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Sánchez pide a Casado que vote 'no' y deje claro que "la derecha española nada tiene que ver con la ultraderecha"

  • El presidente del Gobierno asegura que no va a entrar en las provocaciones de la extrema derecha y pone sobre la mesa la posibilidad de que la moción sea "una opa hostil" al PP de Casado
  • "A un patriota no le sobra la mitad de los compatriotas, como a usted", le afea
  • Pide centrar el debate en la gravedad de la situación sanitaria y económica

Publicada el 21/10/2020 a las 08:18 Actualizada el 21/10/2020 a las 14:54
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en la moción de censura de Vox.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en la moción de censura de Vox.

EFE

"Pasará. Ocupará el rincón de la vergüenza en las enciclopedias". Así había despedido el líder de Vox este miércoles a las 12.34 horas al presidente del Gobierno en la intervención inicial de la moción de censura que la extrema derecha le ha planteado. Algo más de diez minutos después, tras un brevísimo receso, Pedro Sánchez subía a la tribuna de oradores para dar respuesta a un discurso plagado de críticas, acusaciones y ataques. Pero huérfano de propuestas.

Nada más hacer uso de la palabra, el presidente del Gobierno aseguró que no va a entrar en las provocaciones de la extrema derecha y acusó a Santiago Abascal de usar el Congreso de los Diputados para hacer "un despliegue de propaganda dirigido a sembrar la discordia y el odio entre españoles" y de no hacer una sola propuesta. 

En este contexto, se preguntó cuál es la pretensión de la extrema derecha si, como puede traducirse del discurso de Santiago Abascal, Vox no pretende optar a sustituir al Gobierno.

El líder de Vox había arrancado su intervención señalando que su único fin con esta iniciativa parlamentaria era el de convocar elecciones, un escenario que no se producirá porque están muy lejos de lograr los 176 apoyos que se requieren para que salga adelante.

"Hay quien dice que se dirige a Casado, una opa hostil, lo ignoro", mantuvo. Otros, dicen, añadió, que lo que quiere Abascal es convertir al Parlamento "en un gran plató". Esta fue la primera mención al principal partido de la oposición. Pero no la única. Antes de dar por cerrada su primera intervención, Sánchez se refirió al presidente del PP de forma expresa para pedirle que vote "no" y que "proclame que la derecha española nada tiene que ver con la ultraderecha".

Desde sus primeros minutos en el ejercicio de la palabra, Sánchez pidió centrar el debate en la gravedad de la situación sanitaria y económica y los retos de futuro que tiene España. Y echó en cara a la extrema derecha que no haya estado del lado del Gobierno a la hora de apoyar medidas necesarias para combatir el covid-19. El líder de los socialistas recordó que Vox sólo ha apoyado dos de los 21 reales decretos con iniciativas legales en el marco de la pandemia. Y que "ni siquiera" presentaron sus conclusiones en la comisión para la reconstrucción política y social que se creó en la Cámara Baja.

El presidente del Gobierno dedicó el grueso de su intervención a ir derribando, uno a uno, los puntos más destacados del argumentario de la extrema derecha. Le dijo, por ejemplo, que a un "patriota", como Abascal se define, "no le sobran la mitad de los compatriotas", que tras la obsesión de Vox de insistir en las "denuncias falsas" en materia de violencia de género sólo hay "porcentajes estadísticamente irrelevantes". Y que, por mucho que traten de "apropiarse" de la Constitución "a su conveniencia", no se les puede llamar "constitucionalistas".

Otra de las contradicciones ante las que Sánchez puso a Abascal tiene que ver con sus críticas a las "subvenciones". En este punto, el presidente del Gobierno echó en cara al líder de la extrema derecha que, tras dejar el PP vasco, fuese rescatado por la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, para llevar las riendas de la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social. "Podría haber integrado, conseguir algún patrocinio, algún mecenazgo...", le espetó al tiempo que recordaba que el organismo tenía un presupuesto de más de 183.000 euros y él percibía un sueldo de 82.000 euros, un 10% superior al del presidente del Gobierno en 2013.

La presión, hacia Casado

Tras dibujar este panorama, Sánchez se dirigió directamente al presidente del Partido Popular. Para pedirle, una vez más, que no se deje "arrastrar" por la extrema derecha. Que vote 'no' y "proclame que la derecha española nada tiene que ver con la ultraderecha".

Porque, a juicio del presidente del Gobierno, Abascal "nunca va a tener suficiente". "Siempre necesitarán una prueba más alta. Siempre le va a pedir más y si usted cede más, más le va a despreciar y más le va a llamar 'derechita cobarde'". "No basta con ponerse de perfil", le dijo sobre la posibilidad de una abstención. "Vuelva al sentido de Estado", añadió.

En este momento, el Partido Popular seguía sin desverlar cuál será el sentido definitivo de su voto. Destacados dirigentes conservadores consultados por infoLibre admitían que la intervención de Abascal, sin exposición de programa de gobierno, les ponía en bandeja en voto negativo. Pero tampoco les gustó mucho que Sánchez presionase a Casado en su intervención.

"No es el momento"

En el Ejecutivo de coalición ven esta sesión parlamentaria como una forma de salir reforzados frente a la estrategia de una ultraderecha a la que no le dan los números y que, está más preocupada por herir al Partido Popular que por hacer daño al Gobierno de coalición. En la Moncloa llevan insistiendo estos días en que ellos se toman en serio las instituciones y las iniciativas parlamentarias de los grupos políticos en las Cámaras. Pero destacan que "no es el momento" ideal de debatir una moción de censura porque los políticos deberían estar ahora en combatir la pandemia y no dedicar dos días a saber "quién se disputa el liderazgo de la derecha".

En este contexto, las fuentes del Ejecutivo consultadas contraponen las "prioridades del Gobierno" que son, destacan, las de paliar la situación social y económica provocadas por el covid-19 a la de una "derecha" –PP– y "extrema derecha" –Unidas Podemos– que "no han entendido" cuál era su papel desde que el virus empezó golpear a España.

En el PSOE y en el partido morado comparten que la moción no se hace contra ellos. Que está claro que, desde el primer día que la anunció, Santiago Abascal tiene la mirada puesta en el partido en el que militó y del que empezó a distanciarse cuando María San Gil dejó la presidencia del PP vasco. 

En las últimas horas, y ante la resistencia de Casado a aclarar cuál va a ser el sentido del voto del Grupo Parlamentario Popular –el grueso de la dirección nacional del partido se decanta por el 'no'– PSOE y Unidas Podemos han aprovechado para trasladar toda la presión al tejado de los conservadores. Para el Ejecutivo, la actitud de Casado sólo se entiende en el contexto de quien se encuentra en una búsqueda constante de su espacio político. Y tiene ante sí la oportunidad de dar la espalda a Vox y dejar a un lado la "crispación".

En sectores del PSOE, y también del PP, se ha impuesto la tesis de que después de esta moción de censura que ya nace muerta porque a Abascal no le dan los números, conservadores y socialistas podrán acercarse para renovar las instituciones pendientes, empezando por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

La idea en la Moncloa es que tanto el presidente del Gobierno como el vicepresidente Pablo Iglesias tomen la palabra en los días en los que se extenderá este Pleno.

El debate comenzó a las 9.00 horas de este jueves y se desarrolla de acuerdo con lo establecido en el artículo 113 de la Constitución, y el 177 del Reglamento del Congreso. Uno de los diputados firmantes de la moción de censura –Garriga– la presentó ante el Pleno.

A continuación intervino Santiago Abascal, propuesto en la moción como candidato a la Presidencia del Gobierno, a efectos de exponer el programa político del Gobierno que pretende formar. 

Todos los intervinientes tienen derecho a un turno de réplica o rectificación de diez minutos. El Gobierno puede intervenir en cualquier momento del debate. Concluido el debate, que salvo sorpresas se prolongará hasta el jueves, se anunciará la hora de la votación. Será pública y por llamamiento. Un miembro de la Mesa, el órgano de gobierno de la Cámara, pronunciará el nombre de cada diputado, a partir de un apellido elegido al azar, para que, desde su escaño, vayan diciendo en voz alta "sí", "no" o "abstención". La moción de censura debe recibir el apoyo de, al menos, la mayoría absoluta, es decir, 176 diputados. 

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3 Comentarios
  • losdel38 losdel38 21/10/20 18:28

    .... Y una cosa es ser de Dcha. o Dchas Dchas y otra cosa es ser de un partido politico preparado para ser " Mafioso, Ladron, Embustero, Traidor, Chorizo " ......Eso si todo es por la Gracia de Dios.

    La banda Obispo/curas tienen para vivir Palacetes ( Palacios Episcopal ) son ricos y millonarios tienen cientos de negocios y no pagan impuestos, ni luz electrica, ni IBI....Los trabajadores que pagamos impuestos le tenemos que regalar por " Cojines " 14,600 millones €......Eso si tambien por la Gracia de Dios lo mismo lo mismo que los Talibanes.

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  • Androide paranoide Androide paranoide 21/10/20 17:13

    La diferencia es que unos beben mas que otros. Son igual de cortijero franquistas y corruptos.

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    7

  • Juanjo Seoane Juanjo Seoane 21/10/20 14:35

    El PP no es la derecha, es tan neofranquista como VOX.

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