Crispación política

Casado confirma su apuesta por la bronca: acusa a Calviño de elusión fiscal y al Gobierno de tapar “abusos sexuales”

El presidente Alberto Núñez Feijóo se pone la mascarilla en presencia de Pablo Casado en un acto celebrado Abegondo (A Coruña)

Lo del miércoles en la sesión de control no fue un episodio aislado. El líder del PP, Pablo Casado, confirmó este viernes en un acto de partido en Abegondo (A Coruña) que su apuesta por la crispación y la bronca es estratégica. Y eso que allí mismo el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, acababa de pedirle enfáticamente que apostase por la política de “sosiego y serenidad” que él mismo practica en Galicia y se la había puesto como modelo para llegar a la Moncloa.

Casado se detuvo especialmente en la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, después de que esta semana ella le reprochase en privado su actitud en el Congreso, especialmente su empeño en relacionar al Gobierno con “abusos de menores” en Baleares y en la Comunitat Valenciana, y denunció que el Gobierno quiere hacerle callar.

“¿Qué más puede hacer el PP? ¿Pintamos el logotipo de rojo? ¿Nos subrogamos a la disciplina sanchista? No. Aquí estamos para ser alternativa y para decir las cosas como hay que decirlas, como todos habéis hecho”. Frente a quienes critican su tono airado, se miró en el espejo de quienes hicieron oposición con “firmeza”, como Feijóo frente a Emilio Pérez Touriño y Anxo Quintana, como “Juanma Moreno contra Susana Díaz y Chaves y Griñán”. O como Mariano Rajoy frente a Zapatero. “Por mucho que lo intenten acallar los medios, tenemos que seguir en lo nuestro”, invocó a los presentes.

Es en ese contexto, el de quienes según él tratan de silenciarle, en el que situó las críticas que Nadia Calviño le trasladó en privado en un acto en el que coincidieron en Madrid. “He sufrido esta semana esto, ese falso disfraz de moderación, esa falsa apariencia de los ministros que en público no dicen nada y que se revisten de tecnócratas y no afiliados y que sin embargo en privado lo que hacen es insultar e impedir el ejercicio democrático de una oposición”.

Casado acusó a Calviño, a la que llamó irónicamente “tan tecnócrata y tan buena gestora”, de “insultar al PP” por exigir “la investigación de abusos a niñas tuteladas por los gobiernos socialistas de la Comunidad Valenciana y de Baleares”. 

“Y tengo que decir algo muy claro, porque para eso me pagan un sueldo también las familias de niñas prostituidas bajo la tutela del señor [Ximo] Puig de la señora [Francina] Armengol: yo sabía de Calviño que era una defraudadora fiscal” porque “utilizó una sociedad instrumental con dos testaferros, una de ellas heredada de la sociedad de su padre, líder socialista también conocido por algunas cuestiones que no vienen al caso”, y la utilizó para “comprar su mansión de 300 metros cuadrados, defraudando decenas de miles de euros”. 

La ministra “más incompetente de la historia”

Es, enfatizó, la ministra de Economia “más incompetente de la historia de España: jamás había habido peores cifras de destrucción del PIB, de inflación, de déficit estructural. La peor ministra de Economía de toda la Unión Europea. España es el país que peor lleva la recuperación económica, peor paro a partir de enero, peor inflación, peor índice de desigualdad”. “Y nosotros”, se preguntó “¿tenemos que aguantar que la gestión del Gobierno es buena y tenemos que callar, nos no vaya a ser que nos digan que crispamos? No, por supuesto que no”, concluyó. 

El líder del PP insistió en su descripción de un país en quiebra y se negó a aceptar lecciones de un Gobierno que según él ha recortado “las pensiones de siete millones de españoles” y va a destruir “cerca de un millón de empleos con la reforma laboral”.

En ese punto, Casado reveló estar recibiendo “altas presiones” para que “apoye la reforma laboral. Las mismas que tuve para que hiciera presidente a Pedro Sánchez, para apoyar la moción de Vox o para decir que a los jueces los tenían que elegir los políticos”. Y no piensa aceptarlas. “No señor. Nosotros tenemos unos principios. No nos vamos a parar en barras”.

Y volvió al tema de los abuso. Casado se mostró “orgulloso de un partido que habla claro” y que “lo único que pide es que Mónica Oltra dimita porque está entorpeciendo la investigación de los abusos que cometió su exmarido y por el que ha sido condenado a cinco años de cárcel. A una menor a la que llevaron esposada a declarar después de haber sido abusada por el marido de la vicepresidenta del Gobierno” valenciano.

“¿Os han contado que el caso de Baleares de prostitución de menores fue a niñas de 13 años?”, preguntó a los presentes en el acto del PP de Abegondo. “¿Y que el Gobierno socialista de Baleares está entorpeciendo la investigación? ¿Alguien os ha contado que el PSOE en Europa está intentando boicotear una misión de investigación del Parlamento Europeo? Dos gobiernos autonómicos están boicoteando la investigación de abusos sexuales a niñas de trece años y encima la vicepresidenta [Calviño] me dice que este tema no lo puedo decir”, exclamó escandalizado. “Por supuesto que lo vamos a seguir diciendo y exigiendo que se haga justicia. Hasta las últimas consecuencias. Porque estamos en política por principios”.

“Lo que tenemos que hacer”, remarcó Casado, “es desnudar” las “mentiras” del Gobierno. “No puede ser que nos quieran amordazar en aras de no sé qué moderación”.  La gente, remató su intervención, “no aguanta más”. Por eso “no nos van a callar. Este partido siempre ha hablado claro y lo vamos a seguir haciéndolo. Y los españoles nos van a recompensar”, prometió. “Por eso están atacándonos tanto: nos quieren dividir y que hablemos de cosas que no importan. No caigamos era esa trampa. Vamos bien”, aseguró. El PP está “más cerca de volver al Gobierno”.

Casado reafirmó su apuesta por una posición dura apenas unos minutos después de que, en el mismo acto, el presidente Feijóo le pidiese todo lo contrario. El mandatario gallego puso a su Gobierno como ejemplo de gestión y política “serena y sosegada” “en una España con tanto ruido”, en la que “se hace política con todo, hasta con la lengua”. No hay nada “más revolucionario, insistió, que “la serenidad” y “el sosiego”. “Lo verdaderamente necesario es la reflexión” y tomar “decisiones meditadas”.

“Por qué tenemos que vivir en tirantez política permanente? Como si los problemas” reales “no fueran suficientes”. La solución, propuso es hace una “política serena, sosegada y reflexiva como la que hacemos en Galicia”, algo a lo que invitó, sin mucho éxito, al propio Casado. “Aquí están la raíces de nuestro partido”, le recordó. “Tienes de llevar serenidad y sosiego a la política española” y aprovechar “el próximo año para seguir perfeccionando nuestro proyecto” y ganar “las municipales de 2023”. 

“No vale la pena” abandonar los principios, advirtió como según él ha hecho Sánchez. “Estoy seguro de que nunca abandonaremos nuestra principios para ser presidente del Gobierno”, remarcó en referencia velada a posibles acuerdos con Vox.

“Los populismos duran lo que duran”, concluyó. “El PP no se quebrado desde su fundación nunca: hemos estado en todos los momentos democráticos a las duras y a las maduras y vamos a seguir estando, aplicando una política serena y reflexiva. Galicia, desde la serenidad y el sosiego, va a seguir trabajando para” una “España serena y de sosiego”.

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