La situación en el PP

El escaño de Granados en el Senado sigue vacante más de un mes después

Francisco Granados, en una presentación de candidatos del partido, el 22 de marzo de 2011.

Su marcha de la política fue rápida. Dos días después de que se conociese que había tenido cuenta en Suiza, al menos hasta las pasadas Navidades, Francisco Granados (Partido Popular) renunció a sus escaños en la Asamblea de Madrid y en el Senado. Esto ocurrió el pasado 21 de febrero, hace ya más de un mes. Menos rápido está siendo el proceso para relevarle en la Cámara Alta, puesto al que accedió por designación autonómica. Se cumplen 40 días desde que el todavía presidente del PP de Valdemoro hizo efectiva su renuncia y el Grupo Parlamentario Popular en la cámara regional no se ha reunido todavía para decidir qué diputado ocupará la vacante en el Senado. 

La decisión, que se esperaba para la primera reunión de los parlamentarios regionales tras la marcha de Granados –se celebran los jueves antes del pleno– lleva semanas dilatándose. Fuentes de la dirección del Grupo consultadas por infoLibre apuntan a cuestiones de encaje de agenda para explicar el retraso. De hecho, subrayan que el presidente, Íñigo Henríquez de Luna, ya tiene una propuesta –su sentido es secreto– para elevar al resto de parlamentarios conservadores en próximas reuniones.

Más allá de la versión oficial, el hecho de que el PP de Madrid haya venido aplazando esta decisión ha abierto la veda a tesis de todo tipo. La más extendida, compartida tanto en el partido a nivel regional como a nivel nacional tiene que ver con el hecho de que el anuncio quiera distanciarse lo máximo posible de las acusaciones de Esperanza Aguirre a Mariano Rajoy a cuenta del proceso de renovación en la dirección de la formación en Andalucía. Dos días antes de conocerse que Granados tuvo cuentas bancarias en Suiza mientras ejercía la política, la líder del PP de Madrid no tuvo reparo a la hora de admitir que en la elección de Juan Manuel Moreno como presidente de los conservadores andaluces había funcionado "el dedo divino" de su jefe de filas. 

"A nadie se le escapa que, salvo cambios de última hora, la decisión va a ser algo exclusivo de Esperanza Aguirre, algo que choca frontalmente con su insistente discurso de los últimos meses de demanda de democracia interna", admite un dirigente nacional.

En los días siguientes a la marcha de Granados del Senado, las quinielas del partido apostaban por un nombre como sustituto: el del exconsejero de Sanidad Javier Fernández-Lasquetty. Era visto como un premio por haber presentado su dimisión después de que la Comunidad renunciase a la privatización sanitaria tras varios varapalos en los tribunales de Justicia. La filtración del nombre no gustó nada en la Puerta del Sol, sede del Gobierno regional. Más de un dirigente del PP madrileño sabe lo que es quedarse sin el puesto al que aspiraba después de que su nombre se airease en los medios de comunicación.

El nombre de Lasquetty sigue sonando junto al de la también exconsejera Regina Plañiol. Esta última vio el pasado febrero cómo perdía la presidencia de una comisión parlamentaria en beneficio de Lasquetty.

Otra de las tesis apunta a que Ignacio González podría estar preparando una crisis de Gobierno para enfilar su última etapa de le legislatura y el escaño del Senado entraría también en el reparto de 'cromos'.

Una vez acordado por el Grupo Parlamentario Popular del PP en la Asamblea quién será el diputado que ocupará, a su vez, el asiento de Granados en la Cámara Alta, el siguiente paso es la notificación al Senado. A partir de ahí, el interesado o interesada jurará o prometerá su cargo, bien en la siguiente sesión plenaria o mediante acta notarial, según explican las fuentes consultadas.

Por otro lado, el escaño de Granados en la Asamblea de Madrid lo ocupará Teresa de Jesús Rico, la siguiente en la lista electoral.

Antecedentes

El 19 de febrero, cuando El Mundo desveló la información, el senador del PP aseguró, a través de un comunicado de prensa, que era "rotundamente falso" que mantuviese "abierta ninguna cuenta fuera de España". El diario había informado de una cantidad de 1,5 millones y de que había estado abierta, al menos, hasta las pasadas Navidades.

El ex secretario general del PP en Madrid relacionó la cuenta a su nombre en Suiza con su "actividad profesional en banca de inversión" que, según dijo, era anterior a su "entrada en la política", aunque esta afirmación era falsa: ocupaba un cargo en el partido desde 1989 y era concejal desde 1995. En el comunicado, Granados sostuvo que canceló el depósito en el país helvético en el año 2000.

"Todos mis ingresos y patrimonio están declarados ante la Hacienda Pública española", insistió.

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