Los abusos de la banca

Las 12 razones de la Audiencia para seguir investigando a los directivos de las 'black' en contra del criterio de Andreu

Trece nuevos imputados por el uso de las tarjetas opacas de Caja Madrid declaran este viernes, entre ellos el exjefe de la Casa del Rey Rafael Spottorno.

La Sección Tercera de la Audiencia Nacional ha decidido impedir que el juez Fernando Andreu, en consonancia con la opinión del teniente fiscal Alejandro Luzón, archive la acusación por las tarjetas blackblack contra 12 de los integrantes del comité de dirección presidido por Miguel Blesa, según un auto en el que los magistrados aluden a 12 razones por las que el titular del Juzgado Central número 4  debe seguir investigando la participación de los ejecutivos en el gasto irregular de 15,2 millones.

Este gasto, que se realizó en centros comerciales y durante los fines de semana y fuera del horario laboral, se repartió entre los consejeros y directivos de la entidad financiera, bajo las presidencias de Blesa y de Rodrigo Rato.

Las tarjetas de crédito conocidas como black, según consta en un correo electrónico enviado por el que fuera secretario general del Caja Madrid Enrique de la Torre al propio Blesa, se encontraban "fuera del circuito ordinario".

"Sin soporte legal"

Además, los magistrados constatan en su auto que las mismas se emitieron "sin ningún tipo de soporte legal, estatutario o contractual y al margen de cualquier acuerdo o decisión adoptados por los órganos directivos de la entidad".

Sin embargo, el razonamiento que convenció al juez Andreu para sobreseer las actuaciones penales contra los 12 directivos, que ahora reabre el tribunal compuesto por los magistrados Alfonso Guevara Marcos, Carmen Lamela Díaz y Antonio Díaz Delgado, fue que el dinero que gastaban con las tarjetas, con sumas de entre 45.000 y 50.000 euros anuales, era en realidad un complemento retributivo. Y de esta forma los ejecutivos evitaban el reproche penal, aunque sí tendrían que afrontar la posibilidad de ser considerados como presuntos responsables civiles a título lucrativo.

Se trata en concreto del secretario de Organización de Caja Madrid Ricardo Morado; Ramón Ferraz (director de Banca Comercial), Matías Amat (director de Negocios); Mariano Pérez Claver (responsable de Corporación Financiera), Juan Manuel Astorqui (jefe de Comunicación); Carlos María Martínez, (consejero delegado de Cibeles); Carmen Contreras (responsable de la Obra Social); Carlos Vela (consejero de Cibeles); Rafael Spottorno (director Fundación Caja Madrid); Ramón Martínez Vilches (director de Riesgos); Luis Gabarda (jefe de gabinete de Blesa); y Enrique de La Torre (secretario general).

Estos son los 12 motivos por los que los magistrados de la Sección Tercera justifican su decisión de que se siga investigando la participación de los directivos en el fraude de las tarjetas black:

1. Sin respaldo societario

El auto de la Audiencia Nacional constata que no existió ningún acuerdo de los órganos competentes de las entidades para la emisión y entrega a los directivos de las tarjetas. 

Ninguno de los acuerdos adoptados y reflejados en las actas autoriza el pago por parte de la entidad a los consejeros y directivos, ya directamente o a través de entrega de tarjetas de crédito, de otros gastos que no sean los derivados de viaje y representación o los ocasionados como consecuencia del ejercicio de sus funciones dentro de la entidad.

2. Existencia de otras tarjetas

La existencia de otras tarjetas entregadas para gastos de representación, controladas y con soporte documental, precisamente lo que pone de manifiesto, según la Sección Tercera, es la "ilicitud" en origen de estas tarjetas, "carentes de ningún tipo de base legal ni contractual".

3. no figuran en los contratos de trabajo

Los magistrados destacan que las tarjetas carecían de cualquier tipo de soporte o justificación contractual, y además no figuran en el contrato de trabajo de los directivos ni estaban documentadas de forma alguna.

4. Los gastos no se contabilizaban de manera adecuada

Las partidas de las black no se contabilizaban de "manera adecuada" en la contabilidad de Caja Madrid: "En concreto se contabilizaban en las cuentas de 'gastos de órganos de gobierno' y 'tratamiento administrativo Circular 50/99', en lugar de en las cuentas donde se contabilizaban el resto de remuneraciones".

5. No se practicaBAN retenciones

Tampoco se practicaron las retenciones que se tendrían que haber realizado de tratarse de "verdaderas remuneraciones". Así, estas sumas no tuvieron reflejo ni en las nóminas ni en las certificaciones de retenciones.

6. Cantidades que no se declararon

El dinero que los directivos gastaron con las black no fue declarado. De esta forma, la Agencia Tributaria desconocía su existencia. "Sorprende que tales cantidades pasara desapercibida en la certificación de haberes, y más aún en las nóminas que recibían".

7. Un mecanismo "sin sentido"

Los magistrados sostienen que "carece de sentido" que si el objetivo era elevar la retribución de algunos cargos, que no se acordara directamente elevar sus remuneraciones, sobre todo teniendo en cuenta que las limitaciones de los sueldos operaban solo para los consejeros, no para los ejecutivos.

8. Todos tenían el mismo "oficio" que Verdú

Los directivos de Caja Madrid tenían el mismo "oficio" del que habló Francisco Verdú Francisco Verdúen su declaración para justificar por qué no utilizó la tarjeta, cuyo uso califcó como "mala praxis". "Por ello, al igual que él, debían conocer que el uso de estas tarjetas no estaba contemplado ni en sus contratos ni en sus nóminas, no debiendo ser utilizadas sin ningún tipo de justificación".

9. Un complemento de una retribución inexistente

Miguel Ángel Abejón fue uno de los directivos que no tenía sueldo, pues solo percibía dietas por la asistencia a las sesiones de Caja Madrid: "Careciendo entonces de sentido que las tarjetas constituyeran un complemento de una retribución inexistente".

10. No agotaban el saldo 

Algunos de los usuarios de las tarjetas no llegaban a agotar su saldo y otros llegaron a disponer de ellas después de finalizada su relación profesional con Caja Madrid o al menos contemplaron tal posibilidad, según los correos de Blesa: "Lo cual carece de sentido si aquellas correspondían a un complemento salarial fijo".

11. No se conoce la finalidad

En ningún momento, según el auto de la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, los imputados han explicado qué finalidad tenía este "complemento salarial", ni el motivo por el cual se hacía de forma diferenciada con las otras retribuciones fijas que se recibían de la entidad.

12. Al arbitrio del presidente

Los jueces en su auto no consideran "muy lógico" que el cálculo de una parte del salario de los directivos se dejara "al arbitrio" del presidente Miguel Blesa, quien cada año podía elevarlo o disminuirlo a su libre arbitrio y "sin ningún tipo de justificación", sin que se vinculara esta decisión a un hecho objetivo, como por ejemplo los resultados obtenidos o una mayor dedicación del empleado; y sin ningún tipo de negociación con el trabajador.

El juez Andreu archiva la causa contra el exjefe de la Casa del Rey por las 'tarjetas black'

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