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Luces Rojas

¿Por qué las mujeres no estudian ingeniería?

Publicada el 25/10/2017 a las 06:00 Actualizada el 04/11/2017 a las 16:46
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Es un hecho cierto que estudian ingeniería muchas menos mujeres que hombres. Según datos del Instituto de la Mujer, únicamente un 25,64% del alumnado universitario que estudia ingeniería y arquitectura son mujeres. Es más, la ingeniería y la arquitectura es la única rama de enseñanza donde hay una minoría tan pronunciada de mujeres, dado que en el resto de ramas de enseñanza las mujeres son la mayoría del alumnado matriculado. Ello explica que las plantillas de las empresas de base tecnológica sean mayoritariamente masculinas y que haya una abultada desigualdad de género en las ocupaciones de los sectores de alta y alta-media tecnología, donde las mujeres representan menos del 30% del conjunto de la fuerza de trabajo.
 

No se conocen en plenitud las razones que provocan estas diferencias entre mujeres y hombres en cuanto a sus preferencias de estudios/trabajos, aunque sí se sabe que los estereotipos de género juegan algún rol al respecto. Estereotipos que se originan prácticamente al nacer y que luego se prolongan en el tiempo. Miremos, por ejemplo, a qué juegan nuestros hijos: los niños suelen montar piezas; las niñas suelen cuidar muñecas. Estereotipos de trabajo industrial y de trabajo de cuidados que se reproducen cuando llega la hora de elegir estudios y de elegir trabajo.
 

En la presentación de su libro La mujer ante el desafío tecnológico, Laura Tremosa trataba de expresar algunas de las razones por las que históricamente “las mujeres se han mantenido tal alejadas de la evolución tecnológica”. En su opinión, “bien podría decirse que el aparente divorcio de las mujeres y la tecnología tiene sus raíces en una doble división del trabajo, por una parte la división sexual que hizo que las mujeres, a medida que la organización social avanzaba hacia el modelo actual, quedaran como especialistas en la reproducción (tener hijos y la multiplicidad de trabajos domésticos) y, por otra, la división entre trabajo manual e intelectual que alejó a las pocas mujeres que tuvieron acceso a la cultura de un tipo de desarrollo como es el técnico, resultado de la articulación de los conocimientos prácticos como los científicos”.

De su lado, Eulalia Pérez Sedeño, en “Factores contextuales, tecnología y valores: ¿desde la periferia?”, apunta también a esta división de roles en la relación entre las mujeres y la tecnología: “Nuestra sociedad sexista asigna diferentes roles a unos y otras, por lo que hombres y mujeres tienen una relación diferente con la tecnología que, en el caso de ellas, se ve distorsionada por los estereotipos de género. Debido a los procesos de socialización a que se ven sometidas las mujeres y a que adoptan determinados roles sexuales (como el de madre o ama de casa) se considera que determinadas profesiones o trabajos (como la ingeniería o la computación) no son adecuados para ellas (…) estos son los motivos de que las mujeres vayan uno o varios pasos detrás de los varones en su relación con la tecnología”.

Los estereotipos son, a su vez, un elemento clave en el estudio de caso realizado por un equipo de investigación entre el alumnado de la Universidad Politécnica de Madrid: “Los estereotipos asociados a la cultura de la ingeniería y de los estudios técnicos hacen que estas carreras hayan sido siempre vistas como más apropiadas y lógicas para los hombres, por ser percibidas como exigentes y poco femeninas”. Pero también cuenta “una clara preocupación por el llamado ‘techo de cristal’, es decir, las barreras inherentes y atribuidas a la dificultad para compaginar familia y trabajo”. De hecho, ante la pregunta ¿crees que tu carrera profesional puede verse afectada por tu maternidad/paternidad?, el 49% de los estudiantes varones dice que sí (lo que ya es un porcentaje muy alto para los varones y denota la propia visión que se tiene del trabajo en el sector de las TIC), mientras que son el 70% las estudiantes que contestan que ello será así, esto es, 7 de cada 10 mujeres estudiantes de ingeniería perciben que el sector en el que van a trabajar no pondrá fácil su maternidad.

En este sentido, el estereotipo del trabajo en empresas de base tecnológica –masculino, con jornadas prolongadas, sin apenas tiempo de desconexión del trabajo, con dificultades para la maternidad– puede guardar alguna relación con el menor interés de las mujeres por esta clase de estudios y de trabajos. De ahí que idear mecanismos que hicieran más female-friendly los ambientes de trabajo en la empresas tecnológicas podría contribuir a que a medio plazo hubiera más mujeres estudiando ingeniería y, así, más candidatas a trabajar en el sector.

El tema no es baladí. Primero porque, según avanza la digitalización, parece claro que un importante número de los puestos de trabajo que se van a crear en el futuro requerirán de conocimientos en ingeniería o, en general, de lo que denominamos STEM, acrónimo en inglés que agrupa los estudios en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. De este modo, si las mujeres son minoría en estas disciplinas, tendrán serias dificultades para incorporarse al mercado de trabajo del futuro en pie de igualdad. Por cierto, estos serán los puestos de trabajo del star system, lo que significa los mejor pagados y de más prestigio profesional y social. Razón por la cual la menor presencia de las mujeres en estos estudios puede agrandar la brecha de género (salarios, tiempo de trabajo, pensiones) ya de por sí significativa que existe en nuestro mercado de trabajo.

Pero hay un segundo motivo que conviene subrayar. Los puestos de trabajo más proclives a su desaparición con el avance de la introducción de las tecnologías en los procesos productivos y la economía son muchos de los que habitualmente realizan las mujeres. El ejemplo pueden ser los trabajos típicamente administrativos. Tareas manuales y/o cognitivas repetitivas como éstas tenderán, efectivamente, a ser sustituidas por algoritmos. De ahí que el proceso de digitalización pueda tener una afectación más intensa, y de sentido negativo, en las tasas de ocupación y de empleo femeninas, agrandando la desigualdad entre hombres y mujeres, casi endémica en nuestro país, en el acceso y la permanencia en el trabajo.

Las mujeres hemos andado un largo trecho para conseguir una mínima igualdad en el mercado de trabajo, todavía inconclusa e imperfecta. Las tecnologías pueden hacer que retrocedamos una parte del camino andado. Son necesarias muchas cosas para que eso no suceda, entre ellas que las empresas cambien su cultura con respecto al tiempo de trabajo, al presentismo y al valor de la conciliación entre la vida profesional y privada. Pero podemos empezar por intentar convencer a las más jóvenes de que merece la pena estudiar ingeniería. Se acercan tiempos de regalos. Así que empecemos esa tarea pensando en los roles que asignan los juguetes que compramos. No dejemos que nuestras niñas cuiden y nuestros niños construyan. Hagamos que unas y otros puedan jugar a ambas cosas. No lo parece, pero habremos dado un paso significativo para la igualdad en el mercado de trabajo del futuro.
_________________

Luz Rodríguez es profesora titular de Derecho del Trabajo en la UCLM

 
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12 Comentarios
  • AisK AisK 13/11/17 09:30

    Una buena amiga con profesion "de hombres" lo tiene claro despues de 30 años de vida laboral, la mitad en la profesion libre y la mitad en la administracion: el llamado techo de cristal se hace mas grueso, pues en estos momentos tanto en politica como en el mundo de la tecnica, las mujeres que han llegado via, son meros engranajes de la politica existente. Si hubiera una grafica nos haria ver que porcentaje de las que estan ahí lo son por merito o por relaciones, y el resultado es apabullante -si no eres la mujer/amante de .. dificilmente llegaras, pero es que esas mismas ven con muy mala cara a las que intentan llegar por sus meritos. Si a ello añadimos que son menos competitivas y quizas menos corruptas -su sentido ético les da una vision a medio a largo plazo que en general los hombres no usan- tenemos un futuro donde nada cambia.
    El dia que las mujeres llegen al poder por sus meritos en lugar de sus amistades, y pueden hacer "politica de mujeres" entendiendo por ello una sociedad donde se prioricen los valores de solidaridad, ética y vision a medio y largo plazo, pues nadie como ellas saben mirar a donde iran "sus" nietos, ese dia habremos llegado al inicio de un cambio; lamentablemente no parece ser un tiempo cercano

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 25/10/17 18:40

    Tengo dudas acerca de la cientificidad del estudio. Básicamente porque yo me muevo en el mundo de "las letras" y las exigencias sobre conciliación familiar, horarios, promoción familiar, etc. son las mismas que para los ingenieros. Hay ramas de la ingeniería que facilitarían en trabajo en casa y ramas de las ciencias sociales que no lo hacen en absoluto. Sin descartar el sexismo infantil y los juguetes "teledirigido" hacia un sexo u otro, ni los parones en las carreras profesionales que sufren las mujeres cuando deciden tener y dedicarse a la familia y el pensamiento de muchos empresarios de que los "problemas" femeninos (especialmente el embarazo y la baja de maternidad, vaya problema) las hace menos rentables lo cierto es que no se explica el por qué de la falta de preferencia de las ingenierías por parte de las mujeres. En otras ciencias según el gráfico están igualados los porcentajes, y es en las ciencias más "humanas (que tratan más con las personas) como las jurídicas, las humanidades y las de la salud, gana por goleada. Tal vez sea porque la concepción femenina de la vida no tiene que ver con la masculina. En cualquier caso, se elija el camino profesional que se elija, lo que es indignante es que la mujer cobre de media entre un 30 y un 35% menos que el hombre a igualdad de trabajo y responsabilidades (las cifras difieren según los estudios). Eso sí debe preocuparnos y mucho porque es de hoy mismo, de ahí mismo. Poner bases para que no suceda en el futuro está bien. Pero la mejor base es que partamos de una base equitativa y no de unas diferencias abismales. Al futuro se llega por el presente.

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  • phentium phentium 25/10/17 15:55

    "Porque los hombres no escuchan y las Mujeres no entienden los mapas".

    Es el titulo de un libro escrito por un matrimonio de antropologos americanos hace ya bastantes años.

    En el se muestran y demuestran las diferencias en el funcionamiento de los correspondientes cerebros y se razona el porque......que es muy ancestral. Y no es que uno sea mejor o peor que el otro. Simplemente son distintos lo que genera que funcionen de forma distinta ante un mismo problema, de tal manera que uno de ellos es mas adecuado para resolver determinadas cuestiones y situaciones y el otro para otras.

    Pero no nos empeñemos en que "todos somos iguales" y demas zarandajas porque no lo somos. Lo que no quiere decir que no tengamos los mismo derechos.....y obligaciones.

    Si aceptasemos nuestras diferencias sin prejuicios ni complejos se ria un buen punto de partida para determinar una serie de actividades para las que uno u otro sexo sería el mas adecuado. Lo que tampoco deberia ser obstaculo para que cada cual estudie, se forme y trabaje en aquello que prefiera.

    Si yo fuese un empresario tengo muy claro una serie de puestos que jamas le daria a una mujer y otros que no le daria a ningun hombre mientras tuviese opcion a que ese trabajo lo desarrollase una mujer.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 25/10/17 17:33

      No estoy de acuerdo, aunque sí pienso que la experiencia dice que los hombres son, en general, mejores que las mujeres en matemáticas y, muy en particular, más hábiles espacialmente y mucho más aficionados a las máquinas de cualquier tipo. Pero eso, que es válido en general, puede no serlo en casos concretos, de la misma manera que los hombres son más altos que las mujeres pero hay mujeres que son más altas que la mayoría de los hombres. Al ser la inteligencia de los dos sexos muy parecida, las variantes individuales son decisivas a la hora de asignar cargos en función de la capacidad. Un ejemplo muy sugestivo es la lucha y el ejercicio del poder político, que no tiene ninguna dificultad técnica, sino que para conseguirlo hay que mezclar la lucha, la falta de escrúpulos y la facilidad de hacer aliados. Son muchos más los hombres que las mujeres que reúnen estas poco recomendables condiciones, pero Indira Gandhi, Thatcher, Golda Meir o Merkel son muy notables excepciones: nadie podrá decir que estas mujeres no estaban capacitadas para luchar por el poder, conseguirlo y conservarlo.
      Como en todo, hay que ser imparcial, observar las cualidades de cada niño, joven o adulto y obrar en consecuencia, ya sea para encauzar su educación o para ofrecerle una ocupación adecuada. Ahora mismo ya hay bastantes más chicas que varones estudiantes de medicina y no veo que nadie deba rasgarse las vestiduras por ello, de la misma manera que es muy probable que siempre haya más ingenieros que ingenieras y no creo que sea para poner una reclamación en ningún sitio.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 25/10/17 17:21

      No estoy de acuerdo. Yo creo que, en conjunto, los hombres son mejores en matemáticas y, sobre todo, en inteligencia espacial. También, que son mucho más aficionados a las máquinas de t

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  • M.T M.T 25/10/17 10:35

    En la mayoría dr hogares españoles se educa, creo yo, en libertad. La escuela en enseñanza obligatoria no universitaria también ayuda. Un profesor, lo digo por experiencia, ante las capacidades y habilidades intelectuales de un alumno/-a orienta y desde esa libertad, cspacidades e intereses el/ la estudiante decide qué estudiar, en qué formarse y si se es buen estudiante destacará y se abrirá camino profesionalmente. Es mi opinión para cualquier tipo de estudios: capacidades y dedicación. No me olvido del factor económico: cuenta.

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  • Merm Merm 25/10/17 10:10

    Yo soy ingeniera. Cuando yo estudiaba  las mujeres destacaban en matemáticas y físicas, siempre mejores notas, siempre más mujeres aprobaban, pero luego a ingeniería es verdad que no se apuntaban aunque sí iban muchas a matemáticas, físicas y medicina. Yo no lo he entendido nunca. En la carrera éramos pocas y a mi me parecía que a las mujeres les costaba menos aprobar, sacaban mejores notas, pero claro hablamos de un 20% de mujeres por un 80% de hombres. Yo creo que se cuentan cosas falsas sobre la ingeniería, tanto de los estudios como del trabajo y sobre todo a las niñas nada en la sociedad les ayuda a elegir una carrera técnica, se les convence de que no son capaces y de que hay determinadas cosas que no les pueden gustar. Mis dos sobrinas estudian ingeniería con notazas y desde luego yo no he notado nada que les distinga de los chicos, ni en matemáticas, físicas o inteligencia espacial como dice alguno, ni lo he visto nunca a lo largo de mi carrera, al contrario. 

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  • jorgeplaza jorgeplaza 25/10/17 07:40

    Los hombres son más altos que las mujeres y los holandeses más altos que los españoles. Hay mujeres más altas que muchos hombres y españoles más altos que muchos holandeses. ¿Cuál de las frases anteriores es falsa?: ninguna. Cuando se habla de hombres, mujeres, holandeses y españoles se habla de poblaciones estadísticas que no se comparan como los individuos porque se componen de muchos individuos. Es archiconocido que las mujeres son mejores que los hombres en las pruebas de fluidez verbal y los hombres mejores que las mujeres en las de inteligencia espacial. Hay multitud de factores en los que se ven pequeñas diferencias entre la inteligencia de las mujeres, en conjunto, y la de los hombres, en conjunto. Si las mujeres son algo peores que los hombres en matemáticas e inteligencia espacial, es lógico que se dediquen menos a carreras que, por requerir en muy alto grado esas aptitudes, les resultan difíciles y, además, suelen ser complicadas de aprobar, como pasa con las ingenierías.

    Lo cual no significa que no haya excelentes matemáticas, físicas, ingenieras y arquitectas. De la misma manera que hay españoles más altos que la mayoría de los holandeses.

    Por cierto: si hay aproximadamente tantas mujeres como hombres y las mujeres superan claramente en número a los hombres en carreras de letras y de ciencias de la salud, en algunas otras tendrá que haber por fuerza menos mujeres que hombres. Y, por cierto también, no veo que las mujeres se quejen de superar con bastante a los hombres que estudian medicina. No tienen por qué quejarse: si les gusta y sacan la nota suficiente, lo que tienen que hacer es estudiarla y ser buenos médicos, pero insisto en que, de la misma manera que se quejan (y, a veces, buscan explicaciones demenciales para explicar el hecho) de ser pocas en ingeniería se deberían quejar de ser muchas en medicina. ¿No es también una desigualdad? ¿O es que hay desigualdades más iguales que otras?

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    • txako txako 25/10/17 09:10

      Estoy medianamente descuerdo y quiero añadir el tema de la conciliación laboral también me parece que esta bastante equivocado no entiendo por que puede pensar alguien que en los trabajos objetivo de otras carreras van a tener mayor conciliación, yo trabajo en una TIC y soy el que lleva al niño al cole y si se pone malo soy el que lo recoge y se queda con el gracias a que tengo horario flexible que mi mujer no tiene al dedicarse a al cuidado de personas.
      Creo que el problema tiene que ver con las aficiones que desarrolla cada uno al crecer, mi hijo tiene una cocina de juguete con la que de vez en cuando jugamos juntos pero por lo generar prefiere jugar con bloques o derribar bolos.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 25/10/17 07:05

    Memeces encadenadas. No es menor, sino al revés, el estereotipo del médico hombre (en mi infancia y juventud hubo, por ejemplo, varias series de televisón sobre el tema --doctor Kildare, doctor Welby, recuerdo de memoria-- y ahora mismo está la del insufrible doctor House; ninguna sobre una médico mujer) lo que no impide que hoy sean muchas más las mujeres que los hombres que estudian medicina y que, por tanto, "les quiten ese trabajo" a los hombres --¡valiente gilipollez, como si no se lo "quitaran" lo suficiente los varones entre sí!-- y eso se ve en cualquier Centro de Salud al que uno acuda, donde las mujeres son claramente mayoritarias entre los médicos, no solo en enfermería. (Por cierto, medicina es una de las carreras que mayor nota exigen para cursarla).

    La razón real por la que las mujeres estudian en menor número que los hombres carreras técnicas (y físicas y matemáticas, dicho sea de paso) es porque esas materias les gustan menos y sacan en ellas peores notas que en otras que les gustan más y se les dan mejor. Claro que eso equivale a decir que, dentro del gran parecido que existe de manera general e innegable entre la inteligencia masculina y la femenina, también hay diferencias y eso, a priori, hay cierto "progresismo" que no lo puede admitir aunque lo tenga delante de las narices. Pues muy bien, que lo admita, pero es lo que hay.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 25/10/17 07:05

    Memeces encadenadas. No es menor, sino al revés, el estereotipo del médico hombre (en mi infancia y juventud hubo, por ejemplo, varias series de televisón sobre el tema --doctor Kildare, doctor Welby, recuerdo de memoria-- y ahora mismo está la del insufrible doctor House; ninguna sobre una médico mujer) lo que no impide que hoy sean muchas más las mujeres que los hombres que estudian medicina y que, por tanto, "les quiten ese trabajo" a los hombres --¡valiente gilipollez, como si no se lo "quitaran" lo suficiente los varones entre sí!-- y eso se ve en cualquier Centro de Salud al que uno acuda, donde las mujeres son claramente mayoritarias entre los médicos, no solo en enfermería. (Por cierto, medicina es una de las carreras que mayor nota exigen para cursarla).

    La razón real por la que las mujeres estudian en menor número que los hombres carreras técnicas (y físicas y matemáticas, dicho sea de paso) es porque esas materias les gustan menos y sacan en ellas peores notas que en otras que les gustan más y se les dan mejor. Claro que eso equivale a decir que, dentro del gran parecido que existe de manera general e innegable entre la inteligencia masculina y la femenina, también hay diferencias y eso, a priori, hay cierto "progresismo" que no lo puede admitir aunque lo tenga delante de las narices. Pues muy bien, que lo admita, pero es lo que hay.

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  • laguncar laguncar 24/10/17 22:54

    Hablar a estas alturas de estereotipos de género me parece un poco "pasado", lo siento. Desde mis trece años tuve clara qué profesión quería y en ella me metí, hace varias décadas. Entonces conté con la dificultad de los estereotipos de género, claro que sí, entre el resto de dificultades. Hasta encontré compañeros que pensaban que "les quitábamos el trabajo" a los hombres. El primer curso éramos un 20% de mujeres, porcentaje que quedaba muy reducido al acabar la carrera. Y luego entramos en la vida profesional, sí, esa que se consideraba "trabajo de hombres" o como poco era y es un trabajo, una profesión, con mayoría de hombres. Y hemos llegado hasta aquí en una situación profesional donde se considera "políticamente incorrecto" hablar o denunciar diferencias de género o machismos directamente. Pero haberlos haylos y de profundo arraigo, pero con disimulo. Y por lo vivido me atrevo a asegurar que si aún estamos así no es tanto por los estereotipos, sino por las dificultades de igualdad que siguen ahí, que las pocas que hay nos las hemos ganado a pulso, abriendo paso en algunos sectores a otras mujeres. Pero ayuda ninguna, así que estaría bien "mentalizar" a la sociedad y exigir a los poderes públicos acciones reales para evitar esta carrera de obstáculos añadida que tenemos las mujeres que se nos ocurre elegir una profesión "de hombres". Los estereotipos se curan en la familia y en la escuela, y deberían haber desaparecido ya. Otra cosa bien distinta son las trabas de desigualdad salarial, de oportunidades y hablar de compaginación de trabajo y familia: estamos muy lejos. Y para rematar, cuando llega una crisis las listas se hacen poniendo primero a los hombres y luego a las mujeres... poniendo primero a los jóvenes inexpertos y luego a los/as mayores... Me abrí hueco en un mercado de trabajo "de hombres" con un coste personal importante y una sobreactividad necesaria. La crisis me ha echado de este mercado... para siempre: ¿Cómo aleccionar a otras mujeres? Sólo la "vocación" por una profesión de base "tecnológica" me animaría a aleccionar a una mujer: por lo demás, no vale la pena en la chapucera sociedad desigual de este país... y vamos como los cangrejos..

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