El debate de investidura

De agosto a octubre: diferencias y parecidos entre los dos discursos de investidura de Rajoy

El presidente en funciones, Mariano Rajoy, aplaudido por los diputados del PP.

En el primer día de la segunda sesión de investidura a la que se presenta en este 2016, Mariano Rajoy hilvanó un discurso previsible [ver PDF], calcado prácticamente de la intervención que realizó previa a la fallida votación de en agosto, y en el que ofreció cinco pactos de Estado en materia de pensiones, agentes sociales, educación, financiación autonómica y lucha contra la corrupción. El candidato recuperó también el mantra de la "recuperación económica" y abundó en su discurso sobre la unidad de España.

De hecho, el propio Rajoy remitió a los diputados al Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados para que revisaran allí el discurso que articuló el pasado 30 de agosto en la anterior sesión de investidura con el objetivo de ahorrarles "volver a escuchar cada una de las palabras" que pronunció entonces. Como novedad ofreció diálogo para una legislatura que asume complicada, hizo una mención explícita a los "casos" de corrupción "protagonizados" por "personas" de su partido, y sí fue algo más complaciente con Ciudadanos. 

infoLibre analiza a continuación los parecidos y las diferencias entre ambos discursos: 

Estabilidad

"Necesitamos con urgencia un Gobierno que pueda gobernar y que atienda los problemas. Un Gobierno estable, duradero y no sometido a vaivenes", señaló. En este sentido, insistió en que "no sirve un Gobierno para un año, sino para más tiempo" exponiendo que había "demasiadas decisiones económicas (...) incompatibles con el aventurerismo económico" esperando a ser tomadas.

También este miércoles hizo esas alusiones a la necesidad de estabilidad que, a su juicio, el país necesita. Pero lo hizo advirtiendo al resto de fuerzas de que también son responsables de esa estabilidad. En este sentido, dijo tener "muy claro" que dada la composición de la Cámara y los apoyos previsibles, el Gobierno que pretende formar "puede estar lejos de cumplir las condiciones de solidez, gobernabilidad y estabilidad" que viene reclamando desde el día 21 de diciembre. Y dijo que así será "salvo que la propia Cámara y los grupos que la conforman, asuman que, no sólo el interés de los españoles, sino el suyo particular, reclama un Gobierno estable y capaz"

Discurso del miedo 

Hace dos meses Rajoy también tiró de discurso del miedo para alertar de las supuestas "sanciones de la Unión Europea y la pérdida de fuentes de financiación" a las que se enfrentaba España de extenderse en el tiempo la situación de Gobierno en funciones. "Ya son muchos los avisos que recibimos, desde dentro y fuera de España, sobre la necesidad de contar con un gobierno en plenitud de funciones, a la mayor celeridad posible. En caso contrario, las cosas se podrían torcer y evolucionar a peor", advirtió. 

Dado que el PSOE se abstendrá el sábado y permitirá que Rajoy siga en la Moncloa, el candidato se evitó en esta ocasión sacar a relucir este discurso del miedo. No obstante, sí aprovechó para presumir de que "la inercia del trabajo bien hecho ha permitido que España haya atravesado el páramo infecundo de los últimos meses sin resentirse". 

Alusiones a otros grupos 

En agosto Rajoy intentó hacer un discurso conciliador y lo cierto es que tampoco se mostró agresivo con el resto de fuerzas parlamentarias. De hecho, no hizo ninguna alusión directa al PSOE ni a su entonces líder, Pedro Sánchez. Aunque sin citarlos, en la intervención de este miércoles sí hizo un guiño a los socialistas. "No se trata de que se fuerce la voluntad de nadie, ni que nadie tenga que renunciar a sus principios. La excepcionalidad de las circunstancias exige que se dejen a un lado todas las confrontaciones ideológicas y se sumen los esfuerzos, de manera excepcional, porque se trata de una situación inédita que no conoce precedente", señaló. 

El candidato también se mostró en esta ocasión más afectuoso con los dirigentes de Ciudadanos, que se sintieron algo despreciados en el discurso de agosto, cuando Rajoy se limitó a agradecerles su "esfuerzo". Este miércoles presumió de que las cuestiones pactadas con el partido de Albert Rivera son para él "compromisos de Gobierno" que tienen "una significación política evidente". "Soy muy consciente de la importancia de esos acuerdos. Y mi voluntad es mantenerlos y cumplirlos. Y no tengan ustedes ninguna duda de que lo haré", remachó. 

Recuperación económica

Rajoy leyó el pasado agosto un discurso previsible, centrado en la "recuperación económica" y en la defensa de los objetivos alcanzados en los últimos cinco años. De hecho, llegó incluso a calificar de "extraordinario" el trabajo realizado por su Ejecutivo para "superar dificultades económicas extremas". "España es hoy el país (...) que presenta mayor crecimiento económico. Exactamente estamos creciendo a un ritmo que es más del doble de lo que crece el conjunto de la zona euro", señaló.

De forma totalmente calcada, Rajoy volvió a repetir este miércoles que España crece "a un ritmo que duplica el crecimiento de la zona euro" y a sacar pecho de que gracias a que su Gobierno "fue previsor" y en el otoño de 2015 aprobó los Presupuestos Generales del Estado para este año se han podido "mantener prestaciones, subvenciones, inversiones y subsidios", algo que, según señaló, "ha permitido continuar la senda de crecimiento y preservar la atención social en este tiempo".

lucha contra Corrupción

En el discurso del pasado agosto, Rajoy evitó hablar de los escándalos que afectan a su partido de forma concreta y despachó la cuestión con una alusión genérica. "La corrupción se persigue hoy más que nunca, y los castigos son los más elevados que se han conocido. En España, hoy, no queda ningún resquicio para la impunidad. Nuestro país es más transparente, disponemos de controles más férreos sobre la financiación de los partidos políticos, nuevos requisitos para los altos cargos, y hemos puesto en marcha mecanismos para recuperar hasta el último euro robado por los corruptos", sacó pecho el líder de los conservadores.

Aunque no hizo autocrítica ni planteó ninguna asunción de responsabilidades, este miércoles sí deslizó una frase sorprendente al ofrecer un acuerdo sobre las medidas contra la corrupción incluidas en su pacto con Ciudadanos "desde la humildad y el reconocimiento de los casos" que –dijo– han protagonizado "personas" de su partido. No obstante, añadió que "en este campo, como en ninguno en la vida, nadie puede presumir de infalibilidad".

Política fiscal

Rajoy también exhibió en agosto la gran baza de la bajada de impuestos, un elemento diferencial con respecto a los demás partidos que su partido también había explotado durante la campaña electoral de las elecciones del 26J. "Mantengo mi compromiso de seguir rebajando impuestos a los españoles y particularmente el impuesto sobre la renta, a medida que el crecimiento económico se fortalezca y cumplamos nuestra senda de consolidación fiscal", señaló.

En esta ocasión, sin embargo, no hubo alusión alguna a esa bajada de impuestos. Sí se refirió, sin embargo, a la necesidad de "respetar la senda de consolidación fiscal pactada con la Unión Europea". Hay que recordar que, este martes, la Comisión Europea exigió a España que presente, una vez haya un nuevo Gobierno, un presupuesto completo que incluya los recortes para que el país cumpla el año que viene con su objetivo de reducir su déficit público al 3,1% del PIB, lo que supone un recorte de 5.500 millones de euros.

Cuestión soberanista

En ambos discursos tampoco faltaron las alusiones a la "amenaza" de las fuerzas independentistas. "Como todo el mundo sabe, España sufre una amenaza explícita contra su unidad territorial, contra la igualdad de los españoles y contra su convivencia", señaló en la intervención del pasado 30 de agosto. Este miércoles calificó la cuestión soberanista en Cataluña como "el reto más grave que tiene España en estos momentos".

Violencia de género

Hace dos meses Rajoy propuso a todas las fuerzas un "gran pacto" contra la violencia de género, a la que definió como "la peor forma de desigualdad". "La sensibilidad y el compromiso (...) en la lucha contra esta lacra es algo que nos ennoblece como país, pero siempre estaremos obligados a ir más allá mientras una sola mujer sea víctima de esta situación", señaló. Recordó que para las víctimas la asistencia jurídica gratuita "desde el momento en que piden ayuda por primera vez", aunque eso es algo que está previsto en la ley integral contra la violencia machista aprobada en 2004. 

Este miércoles no hizo una propuesta de pacto explícita en este sentido, aunque sí invitó al resto de fuerzas a "dar una solución compartida y estable" a grandes retos como los que suscitan "el envejecimiento de la población, el futuro de nuestros jóvenes, la gestión de las migraciones, la plena igualdad entre hombres y mujeres —incluida la conciliación y la erradicación de cualquier forma de violencia contra la mujer—, el cambio climático o la incorporación de los nuevos avances científicos y tecnológicos".

Otros pactos de Estado 

En el discurso previo a la investidura fallida de hace dos meses Rajoy también prometió que impulsaría otros pactos para revisar la financiación autonómica, para acometer el futuro de las pensiones y para hacer un plan de educación. Este miércoles reiteró su disposición a abordar estos acuerdos y se comprometió además a "dar un giro y un impulso al diálogo social" señalando que la participación de los agentes sociales "es un elemento clave para impulsar la recuperación económica". 

Como novedad en este ámbito anunció que iba a pedir la "convocatoria inmediata" de la Comisión de seguimiento del Pacto de Toledo para abordar con todos los grupos parlamentarios las medidas necesarias para fortalecer y garantizar el sistema público de pensiones. Así, dijo confiar en que esa convocatoria se produzca antes de que acabe el año, con el objetivo de buscar fórmulas que den tranquilidad a los pensionistas del presente y a los del futuro.

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