Muy fan de...

Muy fan de... Óscar Bermán

Llega la Semana Santa y los mortales de este país en funciones se debaten entre la penitencia y la torrija. Mientras, yo me pregunto dónde ponemos las declaraciones de Óscar Bermán sobre Ada Colau –"debería estar fregando suelos”–: ¿en la sección “penitencia” o en la sección “torrija”? Muy fan de Óscar.

Las mujeres ya estamos acostumbradas a que ciertos filósofos, cuando quieren atacarnos, elijan dos caminos: el del calificativo “zorra” –no en la acepción del mamífero cánido, sino en la de sinónimo de prostituta–, o el de enviarnos a fregar. La que esté libre de haber sido enviada por algún brillante pensador a coger el Fairy, que tire el primer estropajo.

De verdad, agradecemos la propuesta pero no hace falta que nos animen, ya fregamos el suelo cuando toca, es justo y necesario para la higiene y la salud.

Ah, y se va a quedar de Silestone cuando le diga esto, señor Bermán, hay hombres que también friegan. ¡Sí, se lo juro, he visto cosas que usted no creería, hombres restregando con donaire la fregona por el suelo y sin perder un ápice de virilidad! Es posible que en su mundo paralelo solo exista el macho man pero, créame, también existe el mocho man.

Hay en el mundo muchas personas que se ganan la vida, honradamente, fregando suelos y blanqueando superficies. Sí, sí, queridos lectores, blanquear es una actividad legal, ya sé que con lo vivido últimamente estamos a punto de olvidar que la acción de quitarle la negritud a las cosas puede ser lícita y saludable, todo depende del objeto blanqueado.

Enviar a una mujer a fregar suelos, en tono peyorativo, utilizando la fórmula de “la que vale, vale y la que no a fregar” combina lo sexista con lo clasista en un dos por uno, bingo. Menos mal que sumó a su ligereza de lengua una notable rapidez de reacción y añadió, a puntito de que sonara la campana, aquello de “con todos mis respetos a las dignísimas limpiadoras”. Muy bien arreglado, Óscar. Aplausos.

Rápido e ilustrado, ojo, a pesar de las faltas de ortografía que luce con orgullo en algunos de sus tuits, cuando se pone a hacer descripciones de sus oponentes políticos no escatima en adjetivos: “descerebrada”, “vaga incorregible” o “floja redomada”. Además, cabe destacar su devoción por Cervantes.

Cervantes: “En un lugar de la Mancha...”.

Usted: “En una sociedad seria y sana... Ada Colau estaría fregando suelos y no de alcaldesa de Barcelona”.

Sublime ese comienzo: “En una sociedad seria y sana”, cuando uno es el autor de este otro fragmento de ensayo filosófico: “Al lado de esta España, la de Franco era una Arcadia feliz (...) ¿Cómo podría hablar mal de esa época nadie que se asomara sin una actitud sectaria ni revanchista?”. Seria y sana afirmación, sí señor, ahí te viniste arriba España.

Lo de la Arcadia feliz, para los no iniciados en la obra del artista, fue la manera de defender a su compañera de partido Ana Sala, portavoz del PP en el municipio alicantino de Calpe, que había escrito sobre el régimen franquista en su perfil de Facebook: “Ni dictadura ni leches, se vivía de maravilla”. Sorprende que con lo aficionado que es usted a la limpieza, no enviara a su compañera de partido a borrar muros.

Buceando un poco más en los grandes párrafos que formarán parte de su legado literario, Bermán, me encontré con otra joya: “Propongo el cierre temporal de todas las facultades de Sociología y Ciencias Políticas por ser fábricas de marxistas”. Usted sí que es una fábrica, pero de perlas. ¡Tiembla, Majorica!

Dijo su jefe García Albiol en declaraciones a Rac 1, que debía pedir disculpas –algo que hizo usted, a su manera, en el programa de Ana Rosa en Telecinco: "El adjetivo que haya podido declarar, con las palabras que se haya podido sentir ofendida cualquier persona, pues mis disculpas, no hay ninguna manera de pretender insultar u ofender a cualquier persona", y chimpún–. Añadió García Albiol que es usted muy pasional y le sugirió una recomendación: “Mejor que no hable, que hable de su pueblo”. ¡Sí, hombre, y que nos perdamos la literatura de un de los grandes autores de este nuevo siglo de Oro, de eso nada!

Finalmente, el PP de Barcelona ha decidido llevar su caso al comité de derechos y garantías del PP para estudiar si le abren expediente y usted se queja del vía crucis: “A Jesús lo traicionó uno de los suyos y a mí me están crucificando los de mi partido”. Todos los genios son unos incomprendidos.

Bueno, Óscar, voy a ir recogiendo que tengo los platos sin fregar. Un poco frustrada, la verdad, porque sigo sin saber si debería ubicar sus pensamientos en voz alta en el apartado “penitencia” –para los lectores– o en la sección “torrija” –de mala leche–.

En fin, como dijo el poeta:

“Es el vecino el que elige al alcalde y es el concejal Bermán el que deja flipado al vecino”.

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