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Bolivia, kilómetro cero

Publicada el 22/10/2020 a las 06:00 Actualizada el 22/10/2020 a las 10:40

Empecemos por el final: Evo Morales nunca ejerció de dictador. Fue el primer presidente indígena en un país de mayoría indígena. Su presidencia trajo estabilidad a un país rico en hidrocarburos proclive a los golpes de Estado, a las asonadas palaciegas y a la pobreza endémica. Mejoró el nivel de vida de la gente y así se lo reconoció The Wall Street Journal, un diario populista y de extrema izquierda, como todo el mundo sabe. El error de Morales fue creerse imprescindible. Nunca debió modificar la Constitución para garantizarse un tercer mandato y mucho menos forzar las leyes para lograr un cuarto. No preparó un sucesor porque los líderes carismáticos no suelen dejar que crezca una competencia a su alrededor.

Una parte de la política y del periodismo mundial (en unos países más es que en otros) se mueve en una simplificación irresponsable de la realidad. Es una pésima costumbre que conduce al error de apreciación y a las malas decisiones. Con Morales, la simplificación fue equipararle con Rafael Correa y Hugo Chávez, con los que ha tenido numerosos puntos en común, pero alejado de su necesidad histriónica de estar siempre en el centro de la foto. Morales prefirió el papel de líder discreto centrado en su país.

La simplificación mayúscula consistió en mantenerle en el mismo bando de Nicolás Maduro. Es complicado sumergirse en las particularidades de cada país y cada mandatario si todo es un revoltijo ideológico que no busca solucionar problemas sino vender motos. Morales no es Maduro, pero le copió al final algunos de sus errores.

Por ahí anda Donald Trump persiguiendo el voto latino en Florida, que será transcendental en las elecciones del 3 de noviembre. Califica a Maduro de dictador, pero nunca explica por qué sigue en el poder, por qué no ha logrado su sustitución. Quizá Vladimir Putin tenga algo que decir. Maduro es un poco como Sadam Husein, un comodín que sirve para desviar la atención. El primero da juego en los mítines; el segundo, lo daba en los bombardeos.

El EE.UU. de toda la vida ha dividido el mundo en tres zonas: nuestras casillas; las de los rusos (habrá que empezar a escribir chinos) y las que están por conquistar. En América Latina solo hay una: las nuestras. Cualquier reducción de influencia es un ataque al principio de Monroe: “América para los [norte]americanos”. Hubo casillas en disputa, y otras perdidas como Cuba, Nicaragua y tal vez la Venezuela de Chávez (que siguió vendiéndoles petróleo). Y batallas en Chile, Uruguay, Perú, Panamá, El Salvador, Guatemala, entre otros. Los políticos de EE.UU. no son buenos en los matices ni en la letra pequeña en las relaciones internacionales. Les falta formación en Geografía y en Ética.

Trump busca garantizarse el voto cubano y conquistar el venezolano en Florida. En la zona de Orlando viven cerca de un millón de puertorriqueños desplazados por el huracán María unido a la pésima gestión de la Administración Trump, que los dejó tirados. Votarán a Biden. Es uno de los 14 Estados en los que se juega la elección presidencial.

Volvamos a Bolivia. La decisión de Morales de concurrir a un cuarto mandato le restó apoyos entre la clase media, a menudo criolla, y entre los indígenas. El golpe de palacio pasó a ser un golpe militar con bendiciones en Washington. Parecía una copia de lo ocurrido en Honduras contra Manuel Zelaya, un conservador que se hizo liberal.

La autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, se declaró lideresa y de raza blanca cuando son evidentes sus rasgos indígenas. Era la representante de los más ricos y blancos del país, que se habían cansado de oír hablar de justicia y reparto de la riqueza. Las elecciones del domingo, en las que Luis Arce, el candidato del partido de Morales, ha ganado la presidencia en la primera vuelta de manera rotunda, son un regreso al punto de partida. Una nueva oportunidad para la izquierda boliviana.

Ha pasado un año y Bolivia no es la misma. Los países y las sociedades no admiten los botones de pausa y mucho menos los de rebobinado. Arce deberá contar con la minoría rica y poderosa que destronó a Morales. Por eso ha anunciado un gobierno de unidad. La sociedad rica debe aceptar que Bolivia no es una finca de su propiedad, que tiene una mayoría indígena y unos recursos de hidrocarburos que deben beneficiar a la totalidad del país.

La mayoría indígena debe aprender que para lograr objetivos sostenibles es necesario pactar, ser pragmático. En estos tiempos trumpistas en los que todo se escora muy a la derecha, tanto que se sale de la pista de la democracia, la victoria de Arce es una bocanada de esperanza. Ojala no la estropee y aprenda de los errores de su antecesor. Una de las claves será el papel de Evo Morales: ¿volverá a Bolivia, ejercerá de mentor o se mantendrá en un segundo plano para recuperar su lugar en la historia de su país? Para el mundo que todo lo simplifica, la oportunidad se llama recuperar la cordura. Suerte a todos los concursantes.

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12 Comentarios
  • CinicoRadical CinicoRadical 23/10/20 10:35

    En el principio el año pasado 2019,en Bolivia hubo un Golpe de Estado,bendecido,sin pruebas fehacientes, por el "occidente democrático" encabezado por el Imperio, los USA.Las provincias asintieron ,como con Guaidó.La repetición de la historia,en las urnas gana por clara mayoría el MAS,y no aparece ningún Almagro para engañar de nuevo,a pesar de los esfuerzos en condenar a Morales y su exitosa gestión económica.Todos salían ganando.Las empresas,la población..La ultraderecha cruceña,Camacho y familias al frente,la iglesia de Roma,y su poderosa red,veían cómo se reducía la diferencia,económica,de clase, entre Ellos y los indígenas del altiplano,los de la Pacha mama.Hasta ahí podríamos llegar,paridad..?Y un pijo !.
    Luis Arce,debería hacer una buena limpieza en las fuerzas colaboradoras en el golpe si quiere estar más seguro.También dice que ,Morales será bienvenido sin que ello indique que estará en su gobierno,a pesar de ser su mano izquierda en economía.,en su gobierno.
    Estaría fetén que se les deje a los pueblos manejarse sin injerencias de las metrópolis .
    Ánimo.Salud.

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  • elcapitantan elcapitantan 22/10/20 21:02

    Todo esto que hoy escribe, señor Lobo, deberia haberlo comentado hace un año con sus compañeros periodistas de el grupo Prisa donde usted colabora. Pues ellos justificaron y blanquearon el escandaloso Golpe de Estado boliviano perpetrado por la Oligarquia, fundamentalmente de Santa Cruz, pero no solo.

    Tuvimos que ver a la india teñida de rubio con la biblia en sus brazos entrar en el Palacio del Gobierno y así de "blandito" era el articulo de El Pais https://www.elpais.com.co/mundo/la-biblia-vuelve-a-entrar-a-palacio-jeanine-anez-presidenta-interina-de-bolivia.html.

    Y este articulo ya es bochornoso: https://elpais.com/internacional/2019/11/11/actualidad/1573500916_562089.html


    Esto El Pais, que se supone de izquierdas, no voy a comentar lo que decidan los habituales de la caverna mediatica. Pues eso.

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  • deabajo deabajo 22/10/20 19:50

    Suscribo tu artículo en casi todo. No lo comparto en lo del pragmatismo. Todas sabemos que lo que se suele entender en política por pragmatismo es plegarse a los intereses de las élites que sobornan con puertas giratorias o de otros modos más burdos a los políticos pragmáticos, como ha hecho aquí el PsoE durante sus anteriores gobiernos y que, esperemos, no se repita en este.

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    • deabajo deabajo 22/10/20 20:00

      Recomiendo la entrevista que Página 12 hace al recién elegido presidente de Bolivia, con un lenguaje muy claro en muchos aspectos.
      https://www.pagina12.com.ar/300858-luis-arce-estamos-indignados-con-la-oea

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  • Fernandos Fernandos 22/10/20 19:10

    Les deseo mucha suerte al pueblo boliviano, no se merece tener una derecha ultraliberal, por lo tanto les felicito por el triunfo del partido de Evo.

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  • Fernandos Fernandos 22/10/20 19:10

    Les deseo mucha suerte al pueblo boliviano, no se merece tener una derecha ultraliberal, por lo tanto les felicito por el triunfo del partido de Evo.

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  • Azalea Azalea 22/10/20 18:47

    Suerte!!
    Yo también pienso que es un lujo poder leer sus artículos ...

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  • Jotaechada Jotaechada 22/10/20 12:52

    Hay días en que uno cree que tenemos remedio: en Bolivia, en España, en el mundo! 

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  • Bergantin Bergantin 22/10/20 12:24

    El problema, creo yo, es el vecino del norte, nunca dejará a un país de río Grande para el sur, que decida su destino , más si el pais es rico en cualquier “cosa” que el matón del norte desee, ya le montará cualquier “cosita” en nombre de la libertad y el libre mercado. Saludos sr. Lobo. Salud y República.

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  • Excomulgado Excomulgado 22/10/20 09:23

    Otro artículo para aprender sobre otros paises del mundo. Muy bien enfocado y resumido, como siempre. Es un lujo poder leer tus artículos periodísticos Ramón.

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  • Floren Floren 22/10/20 09:22

    Me alegro mucho de la victoria del pueblo boliviano y les deseo mucho acierto en esta reconstrucción de un país tan herido por una minoría como así se demostró en las urnas. 

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