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Librepensadores

Disgustos y desengaños

Manuel Jiménez Friaza
Publicada el 02/10/2019 a las 06:00 Actualizada el 01/10/2019 a las 20:15
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¿He oído «gobierno progresista»? Pues sí, una vez más. Esta vez de boca de Errejón, la nueva esperanza blanca de… ¿la izquierda?, ¿los «progres», por mejor decir? Eso, tras leerlo o escucharlo a diario, antes, por parte de la gente del PSOE, de Pablo Iglesias o hasta del mismísimo Abascal matizado, a su conveniencia, como «la dictadura progre», y de cualesquiera medios de formación de masas, sean de la crema de los grandes o de la variada gama de los pequeños y digitales: «Programa progresista», «proyecto progresista», «partido progresista», «voto progresista»…

Es, en primer lugar, imagino, por los ascos que se le hacen ya, en las democracias progresadas y autoritarias europeas, al término «izquierdas»; no hablo ya del desprecio o sonrojo pudoroso que reprime viejas palabras que intentaban nombrar a partidos y gobiernos de afán transformador. ¿Desde cuándo no hieren nuestros oídos, con un aleteo inquieto, el inocente apelativo de «reformista», «socialista» incluso, por supuesto «comunista», o «utópico» o «revolucionario»?

¿Quién lo iba a decir, tras los disgustos y desengaños que la idea del «progreso» lineal nos ha ocasionado, con las críticas que se han hecho a tan nefasto y paradójico concepto? Un progreso que aparece como un tren colonizador, como el afán de crecimiento continúo de nuestra economía/mundo, de sus capitales y réditos, del trajín continuo de mercancías de uno a otro confín del mundo. Ese concepto reciente, fundado y definido por sus padres, Condorcet o Comte en el siglo XVIII, con el optimismo, hoy planchado, de la Ilustración. Con estas ingenuas palabras, por ejemplo:
 

«Nuestra esperanza en el porvenir de la especie humana puede reducirse a tres puntos importantes: la destrucción de la desigualdad entre las naciones, los progresos de la igualdad dentro de un mismo pueblo, y, en fin, el perfeccionamiento real del hombre».


Aparece en nuestro imaginario como un tren colonizador, civilizando las tierras salvajes del futuro, siempre aplazado, de los «progresos de la igualdad» entre las naciones y dentro de un mismo pueblo. De modo complementario, en nuestro imaginario de líneas rectas, el pasado que queda atrás almacena como en una vitrina los proyectos y atrasos fracasados irremediablamente. Ese sería el dominio de los conservadores, de los tradicionalistas, de los «carcas», según el uso léxico antiguo…

En esta nebulosa del progresismo adjudicado de siempre a las izquierdas políticas, más o menos, se deja de ver que las verdaderas derechas, la de los «partidos del orden global» son, desde hace décadas las más revolucionarias, las que con más porfía nos emplazan al futuro progresado: la cuarta revolución industrial, el advenimiento de la robótica, el uso provechoso de los big data, la epifanía del nuevo trabajador/emprendedor infinitamente adaptable y reciclable, el desafío paradójico del crecimiento continuo adaptado a las energías verdes… Al revés lo digo, para que se me entienda.
_______________

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3 Comentarios
  • Ambon Ambon 02/10/19 13:05

    Si las ideas de progreso las definimos por el entrecomillado «Nuestra esperanza en el porvenir de la especie humana puede reducirse a tres puntos importantes: la destrucción de la desigualdad entre las naciones, los progresos de la igualdad dentro de un mismo pueblo, y, en fin, el perfeccionamiento real del hombre», ahora estamos con la misma necesidad de cuando se escribió. ¿Tenemos la misma desigualdad?, probablemente no porque ha habido momentos históricos en que en la lucha de clases ganaban las clases medias y trabajadoras, pero no podemos olvidar que el neoliberalismo que comenzó a implantarse en la década de los 80 ha dado la vuelta al resultado y ahora vamos perdiendo, así que habrá que volver a decir las cosas claras pelear por los intereses de la mayoría que desde luego pasan por subir impuestos a los ricos y blindar los derechos de todos.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 02/10/19 09:48

    Muy interesante columna.
    Es verdad que en nombre del progresismo se han cometido tropelías, algunas absolutamente infames.
    También observo que en Europa, no en España me parece, durante las ultimas décadas las fuerzas de cambio estuvieron mâs bien en la derecha, la izquierda concentrándose en intentar un estatus quo social.
    Sé que que el progreso de Internet tiene algo que ver con la "guerra de las estrellas " de Reagan.
    Veo que a día de hoy en el Reino Unido la inmensa mayoría de la clase política estâ miedosa, paralizada y que Boris Johnson es el político que ofrece mâs cambios...

    Desde mucho tiempo me llama la atención cierta admiración bobalicona de la Ilustración sin cuestionamiento alguno. Veo que la idea de Progreso puede ser problemática, por ejemplo en Francia durante la primera guerra mundial mejoraba mucho la inserción de las mujeres en la actividad laboral ya que los hombres guerreando ellas los sustituían en las fabricas...

    Seguramente, hay cosas muy negativas proveniente de cierto supuesto progreso. Tal vez Houellebecq que no me atrae mucho escribe bastante sobre esto. En todo caso sigo queriendo el progreso pero eso sî con menos muertos y guerras que es posible...

    No lo he buscado, el pasotismo me cayó sobre la cabeza en 78, cuando venía un pelma de extrema izquierda, el joven amante de rock contestaba: yo passssssssooooo de política tío!
    Me parece que había mucha sabiduría en el pasotismo. Eso sî recuerdo con cariña el cartel de Eladio Castro y la montura de plástico de sus gafas, espesa y oscura le veía un aire indudablemente proletario...

    En fin ahora mismo el progreso mâs urgente me parece que es de parar el crecimiento demográfico en el planeta.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 02/10/19 09:48

    Muy interesante columna.
    Es verdad que en nombre del progresismo se han cometido tropelías, algunas absolutamente infames.
    También observo que en Europa, no en España me parece, durante las ultimas décadas las fuerzas de cambio estuvieron mâs bien en la derecha, la izquierda concentrándose en intentar un estatus quo social.
    Sé que que el progreso de Internet tiene algo que ver con la "guerra de las estrellas " de Reagan.
    Veo que a día de hoy en el Reino Unido la inmensa mayoría de la clase política estâ miedosa, paralizada y que Boris Johnson es el político que ofrece mâs cambios...

    Desde mucho tiempo me llama la atención cierta admiración bobalicona de la Ilustración sin cuestionamiento alguno. Veo que la idea de Progreso puede ser problemática, por ejemplo en Francia durante la primera guerra mundial mejoraba mucho la inserción de las mujeres en la actividad laboral ya que los hombres guerreando ellas los sustituían en las fabricas...

    Seguramente, hay cosas muy negativas proveniente de cierto supuesto progreso. Tal vez Houellebecq que no me atrae mucho escribe bastante sobre esto. En todo caso sigo queriendo el progreso pero eso sî con menos muertos y guerras que es posible...

    No lo he buscado, el pasotismo me cayó sobre la cabeza en 78, cuando venía un pelma de extrema izquierda, el joven amante de rock contestaba: yo passssssssooooo de política tío!
    Me parece que había mucha sabiduría en el pasotismo. Eso sî recuerdo con cariña el cartel de Eladio Castro y la montura de plástico de sus gafas, espesa y oscura le veía un aire indudablemente proletario...

    En fin ahora mismo el progreso mâs urgente me parece que es de parar el crecimiento demográfico en el planeta.

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