Elecciones 20-D

El Congreso tendrá un mínimo de cinco grupos y un máximo de once

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¿Cuántos grupos parlamentarios tendrá el próximo Congreso de los Diputados? Las elecciones generales del pasado día 20 arrojaron unos resultados que podrían dar pie a la creación de más de una decena, aunque la interpretación que haga del Reglamento la Mesa del Congreso tendrá mucho que decir en ello. Por lo pronto, las dudas giran principalmente en torno a las coaliciones conformadas por Podemos y sus aliados en Galicia, Cataluña y la Comunidad Valenciana, cuya intención es congregarse en grupos separados, algo que con las normas en la mano no podrían hacer.

De los siete grupos con los que contó el Congreso la pasada legislatura –Popular, Socialista, Catalán, La Izquierda Plural, de UPyD y Vasco, además del mixto–, sólo está garantizado que repitan tres. PP, PSOE y PNV no tendrán ningún problema para conformar su grupo parlamentario, ya que superan ampliamente los requisitos que impone el reglamento al respecto: sumar más de 15 diputados, en el caso de los dos partidos grandes, o haber obtenido más de cinco escaños y un 15% en las tres provincias vascas en el del PNV, que no se presentó en todo el Estado.

De los nuevos partidos, además, Podemos y Ciudadanos también tienen garantizado su grupo propio: tanto el partido de Pablo Iglesias como el de Albert Rivera, con 42 y 40 diputados, respectivamente, sobrepasan el requisito mínimo de escaños. Pero no pueden decir lo mismo En Comú Podem, Compromís-Podemos-Es el moment, En Marea, ERC, Democràcia i Llibertat (DiL) e IU, que no tienen más de 15 escaños y que, por razones diferentes, pueden ver en peligro la consecución de su grupo.

En Comú Podem (Cataluña), Podemos-Compromís-Es el Moment (Comunidad Valenciana) y En Marea (Galicia) han obtenido en todas las circunscripciones en las que se han presentado más de 15% de los sufragios, pero el reglamento del Congreso, en su artículo 23, es muy claro: "En ningún caso pueden constituir grupo parlamentario separado diputados que pertenezcan a un mismo partido".

En este sentido, varios parlamentarios electos de estas tres coaliciones pertenecen a Podemos, mientras que en las alianzas gallega y catalana también incluyen miembros de IU y EUiA –si bien esta última, pese a ser el referente de IU en Cataluña, tiene personalidad jurídica propia–. La segunda parte del artículo 23.2 también plantea problemas para En Marea, En Comú Podem y Es el moment, ya que señala que "tampoco podrán formar grupo parlamentario separado los diputados que, al tiempo de las elecciones, pertenecieran a formaciones políticas que no se hayan enfrentado ante el electorado".

En cualquier caso, la Mesa del Congreso –que, entre otras funciones, se encarga de admitir las iniciativas parlamentarias o "programar las líneas generales de actuación de la Cámara"– ha tenido tradicionalmente una enorme discrecionalidad a la hora de interpretar el reglamento. Y, de hecho, algunos de los dirigentes de partidos presentes en las coaliciones asumen –como ya lo hacían en el mes de octubre, antes de que se terminaran firmando las alianzas–, que la interpretación de este órgano será decisiva a la hora de discernir si se conforman o no los grupos.

En este sentido, el hecho de que las urnas hayan alejado las mayorías absolutas y se abra una legislatura que deberá estar presidida por el diálogo, facilita que la Mesa sea flexible a la hora de permitir la creación de grupos.

ERC y DiL tienen un problema en Barcelona

Los casos de ERC y Democràcia i Llibertat son diferentes. Su problema radica en que no cumplen la condición de haber obtenido un 15% en todas las circunscripciones en las que se presentaron, ya que ninguna de las dos formaciones superó este umbral en Barcelona: el partido de Oriol Junqueras se quedó en el 14,48%, mientras que la coalición de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) con otros pequeños partidos sólo llegó al 13,25% de los votos en esta provincia.

Ambos partidos catalanes también están a merced de la opinión de la Mesa del Congreso y tratarán de obtener grupos por separado, aunque si el órgano es rígido con su interpretación del reglamento ERC y DiL intentarían conformar un grupo conjunto. La Mesa cuenta con precedentes claros, aunque contradictorios, en los que apoyarse con respecto a este caso, y el más reciente corresponde al año 2011, cuando los siete diputados de Amaiur se quedaron sin grupo propio y tuvieron que integrarse en el mixto al haber superado el 15% en las tres provincias vascas, pero no en Navarra, donde se quedó en el 14,86% de los votos. La decisión del órgano, entonces controlado por el PP, fue muy polémica.

Por el contrario, otros partidos han recibido tratamientos muy diferentes en la misma situación. El PNV, por ejemplo, se presentó con sus siglas entre 1979 y 2000 en Navarra sin obtener representación ni alcanzar el 15% de los votos en la circunscripción, lo que sin embargo no le ha obligado a carecer de grupo en ninguna de las legislaturas desde la vuelta de la democracia. El criterio seguido con la formación, por ejemplo, en 1986, fue el de hacer la media de sus resultados en las cuatro provincias para que así superase la barrera del 15%. La propia ERC, de hecho, tuvo grupo parlamentario entre 2004 y 2008 porque consiguió que la Mesa no tuviese en cuenta que no había superado el umbral en la provincia de Valencia, donde también concurrió, junto a las cuatro circunscripciones catalanas.

IU tendría que recibir apoyos externos

¿Y qué pasa con IU-Unidad Popular? Sus dos diputados no le permiten, con el reglamento en la mano, obtener grupo parlamentario, pero su candidato, Alberto Garzón, aseguró este lunes que está estudiando "todas las posibilidades" para que la Mesa se lo conceda. Su opción pasaría por recibir prestados parlamentarios de otros partidos, como por ejemplo hizo Coalición Canaria en 1996 y 2000, cuando el PP le dejó dos y tres parlamentarios, respectivamente, para que alcanzaran el mínimo de actas y votos que requiere el reglamento.

En cualquier caso, parece complicado que los dirigentes de IU y EUiA que han sido elegidos diputados en las listas de las coaliciones En Marea –Yolanda Díaz, líder de la formación en Galicia y número dos de la alianza por A Coruña– y En Comú Podem –Joan Mena, número siete por Barcelona, y Fèlix Alonso, número uno por Tarragona– apoyen a Garzón para conseguir el ansiado grupo. Díaz lo descarta y asegura que su compromiso es conseguir "un grupo gallego", e insiste en que IU aceptó en su día que los diputados de la federación elegidos en las coaliciones formarían grupos territoriales.

IU considera prioritario lograr grupo y, de hecho, se plantea iniciar negociaciones con EH Bildu, que logró dos escaños, y Coalición Canaria, que consiguió uno. Ello le permitiría llegar a los cinco diputados, aunque quedaría por resolver el otro requisito: que no alcanza el 5% de voto en todo el Estado, ya que se quedó en el 3,67%. 

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