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Verso Libre

Recuerdo de Mario Benedetti

Publicada el 11/08/2019 a las 06:00 Actualizada el 10/08/2019 a las 19:03
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Hace ya diez años que murió Mario Benedetti. Aprovecho estos días de verano para leer algunos de sus poemas y recordar la generosa amistad que me ofreció desde que nos conocimos al principio de la década de los 80, cuando era yo un joven poeta que buscaba su mundo y él un maestro que llenaba los salones de actos de España, ya fuese para presentar sus libros o para participar en las convocatorias políticas de la izquierda latinoamericana.

La poesía es un recurso privilegiado para recordar a los amigos porque conserva un rincón de intimidad en el que se pueden evocar conversaciones, manías, sonrisas y secretos. Hacer memoria del otro acaba convirtiéndose en un examen de la propia vida. Leo una antología de sus poemas, El amor, las mujeres y la vida y recuerdo al joven universitario que fui yo, interesado en los Epigramas de Ernesto Cardenal y en la poesía amorosa de Mario Benedetti porque suponían una invitación a mezclar los sentimientos de la vida cotidiana con el compromiso político.

A veces las personas preocupadas por la Historia se olvidan de la vida. Hacer del amor un asunto más del compromiso cívico es una buena forma de evitar esa quiebra que suele configurar un futuro solemne inclinado a perderle el respeto a la modestia humana del presente. Como yo empecé a escribir poemas al final de una dictadura y al principio de una democracia, las palabras se me llenaban de herencias y de sueños, el pasado de lucha y la esperanza que estaba por delante. César Vallejo, García Lorca, Alberti, María Teresa León, Cernuda, Ayala, Blas de Otero, Gloria Fuertes, Ángel González, Gil de Biedma me habían llevado hasta una frontera que debía cruzar en nombre de la libertad recién conquistada.

Escribir poesía significó, entre otras cosas, saber que una democracia era algo más que el derecho a votar. En 1980 resultaba necesario romper todavía con las costumbres sociales de la dictadura, transformar las rutinas, cambiar el sentido de palabras como sexo, libertad o vida…, y saber lo que se ponía en juego al decir soy yo, soy hombre, soy mujer, te quiero. Si hacer política democrática es un compromiso para transformar y dignificar la vida, la emancipación de los ámbitos privados parece imprescindible para cambiar los espacios públicos.

La poesía amorosa es el mejor recurso para comprender que los sentimientos son históricos, que están unidos a las razones, y que, por tanto, los grandes retos de la Historia no pueden olvidarse de las urgencias y las verdades de la vida pública o privada. Personas como Mario Benedetti habían abierto camino con sus novelas, sus poemas y sus canciones. Su antología El amor, las mujeres y la vida cuestionó en el título un famoso libro de Schopenhauer, El amor, las mujeres y la muerte, pero rescataba y defendía una cita del filósofo alemán: “El amor es la compensación de la muerte; su correlativo esencial”.

Es verdad, y al cumplir años se aprende también que el amor es la única razón que nos permite mantener a la vez la lucidez y la necesidad de la esperanza. Se trata de evitar que el pesimismo sea una coartada para la indiferencia o la renuncia. El amor es, además, un modo de comprender las diferencias que hay entre el compromiso de los esperanzados y los motivos de los arribistas.

El amor nos transforma con una negociación difícil entre la historia y la vida. En “Asunción de ti”, un poema dedicado a Luz, su mujer, Mario reconoció esta dialéctica: “Eras sí pero ahora / suenas un poco a mí. / Era sí pero ahora / vengo un poco de ti. / No demasiado, solamente un toque, / acaso un leve rasgo familiar, / pero que fuerce a todos a abarcarnos / a ti y a mí cuando nos piensen solos”.

El sonar a otros, el venir de otros, no demasiado, pero sí con algún rasgo familiar, supone una dialéctica indispensable para negociar con la vida, la política y las admiraciones literarias en todas las personas del verbo. Recuerdo un acto de solidaridad con la revolución sandinista en el que tuve la suerte de participar junto a muchas admiraciones por las que me sentía abarcado: Rafael Alberti, Ernesto Cardenal, Mario Benedetti, Augusto Monterroso y Gioconda Belli. Compartir sueños es también compartir fracasos, ver cómo algunas esperanzas se pudren y se derrumban. Seguir sin ingenuidad con el compromiso sólo es posible cuando se conoce y reconoce la honestidad de las personas. Mario Benedetti fue una persona honesta.

Así lo recuerdo al leer sus poemas, en la intimidad de mi evocación, diez años después de su muerte. Y sí, también le doy la razón al filósofo alemán: “El amor es la compensación de la muerte; su correlativo esencial”.
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29 Comentarios
  • Isa. Isa. 17/08/19 13:44

    Sigo, en nostalgia. Elijo para hoy: "Bienvenida" M. Benedetti.

    Se me ocurre que vas a llegar distinta
    no exactamente más linda
    ni más fuerte
    ni más dócil
    ni más cauta
    tan solo que vas a llegar distinta
    como si esta temporada de no verme
    te hubiera sorprendido a vos también
    quizá porque sabes
    cómo te pienso y te enumero

    después de todo la nostalgia existe
    aunque no lloremos en los andenes fantasmales
    ni sobre las almohadas de candor
    ni bajo el cielo opaco

    yo nostalgio
    tu nostalgias
    y cómo me revienta que él nostalgie

    tu rostro es la vanguardia
    tal vez llega primero
    porque lo pinto en las paredes
    con trazos invisibles y seguros

    no olvides que tu rostro
    me mira como pueblo
    sonríe y rabia y canta
    como pueblo
    y eso te da una lumbre
    inapagable
    ahora no tengo dudas
    vas a llegar distinta y con señales
    con nuevas
    con hondura
    con franqueza

    sé que voy a quererte sin preguntas
    sé que vas a quererme sin respuestas.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 11/08/19 19:39

    Gracias por recordar a Benedetti, Luis. Un poeta inabarcable al que quizá nunca se le haga la justicia que se merece, Y sobre el amor nunca he leído algo tan delicioso como el canal interoceánico. Creo que a la poesía es lo que el cuento del dinosaurio a la narrativa:

    Te propongo construir
    un nuevo canal
    sin esclusas
    ni excusas que comunique por fin
    tu mirada
    atlántica
    con mi natural
    pacífico.

    Otra vez gracias.

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  • Isa. Isa. 11/08/19 11:00

    Gracias Luis, me has tocado la fibra sensible tamaño gigante. Tuve la oportunidad de escuchar en directo, en mi ciudad, el extraordinario concierto "A dos voces" junto al genuino compañero Viglietti, inmensos. Lo recomiendo completo, aquí comparto el que especialmente me agrada y que tanto suelo escuchar. Feliz Domingo

    https://youtu.be/roV6G78w3Bk

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    • Isa. Isa. 11/08/19 11:33

      https://youtu.be/EX0PfMlTTMw
      https://youtu.be/GNm9UPW6SjM
      https://youtu.be/OZxfgTcPr74
      https://youtu.be/G89L6FHuCrc
      https://youtu.be/sDH2TF1c_AI
      https://youtu.be/BipO_ky9wwk
      https://youtu.be/NMX66FWQZew
      https://youtu.be/e2B5rPI3y_Q

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  • itnas itnas 11/08/19 10:21

    Pienso que la política se definirá como a cada uno le parezca pero, no me resulta dudoso, que una propiedad de la política es no solo tener y practicar un discurso estilísticamente impecable sino también que dicho discurso llegue a las gentes, sean éstas propias y/o extrañas a la ideología que hay detrás del político. De otra parte, la poesía también podrá definirse como cada uno considere oportuno pero, sin duda, tiene un lenguaje o discurso propio al alcance de no tanta gente - bien por su dificultad de comprensión, bien porque su dialéctica (arte de dialogar, argumentar y discutir) no tiene interés para el interlocutor - Para tratar de dejar clara mi idea, la poesía me recuerda en más de una ocasión a la matemática. Dicho lo cual, me pregunto ¿puede hacerse política con un discurso poético? Entiendo que incluso descubrir la identidad de Euler es política, sin embargo, en este caso me refiero a la política con la propiedad anteriormente citada, o, como instrumento del que ocupa un cargo político para llegar al mayor número de gentes. 

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  • Valldigna Valldigna 11/08/19 09:43

    Valldigna.Gracias maestro .Feliz domingo.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 11/08/19 07:15


    «El verbo» (Mario Benedetti):

    http://artespoeticas.librodenotas.com/artes/1110/el-verbo-1973

    Repito esta frase del comentario que ha hecho Eskorbuto sobre Mario Benedetti: «Uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere». Osasuna.

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  • Eskorbuto Eskorbuto 11/08/19 00:27

    "uno no siempre hace lo que kiere, uno no siempre puede. Es x eso que estoy akí mirándote, y exándote de menos. Es por eso ke no puedo revolverte el jopo, ni ayudarte con la tabla del 9, ni acribillarte a pelotazos...
    Vos ya sabéis ke tuve ke elegir otros juegos, y ke los jugué en serio. Y jugué, por ejemplo, a los ladrones... y los ladrones eran polizías. Y jugué por ejemplo a la escondida, y si te descubrían, te mataban. Y jugué a la manxa, y era de sangre.
    Botija, creo ke hay ke dezirte la verdad, para ke no la olvides.
    Por eso no te oculto ke me dieron picana y ke casi me revientan los riñones"

    Así conocí a Benedetti, en un disco de punk de un grupo llamado "hachazo" (muy recomendables tambien). Y desde entonces hasta ahora.
    Lo bonito es pensar como la cultura engendra cultura y los caminos se cruzan de formas imprevisibles. Y pensar como los amigos (con plumas, con crestas o con las dos) se quedan ya siempre, y nos unen con tanta gente en tantas partes que no sabiamos ni que existian

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    • pufffff pufffff 11/08/19 13:04

      Gracias por acercarnos al Punk y compartir esta letra. Aunque un poco sangrienta, ¿no?

      He aprovechado la ocasión para descubrir el grupo del que nos hablas ( https://hachazo.bandcamp.com/ ) .

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 10/08/19 22:49

    Esta semana yendo al trabajo oía durante unos veinte minutos a Leonardo Padura en una master class en France Culture. La traductora era argentina, el ambiente muy simpático y yo recordaba que dedicabas un Verso libre al "padre" del investigador Mario Conde. El recordaba como causaba extrañeza cuando no aprovechaba sus estancias en el extranjero para exiliarse. Explicaba que quedándose en la isla seguía conociendo la realidad de la gente de su pais y reivindicaba que era el primero al que se atribuía oficialmente la calificación de escritor profesional en Cuba. Decía que para su trabajo tenía un detector de estiércol (en realidad dijo otra palabra que estiércol) extremadamente sofisticado y eficiente que era su compañera, puede que se llame Alice o Alicia pero no estoy seguro de ello. También decía que quería seguir escribiendo cada día de las 7 a las 13 horas en los veinte años de vida que posiblemente iba a vivir y que lo mâs probable nunca iba escribir una obra tan destacada como Conversación en la catedral pero que le gustaría que en su epitafio se reconociera que era el que había trabajado mâs, en este momento la audiencia se rió y aplaudía.
    Hoy nos hablas de Mario Benedetti, es bonito recordar personas que se han ido.

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  • Marta RG Marta RG 10/08/19 22:47

    Sin duda alguna.

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  • subeChico subeChico 10/08/19 22:38

    "si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos"

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    • M.T M.T 11/08/19 13:10

      Bonito poema, Subechico. Gracias por recordarnos esos versos.
      Un abrazo.

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    • Sancho Sancho 10/08/19 23:24

      Nostalgia de otros tiempos en los que esta poesía era un himno. Salud.

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      • Eskorbuto Eskorbuto 11/08/19 00:28

        No nos confundamos: la poesia sigue siendo un himno. El problema es que hay muchos sordos

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        • itnas itnas 11/08/19 12:41

          Bueno, yo más bien veo que el problema es que 'Sancho' se refiere a 'esta poesía' y Ud. a 'la poesía'. Creo que hay una diferencia cuantitativa.

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