x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesion con Google Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Buzón de Voz

Un margen de confianza

Publicada el 28/02/2020 a las 06:00 Actualizada el 27/02/2020 a las 18:14
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios

Sin cierto margen de confianza es imposible gobernar, gestionar una epidemia o mantener un matrimonio. Lo dice la teoría y lo sanciona la experiencia. Basta sugerir “no pienses en un elefante” para que de inmediato el paquidermo se nos venga a la cabeza (Lakoff). En tiempos de la UCD, aparecía un ministro en el telediario de las nueve asegurando “no va a subir el precio de la gasolina”, y de inmediato se armaban colas kilométricas en las gasolineras, “por si acaso”. Sale hace unas horas Donald Trump y proclama: “No hay razón para el pánico”, y uno imagina los temblores de millones de norteamericanos, sobre todo cuando minutos después se conoce el primer positivo por coronavirus en Estados Unidos de alguien que no viajó al extranjero. Ni siquiera Fernando Simón, que está haciendo una labor impagable como director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias de Sanidad y portavoz autorizado para informar sobre la extensión del coronavirus, ha conseguido evitar que se agoten las mascarillas en las farmacias (ver aquí), por más que ha insistido en explicar que no tiene ningún sentido andar por Madrid con la careta (salvo que lo que se tema es la boina de contaminación que respiramos).

Sin algún margen de confianza es imposible que una sociedad se organice y progrese. Esta obviedad es válida para la crisis del coronavirus, pero también para el “conflicto político” catalán (y español) y para la gobernabilidad de esta legislatura convulsa, pero sobre todo para abordar con realismo una nueva época caracterizada por el multipartidismo (ver aquí), la complejidad (ver aquí), la volatilidad (ver aquí) y la desinformación (ver aquí).

Durante casi tres horas se reunió en la tarde del miércoles en La Moncloa por primera vez la mesa bilateral de diálogo entre el Gobierno de España y el de la Generalitat de Cataluña. Lo que se acordó fundamentalmente es no romper la mesa antes de estrenarla. Delegaciones nombradas por ambos gobiernos se reunirán una vez al mes, alternativamente en Madrid y Barcelona, con el compromiso de que “cualquier acuerdo que se adopte en el seno de la mesa se formulará en el marco de la seguridad jurídica” (ver aquí). Este último detalle es una solemne obviedad, puesto que ningún acuerdo político que se salga de la legalidad vigente podría aplicarse sin superar los filtros de los Parlamentos estatal y catalán o el control de los tribunales, desde los juzgados de instrucción hasta el Tribunal Constitucional. Que se lo pregunten si no a Oriol Junqueras y al resto de dirigentes independentistas condenados y encarcelados (al margen de que consideremos justas o injustas las sentencias). Se llama democracia, y demuestran muy poca confianza en ella quienes dan por supuesto que en esa Mesa (o en cualquier otra) se puede romper España en dos patadas.

Este jueves, el líder de la principal fuerza de oposición, Pablo Casado, realizó una “declaración institucional” (ver aquí) en la que exige a Pedro Sánchez que “se levante de esa mesa de despiece de la soberanía nacional, la solidaridad interterritorial y la igualdad entre españoles” (ver aquí). Ya le gustaría a Torra (incluso a ERC) tener tan claro como Casado que la disposición de Sánchez, de Iglesias y del resto del Gobierno es exactamente esa, aunque –disculpen la insistencia– aun en tal hipótesis tendrían que sortear todos los filtros democráticos antes citados. Y si se pretendiera alterar la Constitución para satisfacer reivindicaciones independentistas, haría falta además el apoyo mayoritario de la ciudadanía en referéndum.

Casado hizo su declaración minutos después de que el Congreso (ver aquí) aprobase con la imprescindible abstención de ERC la senda de déficit, un primer paso para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado 2020, lo cual daría margen al Gobierno de coalición para mantenerse dos o tres años en el poder. Más tiempo aún si los conservadores mantienen su fraccionamiento y PP y Ciudadanos se empeñan en competir con Vox por el espacio nacionalpopulista. Es lícito, legítimo y respetable que las derechas y sus potentes terminales mediáticas, agobiadas con ese horizonte político que no imaginaban en sus peores sueños, denuncien que Sánchez ha cambiado sus promesas de campaña, cargadas de un anti-independentismo proporcional a su confianza en que podría formar gobierno con Ciudadanos tras el 10-N. Es comprensible que el líder del PP sostenga que lo que Sánchez pretende es “mantenerse en el poder aprobando unos presupuestos con los votos de los que quieren romper España…”, aunque resulte bastante contradictorio adjudicar a Sánchez por un lado una arquitectura ideológica de tan alto voltaje que tendría como objetivo trocear España, y por otro un perfil de trilero, solo interesado por cortoplacismo en arrancar a los independentistas su apoyo para las cuentas de 2020 sin ceder nada más allá de una escenografía, un lenguaje y una gesticulación empática.

Decir, como dicen con mucha solemnidad respetados e influyentes analistas, que todo lo referido a la Mesa de diálogo se debe a puro tacticismo de sus integrantes es –me disculpen de nuevo– otra enorme obviedad. Por supuesto que Sánchez e Iglesias acuerdan su coalición y ponen en marcha la hoja de ruta sobre Cataluña con el objetivo de poder gobernar el mayor tiempo posible. Por supuesto que Torra y Junqueras, JuntsxCat y ERC, utilizan la Mesa y la interpretación de cada detalle alrededor de ella como campo de batalla política en su disputa por la hegemonía del voto independentista. La política no es sólo tacticismo, pero es (también) tacticismo. La regla que mide la altura política de un líder (o de un equipo), la que le permite pasar a la historia o ser citado como mucho en alguna nota a pie de página, es precisamente la capacidad de combinar el tacticismo con un proyecto de país que deje huella positiva en la Historia, con mayúscula. Por eso es deseable que más pronto que tarde Pedro Sánchez explique cuál es el dibujo completo de su propuesta de futuro, para comprobar si los pasos que va dando tienen más de táctica o de estrategia, si apuntan a un Estado plurinacional tan sensible con el independentismo catalán como con el abandono de la España despoblada o señalan lo que Felipe González se empeña en definir como una performance (ver aquí) cuya fecha de caducidad sitúa en las elecciones catalanas.

Sin un margen de confianza mutua no vamos a ninguna parte. Sin amplias (y arriesgadas) dosis de confianza (lo hemos repetido más de una vez) España no habría superado la transición de la dictadura a la democracia, ni Suárez y Tarradellas ni Fraga y Carrillo habrían acordado nunca nada. Las encuestas más fiables, cuando preguntan abiertamente por el llamado “conflicto político catalán”, indican que una sólida mayoría, en Cataluña y en toda España, es partidaria del diálogo como vía para encontrar soluciones (ver aquí). Y del mismo modo que no debería despreciarse el papel clave que la ciudadanía, el movimiento obrero, las bases de la militancia antifranquista o los militares demócratas jugaron en la recuperación de las libertades, tampoco deberíamos ignorar la responsabilidad de cada uno de nosotros a la hora de impulsar, cada cual en su ámbito, –en los medios o en las calles– la exigencia de avanzar hacia una España del siglo XXI capaz de asumir su diversidad, su pluralidad, su complejidad… su riqueza y sus miserias.

Un margen de confianza: nada es irreversible salvo la muerte (por coronavirus o por envejecimiento natural).

Más contenidos sobre este tema




21 Comentarios
  • Rafael María Rafael María 29/02/20 15:41

    El diálogo como medio para avanzar es clave pero aún más tomar consciencia que debe tener como guía la delación de las tendencupia egoicas y de las más viejas tácticas partidarias. Necesitamos un ve
    Damero cambio de paradigma que nos lleve a tener más capacidad de oír y de acordar. Sin miedo y con pausas para elaborar verdaderas  nuevas propuestas que supongan verdaderos avances hacia una España diversa y cohexionada que impulse acuerdos desde el Sur del Norte para un gobierno mundial, capaz de hacer frente a los retos de nuestro Planeta Azul y Amenazado por nuestras inconsciencias como Humanidad. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • bidebi bidebi 28/02/20 20:09

    Como en otras ocasiones, también ahora, ITNAS me hace sonreír.
    Yo me lo imagino muchas veces arqueando las cejas y preguntándose ¿pero de qué coño hablamos?. Como parece una persona muy comedida a la que no le gusta alterarse, suele responder con mucha educación acudiendo a analogías y a sus queridas matemáticas.
    Maraña, la confianza es una creencia sobre algo que se desea suceda. Y en este caso, me temo yo, que la mayoría de las gentes son absolutamente escépticas en que los políticos cambien en algo. Lo que a su vez se contradice con que el 70% del electorado vote en cada elección que se le convoca. Pero sin embargo reafirma mi idea de que el votante no vota por confianza, vota porque por un día se le hace supuesta reina del cotarro. Es una ilusión, es una forma de participar en algo, es una forma de sentirse ilusamente importante por un día.
    No creo que haya un solo elemento objetivo que nos diga que los políticos han cambiado en algo o haya trazas de que lo hagan. Si nos fijamos en la figura principal de la política ahora, un tal Sánchez, con solo fijarse en su hacer en el año 2019 uno podría deducir que no se atrevería a comprarle un coche de segunda mano.
    Un perro viejo de la política, subrayando lo primero, como ya es viejo y ha vivido mucho ha expresado en una frase muy certera la reunión CAT-ESP. Una performance.
    Pero ojo!, una performance aceptada por las dos partes. Es decir, una escenificación artística porque de política real y tan necesaria pueden hablar limitadamente.
    Nada comparable a la llamada transición desde el franquismo porque entonces existía el concepto más importante para que los humanos se entiendan : LA NECESIDAD de hacerlo. La necesidad que tuvo el PSOE de aliarse con el diablo con cuernos de nombre UP, que la víspera era calificado como indeseable por el mismo presidente. Por lo tanto, o en Catalunya las cosas se ponen muy feas y nace LA NECESIDAD de afrontarlo o seguiremos en una charada continua que no merece confianza hasta que no nos den una pista de que estamos equivocados.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    4

  • itnas itnas 28/02/20 19:13

    Personalmente, no sé muy bien qué es 'un margen de confianza'. Leyendo el artículo parece que se desee transmitir que su significado sería la negación de lo que viene siendo un clamor, es decir, la desconfianza en los políticos más (o no tanto) sobresalientes. No veo la relación entre el elefante de Lakoff y el margen de confianza seguramente porque, lo siento, sí es una obviedad que el paquidermo venga en mente cuando se le nombra; no es lo mismo, porcentualmente, el margen de una página en un libro que el margen de un río en la naturaleza. Y eso de 'dadme un cierto margen de confianza para hablar en vuestro nombre' me recuerda tiempos pretéritos poco o nada deseables. Es una obviedad que nuestros representantes deberían cumplir la mayor parte del programa con el que han sido votados; la poca confianza de un votante o político de una opción hacia el político de otra opción es una cosa diversa a la desconfianza con la que nos movemos habitualmente en esta sociedad ¿o alguien compra una casa, o la alquila, sin un contrato que pone a cada parte enfrente de la otra en deberes y derechos? ¿Tan difícil resulta proyectar a las altas (o no tanto) instancias de la estructura social que hemos construido aquello que vivimos cada día?

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    3

  • GRINGO GRINGO 28/02/20 13:48

    En España todo se convierte en esperpento, por obra y gracia de nuestros "medios de comunicación", que en vez de informar se dedican a manipular y dirigir la opinión de los más berracos, los más fácilmente manipulables.

    Hoy por la mañana AR, entrevistando, creo que era a Pere Aragonés, le hacía una pregunta sobre la mesa de negociación e incorporaba, como quién no quiere la cosa, la palabra "rehén", y pregunto, se puede ser más sinvergüenza y manipuladora.

    No es una manera de alterar, de forma totalmente sucia y fraudulenta, a una parte de la sociedad que ya de por sí vive demasiado revolucionada.....

    Nunca se va a poner límites a ésta forma de "desinformar" o todo lo protege, cuando quieren, la libertad de expresión ???.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    11

  • Fernandos Fernandos 28/02/20 11:15

    Con gentuza como Gonzalez, Aznar, Guerra, Abascal, Casado y otras muchas hierbas, no llegaremos a ningun sitio, hay que pedir a este gobierno y a Esquerra que no sean cobardes y piensen que nos lo deben a los demócratas y que la historia se lo reconocerá.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    13

  • Macrons Macrons 28/02/20 10:18

    Algunos ven la derechización del PP como estrategia para arrancar votantes a Vox.

    Creo que la causa principal de la evidente radicalización de posturas y escoramiento hacia la extrema derecha del PP, habría que atribuirla a la nefasta influencia de Aznar en un Casado de escasas luces, como la historia de su más que sospechosa carrera y máster demostraría muy a las claras.

    Sería Aznar el que habría imbuido en Casado la idea de la unión de las 3 derechas, por más que los resultados de una estrategia así, sea sencillamente disparatado. Para Cs supondría su eliminación total, terminando sus líderes englobados en el PP, a costa de espantar a los pocos votantes que pudieran todavía existir creyentes de un partido liberal regenerador. Claro que los acuerdos con Vox, los pucherazos y escándalos, como el reciente del miembro a sueldo en la Junta Electoral, no avalarían mucho el futuro del partido.

    La derechización y radicalización de posturas del PP, solo beneficiará a Vox, partido al que las élites vienen ya, con sus medios de comunicación, presentando como constitucional y respetable, aunque hacer pasar fascismo por democracia no será difícilmente comprado por sus socios conservadores europeos.

    Para que esa cuadratura del círculo solo posible en la mente mesiánica de un Aznar -que debería ser a tan irrelevante como Felipe González- se precisa una política de enfrentamiento total, que está contribuyendo a un enfrentamiento y crispación constante. Ambiente nada propicio para solucionar los problemas de la gente.

    Con esa actuación, la derecha se desacreditará y si el Gobierno sigue como hasta ahora tratando de solucionar los problemas de la gente trabajando con tesón, al final su labor será recompensada.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    1

    7

    • MASEGOSO MASEGOSO 29/02/20 11:01

      Macrons: con ese tipo de posición del PP, su deriva a Vox y la eliminación de un C's (esperanzador como lo fue UPyD) no es que me recuerde; es que trae la polarización política de devino en guerra civil.
      A los que ya hemoso vivido muchos años este tipo de comportamientos, pensabamos, estaban en el olvido.

      Un saludo

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

  • jagoba jagoba 28/02/20 10:07

    Egunon Jesus
    El PP de Casado, que no es el único PP, ni el mas razonable, se cree dueño de la empresa España, que es como nos considera, y los españoles de a pie, sus trabajadores esclavos.

    En su imaginario, de que son dueños de España, y que no han tenido mas remedio que dejar a la "puta democracia", elegir a los capataces de turno, para cualquier cosa que hagan, y entre ellas está la famosa "mesa", una vez que se han sentado, les exigen al capataz primero, de nombre "un tal sánchez" que vaya al parlamento, para dar explicaciones.

    Ni saben lo que es la democracia, ni les importa una mierda.
    Los negocios de la empresa España, son suyos, y cualquier gilipollez que hagan los capataces, no les pueden estropear la cuenta de resultados.

    Quizas les de resultado a Casado y sus desquiciados compañeros, la estrategia a largo plazo, que lo dudo, pero a corto, están siendo un grupo de amigos que protagonizan "Resacon en el Congreso", donde cabe todo tipo de desmanes y estupideces.

    La argentina, el escupehuesos y el licenciadoflash, son herramientas de un grupo de poder que van a asaltar ciertos negocios a corto plazo, y ellos están para asegurarlo. No son políticos, no son demócratas, no son españoles, nos son patriotas, ...

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    9

  • senenoa senenoa 28/02/20 09:24

    En el fondo de la política patria rezuma siempre el mismo conflicto: Hay políticos de izquierdas y políticos de derechas, pero hay muy pocos demócratas. Y la ausencia de talante y convicciones democráticas abunda en la derecha (de la extrema derecha, últimamente tan gallito, ya ni hablo). Seguimos con unos (un, fundamentalmente) partidos de derechas que consideran el poder como algo propio, que les pertenece por derecho (incluso no son pocos los que consideran que es por derecho de conquista, pues para eso ganaron una guerra contra la República). Ni cien ni un solo día de tregua al nuevo gobierno, Sanchez se ha aliado con comunistas (como si eso, de ser cierto, fuera un delito), se reune con los que quieren romper España, los socios del gobierno son fascista bolivarianos... y un largo etcétera.
    Ya sé que es mejor aplicar el "Ladran, señal de que cabalgamos", pero resultan repetitivos y cansinos en exceso.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    13

  • paco arbillaga paco arbillaga 28/02/20 08:43


    «Sin un margen de confianza mutua no vamos a ninguna parte. Sin amplias (y arriesgadas) dosis de confianza (lo hemos repetido más de una vez) España no habría superado la transición de la dictadura a la democracia, …» Estando de acuerdo con ese párrafo, debo confesar que a mí se me debió agotar en aquella época casi toda la confianza que pude depositar en la derecha de este país y en parte de esa gente de izquierdas que lleva siempre en la boca una inmediata solución para los problemas más complejos.

    Las canallas maneras que me ha tocado padecer de dirigentes y periodistas voceros de los partidos de la derecha española, hacen bajar a mínimos la confianza en un entendimiento con esa derecha que lo único que sabe decir cuando no gobierna es que España se va a hundir, va al desastre, se va a deshacer.

    El PP, un partido que tiene una gran responsabilidad en la actual situación catalana por la forma en que la ha afrontado desde hace bastantes años cuando mandaba o desde la oposición, está demostrando, al igual que Puigdemont/Torra, que no solo no manifiestan ninguna confianza en sus rivales políticos, sino que más bien manifiestan síntomas de odio hacia ellos.

    «No me molesta que me hayas mentido, me molesta que a partir de ahora no pueda creerte» (Friedrich Nietzsche). Osasuna, y buen día para los andaluces «altivos».


    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    11

    • Grandota Grandota 28/02/20 14:19

      Desde Andalucia, muchas gracias. Se agradece el apoyo, no estamos pasando por el mejor momento, pero confío en que saldremos de esta, y eso que tal como está actuando la derecha  y los fascistas de Vox nos van a dejar más que tocados. Tendremos que convencer a l@s tantas que se quedaron en casa que vuelvan a votar, estamos pagando un precio muy alto por habernos quedado en casita a verlas venir.

      Saludos

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      7

      • paco arbillaga paco arbillaga 29/02/20 15:03


        ¡Aúpa! Osasuna2 salu2.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        0

  • MASEGOSO MASEGOSO 28/02/20 08:40

    Donde esribo "bando" quiero decir abandono.
    Disculpas por la metedura de dedo.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1



 
Opinión
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.