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La historia rima

El sentido del 23F

Publicada el 23/02/2021 a las 06:00

Esta no es una historia de la mili. Pero allí, en el cuartel general de la División Acorazada Brunete, en El Pardo, no lejos de donde había vivido tantos años Franco, conocí en 1979 al general Luis Torres Rojas.

Yo había acabado la carrera de Geografía e Historia en la Universidad de Zaragoza en junio de ese año y, tras pasar el verano en el Centro de Instrucción de Reclutas de Colmenar Viejo, me destinaron a aquel cuartel.

Torres Rojas, general al mando de la División, salía a correr muchas mañanas por los montes cercanos y un grupo de soldados nos llamaban Protección lo acompañábamos. Unos meses después, en enero de 1980, fue trasladado al Gobierno Militar de La Coruña, en medio de rumores sobre intentos de golpe militar, contados entonces por Diario 16.

La tarde del 23 de febrero de 1981 yo estaba en la hemeroteca municipal de Madrid, en la Plaza de la Villa, investigando sobre la guerra civil para mi tesis doctoral, y a las 7 de la tarde un bedel nos dijo que teníamos que abandonar el edificio porque “había habido un enfrentamiento armado en el Congreso de los diputados”. Ya en la calle, entré en un estanco y allí me informaron de lo que se contaba en la radio. En Moncloa cogí un autobús a Aravaca, vivía entonces en casa de José Álvarez Junco, donde seguimos con perplejidad y preocupación las noticias que llegaban.

En los días siguientes arrestaron por el fallido golpe de Estado a Torres Rojas y a dos capitanes que había visto mucho por el cuartel, Carlos Álvarez-Arenas y José Pascual Gálvez. Entonces recordé aquellos meses de mili dos años antes, los consejos que nos daba el general para enfrentarnos a los delincuentes en las calles, porque el desorden social se estaba apoderando de España, los gritos patrióticos y el Cara al sol que, procedentes de la cantina de oficiales, escuchaba muchas noches tumbado en la litera.

Torres Rojas fue condenado en junio de 1982 a seis años de reclusión, aunque, recurrida la sentencia, el Tribunal Supremo lo condenó finalmente a doce años en abril del año siguiente, con separación de servicio. A petición de su abogado, le fue concedida la libertad condicional por motivos de salud en noviembre de 1988. Los capitanes Álvarez-Arenas y Pascual Gálvez fueron condenados a tres años.

En febrero de 1981, en un país que intentaba salir de décadas de dictadura y militarismo, un teniente coronel de la Guardia Civil y doscientos de sus subordinados asaltaron el Congreso, mantuvieron secuestrados al Gobierno y a los diputados. La fotografía de Tejero con la pistola en la mano dio la vuelta al mundo, muchos contaron chistes sobre sus “huevos” y cómo había “acojonado” a los políticos, “demócratas”, cobardes, pero lo que pasó aquel día es que estuvimos a punto de regresar a la paz incivil de Franco, a ese orden y unidad de la patria que tanta gloria para unos y castigo para otros había dado.

Sabemos ya mucho sobre aquellos acontecimientos, más allá de algunos mitos y muchos rumores. Y conviene que esa historia se cuente en serio en las escuelas, centros de Secundaria y universidades. Yo empecé a contarla con las imágenes que grabó una cámara en el hemiciclo sin conocimiento de los golpistas. Para que nadie dude de lo que pasó allí. Y les recomiendo el documental de TVE Las lágrimas del presidente, donde algunos historiadores y especialistas en medios de comunicación aportamos conocimiento sobre la transición de la dictadura a la democracia. La historia con imágenes reales. No siempre puede decirse lo mismo.

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Julian Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza

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8 Comentarios
  • Goyo Rodriguez Goyo Rodriguez 25/02/21 10:10

    goyo rodriguez.

    Este artículo me ha hecho revivir buena parte de lo que sentí aquel día. Sin embargo, con el paso del tiempo, la sospecha de que aquello fue un simulacro, una pantomima, cobra cada día mas fuerza. No me puedo creer que sacar unos tanques a pasear por Valencia e invadir el congreso con una compa-ñía de guardias civiles sea un intento serio de golpe de Estado. no me creo que los golpistas fueran tan ingenuos.
    Creo que solo fue una escenificación en la cual, el rey tuvo el papel protagonista y la propaganda oficial pudo defender la monarquía, en unos momentos en que estaba en entredicho, al calificarlo como un salvapatrias. Además, la derecha consiguió sus objetivos, sobre todo, desmovilizar y desmoralizar a la clase trabajadora. Creo recordar que el noventa por ciento de los trabajadores estaba afiliado a algún sindicato, por este tiempo empezó a darse de baja de forma masiva.
    Por todo ello, al día de hoy estoy más cerca de lo que dice Petin 1. Creo que el 23F fue un éxito rotundo para la derecha, consiguió su objetivo, impuso su fuerza y sus ideas sin tan siquiera tener que derramar sangre.

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  • GRINGO GRINGO 24/02/21 14:21

    Yo hice la mili en Zaragoza, en el reemplazo de Octubre del 78, lo que comentas era así en todos los acuartelamientos, yo estuve toda la mili en el CIR, por eso conocía la situación por lo menos de oídas, ya que algunos reclutas luego iban a otros destinos cercanos, y seguías manteniendo alguna relación, coincidiendo en las salidas a Zaragoza, por El Tubo y aledaños.

    En los despachos de los oficiales seguía estando la foto de Franco, teníamos un Sargento Primero, que cuando aparecía Suarez en la TV, sacaba la pistola y le apuntaba llamándole "comunista".

    Tuvimos un Capitán de apellido Castillo e hijo del Coronel del CIR, que fue fotografiado por Diario16, repartiendo estopa con los Guerrilleros de Cristo Rey, y así infinidad de casos.

    Otros eran menos peligrosos, estaban todo el día borrachos.

    Por esto y otras muchas cosas más, sorprende que "Un documento secreto del Cesid adjudicó el 23F cuatro meses después del golpe a un “proceso de fascistización en el seno del Ejército”.

    Dios nos libre del CESID, actual CNI, y fuente inagotable para el maestro Gila cuando se trataba de ridiculizar al poder establecido.

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  • tropiezos tropiezos 24/02/21 12:37

    Hablando de la constitución, ¿Cuándo son los contratos(constituciones) validos moralmente? Desde luego para Hobbes se trata solo de un contrato ficticio.
    ¿Qué fuerza vinculante tiene un contrato ficticio en una comunidad real de súbditos?
    E incluso cuando el contrato no fuese ficticio, ¿ que fuerza vinculante tiene frente a la generación que no lo firmo(voto) sino que se limito a nacer en la comunidad política que rige?

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  • CinicoRadical CinicoRadical 24/02/21 12:19

    ...y todos salimos demócratas de un día al otro ...parece que nos quieren convencer de ello .Nos queda una miaja para compararnos a las de" nuestro entorno " .Ánimo.

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  • Petín 1 Petín 1 23/02/21 14:17

    A lo peor yo lo veo de otra manera de la que nos quieren hacer ver.

    Lo que se logró con el “fallido” golpe del 23F, no fue la no vuelta a una dictadura, fue que no se hiciera un referendo sobre si monarquía o república y que se acatase la Constitución tal y como la habían escrito unos políticos, mayoritariamente, de derechas, religiosos y monárquicos.

    En el 23F no se paró una vuelta a otra dictadura que nos hubiese aislado mundialmente, lo que se paró fue la opción a decidir del Pueblo, ya se había votado una Constitución en la que se reconocían, una monarquía, unos privilegios a la iglesia católica, una Ley de Amnistía a los asesinos y saqueadores y la no limpieza de jueces y militares adictos al franquismo y había que consolidar esta decisión tomada por coacción del “ruido de sables” provenientes de los militares monárquicos y franquistas.

    Los que queríamos Justicia y una República laica, nos quedamos sin poder decir lo que queríamos, aquella Constitución sirvió para consolidar privilegios y privar a los ciudadanos de elegir libremente y sin amenazas.

    El 23F logró su propósito.

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  • abuelo cebolleta abuelo cebolleta 23/02/21 13:12

    Le rogaría que respete usted los topónimos oficiales . La Coruña NO EXISTE , es A CORUÑA

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    • Navir Navir 24/02/21 12:40

      Los topónimos no los usa con rigor pero las hechos que denuncia si que son una verdad incuestionable.

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  • bajachico bajachico 23/02/21 07:56

    Cuente, cuente. Qué parece que los españoles tenemos memoria de pez y nos tragamos fácilmente el anzuelo Cercas que hoy nos presenta nuestro director Basteiro.

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