos hacer despertar sospechas
N2IHO8: Vamos a esperar que llegue
N2IHO8: Para de una vez echarle mano
Lo que ocurre después se desconoce, ya que el registro del chat termina con el interlocutor de Gjika pidiendo su BC1. Se refiere a otro sistema de comunicación encriptada que opera la compañía Number 1BC y que se convirtió en una alternativa después de que se supiera que Sky y otras empresas similares habían sido vulneradas.
N2IHO8: Por favor deme su BC1, que no quiero llevar tanto celular
N2IHO8: Y este solo lo tengo para usted
N2IHO8: Los demás se pasaron a BC1
De Róterdam a Rusia
Para transportar este flujo constante de cocaína al exterior, principalmente a Europa, la red presuntamente liderada por Gjika acumuló el control sobre "gran parte de la cadena logística de comercio exterior", según los fiscales ecuatorianos. Para el juicio, los investigadores recolectaron pruebas de la participación del grupo en al menos 11 envíos de drogas desde el puerto de Guayaquil a terminales europeas en 2020 y 2021.
Los chats de Sky revelan la amplitud de estas operaciones de exportación, con numerosas discusiones sobre cronogramas de envío y entregas de "cajas" a puertos en lugares como:
Los Países Bajos y Bélgica,
CIUNFD: Llega a ROTTRDAN [sic] y final ANTWERP
CIUNFD: Para esta semana sí hermano
CIUNFD: Salen 8 cajas
Turquía e Italia,
N6M03L: Esta caja salió Ia semana pasada
N6M03L: Va para Turkish destino final
N6M03L: Se queda 5 días en Gio [sic] Tauro
España y Alemania,
FKDDBT: El amigo de Maersk me pasó las cajas que esta semana salieron a Algeciras y bastantes. Hamburgo, mañana te enseño la lista.
y Marruecos y Portugal.
LUO8H1: Señor mira la ruta la pide la empresa que importa
N2IHO8: Saliendo de GUAYAQUIL haciendo escala por TANGERMET [sic] destino final SETUBAL PORTUGAL
También hay discusiones sobre la búsqueda de nuevos mercados y rutas, incluyendo en países tan lejanos como la India,
4MYEX0: Cómo estás
4MYEX0: Hoy ya me pasaron una seca [jerga para contendor no refrigerado]
4MYEX0: Para MUNDRA VA
GJIKA: Donde es mubdra [sic] primo
4MYEX0: Eso es India si no me equivoco, ya te reconfirmo
GJIKA: Ok primo
4MYEX0: Si india es
y Rusia.
4LTQ18: Por eso rusia, pero destino final rusia, hace tránsito en atuerpe [sic]
[De los puertos mencionados en estas conversaciones, solo Amberes, Algeciras y Hamburgo respondieron a las preguntas de OCCRP. Remitieron a las autoridades policiales y aduaneras para obtener más detalles sobre las medidas adoptadas para combatir el tráfico de drogas].
Para lograrlo, el grupo cultivó una red de informantes dentro de los puertos de Ecuador, según los fiscales. Citan varios chats como evidencia del acceso de los traficantes a "información privilegiada" de los sistemas informáticos de las terminales en Guayaquil.
La naturaleza casual de sus conversaciones en Sky refleja su infiltración sin fisuras en estas instalaciones, los traficantes discuten sobre su trabajo en los puertos de manera rutinaria y ordinaria.
"No hay ningún problema de cuál puerto que sea, lo sacamos, no se preocupe”, escribió Gjika sobre cuatro de las terminales portuarias de Guayaquil en una conversación sobre qué ruta de envío planeaba usar un importador.
"¡¡Señor, yo me responsabilizo en puertos!!", enfatiza más tarde aunque añadió que no podía “garantizar” si había “fuga de información el día de trabajo” o si me “caen los tombos (jerga para policía)”.
Al ser contactada, Contecon, una de las tres terminales portuarias de Guayaquil mencionadas en los chats, indicó que el puerto "colabora estrechamente con el Estado ecuatoriano para garantizar un comercio seguro a través de nuestras instalaciones". Los otros dos puertos no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Este nivel de acceso dependía de "amigos" que parecían tener acceso directo a los puertos, sugieren los chats.
"Los amigos de adentro ya mismo me dan la caja para trabajar en una hora máximo", se lee en un mensaje que Gjika recibió en agosto de 2020.
Entre las personas que fueron condenadas en Ecuador hay un oficial de policía que se encargaba de examinar contenedores en un puerto. Otro policía fue declarado inocente y un tercero está prófugo desde 2024.
La infiltración que logró el grupo entre las autoridades fue aún más lejos. Un policía retirado llamado Héctor Pesántez, conocido con el alias de Glock, fue condenado por haber sido una de las figuras de mayor rango del grupo. En los chats, comparte con Gjika información interna de la policía antinarcóticos de Ecuador.
Según los fiscales, él era responsable de reclutar a otros en roles de supervisión para facilitar el tráfico en los puertos. En el juicio, se declaró inocente y apeló su condena. No respondió a las solicitudes de OCCRP de comentarios.
"Me contacté con los amigos", le escribió a Gjika en julio de 2020. "Me informan que ya hubo cambios de personal, hasta el director nacional antinarcóticos es nuevo, han cambiado la modalidad de francos (días libres)".
Glock luego le aconseja a Gjika ajustar su agenda para que coincida con el momento en que sus "amigos" estarán de turno:
4LTQ18: Entonces, estos salen este jueves libre y no podemos trabajar esta semana hermano, me confirman para meter la caja la otra semana, es decir el 23 de Julio
Daniel Pontón, decano de la Escuela de Seguridad y Defensa del Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador, señala que el Gobierno ha tenido dificultades para garantizar la seguridad adecuada de los puertos, que son gestionados por empresas privadas a través de concesiones que el Gobierno les otorga. "El problema es que el Ecuador no tiene un control adecuado de los puertos. Ni una estrategia unificada, ni coherente, ni inteligente. Es un boquete; es como tener a una persona desangrándose, y si no le pones un torniquete, se va a morir", dijo.
De empresa a empresa
Las conversaciones de Sky se refieren a varios métodos que el grupo usaba para introducir droga en los contenedores. Uno de ellos, que las autoridades describen como el "método del gancho ciego", consiste sencillamente en colocar droga junto a carga legal, en lugar de mezclarla con bienes lícitos u ocultarlas de manera más elaborada.
GJIKA: No están en cajas ni en palet, solo atrás de puerta gancho ciego
Pero hay pistas de que el grupo empleó métodos más sofisticados. En otro chat, Gjika y un interlocutor discuten sobre los esfuerzos para preparar un contenedor con un soldador y algo de pintura. El resultado, dice Gjika, es que "el escáner no lo coge, absolutamente confirmado".
A partir del intercambio, parecería que ambos discuten sobre almacenar cocaína en la propia estructura del contenedor. El Ministerio del Interior de España señaló que el grupo comenzó a usar esta táctica para ocultar lotes más pequeños de cocaína después de que autoridades holandesas interceptaron un cargamento de 1,1 toneladas en 2020.
GJIKA: Tiene que ser maresk [sic] hermano
UBIFL5: En refri o cómo?
GJIKA: Si en refri hno
GJIKA: Y te juro que el escaner no lo coge
UBIFL5: Uy Hno
UBIFL5: De gol todo
GJIKA: Sí, así se hace
UBIFL5: Debe ser maersk, porque ese es el que da el espacio en la caja ?
GJIKA: Hno te juro por mi vida, aquí sale semanal y entra semanal gol
Algunos chats también se refieren a la táctica que ellos –y la policía ecuatoriana– denominan de "empresa a empresa". Así, los traficantes minimizan sus riesgos al controlar directamente compañías de exportación que llevan la cocaína y al asociarse con importadoras que administran sus socios.
LUO8H1: Señor, se va hacer empre empre
N21H08: Si señor
N21H08: Esas fotos que le envíe, usted debe saber qué barco son y a qué naviera son
LUO8H1: Así nosotros andamos al seguro
LUO8H1: Por que él tiene todo el control
Según documentos judiciales y de registro mercantil ecuatoriano, Gijka así como las personas condenadas o acusadas de participar en la red de tráfico, o sus familiares cercanos, eran dueños o administraban más de 30 empresas en el país.
Entre estas, los fiscales alegaron que tres empresas, propiedad de o administradas por Gjika y su presunta mano derecha Mario Sánchez Rinaldi, habrían facilitado el tráfico de drogas. Dos de las empresas se enfocaban principalmente en el comercio de banano.
España también era un nodo logístico importante para los envíos de cocaína del grupo. En una carta enviada a las autoridades de Ecuador para pedir asistencia, la Audiencia Nacional de España describe a Sánchez Rinaldi como un “importante empresario” radicado en la Costa del Sol. Y alega que manejaba una “organización legal potente”, un grupo de negocios de importación y exportación de alimentos que le permitía “facilitar su logística” del tráfico de cocaína para terceros.
En otra carta enviada a las autoridades francesas, la Audiencia Nacional española indica que el empresario habría sido responsable de garantizar la entrada de la droga en el puerto español de Algeciras y de “facilitar empresas importadoras en Europa”.
(Un portavoz de la Autoridad Portuaria de Algeciras no respondió a las preguntas enviadas por la OCCRP y remitió a los periodistas a la policía).
Haciendo caja
Cuando el producto llega con éxito a las costas europeas, los chats parecen mostrar a Gjika negociando su venta a distribuidores. Frecuentemente participa en conversaciones —algunas de ellas tensas— sobre precios, pruebas de calidad del producto y planes de distribución.
"¿Tú tienes mercancía por arriba???", le preguntó en julio de 2020 a otro usuario de Sky, a quien las autoridades ecuatorianas describieron como posible coordinador de envíos de cocaína del grupo al puerto español de Algeciras. "Yo necesito en España no hay nada". "Si tienes en Holanda puedo buscar un camión para bajarlo a España", ofrece el interlocutor. "Me das precio ahí arriba y yo lo bajo".
Unos meses más tarde, Gjika se comunicó con un colaborador –quien fue condenado por participar en la organización criminal y quien, según los fiscales, se había trasladado en su momento a España– sobre los precios del mercado en Europa: "Señor, ¿cómo está el precio por allá?", preguntó Gijka, antes de planear su próximo movimiento.
Tras acordar un precio, a menudo después de una negociación intensa, los chats incluyen conversaciones sobre la manera de cobrar las ganancias. Usaban puntos de recolección de efectivo clandestinos que parecen operar desde ciudades de todo el mundo, desde Cali hasta Madrid, Bruselas y Birmingham.
La cantidad de efectivo que cambia de manos es a menudo asombrosa. En Barcelona, las autoridades españolas detectaron múltiples entregas de efectivo vinculadas al grupo, incluyendo una que llevó a la incautación de un millón de euros escondidos en un vehículo.
Por separado, en una conversación de diciembre de 2020 a través de Sky, Gjika discute una serie de transferencias de pesos colombianos por un valor equivalente a 2,3 millones de dólares para ser cobrados en Cali.
GJIKA: Hermano me pasas otro token por cali para que cierren 8 mil millones (pesos colombianos)
Las referencias a dichos "tokens" son frecuentes, ya que aluden a una cadena de números —por lo general el número de serie de un billete de dólar o euro— que se utilizan como una especie de contraseña compartida con el cajero para asegurar que el dinero se entregue en las manos correctas.
Citando los chats de Sky, la policía vinculó el establecimiento a un ciudadano chino quien finalmente fue condenado por colaborar en el tráfico de drogas y lavar el dinero del grupo (se declaró inocente y apeló el fallo. Sus abogados no respondieron a las solicitudes de comentarios).
Si bien este tipo de sistema de transferencia clandestino permite a sus usuarios eludir las restricciones de los bancos, conlleva sus propios riesgos. En un chat de agosto de 2020, Gjika y un hombre conocido como el "Ingeniero" parecen discutir los detalles de una operación de recolección de efectivo que no salió como estaba planeado.
J1L56A: Por quien pregunto
GJIKA: Por nadien hermano, solo le dices retirar
Poco más de una hora después, el "Ingeniero" —quien más tarde sería condenado por colaborar con la organización de tráfico— informa que "el chino" no tenía suficiente efectivo y que no se pudo cobrar el monto total.
J1L56A: El chino está chico
J1L56A: Solo recogí 360
GJIKA: Ok hnon cuanto 400?
J1L56A: Chino dice el martes el resto
J1L56A: No solo 360
GJIKA: Jajaj ok
Entonces, el "Ingeniero" pregunta si puede tomar algo del dinero para pagar a los miembros de su equipo, y Gjika aparentemente acepta que puede quedarse con "100" —lo cual un informe policial sugiere que es una abreviatura para 100.000 dólares— para él y su equipo. Parecen acordar reunirse al día siguiente para una charla de negocios para que Gjika pueda mostrarle "dónde y cómo se invierte [el dinero]". Pero cuando la parte del efectivo de Gjika llega al día siguiente, son "10" menos de lo que esperaba.
GJIKA: Cuanto te han pasado ayer 360 o 350
GJIKA: Porque aquí me llegaron 250
J1L56A: Hno 360
J1L56A: Yo cogí 100
J1L56A: Allá hay 260
J1L56A: Buen dia hno
GJIKA: Están aqui pero 250
Al ser presionado, el colaborador de Gjika señaló que los 10.000 dólares faltantes se debieron perder cuando otro asociado "se puso nervioso" en la calle donde fue el intercambio, cerca de un "chifa" —en referencia a un restaurante que sirve una fusión de cocina china y ecuatoriana—.
J1L56A: Hno, debe estar en en camión
J1L56A: En el hueco que miren bien por favor
GJIKA: Hermano nunca contaron cuánto entregaron
J1L56A: No porque fue en la calle no en el chifa…
Tras enviar algunos mensajes de audio, cuyos contenidos no están detallados en los registros del chat, los dos hombres parecen haber resuelto el asunto.
Al ser contactado, el abogado de Julio César Lalangui Medina, conocido como El Ingeniero, señaló que aún está pendiente la apelación de su cliente, con una audiencia programada para el 25 de junio de 2026. Y añadió que existe un “amplio y profundo debate jurídico a nivel internacional sobre la validez, autenticidad, integridad, trazabilidad y legalidad” del uso de los mensajes de Sky como prueba.
J1L56A: Tranquilo hno no vuelve a pasar
GJIKA: Dale hno
"Lo estamos cambiando todo"
Para septiembre de 2020, Gjika aparentemente se había enterado de que los dispositivos Sky que estaban usando ya no eran seguros.
"Estamos cambiando todo, por el mucho hablar de que Sky no es confiable más", le envió por mensaje de texto a un colega, animándolo a comprar uno de los teléfonos BC1.
Pero los hombres siguieron usando Sky durante casi seis meses más. En marzo de 2021 se registró el último mensaje en los archivos de la Fiscalía.
El uso de Sky eventualmente significaría el desmoronamiento de la red ecuatoriana. Sin embargo, no es seguro que Gijka –el hombre que encabezaba el grupo según la Fiscalía– enfrente la justicia. A pesar de haber sido arrestado hace casi un año, los Emiratos Árabes Unidos aún tienen que extraditarlo (el Ministerio de Asuntos Exteriores y Justicia del país no respondió a las solicitudes de comentarios).
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Mientras tanto, la cocaína —y el derramamiento de sangre que la sigue a su paso— continúa aumentando en Ecuador a niveles récord.
Rivera señala que a medida que los traficantes internacionales impulsan el comercio de droga en Ecuador, las bandas locales siguen peleando por una porción del pastel.
"El financiamiento que tienen y el interés por mover más cocaína a través del Ecuador, genera pugna entre los grupos locales y esas pugnas generalmente se manifiestan en control territorial”, dijo. "Entonces, no es su presencia como tal, sino el financiamiento que han traído para el movimiento de cocaína lo que indirectamente genera mayor violencia”.