Operación Tándem

El BBVA entrega al juez informes de Villarejo para el banco

El presidente del BBVA, Francisco González.

El juez de la Audiencia Nacional que investiga la Operación Tándem ya tiene en su poder los informes que el excomisario José Manue Villarejo realizó para el BBVA a lo largo de, al menos, 15 años. O, al menos, una parte de esos informes. Fuentes jurídicas conocedoras del caso aseguran que el banco ha cumplido el requerimiento de entrega lanzado a mediados de la semana pasada por el magistrado Manuel García Castellón y que expiraba este lunes. Por lo que se sabe a día de hoy, y utilizando su agencia privada de investigación, Grupo Cenyt, Villarejo cobró del BBVA más de seis millones de euros. El policía permanece en prisión preventiva desde noviembre de 2017 bajo sospecha de graves delitos, entre ellos el de extorsión.

La reclamación judicial al BBVA, de la que diversos elementos indican que se trata de la primera, se produce después de que los digitales moncloa.com y elconfidencial.com desvelasen el 10 de enero que, a través de su agencia privada de detectives, Villarejo había espiado entre 2004 y 2005 a políticos, empresarios y periodistas por encargo del BBVA para desactivar el aterrizaje de la promotora Sacyr en su accionariado.

El operativo desarrollado por Villarejo incluyó el pinchazo de 15.000 llamadas de 3.925 teléfonos diferentes. Entre los espiados figuran el exministro socialista Miguel Sebastián; los empresarios Luis del Rivero, en 2004 presidente de Sacyr, y Juan Abelló; y quienes en aquellas fechas ostentaban la presidencia y la vicepresidencia de la CNMV, Manuel Conthe y Carlos Arenillas.

Aunque las fuentes no precisaron cuántos documentos ni de qué tipo ha hecho llegar el banco a la Audiencia Nacional, los datos conocidos hasta ahora indican que, como mínimo, el antiguo mando policial recibió tres encargos del BBVA en la etapa de Francisco González, que a día de hoy mantiene el cargo de presidente de honor de la segunda entidad financiera del país. Esos tres encargos son el ya mencionado sobre Sacyr; el efectuado a comienzos de esta década para desentrañar la estructura societaria de Ausbanc, la sedicente asociación de consumidores desmantelada en abril de 2016; y la elaboración de un informe de los llamados "riesgo-país" sobre la seguridad en la zona del Egeo, por la que en 2016 surcaría un crucero entre cuyos pasajeros había de contarse Francisco González.

Ni registros ni requerimientos previos

Bajo el argumento de que la causa permanece secreta, los portavoces del BBVA declinaron confirmar este lunes la entrega de documentación. Y se limitaron a corroborar que la investigación interna encomendada a Garrigues con el apoyo de un segundo bufete –Uría– sigue abierta. Esa investigación incluye un forensic contratado con la consultora PwC y en el que participan más de medio centenar de técnicos que rastrean archivos de papel y digitales así como cuentas de correo del banco. 

Hace una semana, el BBVA admitió ya por escrito que el caso Villarejo puede entrañar un riesgo real para el banco. "El Grupo –dice su informe de gobierno corporativo– podría estar igualmente inmerso en investigaciones por las autoridades judiciales sin que, hasta el momento, se haya recibido ninguna notificación formal al efecto, en relación con la contratación de actividades presuntamente irregulares que, de confirmarse, podrían tener un impacto reputacional negativo para el Banco. El Banco está llevando a cabo una investigación interna, no siendo posible predecir en este momento el ámbito o duración de dichas investigaciones ni su posible resultado o implicaciones para el Grupo".

Remitido a la CNMV el pasado 13 de febrero, el informe confirma así que el BBVA no había sido hasta ese momento objeto de registros policiales ni de requerimientos de documentación  [puedes leer el informe pinchando aquí]. Confirma, en resumen, que en esa fecha no sabía, formal y oficialmente, que un juez estuviera investigando los contratos que adjudicó a Villarejo.

Pese al absoluto sigilo con que se desarrolla, la investigación sobre las relaciones entre Villarejo y el BBVA ha ido avanzando desde el pasado mes de junio. Fue entonces cuando el juez que entonces instruía la causa, Diego de Egea, abrió una pieza sobre los trabajos de inteligencia que, en relación a la pretendida asociación de consumidores Ausbanc, efectuó Villarejo para el equipo de Francisco González a comienzos de la actual década. Ese trabajo consistió en diseccionar la red societaria tejida por Luis Pineda, fundador y presidente de Ausbanc.

Al igual que Villarejo, Pineda se encuentra en prisión preventiva. Y ya en espera de juicio por varios delitos, entre ellos también el de extorsión.

El BBVA sostiene que la ya extinta Ausbanc extorsionó durante años al banco para que financiara la asociación que presidía Pineda. El banco, de hecho, pidió al Gobierno que expulsara a Ausbanc del Registro de Asociaciones de Consumidores. Documentos a los que ha tenido acceso infoLibre indican que parte del soporte probatorio esgrimido por el BBVA fue aportado por Cenyt, la agencia de detectives de Villarejo. El caso penal contra Ausbanc comenzó con una denuncia anónima que el entorno de Pineda atribuye a Villarejo. Los investigadores del caso no consideran que esa afirmación haya sido aún acreditada.

La primera noticia de que el funcionario público José Manuel Villarejo había prestado servicios privados al BBVA vio la luz el 27 de mayo de 2018. Ese día, publico.es reveló que la entidad había suscrito un contrato con la agencia Cenyt. Y que el objetivo del contrato era Ausbanc. Al mes siguiente, la Audiencia abrió una pieza sobre esa materia en la Operación Tándem. Y el BBVA inició su investigación interna.

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