Condenan al Sergas y Povisa por un triple error: 17 horas en Urgencias con una sepsis por peritonitis

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) acaba de hacer pública una sentencia que condena al hospital concertado Povisa, del grupo Ribera Salud, y al Sergas por tres errores consecutivos cometidos en la atención recibida por una mujer en el centro vigués. En una operación de útero la mujer sufrió una perforación del intestino que no fue detectada y, pese a sus síntomas, le dieron el alta de forma prematura. Volvió a Urgencias ese mismo día con síntomas ya compatibles con una sepsis y le administraron un opioide para el dolor, pero tardaron más de 17 horas en hacerle una ecografía, cuando lo adecuado era un TAC, que se le realizó después, demorando sucesivamente la intervención adecuada para la peritonitis.

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Según los hechos probados recogidos en la sentencia, la mujer fue operada en Povisa de un mioma uterino en una cirugía por laparoscopia en la que se le causó una perforación de intestino que no fue detectada. Pese a su dolor y a analíticas con resultados desfavorables, la mujer recibió un “alta prematura” cuatro días después, a las 10:11 horas de la mañana. Esa misma noche, a las 21 horas, volvió por Urgencias con dolor abdominal intenso, taquicardia, temperatura de 35,5 grados indicativa de “hipotermia leve, compatible con sepsis” y nuevas analíticas de sangre indicativas de infección.

La sentencia refleja que a las doce y media de la noche “ante la persistencia del dolor a pesar de la analgesia convencional, se administra cloruro mórfico (opioide potente)” y “permanece en observación durante toda la noche, sin más pruebas diagnósticas”. No es hasta las 14:26 horas del día siguiente, más de 17 horas después de ingresar en Urgencias, cuando se le realiza una ecografía, con la que el radiólogo recomienda un TAC urgente que confirma la peritonitis.

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La sentencia dice que el TAC debería haber sido la prueba a realizar directamente, ya que la ecografía no permitía confirmar el problema, y censura la demora en la realización de las pruebas, que llevó a no intervenir a la paciente hasta las 20:45 horas de ese día, 24 horas después de su entrada en Urgencias. Después aún vendrían varias intervenciones más por diversas secuelas.

Tras los problemas sufridos, la mujer presentó una reclamación y la Consellería de Sanidade admitió que tenía derecho a una indemnización de 12.000 euros, pero solo por un “déficit en el consentimiento informado” que firmó la paciente sobre las posibles complicaciones que podría tener su operación.

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La mujer recurrió a la justicia ordinaria e inicialmente un juzgado de Vigo ratificó esa indemnización, pero ahora el TSXG corrige esa sentencia y eleva la cuantía a 92.000 euros tras considerar que hubo “hasta tres actuaciones antijurídicas”: “La perforación no advertida en el intraoperatorio; ese alta prematura; y el retraso diagnóstico y terapéutico que ocasiona unas secuelas reconocibles como reintervenciones médicas posteriores constantes que pueden incluso continuar en el futuro”.

Así, al margen del error médico en la primera intervención en la que se le perforó el intestino, el tribunal considera que “si se hubiese acudido a la cirugía urgente después de un diagnóstico más precoz, que era posible, el resultado sería menos gravoso para la paciente, a la que se mantuvo en Urgencias, en observación, con una peritonitis evolucionada, sin valoración y sin la realización de una serie de pruebas analíticas y de imagen que se revelaban como necesarias”.

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) acaba de hacer pública una sentencia que condena al hospital concertado Povisa, del grupo Ribera Salud, y al Sergas por tres errores consecutivos cometidos en la atención recibida por una mujer en el centro vigués. En una operación de útero la mujer sufrió una perforación del intestino que no fue detectada y, pese a sus síntomas, le dieron el alta de forma prematura. Volvió a Urgencias ese mismo día con síntomas ya compatibles con una sepsis y le administraron un opioide para el dolor, pero tardaron más de 17 horas en hacerle una ecografía, cuando lo adecuado era un TAC, que se le realizó después, demorando sucesivamente la intervención adecuada para la peritonitis.

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