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Barómetro del CIS

Cs solo retiene a poco más de la mitad de sus votantes: el 25,3% se abstendría, votaría en blanco o está indeciso

El líder de Cs, Albert Rivera, acompañado de su número dos, Inés Arrimadas, ante el cuartel de la Guardia Civil en Vic.

El barómetro del CIS hecho público este jueves vino cargado de malas noticias para Ciudadanos. La formación naranja, a la que todas las encuestas sitúan en una espiral descendente desde hace meses, pasaría según el CIS a ser cuarta fuerza con un 12,9% de los votos, un resultado casi tres puntos inferior al de las elecciones generales del pasado abril. Y esa caída esconde datos preocupantes para el partido de Albert Rivera, que de los cinco grandes es el que tiene, de lejos, las peores cifras de fidelidad de voto: solo el 58,6% de quienes lo escogieron en abril asegura que volverá a votarlo.

Los datos del instituto público fueron tomados entre el 1 y el 18 de septiembre, por lo que el barómetro recoge la reacción de los electores a la estrategia seguida por Rivera durante el último medio año, consistente en hacer oposición frontal y agresiva al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para luchar por la hegemonía de la derecha con el PP. No obstante, también se incluye en este periodo el volantazo de última hora que dio el líder de Ciudadanos el pasado 16 de septiembre, cuando ofreció a Sánchez su abstención a cambio de tres condiciones que, según el líder socialista, ya se cumplían, una respuesta que no fue aceptada por Rivera.

Son múltiples las bajas que se han producido en la cúpula de Ciudadanos a causa de esta deriva. Y, según el CIS, ese desencanto de algunos miembros de la dirección también se produce entre los votantes, ya que el partido naranja es el único del que menos del 60% de sus votantes el 28 de abril tienen claro que repetirán. La cifra destaca escandalosamente si se compara con el 76,1% de fidelidad del PSOE –el partido con más fieles–, pero también si se pone al lado del resto de los grandes partidos: el 75,4% de los votantes de Unidas Podemos volverían a elegir la papeleta morada, y el 72,6% de los de PP y Vox harían lo propio con sus respectivas opciones. En términos absolutos, eso significa que, de los 4,1 millones de votantes que tuvo Ciudadanos en las pasadas generales, solo 2,4 millones están decididos a votar de nuevo a Rivera.

Y los 1,7 millones de electores naranjas restantes, ¿dónde están? Pues la mayoría aún no tienen muy claro qué hacer. Un 13,2% de quienes dieron su confianza a Ciudadanos el 28A asegura que "no sabe todavía" a qué partido votaría si hubiera elecciones generales, una cifra que también es más alta que la del resto de los grandes partidos (un 10,2% en el caso del PP, un 8,5% en el de PSOE y un 8,9% en el de Unidas Podemos). De igual manera, también destaca el porcentaje de votantes de Rivera que tienen claro que se abstendrían de ir a las urnas si hoy hubiera elecciones: un 9,5% del total. Así, entre de entre las personas que votaron a Ciudadanos en abril, el porcentaje que no va a ir a votar, que no sabe qué papeleta elegir o que dice que votará en blanco (un 2,6% del total) asciende al 25,3%: más de un millón de ciudadanos, en términos absolutos.

Rivera no compensa sus fugas con voto de otros partidos

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Siempre según el barómetro del CIS, las fugas de Ciudadanos hacia otros partidos son menores que hacia la abstención, pero también se producen. Y sus destinatarios son, casi en la misma proporción, dos: el PP y el PSOE. Si hoy se celebrasen las elecciones, los socialistas, según la encuesta, se harían con el 5% de los votantes naranjas del pasado 28 de abril. Por su parte, los conservadores conseguirían arrebatar a Rivera el 5,9% de sus electores y Vox se haría con otro 3,1%. O lo que es lo mismo: de los 4,1 millones de votantes de Ciudadanos el 28 de abril, el PP se haría con casi 250.000, el PSOE con más de 200.000 y Vox, con casi 130.000.

A cambio, las ganancias de voto de Rivera no lograrían compensar sus fugas, especialmente las que se producen hacia el PSOE y hacia Vox. Algo menos de 170.000 votantes conservadores en abril (el 3,9%) se pasarían a Ciudadanos si hubiera elecciones mañana, y no llegan a 100.000 los socialistas (el 1,3% de su total) que elegirían la papeleta naranja. Por su parte, apenas 40.000 ciudadanos que votaron a la ultraderecha hace cinco meses (el 1,5% de los electores de Vox) darían su confianza a Ciudadanos en unos comicios.

Ningún otro de los cinco grandes partidos tiene tantos problemas con la fidelidad de sus votantes como Ciudadanos, aunque si hay otra formación que nutre –según el CIS– las cifras de abstención e indecisión es el PSOE. En términos porcentuales, sus números no son tan preocupantes como los del partido de Rivera: solo el 7,9% de sus votantes de abril asegura que no votaría o lo haría en blanco, y apenas un 8,5% de quienes eligieron a los socialistas estaría ahora indeciso. Pero su mayor número de votos en las pasadas elecciones implican que estos porcentajes se conviertan en cifras elevadas en términos absolutos: más de 590.000 votantes del PSOE dicen ahora que se abstendrían o no votarían, y casi 640.000 no sabrían qué papeleta elegir si mañana hubiera elecciones. 

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