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Mucho ruido y ninguna nuez

Publicada el 27/06/2021 a las 06:00

¿De qué sirve una oposición que solo busca el enfrentamiento? ¿Es esto realmente democrático? Son preguntas que últimamente me hago con frecuencia. Para tratar de responder, tomaré el caso más reciente, los indultos a políticos catalanes presos por su participación en el procès. El griterío en torno a este tema es ensordecedor. Se trata de una medida completamente legal y constitucional. No obstante, vemos manifestaciones, insultos, quejas, amenazas, editoriales, artículos incendiarios, afirmaciones escandalosas, recursos judiciales… ¿Por qué se opone tanto la derecha?; ¿por qué no dan razones? Se basan en la pura ideología y visceralidad, porque su concesión, dicen, destruirá a España. Es el miedo a que se haga realidad el obsesivo temor del dictador que reiteró hasta en su lecho de muerte: “que no se parta España”. Y si la medida de gracia es legal y constitucional, lo único que queda por debatir es sobre la necesidad y conveniencia o no de llevarla a cabo, en el beneficio que trae para la sociedad la pacificación de situaciones enconadas. Pero sobre esto, nada, como tampoco hay una sola palabra sobre los anteriores indultos del PP, algunos bien serios, llegando incluso a producirse auto-indultos del partido.

Pablo Casado, inasequible al desaliento, se atreve a reclamar a Pedro Sánchez que dimita y convoque elecciones y a sentenciar: “está usted muerto electoralmente”. Primero fue el mantra del gobierno ilegítimo, luego el de gobierno socialcomunista, más tarde lo de “comunismo o libertad”, y ahora peticiones de dimisión y acciones judiciales. Es un claro ejemplo de una patética exhibición de divorcio con la realidad, que vimos en la última sesión en el Congreso y que volveremos a ver escenificado el día 30 cuando comparezca el presidente del Gobierno a dar cuenta de las medidas de gracia.

Los empresarios catalanes que asistieron al acto del Liceu a escuchar a Pedro Sánchez han sido acusados por Casado de componer “una platea subvencionada por los fondos europeos", añadiendo que "los empresarios no representan a nadie. La soberanía reside en diputados y senadores", olvidando que la soberanía reside en el pueblo, que los empresarios también son ciudadanos y miembros del pueblo, por lo tanto, con pleno derecho a opinar sobre un asunto que les concierne. Asimismo, descalifica a la CEOE con su presidente a la cabeza, que hasta lloró por la presión a la que se ha visto sometido, al igual que a los sindicatos y la Conferencia Episcopal que apuesta por la concordia, cuyo secretario general y portavoz, Luis Argüello, aun reconociendo la existencia de opiniones diferentes, explicaba que “estamos, como los obispos catalanes, por el diálogo”, subrayando que las actitudes inamovibles no ayudan a construir la sociedad.

Mientras tanto, y para que no falte condimento, apareció la “rosa del azafrán” en forma de presidenta de la Comunidad de Madrid, que propuso que los empresarios catalanes sufraguen con sus impuestos y su dinero el supuesto camino a la independencia que defienden. A la vez, Vox enarboló el “Santiago y cierra España” y reivindica, o mejor dicho usa de nuevo a la justicia para que anule la medida. Misión en la que le sigue Inés Arrimadas, por Ciudadanos, que emerge así de la nada política en que se encuentra su formación para que el Tribunal Supremo adopte, ni más ni menos, medidas cautelares, es decir, que los indultados vuelvan a la cárcel mientras los jueces se pronuncian. Qué terrible mensaje transmite Ciudadanos, un partido que no fue capaz siquiera de presentarse a la investidura por la presidencia de la Generalitat el año en que consiguió ser el más votado y ahora está prácticamente desaparecido.

Años de empeño

¿Por qué la derecha tiene tanto empeño con el tema catalán? Sin remontarnos a la génesis del Estatut de 2006, corregido en 2010 por el Tribunal Constitucional, y centrándonos solo en el procès, el abandono de la gestión política y su delegación en los tribunales por parte del Gobierno de Mariano Rajoy no pudo ser más nefasta. El Ejecutivo se lavó las manos utilizando las fuerzas de seguridad como respuesta frente a la postura de los mandatarios catalanes que lanzaron a las personas a la calle. El tribunal sentenció sedición, en una decisión que muchos juristas no compartimos. Creo que el PP pretende, por otras razones, ganarse el favor de sus señorías hasta el punto de que en estos días han llegado a sugerir que las medidas de gracia dejaban en mal papel a los magistrados del Supremo, difuminando de nuevo la frontera entre poderes, apropiándose de los jueces como lo han hecho de la bandera o del himno, confundiendo el mensaje y poniendo en un brete a aquellos magistrados realmente independientes que se sienten a disgusto en medio de este tira y afloja político. Y eso sí, que el CGPJ siga estando en manos conservadoras, hasta que consigan sus objetivos de control del poder judicial, a través de los nombramientos.

Veneno e intolerancia

Lo reitero, los indultos son legales y constitucionales, son prerrogativa exclusiva del Gobierno. No se puede desafiar al rey a ver si los sanciona o no, pues es pedirle que incumpla la legalidad vigente, lo que equivale casi a abocarle a una acción ilegal. El Tribunal Supremo hizo su trabajo, cual fue aplicar el Derecho a un caso concreto y sancionar unas conductas delictivas. Muy bien, pero no se puede desconocer la aprobación del Consejo de Europa de una resolución instando a España a “considerar el indulto o la excarcelación de los políticos catalanes condenados por su papel en la organización del referéndum inconstitucional de octubre de 2017”, por 70 votos a favor, 28 en contra y 12 abstenciones, lo que es un refrendo a la actuación del Gobierno, sin que ello suponga una descalificación de la acción judicial, como pretenden algunos. Discrepar de una sentencia no es delinquir, pero invadir la competencia de otro órgano del Estado sí podría serlo.

Pero Casado no solo tiene la capacidad de prohibir que se hable de la corrupción de su partido, siguiendo la teoría de que problema que negamos, problema que no existe, sino que olvida, en unión con los de la Plaza de Colón, de donde viene este conflicto y cuanta responsabilidad tienen esos partidos y el gobierno presidido por Mariano Rajoy en su origen. Recordemos la aplicación del artículo 155 de la Constitución, en la que arrastraron al PSOE, la querella del fiscal general Maza, festejada hasta la obscenidad; la judicialización nacional e internacional del conflicto político catalán, la más que cuestionable sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Y, con ello, contribuyen, una vez más, a que el sector de la política española que integran demuestre que carece de un verdadero sentido de Estado, expresado en el ejercicio ponderado y sensato del poder, con altura de miras para avanzar hacia la resolución de un problema que impide la convivencia pacífica en un territorio muy importante y sensible de nuestro país, y que, en este momento, solo el dialogo y el entendimiento pueden resolver.

La política no solo es confrontación y enfrentamiento, sino también consenso, diálogo, acuerdos y generosidad para prestar el mejor servicio a la ciudadanía. ¿De verdad que en nuestro país no hay otra forma de llevarla a cabo diferente a la del insulto y la descalificación? Veo cómo la visceralidad se ha instalado en demasiados rincones de la vida pública y que la posibilidad de acuerdos cada vez está más lejos. Pero no por ello renuncio a hacer esta llamada a la sensatez y a la armonía democráticas, en momentos difíciles para España y el mundo.

La paz social y la utilidad pública

En 1999, cuando José María Aznar era presidente del Gobierno, buscó la pacificación en el País Vasco que sufría en primera línea la lacra del terrorismo, y con independencia de que acertara o no, asumió el riesgo político que comportaba esa iniciativa, y todos lo aceptamos como algo legítimo y necesario. ¿Por qué ahora Casado, presidente del mismo partido, niega a quienes gobiernan el derecho a buscar la paz social al otorgar los indultos? El actual líder del PP debería responder a esa pregunta, pero me temo que no lo hará porque no tiene respuesta.

Solo voy a dar una pincelada jurídica, que considero necesaria. La sentencia del Tribunal Supremo de 24 de mayo de 2019 consolida la doctrina fijada por el Pleno en la de 20 de noviembre de 2013 en la que se introdujo, por primera vez, un elemento reglado de control consistente en la necesidad de que el gobierno especifique “las razones de justicia, equidad o utilidad pública que justifican el indulto”, que no podrán ser controladas y a las que se subordina la decisión. Es decir, se trata de un “control meramente externo, que debe limitarse a la comprobación de si el Acuerdo del Consejo de ministros que aprobó los indultos cuenta con soporte fáctico suficiente —cuyo contenido no se puede revisar— para que jurídicamente se sostengan las razones exigidas por el legislador, y comprobar si en el proceso se ha incurrido en error material patente, en arbitrariedad o en manifiesta irrazonabilidad”.

Por tanto, el Gobierno será libre para elegir y valorar las muy variadas razones de “justicia, equidad y utilidad pública” que, en cada caso y la vista de sus concretas circunstancias, le llevan a otorgar el indulto —sobre las que, ya se ha dicho, no puede existir control judicial alguno—, pero que han de guardar la necesaria coherencia con los hechos que constituyen su soporte fáctico, y esto sí puede ser comprobado por el órgano jurisdiccional a fin de descartar todo atisbo de arbitrariedad, proscrita por el art. 9.3 de la Constitución Española. Si analizamos los indultos concedidos a los sentenciados líderes independentistas, comprobaremos que se han respetado todos los parámetros que eliminan el sectarismo o cualquier atisbo de parcialidad, desproporción o sesgo arbitrario gubernamental. Sin embargo, el PP, Vox y Ciudadanos, en vez de esforzarse en demostrar que esas vulneraciones concurren, se dedican a vociferar, y los soberanistas extremos lo hacen en contra de esta vía de pacificación porque la consideran insuficiente y reclaman una amnistía que nunca llegará.

Mientras tanto, la situación política del país se agravará y provocará que una parte continúe expresándose y conduciéndose desde las tripas y las emociones y no desde la racionalidad. Y eso, a medio y largo plazo, es sumamente peligroso.

Nunca deberíamos haber llegado a este punto, pero aquí estamos y debemos hallar el camino del consenso. Todo lo demás es zarandear el árbol cuando sabemos que, por mucho ruido que se genere, no se recogerá ninguna nuez.

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Baltasar Garzón Real es jurista y presidente de Fibgar. www.baltasargarzon.org.

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10 Comentarios
  • Jotaechada Jotaechada 28/06/21 11:42

    Una vez más, Baltasar Garzón da forma verbal justa y rigurosa a lo que muchos pensamos respecto del desbarajuste mental y estratégico de los “populares” españoles (Aznar, el pasado; Ayuso, la futura; y los otros , más o menos jóvenes muchachos, próximos al olvido insignificante).

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  • yokin yokin 28/06/21 00:27

    Sr. Garzón, como siempre muy bien argumentado todo lo expuesto en su artículo, pero con estos miserables ya no hace falta argumentar nada, solo les importa conseguir el poder como sea, para seguir mangoneando, manipulando y corrompiendo todo lo que tocan, lo peor de todo es que aunque algunos no lo comprendemos, lo cierto es que a fin de cuentas les votan más o menos la mitad de los que votamos, así que en vez de analizar lo que hacen, que cualquiera medianamente informado sabe, tal vez habria que analizar a esa mitad que los vota, que no olvidemos, son nuestros convecinos. Saludos.

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  • Jose Espuche Jose Espuche 27/06/21 20:58

    El Sr. Casado está que da vueltas como una trompa. Lo de trompa no es que esté cargado de alcohol sino de malestar. El magistrado o exmagistrado Baltar Garzón dice que Luis arguello, Secretario de la Conferencia Episcopal y su delegación de Tribunales por parte del Gobierno de Mariano Rajoy no puede ser mas nefasta. Eso lo dice en el artículo antes leído. y además dice "lo que reitero, los son legales y Constitucionales", No se desafiar al Rey a ver si sanciona o no, es pedirle que incumpla a abocarle a una ilegalidad.

    Es Sr. Casado se ha quedado de mamporrero- No me extraña por no ha hecho una propuesta válida. Hasta se atreve de decirle a Pedro Sánchez que dimita. El es que tiene que dimitir, El Sr. Casado.

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  • Jose Espuche Jose Espuche 27/06/21 16:39

    Magnifico artículo elaborado por Baltasar Garzón. Usted si que sabe donde escribe.

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  • Diógenes Laercio Diógenes Laercio 27/06/21 15:54

    Hoy tenemos una más. Se separan del acto institucional de reconocimiento a las víctimas del terrorismo en el congreso con el peregrino, falaz y vergonzante argumento del acercamiento de presos de ETA a Euskadi del gobierno de Sánchez. Y es que la caradura de este PP no tiene límites: no recuerdan los presos del "movimiento de liberación vasco" que Aznar trasladó a las cárceles vascas?
    Pero es que ya ni respeto a la ley con el que tanto se les llena la boca intentando hacer cómplice al rey, es decir, invadiendo lo que constitucionalmente se le exige al monarca; tratan de implicar al Supremo con recursos que, como señala el JUEZ Garzón, están completamente fuera de los márgenes de la ley de indultos. Y es que les da igual: un elefante en una cacharrería no causaría tanto estropicio. Y es que están en las barricadas de una nueva cruzada.
    Lo lamentable en todo esto es la capacidad de amnesia de la gente, la falta de información y de formación de los votantes, a muchos de los cuales los desprecian tomándolos por verdaderos idiotas. Como dice el JUEZ, en este país se sigue actuando por las vísceras en vez de por las neuronas.















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  • Petín 1 Petín 1 27/06/21 09:09

    ¿De qué sirve, no una oposición, sino un partido político que no ofrece alternativas? ¿para que se les paga?

    Negar la constitucionalidad de los indultos es querer confundir a aquellos ciudadanos que no han leído la Constitución, primero porque no les interesa (que para eso están los políticos y los juristas) y segundo porque es un ladrillo de grandes dimensiones para leguleyos. Recuerdo una cita de Tierno Galván cuando la estuvieron redactando “Que sea corta y clara”.

    Pedro Sánchez está intentando, creo que como ha hecho desde que accedió a la secretaría general de su partido, llegar a tratos y convenios por medio del diálogo y el entendimiento, pero el PP de Aznar, Aguirre y Cospedal colocaron a un Casado más necio y manejable que Soraya, únicamente para buscar enfrentamiento y ninguna solución, para las viejas momias del PP y ante los problemas judiciales suscitados por su conducta mafiosa, lo que pretenden no son soluciones más o menos ajustadas, es volver al Poder de la forma y precio que sea para poder tapar sus indecencias.

    ¿Qué puede ofrecer un partido declarado “Asociación criminal para delinquir”? Promesas para seguir delinquiendo

    Se entienden todas las posturas intransigentes y críticas del PP, si se miran desde el prisma de que España es suya, ellos ponen y derogan las Leyes para los demás, ellos son los dueños de sus riquezas, son los señalados por su dios para gobernar y reinar, entonces ¿Qué coño han de tratar y con quién?

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  • Canija Canija 27/06/21 07:58

    Gracias por el artículo 

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  • paco arbillaga paco arbillaga 27/06/21 07:55


    Es vergonzoso el comportamiento de los partidos de Casado y Abascal, junto a esos grandes medios de confusión que no paran de transmitir mentiras con el único afán de desgastar al Gobierno, de sustituirle.

    Y puede dar arcadas pensar que a unos titiriteros por cuatro letras en un tarjetón los apresaran acusándoles de terrorismo mientras hay políticos que con toda impunidad siembran el odio y la división entre la gente, y además lo hacen mientras les pagamos el sueldo con nuestros impuestos. Son unos macarras de la patria. Osasuna.

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  • Angel Viviente Angel Viviente 27/06/21 00:45

    Las razones jurídicas son evidentes, muy bien señaladas por el articulista Sr Garzon. Pero para el Sr Casado y compaña eso es lo de menos. De lo que se trata es de torpedear y desgastar, decir no a todo y hablar de tradición, ilegalidad, anti constitucional. Riega veneno que algo queda. Desgaste. Insulto. Machaconeo fácil que busca los instintos mas bajos y delirantes. Las razones sobran, saben que no tienen ni razones ni alternativas. Es la destrucción sin limites, esa que piensan les llevara al poder. Recuperar el pais que les pertenece, se saben vencedores de una guerra y ante esto no hay razones. Es muy difícil debatir con esta gente. Que añoranza de una derecha civilizada !!
    Gracias Baltasar

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 27/06/21 00:23

    Leerê el articulo mañana pero algo me parece evidente: Casado estâ loco por ganar como sea (como sea!) las proximas elecciones generales porque si no el caso entonces dejarâ de ser presidente del PP.

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