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El Gobierno andaluz, la pandemia y la privatización de la sanidad

José Antonio Brieva, Antonio Vergara, Manuel Torres y Sebastián Martín
Publicada el 16/11/2020 a las 06:00 Actualizada el 16/11/2020 a las 10:56

El Gobierno andaluz (PP y Cs + Vox) ha dado muestra desde el principio de su interés en privatizar los servicios públicos, entre ellos la Sanidad Pública (SP). Es propio de su ideología demostrada previamente cuando han gobernado en otras partes de España. Por eso bajan los impuestos a los que más tienen, acuerdan presupuestos deficientes para la SP, que no corrigen el deterioro ocasionado en la década de recortes anterior ni atiende las nuevas necesidades, nombran para dirigir el SAS, y muchos de sus centros, a gestores con amplia formación en el sector de la medicina privada, financian un supuesto plan de choque para remediar las listas de espera que deriva su mayor parte al sector privado y ordena suspender la subasta de medicamentos, una decisión que sólo favorece a las grandes farmacéuticas.

En esas aparece la pandemia de la covid-19 que, durante la primera parte de este año, ha de ser afrontada por una SP depauperada y que, a pesar de presentar una incidencia en Andalucía inferior a la de algunas otras comunidades, sufre las tasas de personal sanitario contagiado más altas de España y el porcentaje más bajo de PCR por habitante. En cualquier caso, la primera ola de la pandemia demostró tres cosas: 1) que la SP es el único sistema capaz de atender los problemas sanitarios graves de la población (compárese con la torera posición de perfil adoptada por la medicina privada nacional durante la pandemia); 2) que cuenta con la enorme capacidad de esfuerzo y sacrificio de sus trabajadores; y 3) que este sistema padece las enormes carencias causadas por años de recortes, privatizaciones, precarización e imprevisión por parte de las autoridades. De hecho, al final de dicha ola, todos, incluido el Gobierno andaluz, hablan de la urgente necesidad del reforzamiento de la SP, máxime cuando la pandemia ha incrementado las listas de espera para otras patologías. Para ello, el Gobierno central deriva al Gobierno andaluz 1.000 millones de euros adicionales para afrontar los problemas sanitarios.

¿Qué ha ocurrido luego? Toda la gente en Andalucía es consciente de la situación generada desde el verano: han continuado las deficiencias de personal, más acusadas en la Atención Primaria, a la cual se le encargan nuevas tareas con respecto a la pandemia con la misma dotación (la contratación de personal este verano es similar a la del pasado verano); implantación calamitosa de una atención telefónica inadecuada; colas lamentables en los saturados Centros de Salud; sólo Ceuta y Melilla tienen números menores de rastreadores contratados y de PCR realizadas por habitante que Andalucía; listas de espera para el resto de las patologías desconocidas pero seguramente disparadas; y, lógicamente, una segunda ola de la pandemia más alta y peligrosa, con riesgo cierto de saturación de hospitales y UCIs.

Mientras todo esto está pasando, el Gobierno de Andalucía ha tomado tres decisiones relevantes para sus intereses ideológicos:

1.- A principios del mes de mayo, aún en la primera ola de la pandemia, el Gobierno andaluz ordena el ascenso de los hospitales de la empresa de medicina privada José Manuel Pascual Pascual SA (el primer holding de medicina privada de la región, con centros hospitalarios en Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María y Villamartín) a Áreas de Referencia para 15 especialidades médicas (que atienden la práctica totalidad de las enfermedades), para catorce poblaciones gaditanas, afectando a 280.000 personas. Estas personas ven limitadas su libertad de elección para ser atendidos en los centros de la SP, como hasta ese momento. Esta decisión incluye el abono a la empresa de fondos comprometidos no usados, y el pago de la factura de medicamentos declarados por la empresa. Las protestas de la población afectada en Cádiz aún continúan y el modelo puede extenderse a otras provincias.

2.- El Gobierno andaluz aprueba en julio aplicar en las nóminas de octubre un complemento de “productividad fija” de más de 800 euros al sueldo de 2.429 médicos de la SP que también trabajan en la medicina privada (infoLibre, 11 noviembre 2020). Este complemento iguala al denominado “de exclusividad”, que hasta ahora se aplicaba solo a aquellos médicos que trabajan “exclusivamente” en la SP. Se trata de una eliminación de facto del concepto de exclusividad para hacer compatibles el trabajo público y privado. Además de a los facultativos, esta compatibilidad entre el ejercicio público y privado afecta también a los cargos intermedios (Jefes de Unidades, Servicios, directores, gerentes de hospitales), es decir, a todos los implicados en reducir las listas de espera y de potenciar la SP. Con esta medida la SP puede ser frecuente sujeto de colusión y conflictos de intereses indeseables, así como de problemas de incompatibilidad funcional (fatiga laboral por doble jornada) y legal (cobro de dos sueldos públicos simultáneos).

Un complemento económico para la actividad laboral exclusiva en el Sistema Sanitario Público, como el que había hasta ahora en Andalucía, tiene connotaciones importantes. Es un incentivo para dedicar las importantes exigencias tanto laborales como intelectuales que tiene el ejercicio de la Medicina hoy al Sistema Público e induce un compromiso con este, con su organización, con su funcionamiento y con su rendimiento tanto clínico como social. Este incentivo ahora desaparece en un escenario penoso, donde las plantillas de los centros sanitarios y sus dotaciones están siendo cada vez más reducidas y recortadas de manera, entendemos, que premeditada. En definitiva, la desaparición del concepto de exclusividad puede movilizar la entrada del personal sanitario público en el sector privado, lo que sería un balón de oxígeno para un sector saturado y en expansión.

3.- El Gobierno andaluz anuncia a lo largo del verano que va a invertir 130 millones de euros en centros de medicina privada para abordar los retrasos de las listas de espera de la Sanidad Pública para pruebas especiales e intervenciones. Esto lleva a pensar si existe una manera mejor de invertir 130 millones de euros en los problemas actuales de la SP.

Para solucionar el colapso de la Atención Primaria, con 130 millones se podrían contratar durante un año mil doscient@s médic@s, mil doscient@s enfermer@s y setecient@s trabajador@s auxiliares (rastreadores, administrativos, tests PCR...). No cabe duda que una inversión en plantilla de este tipo, si no solucionar del todo, sí mejoraría notablemente la situación de colapso actual de los cuatrocientos Centros de Salud de Andalucía.

Pero también esos 130 millones de euros se podrían emplear para afrontar el problema de la listas de espera dentro de los centros de la SP. Veamos cómo. Se podría abrir un turno de tarde (de 3 a 10 pm) en los diecinueve hospitales de referencia o especialidades andaluces, proceso en el que cabría considerar una media de veinte especialidades reforzadas con al menos tres especialistas nuevos por especialidad y centro, más el adecuado nuevo personal de enfermería y otros. Con esos fondos, esto podría realizarse mediante la contratación por un año de mil cien medic@s, mil cien enfermer@s y setecientos trabajadores auxiliares. No cabe duda que esta medida no iba a hacer desaparecer las listas de espera en un año, pero su impacto sobre las mismas sería bastante importante y más efectivo que el gasto realizado por la Junta en centros de medicina privada.

Y entonces, si el Gobierno andaluz ha recibido 1.000 millones de euros para afrontar los problemas actuales de la SP andaluza, y la solución parece asequible dentro de ese marco económico, ¿por qué el Gobierno andaluz se empeña en no resolverlos? ¿Por qué mantener el dolor y la angustia de tanta gente cuando tienen los recursos necesarios para solucionarlo?

Pero en los últimos días ha aparecido un nuevo dato: el Gobierno andaluz decide limitar de forma drástica los derechos laborales (descansos, vacaciones, libranzas, movilidad, etc.) de los trabajadores sanitarios públicos, lo que está provocando multitud de protestas de los mismos. Es decir, aquellos que nos han cuidado siempre y de forma notable durante la primera ola de la pandemia, ahora, en la amenazante segunda ola, en vez de recibir mensajes de aprobación y reconocimiento y el cuidado del sistema, son maltratados. En este momento. ¿Cómo es esto posible? ¿Qué urgente razón había para hacer esto?

No sabemos las respuestas a estas preguntas. Las tendría que aclarar el Gobierno andaluz. Ni siquiera sabemos en qué han empleado los 1.000 millones recibidos para reforzar la SP en la pandemia. Hace ya unos años, la canadiense Naomi Klein documentó en un conocido libro (La doctrina del shock) cómo los gobiernos neoliberales en muchas partes del mundo usan las situaciones de shock de la población (desastres naturales, guerras, dictaduras, etc.) para implantar medidas sociales anti-populares. Con los datos que tenemos sobre la situación sanitaria de Andalucía hemos llegado a una conclusión: el Gobierno andaluz está usando la pandemia de la Covid-19 para acelerar el deterioro de la Sanidad Pública y su privatización.

Esto nos lleva a afirmar que la confluencia combativa de los trabajadores sanitarios y de la ciudadanía es la única solución a los problemas sanitarios andaluces.

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José Antonio Brieva Romero, Antonio Vergara de Campos, Manuel Torres Tortosa y Sebastián Martín Recio.

Coordinadora Andaluza de Mareas Blancas, Asociación de Defensa de la Sanidad Pública de Andalucía.

 

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9 Comentarios
  • Denny Colt Denny Colt 16/11/20 21:41

    Para ver las cosas con perspectiva y saber dónde estamos y por qué, conviene recordar algunas cosas. Desde que cayó el muro de Berlín, en todo el mundo occidental ha habido una carrera por privatizar servicios públicos en general, y sistemas de salud en particular. El primer paso lo dieron en Gran Bretaña y Australia, estableciendo hospitales públicos de gestión privada a partir de 1991. En Rusia, la privatización de la sanidad fue fulminante, como fulminante resultó el aumento en el número de muertes por enfermedad. A partir de aquellos primeros años noventa, se han ido imponiendo en toda Europa un variado abanico de fórmulas privatizadoras que mercantilizan la sanidad. Un ejemplo de ello son las 'unidades de gestión clínica'. La jugada funciona de la siguiente manera. Los gestores de un sistema sanitario público dicen a un centro de salud: este año os damos un presupuesto de '100'; si ahorráis, pongamos por caso, '8', la mitad de ese dinero ahorrado os lo damos a vosotros en incentivos. ¿En qué se traduce esta fórmula? En menos gasto farmacéutico, menos enfermos derivados al hospital, menos contratación de personal, unos profesionales que cubren a otros sus vacaciones, ausencias, etc. Porque cuanto más ahorren los cargos directivos y ciertos profesionales de esa unidad de gestión clínica, más ganan. En resumidas cuentas: deterioro de la calidad asistencial y mercantilización de recursos públicos. Pues bien, en el sistema sanitario andaluz hay más de 170 unidades de gestión clínica. Y las puso en marcha el Partido Socialista Obrero Español de Andalucía, a lo largo de los numerosos años que gobernó. Hoy la derecha andaluza, como era de esperar, ha aprovechado para hacer todo tipo de perrerías desde el gobierno. Pero hay algunas perrerías que venían de atrás (como en el resto de territorios nacionales, por cierto, y con gobiernos de uno y otro signo). Ahora resulta que nos viene un problema gordo, y nos llevamos las manos a la cabeza porque los sistemas sanitarios estaban hechos unos zorros. Aprendamos la lección de una vez: no más privatización de servicios públicos, no más mercantilización, fuera empresas de la sanidad pública.

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  • Jubilator65 Jubilator65 16/11/20 19:30

    Me pregunto porque todas estas personas "forofas" del neoliberalismo y tan adeptas a lo privado, se meten a políticos, que al fin de cuentas, se entiende que deben ser gestores de lo público para el bien común de la sociedad ¿ No será que quieren implosionar el sistema... .

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  • Jubilator65 Jubilator65 16/11/20 19:25

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  • Ayla* Ayla* 16/11/20 17:56

    En toda esta pandemia no se está reforzando la sanidad pública.

    Con la excusa del covid la atención primaria presencial casi ha desaparecido.

    Y me temo que no es sólo en Madrid, Cataluña y Andalucía. Ocurre lo mismo, hasta dónde yo sé, en Castilla la Mancha y Castilla León también.

    Porqué en una clínica privada tienen médicos de familia que pasan consulta y en el ambulatorio no?.

    Cómo no empezemos a protestar por la atención primaria, nos quedamos sin ella, me temo.

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  • Vijoya49 Vijoya49 16/11/20 12:20

    Este hombre que fue una referencia parece que está gaga o ha sido abducido por el "ultracentrismo".

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  • ORIMARJV ORIMARJV 16/11/20 12:05

    Desde la creación del Servicio Andaluz de Salud el 6 de mayo del 1986, que nace con el objetivo de conseguir llevar la sanidad pública a todo el territorio creando 32 áreas de salud, cada una de ellas con su hospital de especialidades de referencia y sus centros de salud. Para ello integrando los servicios de salud que prestaban diputaciones, universidades y ayuntamientos. A partir de los años 90 se inicia la privatización de la sanidad andaluza con la creación de hospitales de propiedad pública y gestión privada, los llamados (Agencias Públicas Empresariales Sanitarias del Sistema Sanitario Público de Andalucía) https://www.juntadeandalucia.es/servicios/publicaciones/detalle/78518.html
    Todo lo que denuncia el artículo nace de aquí: https://www.libertaddigital.com/nacional/un-ex-consejero-de-salud-de-la-junta-relacionado-con-la-clinica-de-las-minifaldas-1276329028/ y esto es el principio del ovillo.
    Durante la crisis de 2008 se intentan cambiar el modelo de proximidad, por el de concentración, intentando fusionar áreas de salud con hospitales puramente públicos para a posteriori transfórmalos en Agencias Públicas Empresariales en los que servicios que son transversales puedan ser rentables para las empresas privadas que los licitan. Hasta que llega Jesús Candel que lo paraliza con sus manifestaciones anti fusión hospitalaria. Y ahora nos toca esperar, haber por donde se apean estos del tripartito con estas mimbres.

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  • Ambon Ambon 16/11/20 10:10

    Todas las actividades económicas que constituyen el Estado del Bienestar, o son exclusivamente públicas o acabarán parasitadas por lo privado. Pasa con la educación concertada, pasa con los servicios sociales, el ejemplo mas claro son las residencias de ancianos, y pasa con la sanidad. ¿Que % representaba la sanidad privada hace 20 años? ¿Que % representa ahora?

    Se empieza por externalizar, las pruebas diagnósticas y las cirugías para bajar la lista de espera y se acaba cediendo la gestión de lo público a empresas privadas cuyo único interés es la obtención de beneficios privados.

    El único objetivo de la Sanidad Pública debe der la Salud Pública, ni más ni menos. Parece evidente que una sociedad sana es economicamente más productiva que una población enferma, ese y no otro debe ser el criterio.

    Permitir que los empleados de una empresa trabajen en la competencia, no es algo que veamos en ninguna empresa privada, pero si es aceptable en la principal empresa de Andalucía, el SAS. Eso lleva a que los mismos médicos que por la mañana hacen, por ejemplo, hacen 2 cirugías de rodilla de 8 a 3 (7 horas) por la tarde de 5 a 8 (3 horas) hacen otras 2 cirugías de las concertadas con la privada, es decir, a los mismos que debería optimizar su productividad en la pública se les estimula para hacer crecer la lista de espera en la pública para cobrar después por resolverla en la privada

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  • Republicano1944 Republicano1944 16/11/20 08:18

    La junta facha, y la manada de inútiles del consejero de Sanidad, el de la carne mechá y el aborto chupetón, son una desgracia para esta región. Hay que echarlos cuanto antes o acabarán con nosotros.

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  • Dver Dver 15/11/20 21:59

    Siempre resultará interesante leer a Naomi Klein para conocer con detalle la estrategia de los gobiernos neoliberales, pero si uno no puede, o no tiene oportunidad, en España tenemos un ejemplo evidente. La Enseñanza Concertada. Lo que surgió aparentemente como una manera provisional de solucionar la carencia de medios en la enseñanza pública al hacerla el PSOE universal, se hizo de tal manera que estos empresarios de la concertada se han subido a la para, y han conseguido naturalizar que la concertada es un derecho alegando en cada ocasión las fantasías más estrambóticas. Parece que ahora hablan de diversidad. El hecho es que un asunto de estado creado de forma provisional ha arraigado de tal manera que se ha comido a la Publica, y si no se la merienda toda es porque por debajo de ciertos niveles no le interesa. Esto pasará con la Sanidad y con las pensiones, si no nos andamos con cuidado. La propuesta del ministro Escribá nunca la suscribirá el para si mismo si tuviera treinta años,, estuviese en el paro y su futuro fuera más que incierto. Ojito con lo que nos jugamos. El Estado hay que hacerlo fuerte en tiempos de bonanza; en tiempos malos todo el mundo acude a él. Y un Estado se fortalece cobrando impuestos.

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