X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
En Transición

La vía Casado y el mapa de la derecha

Publicada el 12/10/2020 a las 06:00

Que la bronca en el Congreso de los Diputados y en la Comunidad de Madrid esté bloqueando la política española no es ninguna novedad. Lo que no está tan claro es la onda expansiva que puede generar. La estrategia de confrontación total que aplica el líder del Partido Popular conlleva asumir, al menos, tres grandes riesgos que pueden llegar a comprometer su condición de partido de gobierno y provocar una reordenación en el bloque conservador: la división interna dentro de su partido, el alejamiento de Ciudadanos y la consolidación de un cómodo espacio en el que Vox siga denigrando el debate público hasta convertirlo en una espiral de amenazas y rencor. Toda una vía Casado a la que no es ajena la línea informativa y editorial de una parte de los creadores de opinión conservadores.

Es sabido que buena parte de la estrategia de Casado viene marcada por el miedo a perder votos por su derecha. De ahí su renuncia a la moderación, que le lleva a extremar posiciones, agriar el tono y huir de cualquier tentación de acuerdo con el Ejecutivo actual. Los ejemplos darían para una columna entera: la negativa a aprobar las últimas prórrogas del estado de alarma, el bloqueo en la renovación de instituciones importantes -CGPJ incluido-, y por supuesto la actitud del gobierno de la Comunidad de Madrid en la pandemia, arropada de forma explícita por el líder del partido.

Digo Casado y no el PP porque cada vez son más las voces críticas dentro del partido que advierten de los peligros de esta estrategia, y que se apartan de la línea oficial en asuntos claves como la gestión de la pandemia. Ya no se trata solo de Feijóo, cuyo distanciamiento de Casado comenzó el mismo día en que éste fue elegido presidente del Partido Popular. Ahora es también Castilla y León la que se ha desmarcado de la línea oficial votando a favor de las propuestas de Illa, e incluso Murcia, absteniéndose. La estrategia diseñada por la dirección del PP con Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso como principales valedores puede ahondar las grietas entre los conservadores que avanzan en su travesía en el desierto sin tener muy claro el puerto de destino.

A su lado Ciudadanos tiene crecientes dificultades para mantener el discurso de partido de centro, regenerador y bisagra, apoyando a gobiernos como el madrileño. Ante la inminente declaración del estado de alarma en Madrid, a Inés Arrimadas no le quedaba otra opción que clamar en el desierto por un acuerdo que se ha demostrado imposible, y Juan Marín, vicepresidente de Andalucía por la formación naranja, afirmaba en sentido similar: "El Gobierno de España intenta, y creo que con buen criterio, salvar vidas y dar cobertura jurídica y legal". Este es el segundo riesgo que asume Casado: empujar a Ciudadanos a los brazos de Pedro Sánchez, quien tiene mucho que ofrecer, incluidos acuerdos presupuestarios, totales o parciales, y que está dispuesto a jugar a todas las geometrías posibles: variables, totales, o quién sabe qué nuevas opciones. ¿Hasta dónde podrá soportar Ciudadanos la tensión en el gobierno de la Comunidad de Madrid o la actitud obstruccionista de Casado en el Congreso de los Diputados?

Mientras tanto, la extrema derecha de Vox se encuentra perfectamente cómoda en la guerra cultural que le permite tener a los suyos unidos. Los problemas internos, como la avalancha de impugnaciones en las primarias que han tenido en diferentes provincias, quedan ocultos tras las provocaciones cotidianas, como eliminar los nombres de Largo Caballero e Indalecio Prieto de calles y monumentos de Madrid. Saben que así no amplían su base electoral, pero mantienen la que consiguieron en la última cita con las urnas. Sobre todo al dar continuidad y elevar el tono hasta llegar a la amenaza. El último ejemplo, este fin de semana: a un tuit de Ábalos donde denunciaba una pintada aparecida en la estatua de Largo Caballero en la que se podía leer "Asesinos. Rojos no", el perfil oficial de Vox contestaba públicamente: "Derogad la ley de Memoria Histórica. Primer aviso". Quizá esta amenaza no llegue a encajar del todo en el tipo penal de los delitos de odio, pero qué cerca está. Y sobre todo, cómo se aproxima a las advertencias que Levitsky y Zibblat enumeran en Cómo mueren las democracias. Este es el tercer riesgo que asume Casado y que nos salpica a todos. Dejar que la extrema derecha avance en la guerra cultural cuestionando los valores democráticos, acelerando así la espiral populista antidemocrática y estableciendo un clima de crispación que alimenta la polarización y el odio.

Alguien debería recordar en el Partido Popular que en otros países europeos, cuando la derecha sistémica se ha dejado arrastrar por la extrema derecha, ha sido esta última la que ha salido beneficiada. La estrategia que el PP adopta para disputar el terreno a Vox le puede estar llevando a consolidar su espacio. Al igual que está ocurriendo en otros países de nuestro entorno, las extremas derechas populistas están estancadas o en retroceso, algo que encaja bien con el retorno a los "partidos refugio" en época de crisis, pero la volatilidad y los continuos cambios de escenario y guión pueden alterar esta tendencia.

En sistemas pluralistas como el nuestro todos los actores tienen un papel y una responsabilidad. Máxime, si es –o ha sido, al menos-, un partido de gobierno. La vía Casado, con Madrid como epicentro, puede achicar el espacio de la derecha democrática hasta extremos que asustan. El mapa conservador puede sufrir un terremoto cuya onda expansiva no deje nada ileso.

Más contenidos sobre este tema




14 Comentarios
  • Atlant*** Atlant*** 14/10/20 13:53

    El patriotismo, la bandera, la monarquía: son realidades imaginarias donde se refugias los imbéciles, ineptos, indecentes, canallas y todos aquellos que carecen de inteligencia para aportar soluciones válidas en la gestión de los problemas de los ciudadanos, a fin de intentar llevar de la mejor manera posible la felicidad y bienestar a todos los niveles de la población, que las necesidades básicas no falten en ningún hogar familiar. Carecen de sensibilidad, de sentido moral. No tienen capacidad para apreciar las necesidades y legítimas aspiraciones del conjunto de representante del pueblo por votación y derecho constitucional, desde un punto de vista integral aquello que es lo mejor para todos. Su capacidad cognitiva no recoge las necesidades legítimas del resto, se formaron en un ambiente excluyente, es un formato que viene de sus padres y abuelos. Lo dijo Mola: “Tenemos que eliminar a todo el que no piense como nosotros”. Millán Astray: “Mueran los intelectuales”, o “Muera la inteligencia, viva la muerte”, una de estas dos frases o las dos, parece fueron pronunciadas por Astray en la Universidad de Salamanca. La derecha española está formada en el odio a todo al que piensa distinto. Desde estos principios están incapacitados para hacer una oposición constructiva, incluso, estando, estando en el Gobierno siguen haciendo oposición dura, construida desde el odio y el desprecio a los principios democráticos. No le podemos pedir a un señor al que se le han regalado los títulos universitarios, inteligencia para defender desde la mesura, los intereses de los ciudadanos que le han votado y los que no; solo está formado para la crispación, los insultos y la descalificación del oponente con un desprecio sin precedente a la Democracia.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Victor de Milan Victor de Milan 12/10/20 23:14

    la derecha española necesita una cabeza visible que no esté hueca y suene a verdad

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • jamonfresco jamonfresco 12/10/20 20:19

    P.C.B es un Zote, un Zoquete y un Zopenco



    RAE ZOTE

    1. adj. Ignorante, torpe y muy tardo en aprender. 5. m. ZOQUETE coloq. Persona tarda en comprender. U. t. c. adj.ZOPENCO 1. adj. coloq. Tonto y abrutado. U. t. c. s.

    Gran señor de la ignorancia spañola Pablo Casado Blanco pronto será Pablo Pasado Negro

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    7

  • arrossinat arrossinat 12/10/20 15:57

    Es un zote ciego fanático irresponsable. Podría pasarse a Vox sin que se notara ninguna diferencia.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10

  • JOECAR JOECAR 12/10/20 15:02

    Una estrategia basada en el objetivo de no perder votos de su electorado, es lo normal en cualquier político que se precie. Otra cosa es que la táctica para desarrollar esa estrategia sea errónea e imprudente, porque por la derecha del PP solo está su extremo y cuidarlo estropea la táctica para mantener al votante fiel al centro-derecha, que es la senda por la que debería transitar el PP. LA VANIDAD Y SOBERBIA DEL PERSONAJE lo invalida para mantener una táctica de ofrecer logros objetivos en la pandemia, pues se niega a colaborar haciendo su papel. Lo que debería hacer este "pseudo líder", es instar a sus cuadros a suplir las carencias del gobierno en el manejo de todo lo que tiene que ver con la pandemia. ¿Como?, aconsejar seguir las directrices científicas y ser escrupuloso en todo lo que sea echar una mano al gobierno, para que el bien común se materialice en más médicos, enfermeros/as medios etc... Pero esto le queda muy largo y no creo que ni se le pase por su cabezota. Un sondeo con suficientes entrevistas daría como resultado el transvase de votos a Vox y C´s, ¡ACTUALMENTE CLARO!.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    12

  • Mirandero Mirandero 12/10/20 13:50

    Fue en mayo de 2010, cuando se votaba en el Congreso de los Diputados un paquete de recortes, a sabiendas de que España sería intervenida si no se aprobaban esas medidas, cuando Cristóbal Montoro (Partido Popular) le espetó a Ana Oramas (Coalición Canaria) aquella desafortunada frase: «Que caiga España, que ya la levantaremos nosotros». Con la obsesión que tiene Pablo Casado por la pérdida de votos por su derecha, Vox le está restando cada vez más apoyo ciudadano, y otras muchas obsesiones de extensa mención, habría que preguntarse hasta dónde está dispuesto a llegar el líder popular en su particular «que caiga España, …» para después levantarla, al que parece que nos está llevando a todos: ¿más allá de la democracia, quizás? Porque sus negativas y enfrentamientos con el Gobierno están alcanzando niveles extremos de confrontación; aunque, afortunadamente, la ciudadanía todavía está al margen.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10

  • juansincasa juansincasa 12/10/20 12:00

    Casado será el responsable de que España pase a tener un "gobierno iliberal fascistoide" como los de Polonia y Hungría , esa es su responsabilidad y la de sus votantes.


    Responder

    Denunciar comentario

    0

    8

  • Concha Monserrat Concha Monserrat 12/10/20 11:13

    ¡¡pufff,!! ¡¡ufff!! (resoplidos) Da un excelente resutado- en el conjunto general- la política de la trinchera y el enfrentamiento sin argumentos. Ahora comienza la cosecha y contunúan los abonadores alimentando la semilla: la ultima esa iniciatva de Cayetana del video de apoyo al rey. Yo ya no creo que el PP y Vox sean tan distintos. Abascal salió de ahí, Iturgaiz.. Y lo de Madrid como ombligo les fascina. A ellos y a tantos otros

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    11

  • Heradis Heradis 12/10/20 10:21

    Casado es el mayor generador de votos para la ultraderecha. Su estrategia, por llamarle de algún modo, alimenta el odio que capitalizan aquellos a quienes teme. Por el bien de todos, convendría sacarlo de la escena política.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    16

  • Pelias Pelias 12/10/20 09:14

    Si realmente el PP es lo que están practicando y diciendo Casado, Ayuso y sus consejeros de Sanidad y justicia, parece que el PP es exactamente lo mismo que la alocada e insolidaria extrema derecha, es decir VOX. Pues díganselo a las personas de su partido. Todos esos personajes y algunos dirigentes más estarían totalmente cómodos con la extrema dereccha más antidemocrática.
    Dudo que bastantes votantes y personas miembros del PP estén dispuestos a embarcarse en la política autodestructiva, necrófila e insolidaria con el resto del país, que defienden estos dirigentes del PP.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    14



 
Opinión