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Bienvenida seas, eutanasia

Ignacio González Orozco
Publicada el 14/01/2021 a las 06:00

Durante largo tiempo, la vida perteneció a un monstruo caprichoso, temperamental, ególatra hasta la ridiculez (nuestro primer deber moral era amarlo sobre todas las cosas), a quien llamaban Dios (con todas sus variantes, igualmente espeluznantes). En su nombre se proclamaba la virtud para luego culminar las peores abyecciones, bajo la vergonzante justificación del servicio a la divinidad.

Ese tal Dios, lo mismo se manifestaba enfurecido hasta la insania ante cualquier fruslería, que misericordioso en grado absurdo frente al mal más abominable, y por igual concedía poder y riqueza a los malvados (para que supieran más tarde que en la otra y verdadera vida no les serviría de nada todo ese fasto e influencia) y enfermedad a los buenos (para lo mismo, se supone.... ¡Cómo si fuera igual un don que otro!). Él alargaba o acortaba el hilo de nuestro acontecer sin ninguna lógica ni compasión, y nada podía remediar esa incertidumbre grosera, ni siquiera los esfuerzos de quienes se pelaban las rodillas en el reclinatorio.

Pero ese ser arbitrario, vociferante y pretencioso que se jactaba de superior (¡y de justo, por absurdo que parezca!) tenía un problema no sé si esencial o sustancial, pero en todo caso ontológicamente irreparable: la inexistencia. Y cuando gente valiente, decidida a liberar su pensamiento de atávicos terrores, opta por rasgar el decorado más rancio de «nuestra cultura» (como dicen los representantes de Vox cuando se refieren al terrorismo espiritual practicado por la Iglesia católica, como decía Settembrini en La montaña mágica de Thomas Mann), el viejo y trasnochado monstruo se va al garete y los seres humanos recuperan la jurisdicción sobre el único derecho de propiedad original, objetivo, indiscutible: el que se ejerce sobre el propio cuerpo. Sobre la propia vida.

Así pues, bienvenida sea la ley de Eutanasia.

Ignacio González Orozco es socio de infoLibre

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2 Comentarios
  • Angel10 Angel10 14/01/21 10:32

    Gracias Ignacio por tu absoluta claridad en la descripción del mayor absurdo creado por la mente humana, por ese dios, me niego a ponerle mayúsculas, cruel, arbitrario y malvado que algunos y no solo los católicos, se empeñan en seguir cultivando para tener un control mayor de los incautos.

    Si el primer derecho es la vida, eso incluye el derecho a renunciar a ese derecho, pero para los fanáticos ese derechos solo lo tienen ellos, si alguien quiere morir porque no encuentra digna su vida, ellos lo consideran malo, pero si existiera la Inquisición ellos mismos se encargarían de matarte, si es posible con horribles tormentos, todo en nombre de dios y por nuestro bien.

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  • EAJ49radio EAJ49radio 14/01/21 08:32

    Muy de acuerdo con el comentario-artículo sobre la Eutanasia. Por mi parte aplaudir esa Ley y que se legislen y se ponga en marcha cuanto antes

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