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El error

Publicada el 01/10/2016 a las 06:00 Actualizada el 30/09/2016 a las 19:01
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El error

Maniobras socialistas

El error de Pedro Sánchez ha sido temer más al miedo que a hacer política. Lo intentó, hay que reconocérselo. Fue loable su intento de gobernar con Ciudadanos, pero también ingenuo en un tiempo en que Podemos no estaba tan por la labor de revisar sus propias posiciones como ahora. Tarde, en todo caso, para todos. Tarde para rectificar, pero quizá no tanto para aprender de los errores. Y Pedro Sánchez ha cometido alguno de bulto antes de desembocar en el festín sangriento de la guerra civil socialista al que estamos asistiendo.

De todos los caminos que se le abrían terminó por no escoger ninguno, por esperar no se sabe qué y le ha estallado su partido con mucho más estrépito y metralla que el que le hubiera rasgado las carnes de optar por convertirse en lo que no tuvo valor de ser.

Es evidente que para cambiar hay que hacer las cosas de manera diferente y Pedro Sánchez no ha querido o no ha sabido. Y podía haber cimentado una carrera y un prestigio político insólitos de haber tenido coraje. Pero se necesitaba mucho; y diplomacia y perspectiva histórica, y convicción. Por no entrar en rasgos de carácter que no me corresponde señalar porque no tengo el gusto de conocer personalmente al todavía secretario general del PSOE, pero quizá necesarios también en un momento como éste.

A pesar del ascenso de Podemos el PSOE seguía siendo el referente principal de la izquierda española. Y era así por mucho que en redes sociales se calentara el tópico “PPSOE” o en la espuma de la ola del deseo de cambios algunos dieran más valor a las nuevas alternativas de izquierda del que en realidad iban a cosechar en las urnas.

Pero me parece que no era tan evidente para Pedro Sánchez y su equipo, y el miedo a Podemos les llevó a movimientos de tablero que de entrada eran imposibles. Un gobierno “de progreso” con un Pablo Iglesias reclamando ministerios y una derecha nacionalista –derecha, insisto– que lleva décadas demostrando que sólo arbitra cuando el resultado le es favorable, era y es un despropósito que ni hubiera arreglado la situación ni a medio plazo le hubiera resultado útil a él y a España. La opción de sumar a Ciudadanos y Podemos con distintos grados de compromiso en otra posibilidad de gobierno se había mostrado inviable desde el primer momento, pero Sánchez se empecinó y al final el partido de Iglesias tuvo que volver a decirle que no y Ciudadanos dejarle también claro que con los de Podemos, ni al lavabo. Lo cual reparte las responsabilidades de bloqueo entre unos cuantos, conviene no olvidarlo.

Sólo tenía, por tanto, un camino para evitar unas nuevas elecciones que beneficiarán fundamentalmente al Partido Popular que, de seguir así, con esta alegría de citas electorales, va a conseguir en medio año volver a la mayoría absoluta. Era y es la opción más difícil, la más arriesgada, la que más chocaba con la determinación pública que habían mostrado Sánchez desde el principio y, –y esto es lo más relevante creo yo– la más aterradora desde el punto de vista personal y político: la abstención en la investidura de un presidente del Partido Popular. Lo que hoy está dispuesto a hacer sin él la mitad del Partido Socialista.

Optando por el “pase de la muerte” Pedro Sánchez habría ganado mucho más que autoridad en su partido. Hoy sería ya un líder de la oposición que haría historia por asumir de verdad esa responsabilidad, en tanto manejaría resortes reales de contrapoder fruto del precio que habrían tenido que pagar los populares por su abstención. Que no sería un apoyo al PP, sino una cesión temporal de la responsabilidad de gobierno con condiciones fijadas en una negociación previa. Sin duda habría recibido críticas, ataques feroces, seguro que también descalificaciones personales y hasta le hubieran tildado de corrupto desde las filas de quienes no quisieron apoyarle en su día y ahora se arrepienten. Pero estaría jugando una baza de supervivencia política propia y de su partido absolutamente insólita en la vida política española al amparo de una responsabilidad patriótica. Creo que de haberlo hecho habría emprendido un camino de reconstitución de la izquierda desde la oposición vigilando y controlando a un gobierno que no tendría más remedio que estar a su merced. Se habría curtido Pedro Sánchez en esa batalla acercándose a medio plazo a ese que parecía su deseo incontrolable de gobernar, pero lo habría hecho despacio, con paciencia, como se consiguen los objetivos importantes.

Todos habríamos ganado: España, gobernabilidad y probablemente prestigio; la izquierda –no sólo el PSOE–, una reafirmación interna y de posiciones de la que ahora está coja y que facilitaría una verdadera alternativa a medio plazo. Habría obligado además a Ciudadanos a definir con más claridad su posición. Y habría agachado a un Partido Popular que no podría gobernar como hasta ahora lo hacía.

Pero se equivocó, como lo ha hecho el resto de la izquierda planteando posturas de máximos y negándose a hacer política. Como lo han hecho todos los cabezas de los cuatro grandes partidos que desde su fracaso en diciembre deberían estar ya fuera de la circulación.

Acaso por eso estamos donde estamos, acaso por eso se esté incendiando el PSOE, acaso por eso este país tenga que sufrir el final del sueño de acabar con el bipartidismo por la vía de la autodestrucción de la izquierda y el resurgir de una derecha a cuyo contrapeso ni se le ve ni se le espera.
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111 Comentarios
  • vimo vimo 29/10/16 14:33

    La gestora antisocialista ha devaluado la democracia por miedo a perder más escaños y, de paso, ha dado la razón a Pablo Iglesias cuando los calificó de "casta". Entonces lo negaron pero ahora lo demuestran.

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  • Dudu Dudu 03/10/16 19:33

    Sánchez y el PSOE han dado una lección de lo que no se debe hacer en política.A ver si aprenden y volvemos a tener un partido socialista fuerte porque es lo que necesitamos todos.

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  • llorones llorones 03/10/16 13:06

    En el PSOE aún no se han dado cuenta que están muertos. Son como el protagonista de El sexto sentido. Si quieren volver a tocar el gobierno de la nación tendrán que plantearse que sin Podemos no tienen la menor oportunidad. A no ser que opten por la gran coalición con el PP, claro

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  • valandan valandan 03/10/16 11:53

    Es verdad que no han sido todo lo flexible que veces han de ser los políticos. Pero creo que ahora no tocaba esa política. Ahora tocaba ser de izquierdas de verdad y llegar a acuerdos con la izquierda. El desastre del psoe viene de ahí.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 03/10/16 11:27

    Creo que una vez más los poderes fácticos han ganado: dirigen el foco del debate sobre lo que ha sucedido en el PSOE hacia una abstención o no a un gobierno del PP, cuando en realidad lo importante era un posible gobierno con otras fuerzas. Ciertamente es difícil pactar con la derecha nacionalista. Pero no hay que olvidar que todo nacionalismo es conservador: tiene algo de xenófobo. La patria y los patriotas se definen por diferencia con los demás. El viejo aforismo romano "Ubi bene, ibi patria" es lo que debe guiar a la gente progresista, que considera el "bene" como bien común y no bien privativo de unos pocos. Así que asombra que gente como CUP sean "patriotas catalanes". El discurso político está desvirtuado por la irrupción de golpe de nuevas tendencias que están aún "crudas", sin que al poder fáctico le haya dado tiempo a cocinarlas, ni se hayan cocinado para decantarse ellas mismas. Ese tipo de tendencias cuando son mayoritarias instauran procedimientos revolucionarios que casi nunca se pueden parar y cuando se paran (Grecia por ejemplo) es a costa de acabar con un país. Como España no es Grecia hay que cortar cualquier posible ascenso de esas nuevas tendencias que no se definen siquiera como izquierdas o progresistas (se le ha reprochado esto tanto a Iglesias desde todos los medios) porque en realizad intentan instaurar un nuevo orden. Eso es lo que se ha parado con el golpe de mano en el PSOE. Que se abstengan o no, que se convoquen o no nuevas elecciones es lo de menos. Lo importante de verdad es que se ha parado cualquier alternativa que cuente con esos "locos antisistema". Habría que saber que se entiende por "sistema", porque si es la democracia, no hay más "antisistema" que los partidsos políticos donde sus dirigentes no son elegidos democráticamente por sus militantes, sino designados por los órganos que ostentan (o detentan, quien sabe) el poder. Había una posibilidad de cambio real y ha desaparecido. Más PP con sus corrupciones, mentiras y recortes. Sin desmontar ni un ápice a los que acusan de personalista aSánchez. Moderno Frankenstein iba a crear una criatura que no podría controlar. Y eso daba mucho miedo en los "palacios de invierno".

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  • Artero Artero 03/10/16 04:38

    Aunque tal como está la situación, tenga que reconocer, que dado lo ocurrido, lo mejor hubiera sido, el pactar con el PP la abstención; algo que ahora no es,posible. Mas eso, lo aconsejaría sabiendo lo que iba a ocurrir, y de que ello era inevitable, por la sencilla razón, de que desde muchas zonas, sus dirigentes, le vetaban primero, el pactar o acordar con los nacionalistas, y a la vez de eso, no pactar con Podemos, u ahora Unidos Podemos y demás confluencias, porque esta apoyaban, o se apoyaban en partidos nacionalistas. Vale que si, que ahora son independentistas, que es "peor". Creo, que negociando con los independentistas, habrían mantenido una posición menos beligerante, al menos,mientras no deciden poner en práctica el RUI, total, en esa tesitura,no lo tendría peor que con un gobierno del PP

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  • apzuker apzuker 03/10/16 02:05

    Leyendo este artículo, que me parece razonable, me dije UYUYUY, pobre señor Lucas se le va a echar encima la jauría como a Arroyo. Pues sí. A los rojos puros y duros, se les escapan ciertas cosas. A) En la lucha política conviene ganar elecciones, no perderlas. B) Con líderes como Sánchez e Iglesias no se ganan elecciones. Se pierden. C) La razón, es que tanto Sánchez como Iglesias son tontos.

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  • Queso Tierno Queso Tierno 03/10/16 01:16

    Si Pedro Sánchez hubiera tenido el coraje de dar un golpe de timón al partido despues de las primeras elecciones y proponer junto a Podemos y a IU un federalismo que permitiera paliar el problema catalán y vasco y cerrar el atascado proceso autonómico, incluyendo a esos partidos en el debate, otro gallo hubiera cantado. Pero no fué así y ya que jugamos con los universos alternativos, si Pedro Sánchez hubiera dimitido después de perder votos en dos elecciones seguidas como ética, moral y políticamente debiera haber hecho, también otro gallo hubiera cantado. Lo que le ha pasado a Pedro Sánchez es culpa de su propia decisión de aferrarse al poder y no dar importancia a algo tan grave para un partido como la pérdida sangrante de votantes. Y ya que estamos en ello. Si Rubalcaba hubiera tenido el coraje de dimitir cuando perdió sus primeras elecciones, pues lo del gallo otra vez. Claro, Borrells en el PSOE solo hay uno y por eso hoy tiene la libertad de decir lo que piensa sin tapujos. Hizo lo que tenía que hacer y a nadie debe nada.

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  • Maria del Mar benito Maria del Mar benito 02/10/16 20:46

    Creo que un error este artículo que denota una ausencia de conocimiento real de la situación. Lamentable

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  • Javiro Javiro 02/10/16 18:57

    ... han preferido otras fuerzas socialistas de izquierda que este P$-E q los criminaliza y desprecia. Pues ya lo tienen aqui, El Rajoyismo es una realidad y un modelo politico que de tan asqueroso cuesta entender que a pesar de que 7 de cada 10 quieren que se vaya, sera presidente por la gracia de dios. Que alguien explique el por qué

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