Muy fan de...

Muy fan de... Rafael Hernando

¡Nos ha tocado la lotería, esta vez sí, Rafael Hernando portavoz del grupo popular en el Congreso de los Diputados! Qué grandes sesiones de control nos esperan en el año entrante, con el PP hablando por tu boquita, Rafa.

¡Ese talante, ese espíritu dialogante, esa capacidad para acercar posturas y lograr consenso, ese Rafa como mola, se merece una ola! Muy fan.

Es tanta la sensibilidad que has mostrado en algunos de tus momentos más sonados, que incluso un pintor holandés como Vermeer hubiera cambiado gustoso su muchacha con turbante, esa bellísima “joven de la perla” por ti, Hernando, orador alcarreño, “El Rafa de las perlas”.

Es que tienes una colección que ni Majórica, cari. Perlas y perlas como para dar varias vueltas a un collar de cuatro metros. De todas ellas, yo me quedo con dos que son para enmarcar:

Noviembre 2013. Dijiste sobre las víctimas del franquismo durante una entrevista en el Cascabel al Gato: “Algunos se han acordado de su padre cuando había subvenciones”. Algunos se acordarían del tuyo, claro, pero como era de esperar, tú te quedaste tan ancho y al saber que desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) te habían puesto una denuncia por un delito de injurias graves, contestaste que se habían tergiversado tus palabras, que no habías dicho lo que habías dicho, que no tenías que pedir perdón por unas declaraciones que no habías hecho y que chimpún. Francamente, Rafa, qué cuajo.

Agosto 2013. Sobre la desnutrición infantil: “Hay casos puntuales de malnutrición infantil, pero es responsabilidad de los padres. Utilizar a los niños para hacer demagogia me parece sencillamente repugnante”. Y se nos cerró el estómago al oírte, Rafa. Luego matizaste, reiteraste que la responsabilidad es de los padres pero que… cuando estos tienen dificultades económicas hay que ayudarlos.

Ay, Rafa, qué farragoso eso de vociferar primero y matizar después, ya sabes que siempre queda la duda de si la buena es la primera o la de la matización posterior…yo que soy de naturaleza impulsiva te digo que nos lo tenemos que hacer mirar.

Con lo bonito que te habría quedado decir que los niños son de todos, que una sociedad que permite que su población infantil pase hambre es una sociedad destruida, que es prioridad de cualquier gobierno tratar de evitar que un solo niño esté mal alimentado. No sé, se me ocurren tantas respuestas en sustitución del desatino aquel que nos regalaste…

Y luego está tu colección de calificativos hernandiles. Al juez Pedraz le llamaste “pijo ácrata”, al juez Garzón “payaso ilustrado”, a Bardem “gran villano” y para definir a Alberto Garzón echaste mano de una frase de Ortega y Gasset: “A este Parlamento no se puede venir a hacer ni de payaso, ni de tenor, ni de jabalí. Lamento que a usted haya que repetirle hoy en los mismos términos esta alusión”. Ahí estuviste brillante, he de decirte, citar a Ortega siempre queda cool, te pillo la idea para más adelante.

Al ser nombrado portavoz, dijiste en plan estribillo de Alaska y Dinarama: “Yo soy así, no me van a cambiar”. Y es verdad, ayer mismo hablaste de Podemos y volviste a las hernandadas: “Se presenta como Don Limpio pero realmente cuando les pasas el algodón está lleno de suciedad, por no decir de caca” ¿De caca, Rafa, has dicho caca? ¡Te vamos a tener que lavar la lengua con Don Limpio!

Dicen que Mariano os ha ordenado hacer un esfuerzo desde el Gobierno y desde el grupo parlamentario para que comuniquéis lo que sois, lo que hacéis y la dirección en la que pretendéis llevar el barco. Comunicación, comunicación, comunicación, para intentar que comunicando os entienda la gente...

La idea es abandonar esa actitud de avestruz y sacar la cabeza de la tierra o, mejor dicho, de la pantalla de plasma. Y en ese intento de emitir el mensaje, te han elegido a ti para llevarlo a cabo en el Congreso y en las distintas comparecencias que conlleva el cargo. Ay, madre… calma, Hernando, relax, relax, no te dejes llevar por tu verborrea desatada, no vayan a acusarte de guerrillero. Mírame a los ojos y repite conmigo: “soy el portavoz del grupo parlamentario popular, no el de las FARC”.

Estaremos muy atentos a tus intervenciones, con nervios, no te lo niego, con cierto tembleque de piernas y contracción de esfínter, temerosos de que se te ocurra soltar una de tus hernandeces, esas que siempre nos traen a la cabeza aquella frase asociada a tu tocayo, el linier Guerrero: “¡Rafa no me jodas!”.

Te he oído decir estos días que los periodistas seleccionamos tus momentos más polémicos, que has asistido a miles de sesiones parlamentarias y otras tantas comparecencias y de eso no decimos nada. Jo, poor Rafa, ¿quién dijo que la vida era justa? Mira, quizás te resultaría útil tatuarte una cita de tu admirado Ortega y Gasset: “En materias graves, importa mucho que cuidemos el uso de las palabras, porque son los déspotas más duros que la humanidad padece”. Recuérdalo antes de regalar perlas. De nada.

Ah y fíjate que curioso esto, leo en la Wikipedia –oráculo 2.0 de nuestro siglo–: el brillo de la perla proviene de la reflexión luminosa… ¿A que tiene su aquel? Que el año nuevo te ilumine.

Muy fan de... Jorge Fernández Díaz

Más sobre este tema
stats