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El lenguaje sucio de la corrupción: “putitas de confianza” y otras perlas

Publicada el 06/06/2016 a las 06:00
Todavía retumba en mi cabeza la onda expansiva de esa expresión miserable que conocimos como parte del sumario del caso Púnica: “putitas de confianza”. La suciedad de la corrupción contagia al lenguaje, es un modo de evidenciar, por si hubiera alguna duda, la talla intelectual y moral de los protagonistas; la falta de respeto y consideración por los demás de la que hacen gala aquellos que se llevan la pasta pública con un par de narices y sin un ápice de vergüenza. Jetas literatos de ayer y de hoy. Muy fan.

Ya habíamos flipado lo nuestro cuando trascendió la mítica frase “volquete de putas” grabada durante una reunión de espías en el chalet de Paco, Paco, Paco que mi Paco Granados. 

“A mí me dijo Halffter: 'Habéis declarado muy bien, hay que celebrarlo con un volquete de putas'”.

Esta frase se la adjudican a Paulo Coelho y se corta las venas con la cubierta del Alquimista.

La bella oración que publicó El Mundo, la pronunció, presuntamente, el miembro de la Guardia civil José Oreja. Aludió al viceconsejero de Presidencia, Alejandro Halffter, presuntamente satisfecho con una comparecencia de los agentes ante el juez, en la que estos no completaron el rosco cuando les preguntaron por el espionaje.

– “Empieza por “E”: tarea de vigilar a miembros del Partido Popular ataviado con gafas, nariz y bigote de broma y gabardina”.

– Eeeeeeee. Pasapalabra.

Total, que se merecían como detalle por los servicios prestados un “volquete de putas”.

Mira que yo soy de currármelo con los regalos, me como el coco hasta la extenuación y paso noches en vela tratando de encontrar algo original que pueda sorprender y satisfacer al homenajeado, pero en siete vidas que viviera, jamás se me pasaría por la cabeza buscar en Wallapop un volquete de esos. Llámenme rara.

Ahora nos vamos pasando de mano en mano, en los medios, en las redes sociales, en las conversaciones indignadas, la nueva y cutre expresión “putitas de confianza”, como una patata caliente. Hasta el hecho de teclear esa famosa frase con diminutivo de un mal gusto superlativo te hace sentirte contaminado.

Esta semana me tocó decir en alto esas tres palabras que podrían parecer un eslogan de supermercado, mientras mi compañero de tardes de radio en Julia en la Onda, Juan Gómez-Jurado, hacía lo propio con el “volquete”. Al salir del estudio, Juan me comentó: "¿No te has sentido mal al decirlo?". Y tenía razón. Incomoda oír en tu propia voz algo tan rastrero. Por muchas comillas que les pongas, cuesta fabricar humor con según qué expresiones. Son tan miserables que todo lo barnizan con una pátina de indignidad. Que da mucho asco, vamos, traduciendo al castizo.

En general, el lenguaje de la corrupción está lleno de mugre aunque, a veces, los corruptos son más finos y recurren a ciertos eufemismos, no tanto por elegancia, creo yo, sino con el fin de esconder sus fechorías. No ser explícitos les ayuda a evitar que les pillen con el carrito del helao y, de paso, a no dejar en evidencia a un sistema que tolera estos hábitos.

Leía hace unos años un reportaje en BBC Mundo sobre el lenguaje de la corrupción. Hoy recupero algunos de estos eufemismos que varían en función del país.

Por ejemplo, las clásicas “mordidas” mejicanas de los funcionarios corruptos no se bautizan del mismo modo en otras naciones. En el norte de África un policía corrupto puede pedirte dinero para que le invites a un “Kahwe”, un café; en Kenia te pediría que contribuyas para pagar un “té destinado a los ancianos” “Chai ya wazee”; y en Turquía sería dinero para la sopita “chorba parasitemia”. Todo muy calentito e inocente.

Hoy, revisando este reportaje, leía que a menudo los eufemismos sobre la corrupción buscan minimizar su importancia, la expresión swahili “kitu kidogo”, algo pequeño, es un ejemplo. Y he recordado que escuchamos algo muy parecido la semana pasada durante la comparecencia del exmilitante socialista Manuel Chaves ante la comisión que investiga el fraude de la formación en Andalucía: “Si hubo fraude, fue muy pequeño”. Para hacerlo más exótico, Chaves podría haber dicho “si hubo fraude, fue kitu kidogo”. Le habría quedado ideal.

También esta semana salía a la luz el video de la boda de Álvaro Pérez, El bigotes de la Gürtel. En un momento de su discurso, en un modo muy Lina Morgan –agradecido y emocionado–, Pérez decía de Camps:

“Es cojonudo como persona y como amigo,
no falla jamás, y eso es la hostia”.

Es otro de los elementos comunes en las tramas de corrupción, la exaltación de la amistad llena de tacos. Todos se quieren, se aman, se llaman “bombón” los unos a los otros, pero un día se rompe la amistad de tanto usarla y aquello de ♪“Como una ola tu amor llegó a mi vida”♪ se transforma en ♪“Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso...”♪.

Por ejemplo, el que decía en su boda que Camps era un amigo cojonudo,unos meses después afirmaba en Un tiempo nuevo de Telecinco lo siguiente:

“Camps es honrado pero ha sido un cobarde
y como amigo, un mierda”.

La corrupción, término que proviene del latín corruptio corruptionis –acción y efecto de destruir o alterar por putrefacción, también acción de dañar o pervertir a alguien–, es sucia en sí misma. No puede extrañarnos, por tanto, que quienes la practican con devoción manejen expresiones tan churretosas como su presunto cerebro.

Hay que lavar el sistema con agua y jabón y, de paso, las lenguas de sus protagonistas. Está haciendo falta un volquete de detergente, su jaboncito de confianza.
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15 Comentarios
  • asereje asereje 07/06/16 18:39

    Me gustaria preguntarles a esa tropa qué quieren decir con lo de put... de confianza: ? Que no se chivan de lo que oyen; que son "amiguitos" desde hace tiempo; que no les contagian la gonorrea...?

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  • ANTÓN BORG ANTÓN BORG 07/06/16 07:55

    26J EL PERRO FLACO: Allá durante la Iberia del tardofranquismo, entre las oscuras calles y barrios de sus pueblos, el perro errante y sin cobijo era un visitante incómodo, peligroso a veces y triste siempre. Parasitado del hocico al rabo, famélico, herido y quebrado a dentelladas feroces, solía aparecer sigiloso, dócil y dispuesto, en busca de un nuevo territorio en el que sanar al abrigo de la compasión vecinal, por otro lado celosamente vigilada también, por otros congéneres de idéntica condición y, en apariencia algo más adocenados bajo el abrigo humano de extrarradio. Nada que ver 50 años después, inmersos en la sofisticada y portentosa industria de la humanización de animales en general y perros en especial, superando estos a veces en bienestar e instituciones a su servicio, a gran cantidad de huérfanos sociales alejados de la protección y el rango social de muchos caninos. Los hay, a diferencia de https://antnborg.wordpress.com/

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  • ryper ryper 07/06/16 00:37

    Está claro que los corruptos en su afán de pasar desapercibidos, mientras no son descubiertos, funcionan con todo tipo de eufemismos,  en lo que a lenguaje se refiere, de pésimo gusto. Lo triste es que han sido puestos ahí por las papeletas electorales. No siempre,  porque algún partido hay que concurre a las elecciones en superioridad de condiciones con respecto a otras organizaciones. En estos casos en que la corrupción llega al  grado de fraude electoral descubierto cuando ha prescrito el delito, cabe preguntarse. ¿Que hacemos los ciudadanos que hemos sido/estamos siendo gobernados por organizaciones corruptas en si mismas?. 

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  • Pamplinash Pamplinash 06/06/16 22:19

    Me gusta el artículo. Tanto el lenguaje como el tono, que rápidamente se pilla, de las exclamaciones de estos canallas son vomitivos. Se les debería juzgar primero por eso, por ser tan malévolos con la mujer. Tendría que ser ejemplar.

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  • laguncar laguncar 06/06/16 19:06

    Por tu último párrafo, no se merecen detergente ni serviría para nada: amoniaco y lejía en cantidades industriales con un añadido de zotal y desatasca-tuberías, y aún así....!

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  • HERBÓN HERBÓN 06/06/16 16:48

    No aparecen por generación espontánea. No son productos de la tierra. Son el resultado de las urnas.

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  • AMP AMP 06/06/16 10:53

    En este caso no es necesario comentar. Ya lo has dicho tú bien clarito. Por mucho que se vistan de Armani o finjan ser gente educada, en el fondo no son mas que garrulos y paletos. Ver al Granados mintiendo con esa chulería y pretendiendo ser sarcástico e irónico, es muy difícil aguantarse las ganas de ...

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  • Bacante Bacante 06/06/16 10:47

    Pero luego,  ellos, tan señores, se sientan a juzgar los malos modos "de los nuevos". ¿Alguien ha escuchado a Maroto  escándalizarse por las costumbres y el lenguaje de los suyos? 

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 06/06/16 10:21

    El lenguaje es el correcto y apropiado para esta gentuza. Un "volquete de putas o putitas de confianza", para unos chuloputas que además de habernos robado a todos, se ponen gallitos y pasan a la ofensiva, insultando a los que se atreven a preguntarles. Donde han quedado ésas experiencias carceleras, donde se agarraba la jaboneta con ahinco para que no se cayera......????, sopena de......

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    • mel mel 06/06/16 19:10

      Buen artículo, excelente reflexión y contundente denuncia, Marta. Creo que damos demasiado poca importancia a las vejaciones que se hacen especialmente con las mujeres. Es denigrante y, como dice totofredo, es el lenguaje apropiado a los personajes: soez, miserable, despectivo. Están verdaderamente putrefactos!

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    • Bacante Bacante 06/06/16 10:48

      TOTO , es adecuado a su catadura moral. En efecto. 

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  • M.T M.T 06/06/16 10:11

    Enhorabuena, Raquel. Sin lugar a dudas. Si el lenguaje  verbal  y articulado nos conforma en lo humano como herramienta del pensamiento, en el tipo de expresiones que muy bien denuncias en tu artículo, queda perfectamente retratada la catadura y personalidad de aquellos que las enuncian o profieren. Esa es su preferencia y su catadura. No puedo decir más.

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