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Y sin embargo se mueve

Electrónica, la basura de la vergüenza

Publicada el 16/09/2016 a las 06:00
No hay manera de escapar de lo electrónico. El ordenador es una herramienta indispensable para casi cualquier desempeño profesional y un elemento más de un hogar. El móvil es nuestro fiel compañero. Los electrodomésticos, lámparas, baterías, pilas, tabletas, consolas o impresoras son parte del día a día. Todos estos dispositivos electrónicos, cuando se estropean, conforman la basura más incómoda de los últimos tiempos. Desechos que crecen a un ritmo tan vertiginoso como nuestra dependencia de ellos. Residuos que contaminan los suelos, el agua, la atmósfera y que, en su inmensa mayoría, acaban en los países pobres. Esos territorios son el vertedero electrónico del mundo desarrollado.

Se estima que cada año se generan unas 42 millones de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en todo el mundo. La cifra crece a ritmo enloquecido. En 2017 se calcula que serán 65 millones. De toda esta ingente cantidad, tan solo 6,5 millones llega a los canales oficiales de reciclaje.

Los españoles generamos unos 17 kilogramos per cápita. La legislación obliga a la recogida y tratamiento adecuado de los residuos, sin embargo solo se está retirando alrededor de cuatro kilos por habitante, lo que marca la directiva europea. A las plantas registradas en la Asociación de Empresas de Residuos y Recursos Especiales sólo llega el 30% de la basura electrónica que se genera en nuestro país. Europa solo procesa de manera segura un tercio de la basura electrónica que genera.

El problema, o el truco para no quedarse con la basura, es que los países que usan los aparatos electrónicos no han desarrollado un método eficaz de recogida y gestión de los residuos. Así, la inmensa mayoría acaba, de manera irregular, en vertederos de países en desarrolloEstados Unidos, Europa y Japón generamos la mayoría de la e-basura con destino ilegal.

Lugares como Guiyu, en China, o Agbogbloshie, en Ghana, son ejemplos de esta vergüenza. Son conocidos como los lugares más tóxicos del planeta. Sin protección, cientos de miles de basureros extraen las partes valiosas de los aparatos desechados. El entorno está cargado de compuestos tóxicos derivados de la quema de plásticos, circuitos y ácidos que usan para recuperar los metales que las empresas comprarán para fabricar nuevos aparatos con los que alimentar esta rueda de codicia y abuso. Las disfunciones neurológicas, afecciones respiratorias y alteraciones digestivas son lo común. Se envenenan con cada minuto de trabajo.

La rápida innovación tecnológica que mejora las prestaciones de los dispositivos y la creatividad de las empresas para ilusionarnos con sus novedades hacen que la vida de los productos sea cada vez más corta, el consumo mayor y la acumulación de e-basura se dispare. Si nos quejamos como consumidores y exigimos plena responsabilidad sobre los residuos a las empresas que fabrican los productos, pondremos nuestro necesario grano de arena para tumbar este moderno despotismo.
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3 Comentarios
  • laguncar laguncar 17/09/16 19:41

    Buen tema hoy, América. Estoy de acuerdo en la responsabilidad de fabricantes y gobiernos con los productos que generan unos desechos que no reciclamos en casa y los mandamos a esos países donde lo hacen por pura supervivencia sin seguridad alguna. Aquí compramos el ipad 7 ¿? y allí les enviamos la muerte con patas. Sin embargo, es fácil mirar para otro lado y buscar al culpable último: ¿y nuestra responsabilidad?. En primer lugar por consumir más de lo que necesitamos: si no lo hiciéramos así, al ritmo que marcan las propagandas, antes o después se tendría que establecer un equilibrio de producción. En segundo lugar, es fácil hablar del reciclado y la necesidad de hacerlo, pero, ¿cuántos/as echan los envases en su recipiente, los papeles en el suyo, apartan las pilas y las tiran después al mini- contenedor adecuado, etc. etc? ¿cuántos productos acaban en nuestras basuras de lo general, de "otros desechos" que podríamos colocar en su sitio? ¿cuántos/as hacen una visita de vez en cuando al vertedero de reciclado municipal, donde se puede repartir - dividir una buena parte de nuestros desechos? Cuando hagamos nuestra parte podremos exigir con todas las consecuencias que las empresas fabricantes y los gobiernos hagan la suya.

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  • Tablero Tablero 17/09/16 13:55

    América, absolutamente cierto lo que denuncias. Pero aquí hay grandes responsables de este estado de cosas. Unos con muchísimo poder, los que controlan la industria, y otros, los ciudadanos, personas aplastadas con mil problemas. Los primeros, con muchísimo poder. Los segundos con poco poder efectivo, por más que nos repitan que esto es una democracia. Si no se recicla la basura electrónica, como tantos otros problemas ambientales, es porque hacer bien el tema del reciclaje de todo tipo de residuos y el cuidado del medio ambiente no le interesa a los que controlan TODO en esta sociedad. ¿Recuerdas América lo que pasó hace más de 20 años con el proyecto de Ley de reducción de envases y embalajes? Si no lo recuerdas puedes investigar un poco. Todo apunta a los mismos responsables. Evidentemente, para poder vivir en una sociedad basada en la decencia, en la sostenibilidad y en la vida, tendríamos que constituirnos en sociedad y dejar de ser la mayoría dividida y sin derechos que es controlada y explotada por esa minoría que nunca sale en los medios.

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  • manuel ralo manuel ralo 16/09/16 18:51

    Cuando yo era chico recogíamos los cascos de botella perdidos, el cobre de los transformadores rotos y cosas así y nos daban unas pesetas por ellos en la bodega o en el chamarilero. Debía ser que les resultaba rentable. El ingenio capaz de permitirnos la comunicación instantánea con las antípodas desde una barca en el estanque del Retiro lo es también, sin duda, para recuperar metales pesados y raros de los artilugios electrónicos desechados. El problema es que el coste de la recuperación no va incluido en el del aparato, como un depósito con el que poder recompensar adecuadamente al recuperador, y se difiere a las generaciones futuras (si es que no nos extinguimos como especie). Entonces los codiciosos que hoy hacen el gran negocio y nuestros incompetentes o corruptos políticos ya estarán más que muertos. Por eso se la suda… que les quiten lo bailao.

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