XIX Congreso Nacional del PP

La batalla dialéctica en el PP: “dar la cara” por el partido, cambio generacional o capacidad de gestión

María Dolores de Cospedal durante su acto en Barcelona.

Hace diez años, en 2008, el Partido Popular estaba inmerso en una profunda crisis tras haber perdido las elecciones generales con Mariano Rajoy como candidato por segunda vez consecutiva. En junio se celebró el XVI Congreso Nacional y para el todavía líder de los conservadores la etapa precongresual fue un calvario: plantón de dirigentes a los que se considera referentes morales en la derecha, como María San Gil, amagos de disputarle el liderazgo... Al final llegó al cónclave como candidato único y desde diferentes sectores se intensificaron las demandas de mayor democracia interna. Se habló de "congreso a la búlgara" e incluso se debatieron –y se rechazaron–enmiendas que pedían primarias. Ahora, el PP también está en crisis. Rajoy ya ha vuelto a la vida privada y, al menos seis militantes del PP –la dirección dio el viernes 24 horas a José Luis Bayo para que aclare sus avales– batallan por sucederle. "Algo ha cambiado. Esto hace años era impensable. Queríamos más participación, la tenemos. Ahora tenemos que ser responsables y apostar por el juego limpio", señala un destacado dirigente del PP en conversación con infoLibre. 

Los conservadores ven "muy igualada" la batalla entre Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal y Pablo Casado. Y creen que las otras candidaturas –el exministro José Manuel García-Margallo, el diputado José Ramón García-Hernández y el concejal Elio Cabanes– se irán desgastando a medida que pasen los días porque el foco va a estar puesto en los tres pesos pesados del partido. ¿Habría sido diferente si Alberto Núñez Feijóo hubiese dado el paso? "En ese escenario es probable que los candidatos fuesen menos. Se le tenía como el favorito de las bases, el que más consenso generaba", valora un líder regional.

Este sábado a las 10.00 de la mañana arrancó la campaña interna. Hasta las 00.00 horas del 4 de julio, los precandidatos buscarán diferenciarse de unos rivales con los que comparten la esencia de su ideario político. Esto, sobre el papel. Porque en realidad, en los días previos, los aspirantes ya empezaron a moverse para tantear el terreno y hacerse una idea de los apoyos con los que cuentan. Pablo Casado, exvicesecretario de Comunicación, irritó a los equipos de sus compañeras por empezar a hacer kilómetros por España antes del comienzo oficial de la campaña. "Han sido encuentros informales", defienden desde su entorno.

infoLibre repasa los primeros mensajes de los principales aspirantes a liderar el PP. Las formas que han escogido para destacar sus fortalezas y contrarrestar los puntos débiles.

  PABLO CASADO: Juventud y regeneración

Fue el primero en romper el hielo y en decir que se presentaba. Nacido en Palencia en 1981 es el único de los precandidatos con mejores opciones que tiene menos de 40 años. Vende juventud en un momento en el que en el PP la "regeneración" es una de las palabras en boca de todos. Pese a su edad, el hombre al que Rajoy escogió para llevar la comunicación del partido en la última etapa no es nuevo en las filas conservadoras. Era uno de los hombres de máxima confianza de José María Aznar, lo fue antes de Esperanza Aguirre también y ha sido presidente de las Nuevas Generaciones (NN GG) del PP de Madrid y diputado en la Asamblea de Madrid. "No se le conoce mala relación con ninguno de ellos, lo que le permite presentarse como un candidato de futuro que no renuncia al pasado de su partido", resume alguien que compartió con él años en NN GG.

Contra quienes señalan que no ha llegado todavía su momento, que es demasiado joven y que debería esperar a dar el salto dentro de cuatro años, en el próximo congreso, sus fieles recuerdan que Aznar llegó a liderar el PP a los 37 años y Felipe González a los 32. Y que la política internacional está plagada de ejemplos similares. "Es el momento", dicen. "Porque somos jóvenes y estamos sobradamente preparados", se cita en la campaña que su equipo ha emprendido en redes sociales. Junto a diputados y senadores, con Casado colaboran muchos de los que trabajaron con él en las NN GG de Aguirre.

También Casado es, hasta la fecha, el aspirante que más claro ha dicho que trabajará para recuperar a los votantes que se marcharon a Ciudadanos y a Vox. No es ningún secreto que es, de quienes formaron parte de la cúpula del PP en la última etapa de Rajoy, el que más mano izquierda ha tenido con Albert Rivera. De hecho, hay quienes en su partido le han bautizado como "el Rivera del PP". Pero al mismo tiempo, por su pasado con Aznar y Aguirre, se convierte en un perfil atractivo para quienes se desencantaron con el PP al considerar que había abandonado "los principios y valores" originales del partido. A saber: la defensa de las libertades, la unidad de España, la lengua, la bandera, la familia...

 

"Corre el riesgo de pasarse de frenada y asustar a los más moderados", analiza un diputado. De momento, este sábado arrancó campaña en Galicia, el feudo de Feijóo. El gallego no quiere posicionarse hasta el 5 de julio, cuando sólo queden dos candidatos. Pero la elección de esta comunidad no pasa inadvertida. Como tampoco lo pasó el que presentara más avales –por encima de los 5.000– que el resto de sus rivales.

"Esto puso nerviosas a Santamaría y a Cospedal y a sus defensores y la campaña en contra va a ser brutal", valora un regidor municipal. 

Casado es una especie de tercera vía que puede aprovechar el estar fuera del marco de la eterna pelea entre Santamaría y Cospedal. La incógnita está en qué daño van a hacerle las investigaciones sobre sus estudios de posgrado. Es decir, hasta qué punto va a calar la idea de que forma parte del "juego sucio", de una "guerra de dossieres", como se ha apuntado en los últimos días desde sectores del PP. 

Uno de sus principales campos de batalla va a estar en Madrid, la comunidad en la que ha hecho política desde su ingreso en la organización juvenil del PP. El presidente regional, Ángel Garrido, ya ha apostado por María Dolores de Cospedal. "Es difícil luchar contra el aparato", valora un diputado.

Si no pocos en el PP le encuentran similitudes con Rivera hay quienes también ven en él mucho de Pedro Sánchez. "El símil es clarísimo. Pablo dice que se echa a la carretera. Cuando Sánchez dijo que se echaba a la carretera pocos le tomaban en serio. Hoy es presidente de España. En política no hay nada imposible", dice uno de los dirigentes consultados.

  SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA: gestión

Adelantándose a María Dolores de Cospedal, que había convocado una reunión interna del PP de Castilla-La Mancha el martes para aclarar su futuro, la exvicepresidenta del Gobierno rompió su silencio y confirmó a primera hora de la mañana desde su cuenta de Twitter que se presentaba. Igual que Cospedal, Santamaría ha crecido en política junto a Mariano Rajoy. Pero buscó diferenciarse de su rival interna desde hace una década definiéndose como "una militante más". De hecho, evitó exhibir músculo en la presentación de avales negándose a aclarar cuántos había registrado. 

La "militante" Santamaría lleva, por sus años en el Gobierno, bastante tiempo desconectada de la estructura del partido. Este es uno de los principales puntos débiles que se le atribuyen. Y, por oposición, uno de los principales puntos fuertes de Cospedal.

En este contexto, la exvicepresidenta del Gobierno "va a vender su experiencia en los Gobiernos que sacaron a España de la crisis", analiza una de sus compañeras. Por eso una de las ideas fuerza de su campaña va a ser la promesa de volver a llevar al PP al Gobierno de España. Primero, ganando municipales y autonómicas y, después, generales. Para ser "la primera presidenta del Gobierno de España". Lo hará, según vende "Con todos" y contando con las bases: "De abajo a arriba".

Su campaña arrancó en Málaga. Andalucía es la comunidad en la que hay registrados más afiliados del PP. El líder regional, Juan Manuel Moreno, siempre ha sido incluido entre los barones fieles a la exvicepresidenta, como ocurre con Alfonso Alonso, presidente de los conservadores de Euskadi.

 

En esta campaña en la que pedirá respaldo a los suyos para echar a Pedro Sánchez de la Moncloa cuenta ya con los apoyos de exministros como el propio Alonso, Fátima Báñez, Álvaro Nadal, Íñigo de la Serna, Cristóbal Montoro o Íñigo Méndez de Vigo. También con el del ex secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y ex jefe de gabinete de Rajoy José Luis Ayllón.

En sus primeras entrevistas ha reivindicado que ella, junto a Feijóo, están a la cabeza de las encuestas que se han publicado en el marco de la sucesión de Rajoy. 

  María dolores de Cospedal: el partido, el partido y el partido

Tras el paso de Santamaría, Cospedal hizo su anuncio. Fue el martes, Rodeada de la plana mayor del PP de Castilla-La Mancha, región que ha presidido. 

"Me he equivocado en muchas ocasiones, pero creo humildemente que la responsabilidad y el sentido del deber me han llevado en muchas otras a comportarme como se esperaba de mí: defendiendo el buen hacer de tantos luchadores del PP. Dando la cara por la honorabilidad de unas siglas que se han visto injustamente salpicadas por quienes ni las respetaban ni nos respetaban a los cientos de miles de afiliados del PP. He vivido momentos muy felices en nuestro partido, también muy duros e ingratos", dijo. Una frase que resume a la perfección el que vende como su principal activo: "El partido, el partido y el partido", reivindican los suyos.

Para muchos en el PP, Cospedal no encarna para nada la regeneración. Durante años ha sido la persona que ha tenido que responder a los escándalos de corrupción que les iban salpicando. Fue ella la que dio la polémica explicación de la "indemnización en diferido" a Luis Bárcenas, por ejemplo. "No tenía nada que ver con quienes se enriquecieron a costa del partido. Pero ha sido la secretaria general. Está muy marcada", dice uno de sus críticos.

Mientras, sus defensores recuerdan que "no le ha temblado la mano cuando ha tenido que tomar decisiones difíciles, que llevó a los tribunales a Luis Bárcenas, que le ganó y que siempre ha antepuesto a sus intereses los del PP". Es algo, señalan, que no ha hecho Santamaría, que se ponía "de perfil" cada vez que tocaba "dar la cara por el partido".

"He dado la cara, y siempre la daré, por todo aquello en lo que creo, porque por encima de mi interés personal, por encima de cualquier consideración o cualquier cálculo sobre el perjuicio a mi imagen, por encima de cualquier instinto de autoprotección, estaba mi partido, estabais vosotros, mis compañeros, y estaba la honorabilidad del proyecto político que hoy es más necesario que nunca para liderar el futuro de España", insistió en lo que fue visto como un claro dardo a Santamaría.

 

Cospedal, que arrancó su campaña en Barcelona, ha restado importancia a la valoración de Santamaría en las encuestas. "Con toda humildad tengo que decir que yo sí me he presentado a elecciones como cabeza de lista; en tres ocasiones, y en dos he ganado, una por mayoría absoluta y otra a un puñado de votos de la mayoría absoluta, en lugares donde mi partido nunca había ganado elecciones", ha dicho en una reciente entrevista en Antena 3. Como Santamaría, ella también puede vender gestión, aunque de momento haya optado por el mensaje de la defensa de las siglas del PP. "Ha sido ministra y presidenta autonómica. Y eso no lo pueden decir todos los candidatos", zanja un líder regional.

El calendario

La Comisión Organizadora proclamó a los precandidatos el pasado viernes, y convocó la campaña electoral interna desde las 10.00 horas de este sábado hasta las 24 horas del 4 de julio.

Los afiliados podrán inscribirse para participar en la elección del presidente del PP hasta las 14.00 del lunes, 25 de junio, y para participar como compromisario en el Congreso hasta el 29 de junio a la misma hora. Dado lo exprés de este cónclave, la Comisión Organizadora no descartaba autorizar a las sedes que así lo reclamaran a abrir durante este fin de semana.

Los requisitos para poder votar al próximo líder del PP y, por tanto, candidato a la Moncloa, son sencillos. Basta con inscribirse en las sedes estando al tanto del pago de las cuotas. Fuentes de la dirección del partido aseguran que este proceso no va a servir para perdonar las deudas a todos los que deben dinero al partido en concepto de afiliaciones. Pero han tomado la decisión de que quienes quieran participar puedan hacerlo pagando una cuota mínima: 20 euros.

A 6 de junio, el censo oficial de afiliados del PP era de 869.535 personas. Pero esta cifra estará muy lejos de la de los que participarán el 5 de julio. El precedente de los congresos regionales dejó el listón bastante bajo: el número de votantes no llegó al 9% del censo. Concretamente fue del 8,6%, según datos publicados por este diario a partir de las cifras facilitadas por la dirección del PP.

El control del "aparato"

Para ser compromisario –delegado– en el congreso, que se celebrará los días 20 y 21 en Madrid, también hay que inscribirse. Pero, en este caso, el plazo culmina el 29 de junio.

El número de compromisarios será de 3.134, de los cuales 522 son natos y 2.612 electos. Tradicionalmente, los delegados –el grueso de los 522 son cargos públicos– suelen ser más próximos al aparato del partido. Una idea sobre la que descansa uno de los temores de algunos candidatos: que el más votado en la primera fase no sea después el más votado en el congreso.

Los estatutos del PP permiten que al congreso llegue sólo un candidato, para su aclamación. Pero, con los estatutos en la mano y dada la "muy igualada batalla" entre Casado, Cospedal y Santamaría, Génova ve prácticamente imposible que alguno de ellos cumpla los requisitos necesarios para lograrlo en primera fase.

"Si alguno de los precandidatos obtuviese más del 50% del total de los votos válidos emitidos por los afiliados, hubiese logrado una diferencia igual o superior a 15 puntos sobre el resto de precandidatos y hubiera sido el más votado en la mitad de las circunscripciones será proclamado ante el Congreso como candidato único a la presidencia del partido", se establece en los estatutos.

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